sábado, 28 de febrero de 2009

Cae Wall Street y el S&P 500 cierra en mínimos de 12 años

NUEVA YORK.- Wall Street cayó ayer viernes y el índice S&P 500 cerró en un mínimo de 12 años, después de que el Gobierno anunciara que elevará su tenencia de acciones comunes del grupo financiero Citigroup, lo que aumentó lo temores a que aumente su rol en otros grandes bancos.

El promedio industrial Dow Jones retrocedió 119,15 puntos, o un 1,66 por ciento, a 7.062,93 unidades. El índice Standard & Poor's 500 perdió 17,74 puntos, o un 2,36 por ciento, a 735,09 unidades. El índice compuesto Nasdaq restó 13,63 puntos, o un 0,98 por ciento, a 1.377,84 unidades.

Citigroup entregará una parte considerable de sus títulos al gobierno. Ello ha agravado las preocupaciones de que los bancos enfrentarán más predicamentos. GE decidió recortar en 68% su dividendo trimestral.

Tanto Citi como GE son parte del promedio industrial Dow Jones.

Las acciones cerraron por encima de los peores niveles que tuvieron en la jornada, pero aún así, sus pérdidas fueron considerables. Así, los inversionistas cerraron otro mes desolador en el mercado bursátil.

El Standard & Poor's 500 está en su peor nivel desde 1996, mientras que el Dow Jones tuvo su cierre más bajo desde abril de 1997.

De acuerdo con los cálculos preliminares, el Dow cayó unos 119 puntos, a 7.063. El S&P 500 perdió 17 unidades para cerrar en 735, y el índice compuesto Nasdaq se contrajo 13 puntos, a 1.377.

Por cada acción que subió, dos bajaron en la Bolsa de Valores de Nueva York, donde el volumen de operaciones fue considerable, por 2.250 millones de títulos.

Obama: "Sé que los grupos de presión se preparan para luchar. Yo también"

WASHINGTON.- El presidente estadounidense, Barack Obama, desafió hoy a los grupos de presión que defienden los intereses económicos de los "viejos negocios", en referencia a las industrias gasista y petrolera, que pueden perder las exenciones impositivas de las que disfrutaban si finalmente se aprueba el presupuesto presentado por Obama como medida de reacción ante la crisis.

"Sé que los grupos de presión se están preparando para luchar. Yo también", advirtió.

En su habitual discurso semanal ante la nación, el presidente Obama lanzó un mensaje sobre todo destinado a "las compañías petroleras y gasistas", a las que "no va a gustar" que se ponga fin a una política de impuestos "con la que se han ahorrado 30.000 millones de dólares".

"Sé que estos pasos no van a sentar bien a esos intereses especiales y a esos grupos de presión que se ganan la vida con esa antigua forma de hacer negocios, y me consta que ya se están preparando para la lucha en estos mismos momentos. Pues mi mensaje para ellos es éste: Yo también", advirtió.

El presidente puntualizó que el nuevo presupuesto no sólo recortará los impuestos de los trabajadores estadounidenses, sino que eliminará las exenciones que habitualmente disfrutaban los contribuyentes que ganan más de 250.000 dólares al año. Es más, el presidente señaló que "el presupuesto pone punto y final a las exenciones para las empresas que envían el trabajo al extranjero".

"El presupuesto nos pone en el camino de las energías limpias, renovables, que crearán nuevos trabajos americanos, nuevas industrias americanas, y que nos liberarán de la peligrosa dependencia del petróleo extranjero", añadió Obama.

De igual modo, el presidente se comprometió a reducir, a través de esta partida presupuestaria, "la carga de la seguridad social sobre los estadounidenses" y que proporcionará "un sistema educativo que preparará a los americanos para competir en el mundo".

"Yo trabajo para el pueblo americano. No he venido aquí para hacer lo mismo que llevamos haciendo hasta ahora. Llegue aquí para garantizar el cambio abrumador que este país demandaba cuando votó en noviembre. Y el principio del cambio se encuentra en este nuevo presupuesto", concluyó.

La respuesta republicana no se ha hecho esperar. En su discurso radiofónico, el senador Richard Burr advirtió de que la nueva política económica de Obama amenaza con destruir el Sueño Americano.

"Esta semana, el presidente ha enviado al Congreso al mayor incremento en gasto federal de toda la historia de Estados Unidos, impulsando el déficit a cifras impensables", declaró. "Es difícil comenzar a pensar que por primera vez nos enfrentamos a la desaparición del Sueño Americano".

"Ahora, en lugar de que nuestros hijos trabajen duro para que tengan una vida mejor, les pedimos que trabajen duro para que hoy no tengan que enfrentarse a decisiones difíciles", añadió.

