BRUSELAS.- El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, ha reclamado este
martes a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen,
reavivar las relaciones con la Unión Europea, incluyendo una "nueva
visión" para reforzar la perspectiva de adhesión al bloque para Turquía,
mientras que la presidenta comunitaria ha admitido el papel clave de
Ankara para acoger a refugiados sirios, esfuerzos para los que ha
anunciado una partida adicional de 1.000 millones de euros.
"La
pertenencia a la UE sigue siendo un objetivo estratégico para Turquía y
está claro que nuestra integración sería una contribución no solo para
el país sino para la Unión. Los acontecimientos recientes refuerzan la
posición de Turquía como país clave", ha señalado el presidente turco en
una declaración sin preguntas tras el encuentro que ha mantenido con
Von der Leyen para abordar el giro de los acontecimientos en Siria tras
el derrocamiento de Al Assad.
Tras poner de relieve la
influencia turca en Siria, Erdogan ha insistido en que espera de
Bruselas "reavivar las relaciones" y "una nueva visión" para reforzar la
perspectiva de adhesión de Ankara.
"Debemos avanzar en nuestra
cooperación en una formula que beneficie a ambos" ha indicado,
asegurando que Von der Leyen valora el diálogo estrecho con las
autoridades turcas.
Respecto al futuro de Siria en la era post Al Assad, el mandatario
turco ha invitado a la comunidad internacional a apoyar con inversiones
la reconstrucción del país y el periodo de transición para enmendar lo
que a su juicio fue "no dar suficiente apoyo mientras el pueblo sirio
fue masacrado".
Enfrente, Von der Leyen ha anunciado una partida extraordinaria de
1.000 millones de euros para la acogida de refugiados sirios en Turquía,
después de destacar que el país ha asumido una importante
"responsabilidad" desde hace más de diez años cuando la inestabilidad y
la guerra civil en Siria produjo el éxodo de su población.
"Desde 2011 la UE ha aportado casi 10.000 millones para apoyar a
refugiados y a las comunidades de acogida y me complace anunciar que una
partida adicional de 1.000 millones para 2024 está en camino. Ayudará a
la educación y los servicios esenciales para refugiados además de
contribuir al control fronterizo y a los retornos voluntarios de
refugiados sirios", ha defendido, punto en el que ha apostillado que el
bloque adaptará sus fondos a la situación que se produzca en Siria.
En este sentido, la conservadora alemana ha reconocido el papel
crucial de Turquía para la gestión migratoria por lo que ha llamado a
seguir cooperando tanto en el marco de la situación en Siria, así como
para reforzar las relaciones entre Ankara, "como país candidato", y la
UE.
Las relaciones entre la UE y Turquía son "tan ricas como
complejas", ha señalado Von der Leyen, quien se ha abierto a explorar
nuevas formas de cooperación económica con Ankara a través del Banco
Europeo de Inversión y analizar la modernización de la unión aduanera,
una tradicional demanda de las autoridades turcas al bloque europeo.
Según la jefa del Ejecutivo europeo, cualquier progreso en este
campo debe ir "acompañado de fuertes esfuerzos" para retirar barreras
comerciales entre ambos.
Al tiempo, ha pedido a Turquía cooperación para
evitar las maniobras de Rusia para eludir sanciones a través de
empresas, bancos y entidades en Turquía, que no aplica restricciones por
la invasión rusa de Ucrania, además trabajar para la solución
diplomática al conflicto en Chipre.
Respecto a la situación que se abre en Siria con la llegada de unas
autoridades interinas de corte islamista, la UE considera que se abre
una ventana de oportunidad para lograr una transición pacífica en Siria,
aunque la propia presidenta comunitaria ha reconocido que la situación
comporta "riesgos".
Insistiendo en un mensaje de "cautela",
Von der Leyen ha subrayado que el proceso en marcha en Siria tiene que
preservar la soberanía e integridad territorial del país y reflejar las
aspiraciones del pueblo sirio "en su diversidad", apuntando que, por su
parte, la UE discutirá aliviar sanciones a Siria si se dan progresos en
el terreno.
Sobre la vuelta de refugiados sirios a su país, ha
considerado que es un sentimiento natural después del fin del régimen de
Al Assad, aunque ha puesto el acento en que el regreso tiene que ser
"voluntario, seguro y digno", siguiendo los estándares que marca ACNUR.
Igualmente, la jefa del Ejecutivo europeo ha hecho hincapié ante
Erdogan en que Ankara tiene un papel "esencial" para la transición en
Siria y para estabilizar la región, por lo que a la vez que ha defendido
que se tengan en cuenta los intereses de seguridad turcos en Siria, ha
incidido en que "todas la minorías" presentes en Siria deben estar
"seguras", aunque no ha mencionado específicamente a los kurdos del
norte de Siria, cuyas posiciones fueron atacadas por rebeldes sirios
apoyados por Turquía.
Por su parte, en estos aspectos Erdogan
se ha mostrado taxativo al señalar que Siria "no puede ser un santuario
para el terrorismo" y ha declarado que Ankara no permitirá que el
Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) y Estado Islámico
"afloren" en el país ni tengan "un lugar en el futuro" de Siria.