jueves, 6 de marzo de 2025

Ucrania: de la propaganda al delirio / Fernando del Pino Calvo-Sotelo *

La Edad de Oro de la propaganda que estamos viviendo facilita la creación y propagación de histerias colectivas —como lo fue la pandemia—. ¿Estamos ante una de ellas con la guerra de Ucrania?

El primer indicio de una histeria colectiva es una antinatural unanimidad de opiniones consecuencia de un previo bombardeo mediático destinado a ablandar los sesos y encender los ánimos. Todo el mundo piensa igual, lo que suele indicar que nadie está pensando en absoluto.

El segundo indicio es un maniqueísmo simplista que presenta todo como una lucha entre buenos (nosotros) y malos (ellos). Irónicamente, los yonquis del poder, campeones del relativismo, no dudan en apelar al bien y al mal ―conceptos en los que no creen― con tal de que les sirva a sus propósitos.

El tercer indicio es una población manipulada presa de pasiones desbocadas (miedo e ira) que extinguen cualquier intento de apelar a la razón, a la serenidad o al diálogo. El pensamiento único se convierte en dogma y la heterodoxia no se tolera, lo que da lugar a sobrerreacciones emocionales ante cualquier opinión contraria. Las críticas argumentativas son sustituidas por críticas ad hominem (negacionista, quintacolumnista, etc.) y se justifica la falta de respeto o incluso la violencia —no necesariamente física— para acallar al disidente.

La histeria colectiva transforma al individuo racional en individuo-masa. El individuo racional piensa y pondera argumentos y se une a otros como decisión individual, por convencimiento. El individuo-masa, por el contrario, se mueve por impulsos y emociones primitivas y se funde con la masa en grupo, por simple contagio. El individuo racional muy raras veces es capaz de linchar a nadie; el individuo-masa es capaz de linchar al disidente entre gritos de júbilo.

La «conversación» en el Despacho Oval

Último acto. Escena primera. «No está usted en muy buena posición. No está ganando esta guerra. Está jugando con la vida de millones de personas. Está jugando con la Tercera Guerra Mundial».

Es difícil encontrar una sola mentira en esta frase que Trump le espetó al presidente ucraniano en el penoso espectáculo que protagonizaron en el Despacho Oval. En efecto, Zelensky lleva tres años intentando arrastrarnos a una Tercera Guerra Mundial, como cuando mintió al culpar a Rusia de disparar un misil cuyos restos cayeron sobre Polonia (territorio OTAN) matando a dos personas. El misil había sido disparado por los propios ucranianos[1].

Sin embargo, la reacción mediática a lo ocurrido en la Casa Blanca ha consistido fundamentalmente en echar espumarajos por la boca, actitud que no es muy útil para analizar la realidad. Así, el odio un poco enfermizo que nuestra clase periodística siente por Trump (y ahora también por Vance, tras su discurso en Múnich) le llevó a repetir la consigna oficial que tildaba el incidente de «encerrona».

Sin embargo, dado que el encuentro fue televisado de principio a fin, sabemos que los hechos (y la lógica) no sustentan tal relato. A pesar de la actitud hosca y en ocasiones provocadora del ucraniano, los primeros cuarenta minutos de conversación en el Despacho Oval transcurrieron sin incidentes, y estaba programado un almuerzo privado entre los dos presidentes y la firma del acuerdo comercial en el ceremonial East Room, la sala más amplia de la Casa Blanca.

El desastre diplomático, por tanto, fue un error de Zelensky, que ha perdido el sentido de la realidad y perdió también los papeles: chulesco e impertinente, se dirigió con innecesaria hostilidad a Vance tras contestar éste a un periodista polaco que había que dar una oportunidad «a la diplomacia». Vance no se había dirigido a él, pero el desubicado presidente ucraniano se encaró con el vicepresidente, le tuteó con desdén («JD») mientras éste le trataba educadamente de «Sr. presidente», y luego entró en barrena con Trump, su anfitrión y financiador.

¿Qué le pasa a Europa?

Sin embargo, el incidente no pasa de ser una anécdota. Más relevante es el nerviosismo del contubernio político-periodístico europeo. La impostada «cumbre» en Reino Unido nos hace preguntarnos por qué Europa no ha tenido ni una sola iniciativa de paz en tres años de guerra, y escenifica lo que resumió acertadamente Orbán hace unas semanas: el mundo ha cambiado y la única que no se ha enterado aún es Europa. Se aproxima un baño de realidad.

