LUXEMBURGO.- La tasa de inflación interanual de la eurozona se moderó al 1,9% el pasado mes de diciembre, frente al 2,1% registrado en noviembre de 2025, lo que supone un mayor debilitamiento de lo esperado de las presiones inflacionistas y la menor subida de los precios en la región desde mayo del año pasado, según la segunda lectura del dato de Eurostat.
lunes, 19 de enero de 2026
martes, 2 de diciembre de 2025
La inflación de la eurozona sube y apunta a una estabilidad de los tipos del BCE
LUXEMBURGO.- La inflación de la zona euro subió inesperadamente el mes pasado, lo que probablemente refuerza las apuestas de que el Banco Central Europeo (BCE) no volverá a bajar los tipos de interés a corto plazo, según los datos de Eurostat publicados el martes.
La inflación en los 20 países que comparten el euro se aceleró hasta el 2,2 %, desde el 2,1% del mes anterior, situándose cerca del objetivo del 2 % fijado por el BCE para la mayor parte de este año, ya que la caída de los precios de la energía contrarrestó las fuertes presiones internas sobre los precios, especialmente en el sector servicios.
Las cifras subyacentes, que excluyen la volatilidad de los precios de los alimentos y los combustibles, se mantuvieron estables en el 2,4 %, gracias al rápido crecimiento de los precios de los servicios y a la debilidad de los precios de los bienes duraderos.
Las cifras confirman la opinión del BCE de que la inflación está en gran medida vencida y los dirigentes monetarios disponen ahora de tiempo suficiente para observar la evolución de los precios antes de contemplar nuevas medidas.
Por ello, los mercados no ven casi ninguna posibilidad de que el BCE recorte el tipo de depósito del 2 % en su última reunión del año, el 18 de diciembre, y sólo ven una posibilidad entre cuatro de que se produzca una relajación el año que viene.
El BCE ha recortado los tipos en un total de dos puntos porcentuales hasta junio, pero se ha mantenido al margen desde entonces.
Sin embargo, las conversaciones sobre una bajada de tipos podrían tener un nuevo aliciente a principios del próximo año, cuando la inflación se sitúe por debajo del objetivo debido a la continua caída de los costes de la energía.
Esto se considera una subestimación temporal y el banco tiende a pasar por alto la volatilidad de los precios inducida por la energía. Sin embargo, a algunos les preocupa que unas cifras excesivamente bajas puedan influir en las expectativas y hacer que la baja inflación se perpetúe.
Los precios del gas natural son ahora más de un 40 % inferiores a los de hace un año y el crudo ha bajado más de un 10 %, lo que puede indicar que aún queda mucha deflación energética por venir.
Los precios de la energía bajaron un 0,5 % en noviembre con respecto al año anterior, mientras que la inflación de los servicios fue del 3,5 % y los precios de los alimentos no elaborados subieron un 3,3 %.
La inflación de los bienes industriales no energéticos, vigilada para ver el impacto del «dumping» chino, fue del 0,6%.
El «dumping» es una práctica comercial consistente en vender un producto por debajo de su precio normal o incluso por debajo de su coste de producción para obtener ventajas competitivas.
Una larga lista de dirigentes monetarios ha dicho que el BCE puede vivir con pequeñas desviaciones siempre que las tendencias subyacentes apunten a una vuelta al objetivo.
La confianza de los responsables de política monetaria se sustenta en unos datos económicos relativamente optimistas, y en que el bloque está capeando bastante bien una incertidumbre excepcionalmente elevada.
Aunque la economía no está en auge, las encuestas y los datos concretos siguen apuntando a una expansión aceptable cercana al potencial del bloque, que se sitúa entre el 1 % y el 1,5 %.
El crecimiento también se ve apoyado por un mercado laboral relativamente tenso y los datos de Eurostat muestran que la tasa de desempleo subió al 6,4 % en octubre.
viernes, 22 de agosto de 2025
El PMI de la eurozona marca máximos de 15 meses en agosto, a pesar de los aranceles
FRÁNCFORT.- La actividad del sector privado de la zona euro ha mejorado en agosto, gracias al impulso procedente de las manufacturas y a pesar de los obstáculos arancelarios, según el índice compuesto PMI, que ha subido hasta los 51,1 puntos desde los 50,9 de julio, registrando así su nivel más alto en 15 meses.
Este repunte de la actividad empresarial en la eurozona responde principalmente al mejor comportamiento de la producción, después de que el PMI manufacturero haya subido a 50,5 puntos, frente a los 49,8 del mes anterior, en máximos de 38 meses, mientras que el PMI de servicios retroceda a 50,7 puntos desde los 51 de julio.
En este sentido, Cyrus de la Rubia, economista jefe de Hamburg Commercial Bank, considera que «las cosas están mejorando» y, a pesar de contratiempos como los aranceles estadounidenses y la incertidumbre general, las empresas de la zona euro parecen estar resistiendo razonablemente bien.
En el mes de agosto, la producción manufacturera ha aumentado por sexto mes consecutivo, con Alemania encabezando el crecimiento, mientras que Francia, que había sido un lastre en junio y julio, mostró signos de estabilización, y algo similar ocurre también en el sector servicios.
«Es probable que el mercado único de la UE sea una variable favorable en este sentido, especialmente porque la mayor parte de los ingresos de exportación y del turismo se generan dentro de la UE», apunta De la Rubia.
No obstante, el economista advierte de que la política comercial de Estados Unidos «está dejando su huella» y los pedidos procedentes del extranjero en el sector manufacturero han disminuido por segundo mes consecutivo.
De tal manera, si bien Alemania había resistido bien, posiblemente debido a las compras preventivas procedentes de Estados Unidos, ahora también está registrando una caída de los pedidos recibidos, al tiempo que Francia está saliendo del «profundo pozo» de caída de la demanda extranjera de los últimos meses, aunque los pedidos recibidos siguen a la baja.
miércoles, 20 de agosto de 2025
La inflación en la eurozona se estabiliza en julio en el 2%, el objetivo del BCE
LUXEMBURGO.- La tasa de inflación anual en la eurozona se estabilizó en julio en el 2 %, con lo que se mantiene por segundo mes consecutivo en línea con el objetivo de estabilidad de precios a medio plazo por el que se rige el Banco Central Europeo (BCE).
La inflación subyacente, que excluye el efecto de los precios más volátiles como energía y alimentos frescos y sirve de referencia principal para Fráncfort, se mantuvo también estable en el 2,3 %, la misma cota que en mayo y junio, según el índice armonizado de precios de consumo publicado este miércoles por Eurostat.
El aumento de precios en julio estuvo motivado, sobre todo, por el encarecimiento de los servicios, que contribuyeron 1,46 puntos porcentuales a la tasa pese a haber moderado su inflación en una décima, hasta el 3,2 %.
