TEHERÁN.- El Gobierno de Irán ha anunciado oficialmente este lunes la creación de un mecanismo de gestión para el tráfico en el estrecho de Ormuz, que permitirá cobrar peajes a las embarcaciones que crucen por este paso en el marco del bloqueo naval impuesto por Estados Unidos tras el estallido del conflicto el pasado 28 de febrero.
Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este lunes que no está dispuesto a hacer concesiones tras recibir la última contrapropuesta de Irán para poner fin al conflicto.
El Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán ha informado de que la llamada Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico (AEGP), a través de su cuenta en redes sociales, ofrecerá «actualizaciones en tiempo real» sobre las operaciones en el estrecho de Ormuz.
En uno de sus primeros mensajes, la institución de nuevo cuño ha recalcado que la navegación en el estrecho de Ormuz está sujeta a una coordinación completa con estas entidades, por lo que el «paso sin permiso será considerado ilegal».
De esta forma, ha incidido en que la AEGP es la entidad legal y autoridad representativa de la República Islámica de Irán para la gestión del tránsito a través del Estrecho de Ormuz.
Esto se produce después de que el jefe de la comisión de Seguridad Nacional del Parlamento iraní, Ebrahim Azizi, afirmara que las embarcaciones que quieran pasar por Ormuz tendrán que someterse al sistema de pago establecido por Teherán, siendo así que el uso del dólar estará terminantemente prohibido.
Estados Unidos e Irán están sumidos en un proceso de diálogo mediado por Pakistán, si bien las diferencias en las posturas han impedido hasta ahora la celebración de una segunda reunión en Islamabad, en el marco del alto el fuego y las conversaciones diplomáticas.
El bloqueo al estrecho de Ormuz y los recientes asaltos e incautación de buques iraníes en la zona por parte de las fuerzas estadounidenses ha sido uno de los motivos esgrimidos por Teherán para no acudir a Islamabad, dado que considera que estas acciones suponen una violación del proceso recogido en el Proyecto Libertad.
El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, ha reiterado su deseo de asegurar que no haya restricciones a la libertad de navegación en alta mar y en el estrecho de Ormuz, en una rueda de prensa en la que ha sido interrogado sobre la compatibilidad de la agencia anunciada por Teherán.
«No queremos que ninguna entidad en particular restrinja esa libertad de acceso», ha expresado en palabras de su portavoz adjunto, Farhan Haq, desde Nueva York, subrayando el principio de libertad de navegación.
Por otra parte, interrogado por si el bloqueo al estrecho de Ormuz constituye un crimen contra la humanidad al impedir el paso de bienes esenciales, el portavoz ha eludido responder, si bien ha alertado de que la falta de combustible y fertilizantes provocará diversas crisis en forma de inflación y crecimiento más bajo y, en última instancia, una crisis alimentaria a largo plazo que afectará especialmente a los países que menos pueden permitírselo.
Por eso Guterres quiere asegurar que se restablezca la libertad básica de navegación, tal y como se consagra en el Derecho del Mar y otras leyes pertinentes.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este lunes que no está dispuesto a hacer concesiones tras recibir la última contrapropuesta de Irán para poner fin al conflicto.
En breves declaraciones telefónicas al New York Post, el republicano advirtió de que Irán «sabe lo que va a suceder pronto», en una aparente referencia a que Estados Unidos reanude sus ataques contra la República Islámica.
Trump, que ha mostrado su frustración en las últimas semanas por las «decepcionantes» respuestas que ha recibido de Irán, aseguró que no está «abierto» a ningún tipo de concesión, asegura el rotativo.
El presidente tampoco confirmó si estaría dispuesto a aceptar un veto de 20 años para el enriquecimiento de uranio por parte de Irán: «No estoy abierto a nada en este momento».
Las negociaciones entre Washington y Teherán para poner fin a la guerra iniciada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel llevan semanas estancadas, mientras el bloqueo del estrecho de Ormuz amenaza con provocar graves consecuencias económicas.
La República Islámica ha rechazado reiteradamente las condiciones impuestas por la Administración de Trump para frenar el enriquecimiento de uranio y este lunes anunció que ha presentado una contrapropuesta a través de los mediadores paquistaníes.
El domingo, Trump amenazó con la reanudación de la ofensiva, pausada desde abril por un alto el fuego, al asegurar que a Irán «se acaba el tiempo».