Los líderes europeos buscarán soluciones para la crisis bancaria y para el sector del automóvil

BRUSELAS.- Los jefes de Estado y de Gobierno celebrarán mañana una cumbre extraordinaria cuyo objetivo es buscar soluciones para estabilizar el sistema bancario y reactivar el crédito y discutir medidas de apoyo a los sectores más afectados por la crisis, especialmente el del automóvil.

La cumbre, que se celebra sólo tres semanas antes del tradicional Consejo Europeo de primavera del 19 y 20 de marzo, fue convocada por la presidencia checa, a petición de Francia y Alemania, con el objetivo de evitar que la crisis económica acabe convirtiéndose en una nueva crisis política de la UE. Se pretende poner fin a los problemas de coordinación de las medidas adoptadas por los Estados miembros para hacer frente a la crisis y a las disputas sobre el proteccionismo.

La cuestión del proteccionismo ha enfrentado a los países del este, especialmente República Checa, con Francia, a cuenta del plan galo de ayuda al automóvil. Precisamente, Polonia ha convocado una reunión previa a la cumbre de los países de Europa central y oriental (República Checa, Eslovaquia, Eslovenia, Rumanía, Bulgaria, Lituania, Letonia y Estonia) que volverá a evidenciar esta división.

La cumbre se limitará a un almuerzo de trabajo que comenzará a las 13:00 horas y cuya conclusión está prevista para alrededor de las 16:00 horas. No está previsto que se adopten conclusiones formales, pero sí que se espera un nuevo compromiso de coordinación frente a la crisis económica.

"La situación actual exige que reiteremos, al más alto nivel, nuestro compromiso de hacer frente a los impactos de la crisis de una manera cooperativa y coordinada", destaca el primer ministro checo, Mirek Topolánek, en la carta de invitación que ha dirigido a sus homólogos.

También el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, considera que la "descoordinación" entre las medidas que adoptan los diferentes Gobiernos de la UE frente a la crisis es una "amenaza real" que puede provocar que los planes de estímulo pierdan efectividad, según explicaron fuentes del Palacio de la Moncloa. La delegación española considera por tanto que la cumbre de Bruselas puede ser útil para resolver estos problemas.

Zapatero también ve necesario, como ya dijo en la cumbre de los líderes europeos del G-20 celebrada en Berlín el domingo pasado, hacer un primer balance del impacto de los planes de recuperación, potenciar aquellas medidas que se hayan revelado más eficaces y aparcar las que no funcionen. Y considera esencial que se dé prioridad a las medidas para restaurar el crédito, recuperar la confianza y estimular a los sectores más afectados por la crisis, como el del automóvil, según las fuentes consultadas.

El primer tema que se debatirá en la cumbre extraordinaria es cómo estabilizar el sector financiero y reactivar el crédito a las familias y empresas. "Nuestra primera prioridad debe ser romper la espiral negativa que hace que la incertidumbre en el sector bancario conduzca a reducir el crédito a la economía real, lo que a su vez se traduce en menos inversión, más recortes de empleos y la pérdida de la confianza en los mercados financieros", destaca el presidente de la Comisión, José Manuel Durao Barroso, en la carta que ha enviado a los líderes europeos.

Para ello, los líderes europeos buscarán un acuerdo sobre cómo ayudar a los bancos a deshacerse de los activos tóxicos y sanear su balance, ya sea mediante la creación de 'bancos malos', las garantías estatales para cubrir las pérdidas por la depreciación de estos activos o incluso la nacionalización.
Para ello tendrán sobre la mesa las propuestas que presentó la Comisión el pasado miércoles, cuyo objetivo es garantizar la igualdad de trato entre todos los bancos, limitar el impacto de las medidas en las finanzas públicas y "preparar la necesaria reestructuración del sector", en palabras de Barroso. En el debate estará presente el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet.

En este contexto, los líderes europeos hablarán sobre las mejoras que hay que introducir en el sistema de regulación y supervisión de las instituciones financieras. Para ello cuentan con el informe presentado por el grupo de expertos que creó la Comisión, presidido por el ex director del Fondo Monetario Internacional (FMI), Jacques de Larosière, que propone crear un sistema europeo de alerta rápida para prevenir crisis pero descarta la creación de un supervisor bancario único en la UE y aboga en su lugar por reforzar la cooperación entre supervisores nacionales.
También sugiere que todos los bancos europeos adopten el sistema de provisiones dinámicas introducido por el Banco de España.