Le siguieron los alimentos, alcohol y tabaco (0,63 puntos porcentuales), cuyos precios subieron un 3,3 %, dos décimas más que el mes anterior, así como los bienes industriales no energéticos (0,18 puntos porcentuales), cuya inflación aumentó tres décimas, hasta el 0,8 %.
Por el contrario, la energía tiró a la baja de la tasa en la eurozona (-0,23 puntos) ya que su precio se redujo un 2,4 % interanual, dos décimas menos que en junio.
En el conjunto de la Unión Europea, la inflación subió una décima en julio con respecto a junio, hasta el 2,3 %, medio punto por debajo del 2,8 % registrado un año antes.
Por países, las tasas más bajas de inflación en julio se registraron en Chipre (0,1 %), Francia (0,9 %) e Irlanda (1,6 %). También se situaron por debajo de la media europea Italia (1,7 %), Alemania (1,8 %); y Finlandia (1,9 %).
Por el contrario, los países donde más crecieron los precios fueron Rumanía (6,6 %), Estonia (5,6 %) y Eslovaquia (4,6 %), seguidas de Croacia (4,5 %), Hungría (4,2 %), Letonia (3,9 %), Grecia y Austria (ambas 3,7 %), Bulgaria y Lituania (3,4 % ambas); y Suecia (3,1 %).
También superaron el 2 % de inflación, Polonia y Eslovenia (ambas 2,9 %), España (2,7 %), Bélgica y Luxemburgo (2,6 %), República Checa, Malta, Países Bajos y Portugal (todas 2,5 %) y Dinamarca (2,2 %).
Con la inflación estabilizada en el 2 %, el BCE decidió en su reunión de julio frenar los recortes de los tipos de interés en la eurozona tras haber aplicado ocho en el último año, hasta llevar el tipo de referencia al 2 %.
Sin embargo, los analistas anticipan que en su reunión de septiembre el Consejo de Gobierno podría retomar la senda de la reducción de tipos, una decisión en la que será clave como evolucione la situación arancelaria con Estados Unidos y también pesarán otros factores, como el tipo de cambio del euro, que se ha apreciado en los últimos meses.
La media de los analistas consultados por el BCE prevé que la inflación se situará en el tercer trimestre del año en el 2 % y en el cuarto en el 1,9 %, hasta bajar entre enero y marzo de 2026 al 1,7 %.
jueves, 14 de agosto de 2025
España sigue líder en crecimiento de la eurozona en el segundo trimestre
LUXEMBURGO.- El producto interior bruto (PIB) aumentó un 0,1 % en la eurozona en el segundo trimestre del año, periodo en el que la economía española lideró el crecimiento entre los países de la moneda única con una expansión del 0,7 %, solo igualada por Eslovenia.
En el conjunto de la Unión Europea el incremento del PIB fue del 0,2 % y, en este caso, Rumanía, con un aumento del 1,2 %, y Polonia (0,8 %) superaron el crecimiento español, que se situó al mismo nivel que el de Bulgaria (0,7 %), de acuerdo con la segunda estimación del PIB publicada este jueves por Eurostat.
Las cifras de la oficina de estadística comunitaria confirman que el crecimiento de la economía europea se ralentizó entre abril y junio en comparación con el avance del 0,6 % en el área del euro y del 0,5 % en los Veintisiete registrado en el primer trimestre del año.
Este fue también el caso en términos interanuales, ya que el PIB creció un 1,4 % y un 1,6 %, respectivamente, en ambos casos una décima por encima de las cotas alcanzadas en el trimestre previo.
Por lo que respecta a España, el crecimiento trimestral de su PIB fue el mayor de la zona del euro tras mejorar una décima con respecto a la expansión del 0,6 % del trimestre previo, lo que contrasta con el empeoramiento en otras grandes economías, en particular Alemania e Italia, cuyo PIB en ambos casos se contrajo un 0,1 % tras haber aumentado un 0,3 % en el trimestre anterior.
La expansión del PIB también fue menor en el caso de Países Bajos, del 0,1 % frente al 0,3 % previo, mientras que en Francia la economía creció dos décimas más que entre enero y marzo, en concreto un 0,3 %.
Entre el resto de socios del bloque para los que Eurostat dispone de datos, los mayores aumentos fueron los ya mencionados en Rumanía (1,2 %) y Polonia (0,8 %), así como Bulgaria y Eslovenia (con un 0,7 %, igual al de España), seguidos de Portugal (0,6 %), Estonia y Chipre (ambos 0,5 %); y Hungría (0,4%).
Solo Irlanda, con una caída de su PIB del 1,0 %, la más abultada de la UE, junto a Alemania e Italia vieron contraerse su economía en el segundo trimestre del año con respecto al primero, mientras que en Finlandia la economía se estancó.
Por otro lado, el empleo aumentó un 0,1 % tanto en la eurozona como en el conjunto de la UE entre abril y junio en comparación con el trimestre previo.
Entre enero y marzo el número de personas ocupadas había aumentado un 0,2 % en los países del euro y se había mantenido estable en el conjunto de los Veintisiete.
Si se compara con el segundo trimestre de 2024, la tasa de empleo creció un 0,7 % en ambas zonas, la misma cota lograda en los tres meses anteriores en el caso de la eurozona y tres décimas superior a la que se había registrado en la UE, según la primera estimación publicada este jueves por Eurostat.
jueves, 1 de mayo de 2025
El PIB de la eurozona aceleró su expansión al 0,4% en el primer trimestre
LUXEMBURGO.- En los tres primeros meses de 2025, la economía de la zona euro registró un crecimiento del 0,4%. Esto supone duplicar el ritmo de expansión del 0,2% observado en el último trimestre de 2024, a pesar de las tensiones relacionadas con la amenaza de aranceles de Estados Unidos, según el dato preliminar publicado por Eurostat.
En el conjunto de la Unión Europea, el crecimiento del producto interior bruto (PIB), sin embargo, se moderó al 0,3% en el primer trimestre, frente a la expansión del 0,4% del cuarto trimestre de 2024. En comparación con el mismo trimestre del año pasado, el PIB de la zona euro creció un 1,2%, mientras que el de los Veintisiete lo hizo un 1,4% interanual.
Entre los Estados miembros de la UE con datos disponibles para el primer trimestre de 2025, Irlanda (+3,2%) registró el mayor ritmo de crecimiento respecto al trimestre anterior, seguida de España y Lituania (ambos +0,6%).
Por contra, Hungría (-0,2%) fue el único país de la UE que registró una contracción de la actividad con respecto al trimestre anterior.
Al margen de España, que moderó su expansión trimestral una décima, hasta el 0,6%, el resto de las principales economías del euro aceleró su crecimiento en el primer trimestre.