¿No es extraño que una iniciativa de paz para Ucrania haya sido recibida en Europa con recelo e indignación? Sin duda, el carácter perdonavidas de Trump no le gana adeptos, pero Obama y Biden eran también enormemente arrogantes. ¿Por qué surge entonces este visceral rechazo? ¿Acaso no es preferible la paz a la guerra? ¿No vale más un mal arreglo que un buen pleito? ¿O es que vamos a gritar ¡victoria o muerte!, como hacen los periodistas y políticos europeos con la ligereza de quien ni va al frente ni envía a sus hijos a morir?

«Es mejor y más seguro una paz cierta que una victoria esperada», escribía Tito Livio hace 2.000 años. Pero es que Ucrania no tiene esperanza alguna de victoria: la alternativa a la paz es una mayor pérdida de territorio y de vidas humanas y el potencial retorno a la no-existencia que ha sido la norma de este país a lo largo de su breve historia.

Quizá Europa se haya creído su propia propaganda, aunque sus dirigentes digan una cosa en público y otra muy distinta en privado; o quizá le moleste su creciente irrelevancia, pues, como he defendido desde un principio, los dos actores principales de este conflicto siempre fueron Rusia y EEUU, mientras que Ucrania y la UE eran sólo actores secundarios o meras comparsas.

En cualquier caso, algo nos pasa. Trump es mucho más popular en su país que en Europa. A Zelensky le pasa al revés: es mucho más popular en Europa que en su propio país. Por lo tanto, o los ciudadanos de esos países no se enteran de nada o somos los europeos los que no nos enteramos. ¿No estaremos de nuevo cegados por una histeria colectiva que impide un análisis racional de los hechos?

La excesiva canonización de Zelensky

En el resto del mundo Zelensky carece de la aureola que le rodea en Europa. Estéticamente, el presidente ucraniano fue siempre una cuidada construcción publicitaria ―uniforme verde/negro, corte de pelo militar y barba de tres días―, pero ya es algo más: un líder mesiánico y bunkerizado que «se engaña a sí mismo», como reconoció uno de sus colaboradores a la revista Time hace un tiempo. «No nos quedan opciones, no estamos ganando, pero intente usted decírselo», se lamentaba el frustrado ayudante del presidente ucraniano[2].

Decía Kissinger que el poder es el afrodisíaco supremo. Deslumbrado por los focos, Zelensky nunca comprendió que estaba siendo utilizado por el Deep State de Biden ni parece haber comprendido que en EEUU se ha producido un cambio de régimen: el Deep State que lo aupó perdió las elecciones frente a Trump (como pronostiqué que ocurriría), y Trump quiere la paz.

Por lo tanto, por mucho que simpaticemos con la heroica resistencia del pueblo ucraniano, resulta difícil comprender la canonización de un yonqui del poder (otro más, como los de Moscú, Washington o Bruselas) que ha arrastrado a su país a la destrucción con una guerra perdida de antemano contra un adversario implacable que no podía perder.

Los medios también ocultan que el presidente ucraniano es un líder autoritario. En efecto, «con la excusa de la guerra» (en acertada expresión de la revista Newsweek) ha practicado una clara política represiva, cerrando medios de comunicación hostiles y encerrando, persiguiendo judicialmente o sacando del país a sus opositores[3]. Hace un año destituyó (¡en mitad de una guerra!) al competente general Zaluhzny enviándole de embajador a Londres porque en las encuestas Zaluzhny obtenía un 41% de apoyo popular frente al magro 24% que obtenía él[4]. Como apunta Newsweek, resulta muy dudoso que la Ucrania de Zelensky pueda hoy considerarse una democracia[5].

Una paz poco deseada

¿Desea el presidente ucraniano la paz? En 2022 aprobó un decreto prohibiendo las negociaciones con Putin, es decir, convirtiendo en delito buscar la paz[6]. ¿No es un poco extraño? No podemos obviar que Zelensky tiene un incentivo perverso para mantener su belicismo: mientras dure la guerra y la ley marcial, no tiene que convocar elecciones, puede seguir con sus giras de vanidad internacionales y controla los dineros de uno de los países más corruptos del mundo, pero cuando haya paz y se convoquen elecciones, las perderá, y el negocio se acabó.

