MIAMI.- El huracán Florence
provocó varias muertes al azotar este viernes la costa atlántica de
Estados Unidos, en medio de fuertes vientos y lluvias torrenciales que
dejaron a decenas de personas atrapadas en inundaciones, antes de ser
degradado a tormenta tropical.
Las autoridades confirmaron al
menos cuatro muertos, entre ellos una mujer y su bebé, que fallecieron
al caer un árbol sobre su casa en Carolina del Norte, uno de los estados
más golpeados por la tormenta junto a Carolina del Sur.
El presidente Donald Trump visitará las áreas afectadas
"de principios a mediados de la próxima semana" cuando se determine que
su viaje no interrumpirá las labores de rescate, anunció la Casa Blanca.
El
Centro Nacional de Huracanes (NHC) rebajó en su último boletín de las
21:00 GMT la intensidad del ciclón, que llegó a ser un huracán de
categoría 4 en la escala Saffir-Simpson de 5, antes de tocar tierra el
viernes por la mañana.
"
Florence está produciendo ahora ráfagas de viento con fuerza de tormenta tropical" a 110 km/h, dijo el NHC.
No obstante, advirtió que
las "marejadas amenazantes para la vida" continuarán en la noche del
viernes, pronosticando "catastróficas inundaciones" en las Carolinas.
"Esperamos
varios días más de lluvia", dijo el gobernador de Carolina del Norte,
Roy Cooper. Precipitaciones de esta intensidad ocurren "una vez cada mil
años", agregó, pronosticando más inundaciones por el desborde de ríos
la próxima semana.
Se prevé que
Florence arroje 68 billones de litros de
lluvia en una semana en Carolina del Norte, Carolina del Sur, Virginia,
Georgia, Tennessee, Kentucky y Maryland, según el meteorólogo Ryan Maue,
de
weathermodels.com.
Asimismo, Cooper dijo que había habido tres
muertes vinculadas a la tormenta y varias otras estaban siendo
investigadas. Además de la madre y su bebé, una persona murió mientras
encendía un generador.
Una mujer falleció también cuando árboles
caídos impidieron que una ambulancia la auxiliara supuestamente por un
ataque cardiaco. Según medios estadounidenses, una quinta muerte pudo
haber ocurrido cuando un hombre intentó conectar dos cables bajo la
lluvia.
"La tormenta está
causando estragos", dijo Cooper, señalando que 680.000 abonados estaban
sin electricidad en Carolina del Norte, que tiene una población de 10
millones. Unas 21.000 personas estaban refugiadas en 157 albergues.
"Nos
enfrentamos a múltiples amenazas. Estamos profundamente preocupados por
comunidades enteras que podrían ser barridas", agregó.
La Agencia federal para el manejo de Emergencias (FEMA,
por sus siglas en inglés) estimó que el riesgo persistirá "durante las
próximas 24 a 36 horas" después de que
Florence tocó tierra a las 07:15
(11:15 GMT) en Wrightsville Beach.
En Wilmington, cerca de allí,
se sintieron varias detonaciones en la mañana, posiblemente por la
explosión de transformadores eléctricos. La fuerza del viento rompió
ventanas y arrancó árboles de raíz y muchas calles permanecían
bloqueadas por troncos y ramas.
Mason
Tarr, que pasó la noche en casa de un amigo, recordó que
Florence llegó
como un huracán de categoría 1 y se preguntó "cómo hubiera sido con uno
de categoría 4 o 5".
Más de 100 km al sur, el famoso balneario de
Myrtle Beach en Carolina del Sur era un pueblo fantasma al mediodía,
cuando
Florence mostró su fuerza con una cortina de lluvia sobre el
océano acompañada de rayos.
"Da miedo pero es hermoso", dijo Scott Brauer, un jubilado de 71 años que estaba caminando cerca del
mar poco antes de la llegada de la tormenta.
"Desafortunadamente,
Florence está haciendo exactamente lo que se predijo", dijo el director de FEMA, Brock Long.
"La
parte más devastadora es la marejada ciclónica y debido a la expansión
del campo de viento y la desaceleración en la velocidad, estamos viendo
una gran cantidad de inundaciones", agregó.
En New Bern, Carolina del Norte, el río Neuse subió tres metros y unas 150 personas debieron ser rescatadas.
"En
unos pocos segundos, el agua subió hasta la cintura, ahora está a la
altura del hombro", contó a
CNN Peggy Perry, que debió refugiarse con
tres familiares en la parte más alta de su casa.
Unos 1,7 millones de personas fueron llamados a abandonar las zonas de riesgo, la mayoría desde el martes.
Algunos,
como Victor Shamah, dueño del histórico bar
The Bowery en Myrtle Beach,
donde nació la banda
Alabama, prefirieron quedarse a enfrentar a
Florence.
"
The Bowery es parte de mí", aseguró, incapaz de abandonar
un lugar tan lleno de recuerdos, como las 21 copias de los discos de oro
que ganó
Alabama, dedicados al bar, además de una guitarra de su
"
Farewell Tour", la última gira de la banda en 2003.
Cinco estados
costeros, Carolina del Norte, Carolina del Sur, Georgia, Maryland y
Virginia, así como la capital federal Washington DC, fueron declarados
en estado de emergencia.
Se espera que entre viernes y sábado el
ojo de la tormenta avance tierra adentro sobre las Carolinas, para luego
enfilar al norte hacia las montañas Apalaches al inicio de la próxima
semana.
En su boletín de las 06.00 hora local (10.00 GMT), el NHC, con
sede en Miami, indicó que Florence estaba ya a unos 20 kilómetros al este de
Wilmington, en Carolina del Norte.
El ciclón se dirigía a una velocidad de 9 kilómetros hacia la costa, donde el ojo del ciclón podría moverse tierra adentro en los citados estados hoy y el sábado.
Esto provocará una debilitamiento gradual del fenómeno, que genera vientos huracanados que se extienden hasta 130 kilómetros de su centro y de fuerza de tormenta tropical hasta 315 kilómetros.
Pero la mayor preocupación de las autoridades no son los estragos que
pueda dejar el viento, sino las inundaciones, tanto de agua dulce como
salada.
La combinación de marejada ciclónica y la subida de la marea, prevista para el mediodía (17:00 GMT) causó inundaciones, pues el nivel del mar puede alcanzar hasta los 3,3 metros en buena parte de la costa de Las Carolinas.
A ello hay que sumar la llegada de “grandes y destructivas” olas, alertan
los meteorólogos, que anticipan acumulaciones de lluvia de entre hasta
un metro de altura, lo que podría generar riadas “catastróficas” y
significativos desbordamientos de ríos.
Varias ciudades costeras ya están sufriendo inundaciones en sus
calles tras la entrada del mar, aunque lo peor se esperaba al mediodía,
cuando la marea alcanzase su tope y el centro de Florence se encuentre ya
sobre la costa.
Las autoridades de la ciudad costera de New Bern, en Carolina del
Norte, han respondido a una llamada de emergencia para rescatar con
botes a unas 150 personas por la marejada ciclónica, informan medios
locales. “Si alguien pudiera ayudar… nuestros autos están bajo el agua y
nuestra casa está inundada hasta el ático”, pidió una usuaria de
Twitter llamada Brianna, residente en New Bern.
Unos 150.000 clientes de la región están sin luz y,
según la compañía eléctrica Duke, entre uno y tres millones podrían
perder el servicio eléctrico a consecuencia del paso del huracán.
El NHC indica además en su boletín de la posibilidad de que se
generen tornados en el este de Carolina del Norte a lo largo de la
jornada de hoy.