De este modo, Alemania y Francia esquivaron la entrada en recesión técnica al crecer un 0,2% y un 0,1%, respectivamente, cuando en el cuarto trimestre ambos países sufrieron caídas de la actividad, de dos décimas en el caso alemán y del 0,1% en el del país galo, mientras que Italia registró una expansión del 0,3%, frente al 0,2% del trimestre anterior.
La oficina estadística europea precisó que su estimación preliminar del crecimiento del PIB en el primer trimestre de 2025 se basa en los datos de 18 Estados miembros, que representan el 94% del PIB de la zona euro y el 93% del PIB de la UE, señalando que, excepcionalmente, Portugal no pudo proporcionar datos oportunos "debido al corte de energía a gran escala del 28 de abril".
En cualquier caso, Eurostat recuerda que todas las cifras presentadas pueden revisarse con la estimación preliminar del PIB prevista para el próximo 15 de mayo, así como posteriormente con las estimaciones periódicas.
martes, 22 de abril de 2025
El FMI baja dos décimas el crecimiento en la eurozona, al 0,8 %, por la tensión comercial
WASHINGTON.- Las tensiones comerciales y la creciente incertidumbre han llevado al Fondo Monetario Internacional (FMI) a rebajar dos décimas, al 0,8 %, el crecimiento previsto para la zona del euro en 2025, con recortes similares para Alemania, Francia e Italia, frente a la actualización al alza llevada a cabo para España.
El último informe de perspectivas económicas del FMI, publicado este martes, recoge la subida de dos décimas ya adelantada para España, que se sitúa a la cabeza del crecimiento europeo, con un avance previsto del 2,5 % consecuencia de "un importante remanente de unos resultados mejores de lo previsto en 2024", aunque con tendencia a desacelerarse e igualarse a la media de la región en 2026.
España es el único de los grandes países europeos al que el FMI mejora su previsión, ya que dentro de la eurozona retroceden Alemania, Francia e Italia y también se reduce el pronóstico del PIB del Reino Unido, que avanzará el 1,1 %, medio punto por debajo del último pronóstico.
Alemania se quedará este año estancada con una previsión de nulo crecimiento, aunque supone una mejora respecto a la contracción registrada en 2024, mientras que para Francia e Italia se prevén avances del 0,6 y el 0,4 %, respectivamente, que en ambos casos serán inferiores a los registrados en 2024.
La vicedirectora del Departamento de Investigación del FMI, Petya Koeva Brooks, señala que el impacto negativo asociado a la incertidumbre arancelaria resta 0,3 puntos a la previsión de crecimiento de este año, aunque se contrarresta por la décima al alza (0,1 puntos) derivada del "efecto impulsor del mayor gasto fiscal, especialmente en Alemania".
El gasto adicional previsto en defensa tendrá un impacto positivo a corto plazo en la eurozona, aunque Koeva Brooks matiza que su magnitud dependerá de cómo se financie, entre otros factores.
Para 2026 el FMI espera un repunte del crecimiento en la eurozona al 1,2 %, dos décimas inferior al pronosticado en enero, con avances del 0,9 % para Alemania, del 1 % para Francia, del 0,8 % para Italia y del 1,8 % para España.
En la corrección de la previsión del año que viene ha restado 0,4 puntos el impacto de la escalada arancelaria, mientras que ha sumado 0,2 puntos el mayor gasto previsto.
El FMI ve lógico que se active la cláusula de escape prevista en las normas fiscales europeas para que el gasto en defensa no compute a efectos de déficit público, pero reclama que se haga "de forma transparente y clara, con normas contables claras" y manteniendo el resto del gasto "en la senda correcta".
"Además, si se activan las cláusulas de escape, tendrá que haber una vía de transición clara para retomar y restaurar la estabilidad fiscal", lo que requiere planes creíbles de consolidación fiscal a mediano plazo, según explica Koeva Brooks.
El informe incide en que restablecer el margen fiscal y encauzar la deuda pública hacia una senda sostenible sigue siendo una prioridad importante, al tiempo que se atienden las necesidades críticas de gasto para garantizar la seguridad nacional y económica.
También ve necesario impulsar reformas estructurales que favorezcan unos mercados financieros, laborales y de productos más integrados, derribando las barreras internas que aún impiden la expansión empresarial y limitan la innovación, la productividad y el desarrollo del mercado de capitales europeo.
"Parte del bajo crecimiento europeo se debe a un crecimiento relativamente escaso de la productividad y este ha sido el núcleo de muchos de los problemas que ha estado experimentando la zona euro. La actual situación es una oportunidad para abordar esas cuestiones", afirma Koeva Brooks.
"(Sin una mayor integración) Europa podría quedar atrapada en ese escenario de crecimiento muy bajo, lo que dificulta mucho la resolución de sus problemas fiscales y, con el cambio demográfico, el panorama no es muy alentador", subraya la directiva del fondo.
martes, 4 de febrero de 2025
La tasa de inflación de la eurozona repuntó al 2,5% en enero por la subida de la energía
LUXEMBURGO.- La tasa de inflación interanual de la zona euro se situó en enero en el 2,5%, una décima por encima del dato de diciembre de 2024, lo que supone el cuarto repunte consecutivo del dato y el mayor aumento de los precios desde julio del año pasado, en gran medida por la mayor contribución al alza de la energía, según la estimación preliminar publicada por Eurostat.
En concreto, en el mes de enero el coste de la energía registró una subida interanual del 1,8%, frente al incremento del 0,1% del mes anterior, lo que representa el mayor aumento desde abril de 2023.
De su lado, el precio de los alimentos frescos se encareció en enero un 1,4% anual, dos décimas menos que en diciembre de 2024, mientras que los bienes industriales no energéticos subieron un 0,5%, en línea con el dato anterior, y los servicios moderaron su coste al 3,9% desde el 4% de diciembre.
De tal modo, al excluir del cálculo el impacto de la energía, la tasa de inflación interanual de la zona euro en enero fue del 2,6%, una décima inferior al dato de diciembre de 2024 y el nivel más bajo desde septiembre del año pasado.
En cuanto a la tasa de inflación subyacente, que además de los precios de la energía deja fuera del cálculo también a los alimentos frescos, el alcohol y el tabaco, se situó en enero en el 2,7%, en línea con la subida de los últimos cinco meses.
Entre los países de la eurozona, las mayores tasas de inflación en enero correspondieron a Croacia (5%), por delante de Bélgica (4,4%) y Eslovaquia (4,1%), mientras que las menores subidas de precios se observaron en Irlanda (1,5%), Finlandia (1,6%), Italia y Malta (ambos 1,7%).