Por lo que se refiere a la economía real, se pretende también que las medidas adoptadas a nivel nacional "se refuercen mutuamente" evitando "efectos secundarios negativos", según Topolánek. En este contexto, se hablará de los diferentes planes nacionales de ayuda al sector del automóvil. Bruselas ya ha pedido a España, Francia e Italia aclaraciones sobre sus respectivos planes ante las sospechas de que puedan ser proteccionistas, algo que los tres países niegan.

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, volverá a pedir durante la reunión un auténtico plan europeo de ayuda al automóvil y no una simple coordinación de los planes nacionales como hasta ahora, según fuentes diplomáticas galas. Por su parte, Zapatero ya dijo en Berlín que la lucha contra el proteccionismo, al que calificó de "espejismo económico", es "perfectamente compatible", siempre que se respete el Tratado, con el apoyo a sectores industriales que "tengan dificultades", como el automóvil.

Los líderes europeos también reiterarán su compromiso de respetar el Pacto de Estabilidad y Crecimiento (PEC) y volver a la consolidación presupuestaria en cuanto la situación económica lo permita. Sobre esta cuestión empiezan a emerger las diferencias entre la Comisión y los Estados miembros.

El Ejecutivo comunitario, que ya ha abierto procedimientos por déficit excesivo contra países como España, Francia, Grecia o Irlanda, pretende por ejemplo que Madrid y París empiecen el esfuerzo de consolidación en 2010. Sin embargo, países como Francia sostienen que no se puede fijar un calendario ahora porque hay una gran incertidumbre sobre la situación económica y poner una fecha socavaría los esfuerzos de estímulo económico, según fuentes diplomáticas.

La cumbre de Bruselas servirá para realizar un primer debate sobre las medidas que se pueden adoptar para evitar o limitar la pérdida de puestos de trabajo como consecuencia de la crisis, aunque el empleo será el tema central de otra cumbre extraordinaria que se celebrará en mayo.
Finalmente, el primer ministro británico, Gordon Brown, y la canciller alemana, Angela Merkel, presentarán a sus colegas las conclusiones de la reunión de Berlín para preparar una posición común de la UE de cara a la cumbre del G-20 en Londres el 2 de abril.

Felipe González pide abrir un debate europeo sobre la energía nuclear

PARÍS.- El presidente del grupo de reflexión sobre el futuro de la Unión Europea, Felipe González, reclama abrir un debate europeo sobre la energía nuclear en el marco de la política energética comunitaria y la lucha contra el cambio climático.

"Se me interpretará que defiendo la energía nuclear. Se puede pensar que creo que es más razonable que otros usos, pero ese no es el problema. No estoy diciendo que se use, sino que se discuta", argumentó González durante su intervención en la conferencia de presidentes de Parlamentos europeos celebrada en la Asamblea Nacional francesa.

"Es un error dramático que no se quiera debatir de la energía nuclear, a favor o en contra, pero lo esencial es tener un debate", añadió. En su opinión, la Unión Europea no puede estar "aislada" ni "excluirse" del debate de la energía nuclear, sobre todo cuando cada vez habrá más países que recurran a este tipo de fuente energética. Además, alertó de que hay países en Europa que retrasarán 25 años sus programas de lucha contra el cambio climático debido a esta ausencia de debate.

El ex presidente del Gobierno advirtió igualmente de que sería un error "apearse" del objetivo fijado por la Unión Europea de lograr el llamado triple 20 en 2020 (reducción del 20% de emisiones, 20% de ahorro energético y 20% de uso de renovables) ahora que el petróleo está más barato porque, a su juicio, cuando la economía mundial vuelva a crecer de nuevo al 3% nos encontraremos con otra crisis de oferta en materia energética.

En definitiva, aunque admitió que él es partidario de aplicar el principio de subsidiaridad y descargar a la UE de algunas de las competencias que podrían volver a los Estados, consideró "imprescindible" que los 27 se encaminen hacia una política energética común.

Durante su intervención, que se prolongó durante unos 45 minutos, González se refirió igualmente a la actual crisis económica internacional y pidió evitar la "tentación" de creer que una "hiperregulación exagerada" ayudará a resolver los problemas de funcionamiento de las instituciones financieras.

Para ilustrar su tesis echó mano de los consejos que Don Quijote le dio a Sancho Panza cuando éste creía que iba a gobernar la ínsula de Barataria: "Amigo Sancho: Pragmáticas, pocas y que se cumplan", rememoró González, que, en esta línea, defendió "pocas normas y que se cumplan".

También se mostró más partidario de una mayor coordinación global y más coherencia antes que de multiplicar las reglas financieras internacionales.

"No podemos --dijo-- tener una regulación del mercado financiero en Estados Unidos y otra diferente en América Latina o en Europa". Así pues, propuso al G-20 propuestas "sensatas" para garantizar la transparencia en los movimientos de capital y una previsibilidad en los comportamientos de los flujos.

