WASHINGTON.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump,
ha avisado en términos enérgicos a los negociadores iraníes en Suiza
que no tendrá ningún problema en aniquilar su país si las conversaciones
no fructifican o Teherán decide mantener el cierre sobre el estrecho de Ormuz
que declaró ayer en represalia por la ofensiva israelí en Líbano.
«Les
dije que como cerraran el estrecho se quedarán sin país. Ni siquiera
podrán regresar a su puto país», ha asegurado el presidente
estadounidense a la cadena Fox News en un momento crucial como es el
comienzo de la cumbre diplomática de Bürgenstock.
Es más, Trump ha vuelto a insistir en su amenaza de que Estados
Unidos podría tomar perfectamente por la fuerza el estrecho de Ormuz e incluso actuar como «recaudador de peajes», como ha hecho Irán
durante el conflicto.
El presidente ha asegurado que podría convertirse
incluso en el «ángel de la guarda del estrecho y quedarse con el 20%
del petróleo».
«Podriamos tomar el control del estrecho si es necesario.
Podría arrasar el país si quisiera. Y si no llegan a un acuerdo,
nosotros cobraremos los peajes», ha avisado.
Trump, por último, ha echado la culpa a Irán del nuevo repunte de la
violencia en Líbano, un factor que podría hacer descarrilar las
negociaciones.
El presidente de EEUU se ha apartado de sus
críticas a Israel de los últimos días y señalado directamente a Teherán y
su relación estratégica con las milciias chiíes de Hezbolá.
«Irán debe detener inmediatamente a sus bien pagados representantes en
Líbano para que dejen de causar problemas. Si no lo hacen, golpearemos a
Irán muy fuerte otra vez, tal como lo hicimos la semana pasada, pero
con más fuerza», ha avisado el presidente estadounidense.