LONDRES.- La Unión Europea (UE) y el Reino Unido cerraron el jueves el acuerdo
sobre su relación tras el Brexit y se disponen a aplicarlo desde el 1 de
enero, para lo que deben seguir unos trámites que, sobre todo en el
bloque comunitario, se van a acelerar para llegar a tiempo al primer día
de 2021.
La ratificación en la Unión Europea
Aunque correspondía al Parlamento Europeo ratificar el texto, la
prolongación de las negociaciones hasta Nochebuena ha hecho imposible
que la Eurocámara lo haga antes de fin de año y, finalmente, dará su
consentimiento en enero.
Así, la Comisión Europea (CE) propuso ayer la aplicación provisional del acuerdo entre el 1 de enero y el 28 de febrero de 2021.
Sin embargo, esa aplicación provisional también exige una serie de
trámites que el club comunitario espera completar antes de fin de año.
Este viernes, los embajadores de los países de la UE mantuvieron una
primera reunión en la que el negociador de los Veintisiete, Michel
Barnier, les informó sobre el pacto logrado.
Ahora, los países tendrán unos pocos días, en torno a dos o tres, para examinar el texto antes de confirmar su entrada en vigor.
La Comisión debe presentar al Consejo, que reúne a los Estados
miembros, la decisión sobre la firma y aplicación provisional del pacto,
así como sobre la conclusión del convenio.
El Consejo, por unanimidad, debe apoyar la decisión que autoriza la
firma del documento y su aplicación provisional desde el próximo 1 de
enero.
A continuación, tendría lugar la firma oficial del acuerdo sobre la
relación con el Reino Unido tras el Brexit y después, el convenio se
publicaría en el diario oficial de la Unión Europea antes de fin de año,
para que se aplique de manera provisional desde el 1 de enero.
Ya en el nuevo año, el Parlamento Europeo podrá ratificar el acuerdo.
Su papel es el de dar consentimiento, sin posibilidad de hacer
enmiendas, pero mantiene su capacidad de vetar la totalidad del pacto.
Solo puede decir “sí” o “no”.
Los acuerdos internacionales se suelen remitir a las comisiones
parlamentarias responsables. En esta ocasión, los eurodiputados Kati
Piri, de la comisión de Asuntos Exteriores, y Christophe Hansen, de la
comisión de Comercio Internacional, prepararán un informe para
recomendar al pleno si dar o no su consentimiento.
El pleno de la Eurocámara emite finalmente un voto único que debe
superarse por mayoría simple. Está previsto que esa votación tenga lugar
durante la sesión del 18 al 21 de enero.
Una vez que se haya pronunciado el Parlamento Europeo, el Consejo puede adoptar la decisión sobre la conclusión del acuerdo.
La ratificación en el Reino Unido
Para que el acuerdo del Brexit sea ratificado por el Reino Unido,
tendrá que ser sometido a votación en la Cámara de los Comunes.
Para ello, Boris Johnson ha convocado una votación de urgencia el próximo 30 de diciembre.
El presidente de la Cámara, Lindsay Hoyle, aceptó la solicitud para
interrumpir las vacaciones de los diputados y poder someter a votación
el tratado comercial antes de que termine el año.
Cabe recordar que el Parlamento cerró el pasado 17 de diciembre, por
lo que buena parte de los diputados se encuentran de vacaciones, pero
Hoyle ha invitado a sus compañeros a presentarse al debate de manera
telemática, sin necesidad de personarse.
Este debería de ser un paso anecdótico para un Boris Johnson que
tiene la mayoría absoluta en la Cámara de los Comunes, con el apoyo de
su partido Conservador y, además, el de los opositores laboristas.
El líder de los laboristas, Keir Starmer, pese a mostrar ciertas
reticencias, ha admitido que aceptará el acuerdo y que votará a favor de
él.
