NUEVA YORK.- Tras los informes de las autoridades de la Franja de Gaza de que un
décimo niño ha muerto por desnutrición y deshidratación, la ONU ha
advertido de la desesperada inseguridad y la inminente hambruna en el
enclave.
"Los registros oficiales de ayer o esta mañana decían
que había un décimo niño oficialmente registrado en un hospital como
muerto de hambre", ha dicho el portavoz de la agencia de salud de la
ONU, Christian Lindmeier, quien ha añadido que "es un umbral muy triste,
(pero) lamentablemente se puede esperar que las cifras no oficiales
sean más altas".
El acontecimiento se ha producido después de
que los medios de comunicación informaran durante la noche que cuatro
niños habían muerto en el hospital Kamal Adwan del norte de Gaza, además
de otros seis jóvenes que murieron el miércoles en el mismo centro y en
el hospital Al Shifa de la ciudad de Gaza, según un comunicado
compartido por la ONU.
La profundización de la crisis de inseguridad alimentaria en el
enclave, que según la oficina de coordinación de la ayuda de la ONU
(OCHA) había dejado a uno de cada cuatro enfrentando niveles
catastróficos de inseguridad alimentaria, provocó este jueves una
renovada alarma internacional cuando más de 100 palestinos murieron y
cientos resultaron heridos al tratar de llegar a la ayuda de un convoy
de socorro que se detuvo en una rotonda al suroeste de la ciudad de
Gaza.
La rápida condena del incidente por parte del Secretario
General de la ONU, António Guterres, quien también pidió una
investigación independiente, fue secundada por otros altos funcionarios
de la ONU, incluido el jefe de ayuda de la ONU, Martin Griffiths, en
medio de informes de continuos intensos bombardeos israelíes desde aire,
tierra y mar en todo el territorio.
"Vimos fotografías del
(hospital) Al Shifa en las que las víctimas de los asesinatos yacían
unas junto a otras esperando cualquier tratamiento", ha dicho Lindmeier,
de la Organización Mundial de la Salud (OMS), a los periodistas en
Ginebra.
"El sistema en Gaza --hemos dicho muchas veces que
está de rodillas-- está más que de rodillas", ha continuado el
funcionario de la OMS, explicando que todas las "líneas de vida de Gaza
han sido más o menos cortadas", en particular el agua y electricidad,
desde inmediatamente después de los ataques terroristas liderados por
Hamás contra comunidades israelíes el 7 de octubre.
Mientras
tanto, el portavoz de la OCHA, Jens Laerke, ha insistido en que antes
del conflicto "la gente tenía comida; la gente podía producir sus
propios alimentos".
Actualmente, encontrar alimentos dentro de
la propia Gaza ya sea mediante la agricultura o la pesca "es casi
imposible", ha continuado Laerke, agregando que "el poner comida en la
mesa ha cesado por completo".
"Se está arrancando la base misma del
sustento diario de la gente", ha apostillado.
Las últimas
evaluaciones de la inseguridad alimentaria humanitaria --el índice de
clasificación IPC que utilizan las agencias de ayuda como referencia--
indican que toda la población de Gaza (2,2 millones de personas) se
enfrenta a niveles de "crisis" de inseguridad alimentaria, según el
portavoz de la OCHA. De esa cifra, alrededor de 1,17 millones enfrentan
niveles de "emergencia" de inseguridad alimentaria, y la difícil
situación de otros 500.000 es "catastrófica".
"Tenemos una
situación terrible que se nos acerca a muy alta velocidad", ha
denunciado Laerke, y sus comentarios se han hecho eco de una reciente
advertencia de los humanitarios de la ONU al Consejo de Seguridad de que
la hambruna en el enclave es "casi inevitable" a menos que la ayuda se
incremente masivamente.
Según UNRWA, la agencia de la ONU para
los refugiados palestinos, la cantidad de suministros de ayuda que
llegaron a Gaza en febrero fue sólo la mitad del total de enero, "y
sabemos que enero no fue suficiente en absoluto".
La semana
pasada, el Consejo escuchó exposiciones informativas de importantes
organizaciones humanitarias, incluida la organización benéfica Médicos
Sin Fronteras, que informaron que un patrón de ataques de las fuerzas
israelíes contra hospitales y otros edificios civiles, junto con
personal y convoyes humanitarios, era "intencional o indicativo y de una
incompetencia imprudente".
El jueves por la tarde, el Consejo
de Seguridad celebró consultas a puerta cerrada, pero se estancaron en
torno a una declaración presidencial relacionada con la ayuda de
emergencia, según informes de los medios.
Reiterando los
repetidos llamados de la ONU a un alto el fuego, Lindmeier ha sostenido
que las trágicas muertes del convoy de ayuda del jueves habían puesto de
relieve cuán desesperados estaban los habitantes de Gaza por alimentos,
agua dulce y otros artículos esenciales después de casi cinco meses de
guerra.
"Este es el verdadero drama; esta es la verdadera
catástrofe aquí, que los alimentos y los suministros son tan escasos que
vemos que estas situaciones se avecinan, y los suministros de alimentos
se han cortado deliberadamente", ha sostenido, señalando que los
habitantes de Gaza ya no podían mantenerse por sí mismos.
"Los
campos que existían, los invernaderos, un poco de agricultura, todo eso
necesita suministro de agua, o el suministro de agua depende de la
electricidad y las estaciones de bombeo", ha explicado.
"Este es el
verdadero drama; esto simplemente subraya cada vez más que necesitamos
un alto el fuego urgente ahora. ¿Si no es ahora, entonces cuando?", ha
zanjado.