Existe, por tanto, un potencial conflicto de interés entre el presidente de Ucrania y sus ciudadanos, pues el primero no tiene prisa por alcanzar la paz, pero los ucranianos sí, a pesar de los odios generados durante esta cruenta guerra. Contrariamente a lo que insinuó Zelensky en la Casa Blanca, el 52% quiere negociar el final del conflicto y está dispuesto a hacer concesiones territoriales para lograrlo. Sólo un 38% quiere continuar luchando, porcentaje que baja cada mes que pasa[7].

Resulta curioso que el otro día el presidente ucraniano basara su negativa a negociar la paz en que Putin supuestamente no respeta los acuerdos que firma. Trump se lo rebatió, basándose en su experiencia con el autócrata ruso en su primer mandato. Bill Clinton estaba de acuerdo con Trump: preguntado en 2013 si se podía confiar en Putin, Clinton respondía: «Cumplió su palabra en todos los acuerdos a los que llegamos»[8].

Las ventajas del análisis racional

Como he tenido ocasión de argumentar en muchos artículos, la propaganda occidental, transmitida al pie de la letra por el contubernio político-periodístico europeo, ha construido un relato falaz sobre las causas últimas y el desarrollo de la guerra. Según dicho relato, nos encontraríamos ante una lucha entre buenos y malos, entre ideales de democracia y tiranía, y la invasión rusa habría salido de la nada («agresión no provocada», es el mantra) como preludio de una nueva invasión de Europa, a pesar de que desde 1991 las fronteras de Rusia no se han movido un ápice (no así las de la OTAN).

Todo esto son paparruchas, pero en España han encontrado especial eco debido a nuestra nobleza, que admira la valentía y defiende al débil frente al fuerte. Así, una guerra en un país que muy pocos españoles sabían situar en un mapa hace tres años ha levantado una quijotesca reacción antirrusa muy distanciada de lo que un análisis más sosegado de los datos invitaría a tener y, desde luego, muy lejos de lo que conviene a nuestros intereses nacionales.

El camino es otro. Para lograr una comprensión de la realidad y una cierta capacidad de previsión de los acontecimientos debemos sustituir esta volcánica erupción emocional por un análisis racional y lógico. Condición necesaria, desde luego, es llevar una dieta estricta de prensa: leer poco y no creerse nada.

Así, para el afortunado no-lector de prensa, los datos y la lógica permitían desde un principio comprender que no estábamos ante un conflicto entre Rusia (Goliat) y Ucrania (David), sino ante un conflicto indirecto entre EEUU y Rusia provocado por EEUU, en el que Ucrania ponía los muertos y Europa el suicidio económico (y geopolítico). Mientras los medios hacían creer que Ucrania iba ganando la guerra, este blog informaba de la realidad, esto es, que para Ucrania la guerra estaba inevitablemente perdida desde un principio, y criticaba la futilidad del envío de armas y carros de combate occidentales, que, lejos de ser armas milagrosas, sólo lograrían posponer lo inevitable.

Aunque la habitual niebla informativa dificulte conocer con precisión las bajas de los contendientes, el orden de magnitud de las bajas ucranianas se situaría hoy entre 750.000 y 900.000 hombres frente a un mínimo de 150.000 bajas rusas. Estos datos deben tomarse con cautela, pero la proporción es inversa a la que predican los medios. Como indicador indirecto, en los intercambios de cadáveres los rusos están entregando entre 5 y 10 veces más cuerpos de soldados ucranianos muertos que los cuerpos de rusos entregados por aquéllos.

Un análisis ecuánime de la realidad, por ejemplo, nos permitió comprender que uno de los objetivos de EEUU en este conflicto era descarrilar el proyecto del gaseoducto Nord Stream 2, como defendió este blog cinco meses antes de que los norteamericanos (solos o en compañía de otros) presuntamente lo sabotearan, y prever el colosal fracaso de la contraofensiva ucraniana de verano de 2023, jaleada por unos medios que cantaron victoria prematuramente mientras empujaban a los ucranianos a la muerte.

En conclusión, un análisis sereno y emocionalmente distanciado de los hechos permite comprender la realidad, prever acontecimientos y desechar sinsentidos, como la extrema debilidad del ejército ruso (incompatible con su intención de conquistar Europa), el cáncer, Párkinson y desequilibrio mental por aislamiento covid de Putin, o la posibilidad de que Rusia usara armas químicas o nucleares, relatos que se ponen en circulación para ser retirados y olvidados en cuanto pierden su utilidad.

Los antecedentes

La propaganda se apoya frecuentemente en la falta de memoria de la población, por lo que conviene recordar algunos antecedentes del conflicto. Como decía Eurípides, «sencillo es el relato de la verdad, y no requiere de rebuscados comentarios».