En el caso de España, la tasa de inflación armonizada en enero fue del 2,9%, manteniendo así un diferencial de precios desfavorable respecto de la eurozona de cuatro décimas.
jueves, 30 de enero de 2025
La economía de la eurozona creció un 0,7 % en 2024, estancada en el último tramo
LUXEMBURGO.- La economía de la eurozona creció un 0,7 % en 2024, tres décimas más que la tasa observada el año anterior pero con un PIB estancado en el último trimestre, según la estimación preliminar publicada este jueves por la oficina europea de estadísticas Eurostat.
Por su parte, la actividad económica en el conjunto de la Unión Europea aumentó hasta el 0,8 % en 2024, cuatro décimas más que el crecimiento observado en 2023, con una tímida expansión del 0,1 % en el cuarto trimestre del pasado ejercicio.
En ambos casos, el crecimiento medio de la economía es inferior a las últimas previsiones publicadas por la Comisión Europea, que pronosticaba una expansión del PIB del 0,8 % en la eurozona y del 0,9 % en todo el club.
La razón principal es un tramo final del pasado año marcado por un frenazo importante de la economía en las dos zonas: ambas habían registrado crecimientos del 0,4 % en el tercer trimestre que se diluyó completamente en el caso de los países de la moneda común y perdió tres décimas en la UE.
También por la debilidad del PIB alemán, considerado el motor económico del continente, que registró un retroceso del 0,2 %, mientras que el francés disminuyó una décima y el italiano se estancó con una tasa del 0 %.
Estos tres datos contrastan con el buen comportamiento de la economía en España, que cerró 2024 con un crecimiento trimestral del 0,8 % que es el tercer mayor entre los doce países sobre los que la oficina comunitaria de estadística aporta datos.
El mayor crecimiento en el cuarto trimestre del año fue el 1,5 % de Portugal, seguido por el 0,9 % observado en Lituania, el 0,8 % de España, el 0,5 % de Hungría, el 0,2 % de Suecia y Bélgica y el 0,1 % de Estonia.
La actividad económica se mantuvo plana en el último trimestre del año en Austria e Italia, mientras la mayor caída del PIB fue la observada en Irlanda con un retroceso del 1,3 %.
Con respecto a las tasas interanuales del cuarto trimestre de 2024, la mayor expansión fue la de Lituania (3,6 %), seguida de España (3,5 %), Portugal (2,7 %) e Irlanda (2,5 %). Ya lejos de estos incrementos se encuentran Suecia y Bélgica (1,1 %), Francia (0,7 %), Italia (0,5 %) y Hungría (0,2 %).
Por contra, dos países registraron tasas interanuales negativas de crecimiento económico en los últimos tres meses del año: Alemania, con una caída del 0,2 %, y Estonia, con un retroceso del 0,1 %.
jueves, 5 de diciembre de 2024
La eurozona se asoma a la estanflación con el PMI a la baja y en mínimos de diez meses
FRÁNCFORT.- La actividad del sector privado de la eurozona volvió a descender en noviembre, según refleja el índice compuesto PMI, que cayó a 48,3 puntos desde los 50 del mes anterior, lo que supone la peor lectura del dato en diez meses y empuja a la región del euro hacia la estanflación, arrastrada por la contracción observada en tres de las cuatro principales economías del bloque, con la única excepción positiva de España.
La recaída de la actividad empresarial de la eurozona en el penúltimo mes de 2024 responde a la entrada en territorio recesivo de los servicios, que se suman así a la contracción que venían experimentando desde hace meses las manufacturas.
En concreto, el PMI del sector servicios bajó en noviembre a 49,5 puntos desde los 51,6 de octubre, su peor resultado en diez meses, mientras que el PMI manufacturero retrocedió a 45,2 puntos, frente a los 46 del mes anterior.
Una lectura del índice PMI inferior a 50 puntos implica contracción de la actividad en el sector, mientras que un resultado por encima de este umbral señala expansión.
Entre las cuatro mayores economías de la eurozona, únicamente España registró un PMI compuesto positivo, con una lectura de 53,2 puntos, aunque fue la más baja en diez meses, mientras en Alemania (47,2), Francia (45,9) e Italia (47,7) se observaron mínimos de nueve, diez y 13 meses, respectivamente.
"Estanflación es una palabra bastante desagradable, especialmente si eres un directivo del banco central, pero eso es lo que está afectando a la zona euro en este momento", ha señalado Cyrus de la Rubia, economista jefe de Hamburg Commercial Bank, destacando que, mientras la economía comenzó a contraerse en noviembre, los precios repuntaron por segundo mes consecutivo.
"El Banco Central Europeo (BCE) se encuentra en una situación difícil", resume el experto, para quien la economía de la eurozona está en dificultades y "realmente necesita algún apoyo monetario", aunque la inflación es obstinadamente alta, lo que probablemente impida que el BCE anuncie recortes agresivos de los tipos de interés y, en su lugar, opte por rebajar la tasa en 25 puntos básicos en su próxima reunión.
Asimismo, advierte de que el sector servicios, que había estado sosteniendo la economía en general, se ha contraído por primera vez desde enero, lo que nubla las perspectivas de crecimiento de la eurozona, lo que podría deberse a la incertidumbre de los consumidores, ante problemas políticos en Francia y Alemania y la amenaza de guerras comerciales vinculadas a Donald Trump.
viernes, 1 de noviembre de 2024
El desempleo de la eurozona se situó en el mínimo histórico del 6,3 %
LUXEMBURGO.- La tasa de desempleo de la eurozona se situó en el mínimo histórico del 6,3 % durante septiembre, sin cambios respecto a agosto, según informó este jueves la oficina de estadística comunitaria, Eurostat.
El pasado 2 de octubre, Eurostat había informado de que el indicador en los países del euro se había situado en el 6,4 % durante agosto, pero hoy revisó ese dato y lo rebajó una décima.
Además, la inflación de la eurozona subió en octubre hasta el 2 %, según los datos preliminares de la oficina comunitaria de estadística, publicados este jueves.
«Se espera que la inflación anual de la zona del euro sea del 2 % en octubre de 2024, frente al 1,7 % de septiembre, según una estimación preliminar de Eurostat», anunció hoy la oficina estadística de la Unión Europea en un escueto comunicado.
jueves, 30 de mayo de 2024
El paro de la eurozona marca un mínimo histórico del 6,4% y baja de 11 millones de desempleados
LUXEMBURGO.- La tasa de paro de la eurozona se situó el pasado mes de abril en el 6,4%, una décima menos que en marzo y mínimo desde 1999, comienzo de la serie histórica, mientras que en el conjunto de la Unión Europea el desempleo se mantuvo estable en el 6%, repitiendo así su mínimo de siempre, según los datos publicados por Eurostat, que muestran por vez primera que el número de desempleados en la zona euro bajó de los 11 millones.
De este modo, la lectura de marzo de la tasa de desempleo de la eurozona se ha situado un punto porcentual por debajo del nivel previo a la pandemia, ya que en febrero de 2020 el desempleo entre los países del euro era del 7,4%.
