Katz, al igual que hacen Netanyahu y sus abogados en la carta que han enviado a Herzog, dirige
la atención a la situación de Israel: «Viejos enemigos buscan recuperar
su poder, mientras que nuevas fuerzas en la vecindad intentan surgir
con el objetivo de amenazar la seguridad de los ciudadanos israelíes». Ante esta «amenaza estratégica», según Katz, Israel necesita un liderazgo unificado.
«El fin de la saga del juicio de Netanyahu refleja el bien del país y
contribuirá a la unidad de Israel», escribió en X el ministro de
Exteriores, Gideon Saar. «Confío en el juicio y la amplia visión
nacional del presidente del Estado».
Su ministro de Economía e
Industria, Nir Barkat, aseguró que el interés del Estado de Israel «es
poner fin al juicio contra el primer ministro Netanyahu» en otro
comunicado en la red social X. «Después de una guerra difícil, el Estado
de Israel debe emprender un nuevo camino de unidad y asociación
nacional», continúa Barkat.
También Netanyahu, en su misiva, asegura que su interés
privado sería continuar el proceso jurídico para demostrar su inocencia,
pero dice sacrificarlo en pos del «bien del Estado» de Israel.
«Es hora de liberar a Israel de la saga del juicio de Netanyahu que
está dividiendo a la nación», recoge otro comunicado del ministro de
Cultura y Deportes, Miki Zohar. «Lo adecuado es garantizar la solicitud
del indulto por el bien del futuro del país».
Los ministros radicales Itamar Ben Gvir, titular de Seguridad
Nacional; y Bezalel Smotrich, de Finanzas, también mostraron su apoyo en
sendos comunicados al mandatario y cargaron contra el sistema judicial
nacional.
«El juicio en contra el primer ministro Netanyahu se ha
convertido desde hace tiempo en un juicio contra la Fiscalía General,
cuya vergüenza, su flagrante incompetencia, su criminalidad y sus actos
delictivos salen a la luz pública semana tras semana», escribió Ben Gvir
en X.
Smotrich comenzó su comunicado alegando que su partido, Sionismo
Religioso, sigue comprometido con una reforma del sistema judicial
independientemente de que el indulto a Netanyahu se produzca.
«Además de
la necesaria reforma del sistema de aplicación de la ley, está claro
para cualquier persona pensante que Netanyahu ha sido perseguido durante
años por un sistema judicial corrupto que fabricó casos políticos en su
contra», escribió.
El ministro de Finanzas cargó directamente contra la fiscal general
del Estado, Gali Baharav-Miara, cuya destitución busca desde hace meses
el Ejecutivo de Netanyahu por las constantes desavenencias, al oponerse
Baharav-Miara a numerosas decisiones gubernamentales. «Cuya vergüenza,
su flagrante incompetencia, su criminalidad y sus actos delictivos salen
a la luz pública semana tras semana», añadió.
Netanyahu está siendo juzgado por el 'caso 1.000', acusado de haber
recibido regalos por parte del magnate de Hollywood Arnon Milchan a
cambio de favores políticos; y por el 'caso 2.000', en el que
supuestamente benefició al editor jefe del medio Yedioth Ahronoth, Arnon
«Noni» Mozes, en un escándalo de fraude y abuso de confianza para
perjudicar al periódico de la competencia Israel Hayom.
Además, se le
juzga por, en su segunda etapa como ministro de Comunicación
(2015-2017), haber incurrido supuestamente en un delito de soborno al
empresario Shaul Elovich, quien controlaba la empresa de
telecomunicaciones Bezeq y el sitio web Walla News, para granjearse una
cobertura mediática favorable.