La guerra en Ucrania no nació por generación espontánea, sino que ha sido el culmen de una constante política de provocación por parte de EEUU. Al terminar la Guerra Fría, EEUU prometió a Rusia que la OTAN no se expandiría «ni una pulgada» hacia su frontera[9], pero la OTAN incumplió su promesa: aprovechando la debilidad rusa, se fue ampliando hacia el Este, un «error fatídico», en palabras de George Kennan[10].

Para entonces la OTAN había abandonado su carácter meramente defensivo, como ha quedado patente en su agresiva participación en un conflicto de un país no miembro. De hecho, en 1999 había atacado Serbia, país aliado de Rusia, cuya capital bombardeó durante 78 días sin mandato de la ONU.

En 2007, Putin denunció la expansión de la OTAN en la Conferencia de Seguridad de Múnich. Una vez más, la respuesta norteamericana fue ignorar y provocar a Rusia: en su cumbre de Bucarest del siguiente año (2008), la OTAN aprobó el proceso de anexión de Albania y Croacia y acordó la futura incorporación de Georgia y Ucrania[11].

Respecto de Ucrania, EEUU sabía por su embajador en Rusia (más tarde director de la CIA) que su incorporación a la OTAN era «la más roja de las líneas rojas» no sólo para Putin, sino para toda la clase dirigente rusa: «Durante más de  dos años de conversaciones con las principales figuras políticas rusas, desde los mayores defensores de una línea dura en el Kremlin hasta los más acerbos críticos de Putin, no he encontrado a nadie que no considerara la pertenencia de Ucrania a la OTAN como un desafío directo a los intereses de Rusia»[12].

En 2014, EEUU instigó un golpe de Estado en Ucrania[13] que desalojó del poder a su entonces presidente, democráticamente elegido, que abogaba por una neutralidad amigable con Rusia[14]. Ante esta política de hechos consumados, Rusia reaccionó por la vía de los hechos y se anexionó Crimea, que había pertenecido a Rusia desde finales del s. XVIII hasta 1954 (cuando Kruschev la regaló a Ucrania dentro de la propia URSS) y cuya importancia radica en que acoge desde hace 240 años la única base naval rusa de mares cálidos (Sebastopol). Lo hizo sin disparar un solo tiro, pues la población de la península de Crimea era claramente rusófila, como manifestó el posterior referéndum de adhesión a Rusia (a priori sospechoso, pero corroborado por encuestas occidentales)[15].

Tras los turbios acontecimientos del 2014, Rusia y Ucrania firmaron los Acuerdos de Minsk, que pronto serían papel mojado. El tradicional victimismo ruso fue vindicado por el posterior reconocimiento por parte de la excanciller alemana Merkel de que los Acuerdos habían sido meras maniobras dilatorias de Occidente para dar tiempo a Ucrania a rearmarse para un futuro conflicto con Rusia[16].

A partir de 2014 la OTAN comenzó a armar y entrenar al ejército ucraniano en mitad de una guerra civil en el Donbas. Por lo tanto, la guerra en Ucrania no comenzó en 2022 sino en 2014, como reconoció el secretario general de la OTAN[17].

En junio de 2021, la OTAN declaró que «reiteraba la decisión tomada en 2008 de que Ucrania se convertirá en miembro de la Alianza»[18].

En diciembre de 2021 Rusia presentó a la OTAN una propuesta de acuerdo de seguridad mutua que incluía la no incorporación de Ucrania a la organización, junto con otras propuestas más maximalistas[19]. La propuesta-ultimátum fue rechazada con desdén por los EEUU de la Administración Deep State-Biden.

La invasión

Finalmente, en febrero de 2022 Rusia invadía Ucrania con un contingente de tropas relativamente escaso que a todas luces no estaba destinado a la conquista del país ni a un largo conflicto, sino a lograr una rápida capitulación: «el arte supremo de la guerra es someter al enemigo sin luchar» (Sun Tzu).

Durante unas semanas pareció que eso era precisamente lo que iba a ocurrir. Sin embargo, las negociaciones celebradas en Turquía en marzo del 2022 tras sólo un mes de hostilidades (que apuntaban a un acuerdo inminente) fueron torpedeadas por EEUU e Inglaterra, que levantaron a Ucrania de la mesa. Así lo aseguró el ex primer ministro de Israel[20]y lo corroboró, como testigo de primera mano, el ministro de Asuntos Exteriores turco: «Tras la reunión de ministros de Asuntos Exteriores de la OTAN, la impresión es que (…) hay quienes, dentro de los Estados miembros de la OTAN, quieren que la guerra continúe: dejemos que la guerra continúe y que Rusia se debilite, dicen. No les importa mucho la situación en Ucrania»[21].

