NUEVA YORK.- Keith Kellogg, el enviado para Ucrania del
presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha afirmado que las
preocupaciones de Rusia en torno a una posible expansión de la OTAN
hacia el flanco oriental es "justa" y ha reiterado que Washington
considera que la entrada de Ucrania en la Alianza "no está sobre la
mesa".
"Es una preocupación justa", ha dicho
Kellogg durante una entrevista concedida a la cadena de televisión
estadounidense ABC.
"Ya hemos dicho que, para nosotros, la entrada de
Ucrania en la OTAN no está sobre la mesa, y no somos el único país que
lo dice", ha manifestado, en medio de los esfuerzos de Estados Unidos
para impulsar un acuerdo de paz entre ambas partes.
"Puedo
probablemente decir otros cuatro países de la OTAN (que no quieren
considerar la entrada de Kiev) y son necesarios los apoyos de los 32
para entrar en la OTAN", ha explicado, al tiempo que ha confirmado que
"este es uno de los asuntos que Rusia planteará" como condición para
cualquier diálogo de paz.
Asimismo, ha desvelado que Moscú "no sólo se
refiere a Ucrania, sino también a Georgia y Moldavia", ante las
"preocupaciones de seguridad" que supondría esta situación para Rusia,
si bien ha hecho hincapié en que cualquier decisión por parte de Estados
Unidos sobre una expansión de la OTAN estaría en manos de Trump, dado
que "es una decisión presidencial".
"Esperemos
poder tener una discusión entre Trump, (el presidente de Rusia,
Vladimir) Putin y (el presidente de Ucrania, Volodimir) Zelenski y
llegar a un punto en el que podamos parar las muertes", ha destacado
Kellogg, quien ha esgrimido que la suma de muertos y heridos en las
filas ucranianas y rusas es de "cerca de 1,2 millones, siendo
conservadores".
"Es una guerra a un nivel de
fuerza industrial", ha advertido, antes de recordar que "la Unión
Soviética abandonó Afganistán tras perder 18.000 personas" y que Estados
Unidos "se fue de Vietnam tras perder poco más de 60.000". Por ello, ha
insistido que una paz va "en interés" de Rusia, dado que "los niveles
de víctimas son bastante elevados entre sus soldados".
En
este sentido, ha acusado a Rusia de violar las Convenciones de Ginebra
con sus ataques contra objetivos civiles y ha alertado de que sería "un
grave error" que algunas de las partes "subestimara" a Trump o "ponerle
en una posición en la que piense que está siendo utilizado".
Kellogg
ha desvelado que el mandatario estadounidense está "frustrado" por el
hecho de que las autoridades rusas han mostrado "un nivel de
irracionalidad" en las demandas de cara a iniciar los contactos,
incluidas varias de sus condiciones previas a Ucrania de cara a lograr
un acuerdo de paz, rechazadas de plano por Kiev.
"No
estamos hablando de que nos pidan que les devolvamos Alaska. Estamos
diciendo que hay ciertas cosas a las que hay que llegar. Hay discusiones
razonables, ya sea la pertenencia a la OTAN o cómo quedará el
territorio en las provincias de Donetsk, Lugansk, Zaporiyia, Jersón y
Crimea, donde Rusia tiene tropas", ha explicado.
"Esas
son las cosas que vamos a hablar la semana que viene cuando estemos en
Estambul", ha destacado, al tiempo que ha pedido a Ucrania que no falte
al encuentro, después de que Kiev haya amenazado con no acudir en caso
de que Rusia no publique previamente su "memorando" con peticiones de
cara a un arreglo diplomático.
De esta forma, ha
argüido que "hay que contar con lo que se recibe de los rusos y lo que
tienen los ucranianos" para "intentar mezclar" estos conceptos para
derteminar "qué puntos son negociables y qué puntos no son negociables".
"Veamos a dónde llegamos y luego tendremos las discusiones la semana
que viene en Estambul", ha señalado Kellogg, quien ha confirmado que en
la reunión estarán presentes "asesores de seguridad de Alemania, Francia
y Reino Unido".
Kellogg
ha hecho además referencia a unas declaraciones del enviado de Estados
Unidos para Oriente Próximo, Steve Witkoff, quien dijo que "no considera
que (Putin) quiera tomar toda Europa" y ha subrayado que "es mejor
hablar" con los países europeos para entender su punto de vista.
"Ellos
ven el mundo de una forma un poco diferente. Ellos viven en ese barrio,
y es un barrio duro. Ellos creen que están en una situación de riesgo",
ha argumentado, antes de confirmar que entre los países que se sienten
"amenazados" por la situación y las intenciones de Rusia figura
Finlandia.
"Hay que tener mucho cuidado al decir
cosas sobre la expansión, dado que creo que el motivo por el que
Estados Unidos debe estar involucrado es por una posible escalada.
Cuando el asesino del archiduque Francisco Fernando de Austria lo mató
no pensó que iba a desatar la Primera Guerra Mundial", ha subrayado.
Por
ello, ha afirmado que "existe una escalera de recrudecimiento".
"Es
mejor saber cuándo hay que bajarse de ella", ha aconsejado Kellogg,
quien ha dicho que Trump podría abandonar sus esfuerzos de mediación "si
cree que está siendo utilizado y que no hay esperanza de lograr
progresos".
"Eso me preocupa", ha reconocido,
antes de hacer hincapié en que las consecuencias no serían únicamente
sentidas en Ucrania, si no "a nivel global".
"Hay una situación
diferente respecto a la del primer mandato de Trump, cuando Rusia,
China, Irán y Corea del Norte eran independientes. Ahora están unidos y
tienen tratados, de alianza e incluso de defensa", ha sostenido.
"Debido
a ello, el nivel de riesgo puede aumentar si no se tiene cuidado,
porque pueden pasar cosas malas y entonces están en modo respuesta", ha
puntualizado, antes de resaltar que el acuerdo entre Moscú y Pyongyang
forzaría a Rusia a enviar tropas a la península de Corea si estalla una
guerra entre Corea del Norte y Corea del Sur.
De
esta forma, ha incidido en que "si Corea del Sur y Corea del Norte se
enzarzan en un combate, Rusia está ahí".
"Obligado por tratado a
entregar tropas. Podrían verse tropas rusas en el campo de batalla en la
península de Corea. ¿Alguien quiere verse ahí? No creo que nadie
quiera", ha reiterado.
"Es una de esas
situaciones en las que hay que preguntarse dónde se empieza. A eso me
refiero con la escalera de recrudecimiento. ¿Cómo te bajas si estás
arriba? Por eso quieres que la gente sea razonable y que lo piensen
bien", ha explicado Kellogg, antes de ahondar en que Trump es informado
por sus asesores sobre los "niveles de riesgo".