BUDAPEST.- Hungría considera que el boicot a su presidencia semestral del
Consejo de la UE no ha funcionado, pese a que solo una decena de
ministros ha asistido a la reunión informal de ministros de Economía y
Finanzas que se celebra este viernes y sábado en Budapest.
Varios gobiernos de la UE, así como la Comisión Europea, decidieron
ausentarse de estas citas como castigo al pulso del primer ministro de
Hungría, Viktor Orbán, que viajó por sorpresa a Moscú para reunirse con
el presidente ruso, Vladimir Putin, en contra de la posición de la UE de
apoyo sin fisuras a Ucrania, lo que generó malestar en las capitales.
"Cada país se representa a sí mismo y, por eso, el boicot no ha
tenido éxito", ha destacado el ministro de Economía de Hungría, Mihály
Varga, en declaraciones a los medios a su llegada a la reunión, a la que
solo han acudido los ministros de Bélgica, Bulgaria, Chipre, Croacia,
Eslovaquia, Eslovenia, Italia, Luxemburgo y Malta, mientras que el resto
de los Veintisiete ha estado representado por funcionarios de alto
nivel.
Tampoco han asistido el vicepresidente económico de la Comisión,
Valdis Dombrovskis, ni el comisario europeo de Economía, Paolo
Gentiloni, después de que la presidenta del Ejecutivo comunitario,
Ursula von der Leyen, decidiese no enviar comisarios a las reuniones
informales que Hungría celebre en su territorio, sumándose al desplante
impulsado por varios Estados miembro.
España, por su lado, rechazó un boicot total a la presidencia
húngara, aunque este viernes se ha ausentado de la reunión, alegando
motivos de agenda, el ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos
Cuerpo, a quien sustituye la secretaria general del Tesoro, Paula
Conthe.
En este contexto, el ministro húngaro ha señalado que
"se dan todas las condiciones para que la reunión sea un éxito, tanto en
términos de participantes como de temas a tratar", a lo que ha añadido
que cada país es "libre" de decidir a su representante.
"Todos
los Estados miembro están presentes, en su mayoría, a un alto nivel, y
también nos acompañan altos dirigentes de bancos centrales", ha
recordado Varga, que ha destacado la asistencia de la presidenta del
Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, o de la directora
gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva.
"Todo el mundo financiero está en este momento en Budapest", ha
apostillado el ministro.
También ha restado importancia a la
ausencia de sus colegas el ministro de Finanzas de Chipre, Iacovos
Keravnos, que confía en "tener un buen debate de todos modos".
En la misma línea, su homólogo croata, Marko Primorac, ha preferido
poner el foco en las asistencias, más que en las faltas, al destacar que
"muchos ministros" han acudido a la reunión de Budapest
Por
su lado, preguntado por si espera un debate fructífero aunque solo haya
diez ministros en la sala, el ministro de Finanzas de Malta, Clyde
Caruana, ha respondido: "¿Por qué no?".
El encuentro informal de ministros de Economía y Finanzas ha estado
precedido, como es habitual, de la reunión de países de la eurozona, el
Eurogrupo, a la que han asistido únicamente siete de los 20 ministros
llamados a la cita, que se ha visto afectada de forma colateral por el
boicot a la presidencia húngara pese a tratarse de un órgano
independiente.
Preguntado por si lo reducido de la reunión ha
desvirtuado el debate en el seno del Eurogrupo, su presidente, el
ministro irlandés Paschal Donohoe, ha explicado que "pese a todo, ha
sido una reunión eficaz" y que "el trabajo del Eurogrupo debe
continuar".