La oficina estadística europea calcula que 13,149 millones de personas carecían de empleo en la UE en el cuarto mes de 2024, de los que 10,998 millones se encontraban en la zona euro, lo que supone el menor número de desempleados en la región del euro de toda la serie histórica, muy por debajo del récord de 19,76 millones de parados en abril de 2013.
Esto supone un descenso mensual de 103.000 desempleados en la UE y de 100.000 en la zona euro, mientras que en comparación con abril de 2023, el desempleo creció en 95.000 personas en la UE, pero bajó en 101.000 personas en la zona euro.
"La economía parece haberse recuperado aún más en el segundo trimestre, con una caída del desempleo", ha destacado Bert Colijn economista sénior para la zona euro de ING Research, quien confía en que continuará el crecimiento, pero advierte de una mejora del empleo limitada a medida que la productividad se recupere.
"El sólido mercado laboral está contribuyendo a la recuperación económica, ya que mantiene elevado el crecimiento de los salarios y ha permitido que el poder adquisitivo se recupere después de la crisis por el pico de inflación", señala el analista, para quien la pregunta es si la recuperación económica resultará en una reducción del paro a partir de ahora.
"Lo dudamos. De hecho, las expectativas de empleo tanto para los servicios como para la industria han tendido a la baja a pesar de las mejores perspectivas económicas", advierte, añadiendo que espera que la modesta recuperación económica en curso se traduzca en gran medida en aumentos de productividad.
Según los datos de Eurostat, entre los Veintisiete, las mayores tasas de paro en abril correspondieron a España, con un 11,7%; Grecia, con un 10,8%; y Suecia, con un 8,4%. Por el contrario, las menores cifras de desempleo se observaron en Chequia, con 2,7%; Polonia, con 3%; y Malta, con 3,1%.
En el caso de los menores de 25 años, la tasa de paro de la zona euro se situó en abril en el 14,1%, dos décimas menos que el mes anterior, mientras que en el conjunto de la UE fue del 14,4%, tres décimas menos.
En términos absolutos, el número de jóvenes desempleados en la UE alcanzó en el tercer mes del año los 2,83 millones de personas, de los que 2,27 millones correspondían a la eurozona.
En el caso de España, en abril de 2024 se contabilizaron 2,845 millones de personas sin empleo, de las cuales 469.000 eran menores de 25 años.
De esta forma, la tasa de paro de juvenil de España fue del 26,5%, la más alta entre los Veintisiete, por delante del 24,2% de Suecia y del 22,6% de Grecia.
La publicación del dato de paro por Eurostat ha coincidido con la del indicador de confianza económica, elaborado por la Comisión Europea, que en mayo registró una ligera mejoría para los Veintisiete y la zona euro, mientras que en el caso de España retrocedió a su nivel más bajo desde el pasado noviembre.
En concreto, el indicador de sentimiento económico (ESI por su sigla en inglés) para España ha bajado hasta los 101,1 puntos en mayo, frente a los 104,3 del mes anterior, como consecuencia del deterioro de la confianza económica en la industria, los servicios y el comercio minorista, mientras que se mantuvo estable entre los consumidores y mejoró en la construcción.
En el conjunto de la Unión Europea, el indicador ha repuntando en mayo hasta los 96,5 puntos desde los 96,2 de abril, mientras que en la zona euro ha subido a 96 puntos, frente a los 95,6 del mes anterior.
Entre los Veintisiete, la mejora del indicador refleja una mayor confianza en los servicios y entre los consumidores, que se vio frenada por la disminución de la confianza en el comercio minorista y la construcción, mientras que en la industria se mantuvo prácticamente estable.
En el caso de las economías más grandes de la UE, el ESI mejoró significativamente en Francia (+1,5) y los Países Bajos (+1,1) y más moderadamente en Alemania (+0,8) e Italia (+0,8), mientras que se deterioró notablemente en España (-3,2) y Polonia (-1,5).
"La economía de la eurozona está mostrando más signos de recuperación a medida que el sector manufacturero parece estar tocando fondo mientras el sector de servicios avanza", destaca Bert Colijn, para quien esta mejoría del ESI en mayo se suma a las expectativas de un crecimiento modesto y continuo en el segundo trimestre de 2024, lo que "marcaría una clara ruptura con respecto a 2023, cuando la economía se estancó".
"Es importante destacar que las expectativas de precios de venta en los servicios continuaron con una tendencia a la baja, lo que indica que la inflación interna se moderará aún más", apunta.
jueves, 4 de abril de 2024
La tasa de inflación de la eurozona se moderó al 2,4% en marzo
LUXEMBURGO.- La tasa de inflación de la zona euro se habría situado en marzo en el 2,4% interanual, dos décimas por debajo de la subida del 2,6% de los precios en febrero, según el dato preliminar publicado por la oficina comunitaria de estadística, Eurostat, que sería el más bajo desde el pasado noviembre, cuando la referencia marcó mínimos desde el verano de 2021.
En el tercer mes de 2024, la caída interanual de los precios de la energía se moderó al 1,8% desde la bajada del 3,7% en febrero, mientras que los alimentos frescos se abarataron un 0,4%, después de subir un 2,1% en febrero.
De su lado, el aumento anual del coste de los servicios se mantuvo en el 4%, mientras que la subida del precio de los bienes industriales no energéticos se atenuó al 1,1%, medio punto porcentual menos que en febrero.
De este modo, la tasa de inflación de la zona euro al descontar el impacto de la energía fue del 2,9%, frente al 3,3% de febrero de 2024, mientras que al excluir también los alimentos, el alcohol y el tabaco, la tasa subyacente bajó al 2,9% desde el 3,1%.
Entre los países del euro, las mayores tasas de inflación en marzo se observaron en Croacia (4,9%), Austria (4,2%) y Estonia (4,1%), mientras que las menores subidas de precios correspondieron a Lituania (0,3%), Finlandia (0,7%) y Letonia (1%).
En el caso de España, la tasa de inflación armonizada se situó en marzo en el 3,2%, frente al 2,9% de febrero, ampliando así a ocho décimas el diferencial de precios desfavorable para el país respecto de la media de la eurozona.
En el resto de las principales economías de la zona euro, la tasa de inflación armonizada en marzo se situó en el 2,3% en Alemania y en el 2,4% en Francia, mientras que en Italia fue del 1,3%.
sábado, 2 de marzo de 2024
La tasa de inflación de la eurozona se moderó al 2,6% en febrero
En el segundo mes de 2024, la caída interanual de los precios de la energía se moderó al 3,7% desde la bajada del 6,1% en enero, mientras que los alimentos frescos se encarecieron un 2,2%, muy por debajo de la subida del 6,9% del primer mes del año.