Tampoco recomendó prohibir las operaciones a futuro por el hecho de que en el pasado hayan disparado, por ejemplo, el precio del petróleo. "La iniciativa económica y de mercado hay que respetarla, forma parte del dinamismo de la economía", argumentó tras reclamar, eso sí, limitar los movimientos especulativos.

González expuso a continuación las que deben ser prioridades de la Unión Europea, entre las que mencionó la necesidad de acometer reformas estructurales y una mayor coordinación para que las medidas nacionales frente a la crisis no se lleven a cabo "en orden disperso".
"La crisis nos obliga a un baño de realidad", señaló. En todo caso, cree que la crisis es un "riesgo" pero también una "oportunidad" para estudiar los problemas "de fondo" de la Unión.

Volkswagen despide a casi todos sus trabajadores temporales

BERLÍN.- El presidente de la compañía automovilística Volkswagen, Martin Winterkorn, anunció hoy su intención de despedir a la práctica totalidad de los trabajadores temporales de la empresa, 16.500 empleos según cifras de finales de 2008.

En una entrevista concedida al medio alemán 'Der Spiegel', Winterkorn lamentó la drástica medida a la que se ha tenido que enfrentar la compañía alemana. "Sé que para los afectados no es lo mejor que les podía pasar, pero no nos quedaba otra solución", reconoció.

El presidente de Volkswagen subrayó que, gracias a esta decisión, los empleos permanentes de la compañía no corren peligro de desaparecer y añadió que las perspectivas de la empresa para este año son bastante optimistas. "No anticipo problemas para este año", indicó.
"Pero cuando la crisis termine, quedan aún pendientes algunas cosas sobre las que pensar", añadió.

Winterkorn envió un mensaje al Gobierno alemán sobre cualquier medida de ayuda destinada a proteger a la competidora Opel: "El Estado no debe ser empleado como sociedad de rescate para unas compañías que corren el peligro de declararse en bancarrota".

El Banco Mundial, el BEI y el BERD apoyarán a los bancos del Este de Europa

BRUSELAS.- El Banco Mundial, el Banco Europeo de Inversiones (BEI) y el Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo (BERD) acordaron destinar 24.500 millones de euros para ayudar a estabilizar a los bancos de los países del centro y el Este de Europa, que se han visto afectados con especial virulencia por la crisis financiera, y facilitar la reactivación del crédito a las empresas, en particular a las pymes.

El apoyo financiero incluirá inyecciones de capital y financiación de la deuda, líneas de crédito y garantías frente al riesgo político.

La Comisión Europea, a la que en las últimas semanas se le había pedido que aumentara su apoyo a estos países para evitar un efecto contagio en la eurozona, dio la bienvenida al plan conjunto del Banco Mundial, el BEI y el BERD y reiteró que "mitigar los efectos y resolver la crisis es una responsabilidad compartida de todos los actores", según dijo su portavoz, Amadeu Altafaj.

"Actuamos porque tenemos una especial responsabilidad hacia la región y porque tiene sentido económico", dijo el presidente del BERD, Thomas Mirow. "Es el momento de que Europa actúe junta para garantizar que los logros de los últimos 20 años no se pierdan por una crisis económica que se está convirtiendo rápidamente en una crisis humana", agregó por su parte el presidente del Banco Central, Robert Zoellick.

De acuerdo con el plan, de dos años de duración, el BERD dará hasta 6.000 millones de euros para el sector financiero de estos países en 2009-2010 en forma de capital y financiación de la deuda y también ayudará directamente a las pymes.

Por su parte, el BEI ofrecerá alrededor de 11.000 millones de euros a las pequeñas empresas en forma de facilidades de crédito. De esta cantidad, 5.700 millones ya están disponibles para ser pagados de forma inmediata, y otros 2.800 millones se aprobarán a finales de abril. Finalmente, la ayuda del Banco Mundial ascenderá a 7.500 millones de euros.

Las tres instituciones subrayaron que la respuesta a los problemas de las entidades de los países del centro y Este de Europa requieren una acción rápida y coordinada por parte de los bancos occidentales, que poseen una gran parte del sector financiero; de los bancos locales importantes para el sistema; de las autoridades supervisoras de los países donde se encuentra la matriz y de los que tienen filiales de los grupos transfronterizos, y de las instituciones europeas y las instituciones financieras internacionales.

El Banco Mundial, el BEI y el BERD señalaron además que su iniciativa "va más allá del simple suministro de financiación" y servirá para "incitar a todas las partes afectadas a buscar soluciones apropiadas a los problemas causados por la crisis económica global".
Esta acción coordinada "ayudará al sector financiero de la región a salir fuerte de la actual crisis".