GINEBRA.- Naciones Unidas ha certificado este jueves la inclusión del Ejército
israelí en la lista de entidades que violan los derechos de la infancia
en situación de conflicto al considerar que las fuerzas de seguridad son
"responsables de la matanza y mutilación de niños" en Israel y en los
Territorios Palestinos Ocupados.
Así lo ha confirmado en un
extenso informe la oficina del Representante Especial del Secretario
General para la infancia y los conflictos armados, que apunta a que el
Ejército israelí está también detrás de ataques contra escuelas y
hospitales.
"El último trimestre de 2023 puso de manifiesto un aumento
extremo de las violaciones, en particular contra los niños en la Franja
de Gaza, especialmente por el uso de armas explosivas con una amplia
zona de impacto, incluso en zonas muy pobladas", recoge el texto.
En este sentido, ha instado a las autoridades de Israel a firmar
"inmediatamente" un plan de acción con Naciones Unidas para "cesar y
prevenir la matanza y mutilación de niños y los ataques contra escuelas y
hospitales".
"Aunque la denegación de acceso humanitario a los niños es una
violación que no da lugar a la inclusión en las listas, insto a las
Fuerzas Armadas y de seguridad israelíes a que cumplan las obligaciones
que les incumben en virtud del Derecho Internacional humanitario y del
Derecho Internacional y garanticen el acceso seguro, rápido y sin trabas
de la ayuda humanitaria y de los trabajadores humanitarios a toda la
Franja de Gaza", ha manifestado.
Por ello, ha pedido a Israel
acelerar la colaboración con el representante especial de la ONU para
poner en marcha medidas que permitan mejorar la situación de los
menores, al tiempo que ha recalcado que el conflicto presenta una
"escala e intensidad sin precedentes de viol.aciones graves contra niños
en el marco de hostilidades, que ha ocasionado un aumento de las
violaciones graves en un 155 por ciento".
"Los ataques contra escuelas y
hospitales (1.650) siguen siendo preocupantes, sobre todo en Israel y
el Territorio Palestino Ocupado", ha añadido.
Por otra parte,
la lista negra incluye también las Brigadas Ezzeldín al Qassam, brazo
armado del Movimiento de Resistencia Islámcia (Hamás), y las Brigadas Al
Quds de Yihad Islámica, a las que la ONU acusa a su vez de estar detrás
de la "matanza, mutilación y secuestro de niños tras los brutales actos
terroristas perpetrados en Israel el 7 de octubre de 2023".
"Insto a estos grupos armados y a las facciones afiliadas, así como a
las Brigadas Al Quds de Yihad Islámica, a que hagan cesar y prevengan
urgentemente las violaciones graves contra los niños", ha indicado.
El informe apunta a que a lo largo de 2023 se han registrado 32.900
violaciones graves contra la infancia, lo que sitúa en 22.557 las
víctimas infantiles. Durante dicho periodo de tiempo, los niños en
lugares de conflicto han experimentado "niveles sin precedentes de
violencia", tal y como ha denunciado la ONU.
"Los niños han
sido reclutados y utilizados en el frente, atacados en sus propias
casas, secuestrados de camino al colegio. (...) La naturaleza compleja y
la intensificación de los conflictos, así como el uso de explosivos en
áreas pobladas, ha llevado a un aumento significativo de las graves
violaciones contra los menores en 2023", señala el texto, que incluye
por primera vez información sobre Haití y Níger.
En este
sentido, la ONU ha hecho hincapié en que "este nivel sin precedentes de
sufrimiento se ha traducido en una tendencia de crecientes violaciones",
lo que lleva a los menores a sufrir un claro "desprecio por sus derecho
y las protecciones de las que gozan, según el Derecho Internacional".
En total, 11.649 niños han sido asesinados o mutilados, lo que supone
un 35 por ciento más que el año anterior. La cifra representa un
equivalente de casi 15 niños muertos a diario, una cuestión a la que se
suma el reclutamiento de unos 8.655 menores y el secuestro de otros
4.356.
El mayor número de este tipo de violaciones de los
derechos de la infancia se han registrado en Israel y los Territorios
Palestinos Ocupados, así como en República Democrática del congo,
Birmania, Somalia, Nigeria y Sudán. Cerca de un 50 por ciento han sido
cometidos por grupos armados, incluidos aquellos designados como
terroristas por Naciones Unidas, mientras que el resto han sido
perpetrados por las propias fuerzas de seguridad de esos países y otros
actores sin identificar.
Los grupos armados en cuestión son
responsables en mayor medida del secuestro, reclutamiento y la violencia
sexual contra los niños, si bien las fuerzas gubernamentales son las
causantes de la mutilación y el fallecimiento de los mismos en ataques
contra infraestructura civil, tal y como indican las conclusiones de los
estudios realizados por la ONU. "El uso de explosivos sigue teniendo un
impacto desastroso, también sobre la entrega de ayuda", ha lamentado.
La falta de acceso humanitario ha aumentado un 32 por ciento en 2023,
en comparación con datos recabados en 2022, mientras que la violencia
sexual relacionada con estos conflictos armados ha registrado un repunte
del 25 por ciento en el mismo periodo de tiempo.
"Las cifras
obtenidas en este informe suponen un toque de atención para tomar
medidas. Estamos fallando a los niños. Pido a la comunidad internacional
que se comprometa con la protección de los menores en situación de
conflicto armado y hago un llamamiento a los Estados para que cumplan
sus responsabilidades y garanticen la seguridad de sus poblaciones", ha
expresado la representante especial, Virginia Gamba.
Asimismo,
ha puntualizado que la ONU está dispuesta a ayudar a las partes en
conflicto para "desarrollar un plan conjunto que prevenga el uso y abuso
de los menores en estas situaciones".
La semana pasada, el
propio primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, anunció que Naciones
Unidas había tomado la decisión de incluir al país en su lista negra y
aseguró que esto no cambiará las acciones de los militares israelíes en
el marco de la ofensiva contra Gaza, donde han muerto ya más de 37.200
personas.
Horas más tarde, el portavoz de la Secretaría General
de Naciones Unidas, Stephane Dujarric, señaló que la conversación con
las autoridades israelíes era puramente una "llamada de cortesía" para
informar de la situación y "evitar filtraciones", al tiempo que
condenaba la actuación de Israel.