De su lado, el aumento anual del coste de los servicios se redujo al 3,9% desde el 4%, mientras que la subida del precio de los bienes industriales no energéticos se atenuó al 1,6%, cuatro décimas menos que en enero.
De este modo, la tasa de inflación de la zona euro al descontar el impacto de la energía fue del 3,3%, frente al 3,8% de enero de 2024, mientras que al excluir también los alimentos, el alcohol y el tabaco, la tasa subyacente bajó al 3,1% desde el 3,3%, su menor nivel desde marzo de 2022 (3%).
Entre los países del euro, las mayores tasas de inflación en febrero se observaron en Croacia (4,8%), Estonia (4,4%) y Austria (4,2%), mientras que las menores subidas de precios correspondieron a Letonia (0,7%), Italia (0,9%) y Lituania (1,1%).
En el caso de España, la tasa de inflación armonizada se situó en febrero en el 2,9%, frente al 3,5% de enero, reduciendo a tres décimas el diferencial de precios desfavorable para el país respecto de la media de la eurozona.
En el resto de las principales economías de la zona euro, la tasa de inflación en febrero se situó en el 2,7% en Alemania y en el 3,1% en Francia, por debajo de las subidas de precios del 3,1% y del 3,4%, respectivamente, en enero.
En este sentido, el vicepresidente del BCE, Luis de Guindos, aseguraba esta semana que la institución ajustará el sentido de su política monetaria en función de los datos que vaya recibiendo sin marcarse un calendario predeterminado.
"Nosotros somos dependientes de los datos, no somos dependientes de las fechas", ha afirmado el ex ministro español de Economía, quien afirmaba que si los datos confirman una mejora de la inflación hacia el entorno del 2%, entonces el Consejo de Gobierno modificará el nivel de tipos.
De este modo, expresaba su confianza en que continúe el proceso de desinflación en curso y, una vez que efectivamente las proyecciones del BCE indiquen la cercanía de esta meta, así como los datos entrantes de inflación general y subyacente "pongan de manifiesto que nos acercamos al 2%, pues entonces el sentido de la política monetaria cambiará".
"Tenemos que estar absolutamente convencidos que esa inflación va a acabar convergiendo en el 2%", resumía el vicepresidente del BCE.
jueves, 30 de noviembre de 2023
La tasa de paro de la eurozona resiste en el mínimo histórico del 6,5% pese a la desaceleración
De este modo, la lectura de noviembre de la tasa de desempleo de la eurozona se ha situado nueve décimas por debajo del nivel previo a la pandemia, ya que en febrero de 2020 el desempleo entre los países del euro era del 7,4%.
La oficina estadística europea calcula que 13,17 millones de personas carecían de empleo en la UE en octubre, de los que 11,13 millones se encontraban en la zona euro.
Esto supone un aumento mensual de 71.000 desempleados en la UE y de 48.000 en la zona euro. En comparación con octubre de 2022, el desempleo creció en 27.000 personas en la UE, pero disminuyó en 28.000 personas en la zona euro.
Entre los Veintisiete, las mayores tasas de paro correspondieron a España, con un 12%; Grecia, con un 10% (en septiembre); y Suecia (8%). Por el contrario, las menores cifras de desempleo se observaron en Malta, con un 2,5%; Polonia, con un 2,8%; y en Chequia (2,9%).
En el caso de los menores de 25 años, la tasa de paro de la zona euro se elevó en octubre al 14,9% desde el 14,6% de septiembre, al tiempo que en el conjunto de la UE el dato subió una décima, hasta el 14,8%. En términos absolutos, el número de jóvenes desempleados en la UE alcanzó en el décimo mes del año los 2,88 millones de personas, de los que 2,38 millones correspondían a la eurozona.
En el caso de España, en octubre de 2023 se contabilizaron 2,889 millones de personas sin empleo, de las cuales 497.000 eran menores de 25 años. De esta forma, la tasa de paro de juvenil de España fue del 28%, la más alta entre los Veintisiete, por delante del 24,7% de Italia, así como del 22,1% de Suecia.
sábado, 18 de noviembre de 2023
La inflación de la eurozona cae en octubre al nivel más bajo en más de dos años
La oficina de estadística comunitaria también comunicó hoy que la inflación interanual en la Unión Europea en octubre bajó hasta el 3,6 % en el décimo mes de 2023, una cifra que no se registraba desde septiembre de 2021.
En septiembre, la inflación se había situado en el 4,3 % en los veinte países que comparten el euro y en el 4,9 % en los Veintisiete. En octubre de 2022, la inflación interanual era del 10,6 % en el área del euro y del 11,5 % en el conjunto del club comunitario.
La inflación subyacente, que excluye el efecto de los precios de la energía y los alimentos frescos por ser los más volátiles, cayó al 5 % en la eurozona, cinco décimas menos de lo anotado en septiembre y también por debajo del 6,4 % alcanzado en octubre de 2022.
Con respecto a las diferentes categorías de productos, la mayor contribución a la tasa de inflación interanual del 2,9 % en la eurozona procedió de los servicios (1,97 puntos porcentuales), seguidos de los alimentos, el alcohol y el tabaco (1,48 puntos) y los bienes industriales no energéticos (0,9 puntos).
En el caso de la energía, tuvo una contribución negativa de -1,45 puntos. Por países, los precios cayeron en octubre en Bélgica (bajada del 1,7 %), Países Bajos (1 %) y Dinamarca (0,4 %). En contraste, las mayores tasas de inflación tuvieron lugar en Hungría (9,6 %), Chequia (9,5 %) y Rumanía (8,3 %).
Entre las principales economías de la eurozona, la mayor inflación se
registró en octubre de este 2023 en Francia (4,5 %), seguida de Alemania
(3 %) e Italia (1,8 %). Si se realiza la comparación con septiembre, la
inflación interanual cayó en veintidós Estados miembros y aumentó en
cinco en octubre, según Eurostat.
martes, 31 de octubre de 2023
El PIB de la eurozona se contrae en el tercer trimestre y la inflación cede en octubre
LUXEMBURGO.- La economía de la zona del euro registró una ligera contracción en el tercer trimestre, lastrada por el desempeño de Alemania, aunque la inflación registró en octubre una marcada desaceleración, según datos publicados este martes.
De acuerdo con la agencia europea de estadísticas Eurostat, el Producto Interno Bruto (PIB) de la eurozona se contrajo 0,1% en el tercer trimestre de este año.
Sin embargo, al considerar la Unión Europea (UE) en su conjunto -incluyendo a los países que no utilizan la moneda común- el PIB registró una ligera alza de 0,1% en el período de julio a septiembre, indicó Eurostat.
En general, en todo el trimestre el desempeño de la economía de la zona del euro se vio afectada por la política del Banco Central Europeo (BCE) de mantener elevadas las tasas de interés.
