NUEVA YORK.- La directora ejecutiva del Programa Mundial de Alimentos (PMA) de
Naciones Unidas, Cindy McCain, ha advertido que el
conflicto entre el Ejército de Sudán y las Fuerzas de Apoyo Rápido
(RSF), que dura ya más de un año, puede convertirse en la "mayor crisis
humanitaria del mundo", que ya ha dejado miles de muertos y millones de
desplazados.
"Sudán tiene la posibilidad real de convertirse en
la mayor crisis humanitaria del mundo. No podemos hacer llegar la
comida, apenas podemos hacerla llegar, desde luego no la estamos
haciendo llegar a gran escala, y ya se ven los resultados de lo que
puede ocurrir si no se alimenta a la gente. También estamos entrando en
la temporada de escasez, lo que hace que muchas veces sea muy difícil
para nuestros camiones incluso operar en caso de que puedan entrar", ha
declarado McCain durante una entrevista con la cadena de televisión
estadounidense CBS News.
En ese sentido, ha dejado claro que es necesario un mayor flujo de
asistencia al país de forma "segura y sin trabas" para alimentar a la
población "a gran escala".
"La conclusión es que la gente va a morir de
hambre a menos que entremos allí", ha añadido la directora ejecutiva del
PMA, que ha criticado tanto al Ejército como a las RSF, de carácter
paramilitar pero declaradas en rebeldía desde el inicio de los combates,
por no llegar a un acuerdo al respecto.
A pesar de que ha reconocido el "paso adelante" que han dado varios
países para enviar ayuda humanitaria al país, ha asegurado que se trata
de "una crisis olvidada" que está desestabilizando una región ya de por
sí inestable, y que puede tener "efectos catastróficos" a medida que el
conflicto avanza.
"Es imperativo que abramos los cruces, que tengamos
acceso seguro, que las facciones, las diversas facciones, entiendan que
somos humanitarios, y que necesitamos tener acceso", ha añadido.
Por su parte, la organización no gubernamental Médicos Sin Fronteras
(MSF) ha denunciado que las RSF llevaron a cabo el sábado una incursión
en el Hospital Sur de El Fasher durante la cual "abrieron fuego" y
"saquearon" las instalaciones, incluido el robo de una ambulancia del
organismo, lo que ha provocado "la suspensión de todas las actividades"
en el centro médico.
"En el momento de la incursión sólo había
diez pacientes y un equipo médico reducido, ya que los equipos de MSF y
el Ministerio de Sanidad habían comenzado a transferir a pacientes y
servicios médicos a otras instalaciones a principios de esta semana
debido a la intensificación de los combates", ha dicho la ONG a través
de su cuenta en la red social X, donde ha especificado que "la mayoría
de los pacientes y el resto del equipo médico, incluido todo el personal
de MSF, pudieron escapar a los disparos".
"Debido al caos, nuestro
equipo no pudo verificar si hubo muertos o heridos", ha agregado.
En este sentido, el jefe de Emergencias de MSF, Michel Lacharite, ha
manifestado que "es indignante que las RSF hayan abierto fuego dentro
del hospital".
"Este no es un incidente aislado: el personal y los
pacientes han soportado ataques en las instalaciones durante semanas por
parte de todos, pero abrir fuego dentro de un hospital supone cruzar
una línea", ha argumentado.
"Las partes en conflicto deben
dejar de atacar hospitales. Uno a uno, los hospitales sufriendo daños y
están siendo cerrados. Las instalaciones restantes en El Fasher no están
preparadas para un número masivo de víctimas. Estamos tratando de
encontrar soluciones, pero la responsabilidad recae sobre las partes en
conflicto para que no ataquen las instalaciones médicas", ha explicado.
MSF ha especificado que entre el 25 de mayo y el 3 de junio, el
hospital ha sido alcanzado por disparos y proyectiles de mortero en tres
ocasiones, incidentes que se han saldado con dos muertos y catorce
heridos entre los pacientes y el personal.
El hospital era el principal
en lo relativo al tratamiento de heridos en el conflicto, el único
equipado para hacer frente a un gran número de víctimas y uno de los dos
con capacidad quirúrgica.
Entre el 10 de mayo y el 6 de junio,
más de 1.300 heridos recibieron tratamiento en el hospital, desde donde
están siendo ahora trasladados a otras instalaciones que no están
preparadas para hacer frente a este flujo de pacientes, entre ellas el
Hospital Pediátrico y el Hospital Saudí.
Por su parte, la ONG sigue
trabajando en Zamzam para responder a la crisis nutricional y para
organizar el traslado de servicios desde el Hospital Sur.
La
guerra estalló el 15 de abril de 2023 a causa de las fuertes
discrepancias en torno al proceso de integración del grupo paramilitar
--ahora declarado como una organización terrorista-- en el seno de las
Fuerzas Armadas, situación que provocó el descarrilamiento definitivo de
la transición abierta en 2019 tras el derrocamiento del régimen de Omar
Hasán al Bashir.
Según datos de la Organización Internacional
para las Migraciones (OIM), los combates han dejado ya más casi diez
millones de desplazados internos. El conflicto en el país, en el que
viven cerca de 50 millones de personas, tiene su epicentro durante las
últimas semanas en la ciudad de Al Fasher, capital de Darfur Norte,
donde cerca de 800.000 civiles permanecen atrapados en medio de los
intensos enfrentamientos entre el Ejército y las RSF, que impusieron un
cerco a la ciudad.