Lo lógico, por lo tanto, es que este nuevo acuerdo logrado con
Bruselas salga adelante sin problemas, aunque hay cierta incertidumbre
sobre si la facción más euroescéptica de los "tories" se sumará a los
apoyos o si por el contrario votará en contra.
Los diputados están a la espera de recibir el texto que contiene
todos los detalles de este acuerdo, aunque David Frost, negociador del
Brexit, ha asegurado que se les entregará pronto para que puedan
revisarlo antes de la votación del próximo miércoles.
Es prioritario que el nuevo tratado se apruebe para el 31 de
diciembre, puesto que este es el día en el que el periodo de transición
del Brexit llega a su fin.
Si todo sale según lo previsto, el acuerdo se pondrá en marcha provisionalmente a partir del 1 de enero.
Los 27 examinarán "unos días"el acuerdo
antes de decidir sobre su aplicación provisional
Los Veintisiete examinarán durante "unos días" el acuerdo
alcanzado el jueves entre Londres y Bruselas para la relación comercial
futura antes de tomar una decisión definitiva sobre su adopción y
entrada en vigor "provisional" el próximo 1 de enero, cuando se consume
el Brexit, a la espera de que el Parlamento Europeo se pronuncie sobre
su aplicación definitiva con el año ya empezado.
Los textos legales que arman las más de mil páginas del nuevo
tratado comercial han sido presentados este viernes por el negociador
europeo, Michel Barnier, a los embajadores de los Veintisiete ante la
UE, que han sido convocados por primera vez en la historia el día de
Navidad para poder iniciar la tramitación del acuerdo.
Ahora le corresponde a las capitales iniciar una "revisión
preliminar" de los borradores de los documentos de los diferentes
acuerdos que forman este pacto y que debe aún ser traducido a todas las
lenguas oficiales de la UE para que los 27 y la Eurocámara se
pronuncien.
Este análisis llevará "algunos días" porque el conjunto del
acuerdo comercial y de cooperación entre la Unión Europea y Reino Unido
cuenta con 1.246 páginas de textos legales, ha detallado un portavoz de
la presidencia alemana de la UE a través de Twitter.
En la reunión de embajadores, los Veintisiete han adoptado por
unanimidad la carta que remitirán a la Eurocámara para informar de su
intención de tomar una decisión para que el pacto, si recibe el visto
bueno de las capitales, pueda entrar en vigor de manera "provisional".
La Eurocámara se ha pronunciado hasta ahora en contra de una
aplicación provisional "total" porque no ve con buenos ojos dar este
paso sin conocer su opinión, aunque una mayoría de grupos se han abierto
en los últimos días a una aplicación interina previa a su voto siempre
que sea "parcial" y solo afecte a los capítulos más urgentes.
Este extremo, sin embargo, no lo contemplan los 27, que abogan
porque la aplicación sea total y en su carta a la Eurocámara subrayan la
"necesidad excepcional de este paso para evitar perturbaciones
significativas" en las relaciones con Reino Unido, que pudieran tener
consecuencias para ciudadanos y empresas, según han indicado fuentes
europeas.
Los embajadores defienden también que esta aplicación provisional
dará el tiempo necesario a la Eurocámara y la propio Consejo para
examinar con cuidado los textos y culminar el proceso definitivo de
ratificación.
Así las cosas, los grupos técnicos encargados del análisis experto
de los acuerdos seguirán reuniéndose a diario en Bruselas para aclarar
todos los aspectos de los acuerdos y los embajadores volverán a verse
probablemente el lunes 28.
A partir de ahí, el siguiente paso será que los Estados miembro
lancen el procedimiento escrito formal que dará un breve plazo para
presentar observaciones y, si ninguno se pronuncia en contra, adoptar el
acuerdo con Reino Unido.
Ello permitirá remitir antes de que acabe el año los textos
legales al Parlamento europeo, firmarlos por los 27 y publicarlos en el
Diario Oficial de la UE antes de que acabe el año y expire el periodo de
transición el 31 de diciembre.