En ese escenario, la mayor economía del bloque, Alemania, registró una leve contracción de 0,1%, que se suma a los magros resultados en los trimestres anteriores (-0,4%, 0,0% y 0,1%).
Alemania, la locomotora económica europea, fue duramente golpeada por el alza en los precios de la energía desde el inicio de la guerra en Ucrania, y su sector manufacturero aún no ha recuperado el dinamismo.
Entre las principales economías de la eurozona, Francia tuvo un crecimiento estimado en 0,1%, e Italia registró 0,0% y España mostró un crecimiento de 0,3%.
Austria, con una contracción de 0,6%, e Irlanda, con una caída del PIB de 1,8%, concentran las preocupaciones.
En opinión de Jack Allen-Reynolds, de la Consultora Capital Economics, "la imagen general es que la zona del euro está en dificultades".
Rory Fennessy, de Oxford Economics, señaló que los datos iniciales sobre el cuarto trimestre son "muy frágiles (...). La economía de la eurozona se prepara para un período de estancamiento".
Para Annabel Reed, de la consultora Camarco, una nueva contracción del PIB en el cuarto trimestre "colocaría a la región en una recesión técnica".
"Las altas tasas de interés, la baja demanda de los consumidores y el sentimiento global negativo ciertamente están pesando sobre la economía", indicó.
En tanto, la inflación registró una sensible desaceleración y se situó en 2,9% interanual en octubre, en su menor nivel desde julio de 2021, cuando marcó un 2,2%.
Además, la cifra de octubre fue levemente inferior a la expectativa general del mercado, que esperaba un 3%.
En su objetivo de controlar la inflación, el BCE subió la tasa de interés de referencia, aunque a principios de octubre hizo una pausa tras diez incrementos consecutivos dada la fragilidad general de la economía del bloque.
En octubre, la moderación del alza de los precios se apoyó en el desplome del costo de la energía (11,1% interanual), aunque los alimentos (que se miden junto con el tabaco y las bebidas alcohólicas) mantiene la presión, con 7,5%.
La inflación de la eurozona ha bajado después de alcanzar un máximo del 10,6% en octubre de 2022, después que invasión de Rusia a Ucrania hizo dispararse los precios de la energía.
Según Eurostat, la inflación subyacente -que excluye los volátiles precios de la energía, los alimentos, el alcohol y el tabaco- se desaceleró al 4,2% en octubre contra un 4,5% en septiembre.
sábado, 30 de septiembre de 2023
La inflación desacelera en la eurozona hasta el 4,3% y marca el mínimo en casi dos años
Lo mismo ha sucedido con la inflación subyacente -en este caso excluye la energía, los alimentos, el alcohol y el tabaco-, que ha pasado del 5,3% al 4,5%, también por debajo del 4,8% previsto. Es la primera lectura en un año por debajo del 5%. La senda de desinflación coge algo más de ritmo en la región.
En tasa intermensual también se ha experimentado desaceleración: en el caso del IPC general, del 0,5% al 0,3%; y en el del IPC subyacente, del 0,3% al 0,2%, según los datos publicados este viernes por Eurostat.
Haciendo el repaso por componentes, la energía pasa de retroceder un 3,3% interanual en agosto a hacerlo un 4,7% en septiembre por el efecto base. En lectura intermensual, la energía sube un 1,4% en medio del reciente repunte del petróleo.
En la categoría conformada por los alimentos, el alcohol y el tabaco, el descenso es de un 9,7% interanual a un 8,8%, con un repunte mensual del 0,1%. Tras meses con una inflación de doble dígito, parece que los alimentos pierden de vista la cota del 10%, si bien sigue siendo muy elevada para los sufridos consumidores europeos.
Mención especial requiere la inflación en los servicios, que retrocede de un 5,5% interanual a un 4,7%, con una remarcable caída intermensual del 0,9%. Esta métrica es especialmente vigilada por un Banco Central Europeo (BCE) muy pendiente de las presiones salariales al alza en el sector que ha sujetado la actividad en Europa durante los últimos meses.
"Estimamos que alrededor de 0,6 puntos porcentuales de este descenso se debieron a la base relacionada con los billetes de viaje baratos disponibles en Alemania el año pasado, y al fin de la reducción temporal de las tasas universitarias en los Países Bajos. Estos efectos habían impulsado al alza la inflación de los servicios, pero ahora han desaparecido de la comparación interanual.
Esto implica que otros componentes de la inflación de los servicios también disminuyeron", explica Jack Allen-Reynolds, analista de Capital Economics.
La inflación subyacente de los bienes industriales no energéticos cayó por séptimo mes consecutivo, y un poco más de lo previsto, del 4,7% al 4,2%, al seguir repercutiendo la mejora de las condiciones de la cadena de suministro mundial.
"De cara al futuro, la inflación debería seguir bajando. Aunque el aumento de los precios del petróleo contribuirá a que la inflación de la energía vuelva a situarse por encima de cero (en tasa interanual) a principios del próximo año, esperamos que el impacto sobre la tasa general se vea compensado por nuevos descensos de la inflación de los alimentos y de la inflación subyacente", pronostican desde Capital Economics.
"Todo esto refuerza nuestra opinión de que el BCE ha terminado de subir los tipos de interés. No obstante, seguimos pensando que el BCE no empezará a recortar los tipos hasta finales de 2024. Creemos que el tipo general caerá hasta alrededor del 3,5% a finales de año. Sin embargo, no creemos que los responsables políticos confíen en alcanzar el objetivo del 2% de forma sostenida hasta finales de 2024", completa Allen-Reynolds.
"La corrección de los precios de la energía parece haber concluido. En octubre, es probable que la tasa interanual vuelva a caer bruscamente. Después, sin embargo, el efecto moderador sobre la tasa de inflación de este lado disminuirá constantemente.
La situación de los precios de los alimentos es diferente. Es probable que sigan bajando significativamente en los próximos meses, lo que ejercerá una mayor presión a la baja sobre la tasa de inflación", aventura Christoph Weil, de Commerzbank.
El experto del banco alemán también ve probable que las empresas hayan trasladado a los consumidores gran parte del aumento de los costes de producción inducido por los precios de la energía. En consecuencia, la tasa de inflación de los bienes no energéticos, en particular, debería seguir disminuyendo significativamente.
La situación ,apunta, sin embargo, es diferente para los precios de los servicios: "También en este caso la tasa de variación interanual ha superado su punto máximo. Sin embargo, no esperamos un nuevo descenso significativo. Esto se debe a que ya se vislumbra una nueva oleada de costes con un fuerte crecimiento salarial, que hará subir los precios de los servicios en particular".
"En este contexto, es improbable que la inflación subyacente descienda al 2% en los próximos dos años. No obstante, las palomas del BCE valorarán positivamente los datos de hoy sobre los precios al consumo. No esperamos que el BCE siga subiendo los tipos", remacha Weil.
Para Bert Colijn, economista de ING, la subida de los precios del petróleo es un motivo de preocupación para las perspectivas de inflación: "Esperamos que esto impulse principalmente al alza la inflación de la zona euro a principios del año próximo, y no es inimaginable una contribución de un punto porcentual a la inflación general. Este impacto es muy inferior al del año pasado, pero lo bastante importante como para impedir que la inflación general alcance el objetivo del 2% del BCE tan pronto como se prevé".
El analista señala que, por un lado, en el actual entorno económico, mucho más débil, las empresas indican que el poder de fijación de precios se está debilitando y esto limita cualquier resurgimiento significativo de la inflación. Pero por otro, el encarecimiento de la energía y el elevado crecimiento de los salarios - en combinación con la actual debilidad de la productividad - deberían seguir ejerciendo presiones al alza sobre la inflación en 2024.
"Con la demanda aliviando actualmente las presiones, esperamos que la inflación siga tendiendo gradualmente a la baja. Pero como la incertidumbre sobre el ritmo de normalización de la inflación persistirá durante algún tiempo, unos tipos de interés altos por más tiempo por parte del BCE son definitivamente un escenario realista", subraya.
"En estos momentos hay grandes diferencias entre países, en gran parte debido a cómo se traslada la energía a los precios al consumo, pero también a las diferencias en el crecimiento salarial y los resultados económicos. España vio aumentar la inflación desde una base baja gracias al aumento de los precios de la energía, mientras que Alemania, Países Bajos y Bélgica experimentaron fuertes caídas", reflexiona el economista de ING.
Este jueves los datos de España y Alemania dejaban dinámicas opuestas.
En Alemania, el IPC (datos nacionales no armonizados para la eurozona) ha caído en septiembre del 6,1% al 4,5%, la tasa más baja desde que comenzó la guerra en Ucrania en febrero de 2022, gracias los efectos base. En septiembre del año pasado decayeron las ayudas públicas al uso del transporte y al combustible, elevando la inflación y haciendo más benigna la comparativa interanual ahora.
En España, por contra, el IPC ha repuntado del 2,6% al 3,5% por la subida de la electricidad y los carburantes.
Este viernes ha sido el turno de Francia e Italia. En el país galo, el IPC se ha situado en septiembre en el 4,9% interanual, idéntica cifra a la del mes anterior, lo que representa la confirmación del fin de la senda descendente iniciada en abril tras el repunte de agosto, aunque en términos puramente mensuales sí retrocedió medio punto.
En Italia, la inflación registró una nueva, aunque "moderada desaceleración" en septiembre, situándose en el 5,3% anual, frente al 5,4% del mes anterior, la cifra más baja desde enero de 2022.
"El nuevo descenso de la tasa de inflación se ve afectado por la evolución de los precios de los alimentos, cuyo crecimiento interanual se desaceleró notablemente, aunque se mantuvo en niveles relativamente altos (+8,6 %)", explica el Istat en su comunicado. Por el contrario, "la recuperación de la inflación está frenada por la reaparición de las presiones sobre los precios de la energía", agrega.
jueves, 7 de septiembre de 2023
El PIB de la eurozona se expandió un 0,1% en el segundo trimestre, la misma cifra que en el trimestre anterior
LUXEMBURGO.- La economía de la zona euro registró una expansión del 0,1% en el segundo trimestre de 2023 respecto de los tres meses anteriores, idéntica cifra a la del primer tramo del año, según ha confirmado este jueves Eurostat.
De su lado, en el conjunto de la Unión Europea, el PIB se estancó entre abril y junio, después del crecimiento del 0,2% en el primer trimestre. En comparación con el segundo trimestre de 2022, el PIB de la zona euro creció un 0,5% y el de la UE, un 0,4%.
Si se atiende al desglose de componentes, el PIB trimestral se vio impulsado por las mejoras de inventarios tanto para la zona euro (0,4%) como para la UE (0,2%), la formación de capital fijo (0,1% en ambos casos) y el gasto público, pero este último epígrafe solo aportó a la eurozona una décima y nada a la UE.
Por otro lado, el consumo de los hogares fue neutro para ambas entidades, aunque el balance externo fue negativo en un 0,4% para la eurozona y un 0,3% para la Unión.
Entre los países de la UE cuyos datos estaban disponibles, el mayor ritmo de avance trimestral correspondió a Lituania (2,9%), por delante de Eslovenia (1,4%) y Grecia (1,3%). Por el contrario, los países con peor desempeño en el trimestre fueron Polonia (-2,2%), Suecia (-0,8%) y Austria (-0,7%).
Entre las grandes economías de la UE, entre abril y junio, Alemania se estancó, después de la contracción del 0,1% en el primer trimestre, mientras que Francia aceleró su expansión al 0,5% desde el nulo crecimiento previo, al tiempo que en Italia el PIB cayó un 0,4% después de crecer un 0,6% en el primer trimestre.
En el caso de España, el crecimiento del PIB en el segundo trimestre se moderó al 0,4% desde el 0,5% de los tres primeros meses de 2023.
De este modo, el crecimiento del PIB de la zona euro volvió a ser sustancialmente inferior al de Estados Unidos, que tanto en el primer trimestre como en el segundo registró un alza del 0,5%.
lunes, 19 de abril de 2021
La cuenta corriente de la eurozona baja el superávit un 35 % en febrero
FRÁNCFORT.- La cuenta corriente de la zona del euro tuvo un superávit de 26.000 millones de euros en febrero, un 25,7 % menos que en enero (35.000 millones de euros) y un 35 % menos que en febrero del año pasado (40.000 millones de euros).
El Banco Central Europeo (BCE) informó hoy de que este es el resultado de una caída del superávit de bienes hasta 32.000 millones de euros (33.000 millones de euros un año antes) y de una subida en servicios hasta 11.000 millones de euros (5.000 millones de euros).
Pero se produjeron déficits en rentas secundarias de 16.000 millones de euros (8.000 millones de euros) y en rentas primarias de 2.000 millones de euros (superávit de 10.000 millones de euros un año antes).
La cuenta corriente de la zona del euro tuvo en febrero un superávit acumulado en los últimos doce meses de 259.000 millones de euros, un 2,3 % del producto interior bruto (PIB), en comparación con los 263.000 millones de euros, 2,2 % del PIB en febrero de 2020.
En la cuenta financiera, en la inversión directa, los residentes de la zona del euro realizaron inversiones netas de 804.000 millones de euros en activos extranjeros en febrero en términos acumulados de doce meses.
Al mismo tiempo, los no residentes vendieron activos de la zona del euro por valor de 21.000 millones de euros en febrero de 2021 en términos acumulados de doce meses.