Como escribí en junio de 2023, «hasta entonces el conflicto apenas había causado muertos, pero, para algunos, debilitar a Rusia bien valía sacrificar un país pobre y lejano del que nadie se acordaría cuando todo hubiera acabado, aunque fuera a costa de acabar con la vida de centenares de miles de personas».

Occidente provocó la guerra y debe propiciar la paz

Aunque la lectura de estos acontecimientos admita matices y Rusia diste mucho de ser una víctima angelical, esta sucesión de hechos tiene un hilo conductor: el belicismo y arrogancia del Deep State norteamericano y, en segundo plano, la obsesiva rusofobia inglesa.

Pero lo que resulta indiscutible es que, como han denunciado muchos expertos[22], esta guerra ha sido «evitable, predecible e intencionadamente provocada» por Occidente, en palabras del último embajador de EEUU en la URSS[23], y deliberadamente alargada. El pueblo ucraniano siempre fue un daño colateral aceptable para el Deep State norteamericano, pues en el gran tablero de ajedrez en el que juegan los yonquis del poder la vida humana es tan prescindible como un peón adelantado. Pero el Deep State perdió las elecciones frente a Trump, y éste está tratando de detener una matanza inútil.

De hecho, los ucranianos pronto serán olvidados por los mismos medios de comunicación que los empujaron al desastre, y dentro de un año, quizá dos, ni un solo medio occidental volverá a hablar de ellos. ¿Qué les quedará cuando los focos se apaguen? Nada, salvo el recuerdo de los muertos.

 

(*) Economista español

 

[1] Biden and Zelensky Clash Over Poland Missile Strike Evidence – Newsweek
[2] Volodymyr Zelensky’s Struggle to Keep Ukraine in the Fight | TIME
[3] Zelensky: Defender of Democracy or Opponent of Religious Freedom? | Opinion – Newsweek
[4] Zelensky Receives Polling Blow from His Former Top Lieutenant – Newsweek
[5] Ukraine Sure Doesn’t Look Like a Democracy Anymore | Opinion – Newsweek
[6] Zelenskyy Bans Negotiations With Putin – Jamestown
[7] Half of Ukrainians Want Quick, Negotiated End to War
[8] CNN’s Piers Morgan Speaks with President Bill Clinton – 2013 CGI Annual Meeting
[9] I was there: NATO and the origins of the Ukraine crisis | Responsible Statecraft y NATO Expansion: What Gorbachev Heard | National Security Archive
[10] The U.S. Decision to Enlarge NATO: How, When, Why, and What Next?
[11] NATO – Official text: Bucharest Summit Declaration issued by NATO Heads of State and Government (2008), 03-Apr.-2008
[12] The Back Channel, William J. Burns, Random House 2019
[13] America’s Ukraine Hypocrisy | Cato Institute
[14] The US Provoked the War in Ukraine, and Even Ian Bremmer Recognizes That — Jeffrey D. Sachs
[15] One Year After Russia Annexed Crimea, Locals Prefer Moscow To Kiev
[16] Angela Merkel’s gift to the Russian war narrative
[17] NATO – Opinion: Doorstep statement by NATO Secretary General Jens Stoltenberg ahead of the meetings of NATO Defence Ministers in Brussels, 14-Feb.-2023
[18] NATO – Official text: Brussels Summit Communiqué issued by NATO Heads of State and Government (2021), 14-Jun.-2021
[19] Russia’s draft agreements with NATO and the United States: Intended for rejection?
[20] Western Bloc Led by ‘Aggressive’ Boris Johnson Ruined Russia-Ukraine Peace Deal, Leading to Year-Long Bloodshed, Says Ex-Israel PM
[21] Turkish FM says some NATO states want Ukrainian war to continue – Türkiye News
[22] John Mearsheimer on why the West is principally responsible for the Ukrainian crisis
[23] I was there: NATO and the origins of the Ukraine crisis | Responsible Statecraft

Sustitución de la ONU / Guillermo Herrera *

 La paz no es sólo la ausencia de guerra, sino un concepto espiritual mucho más amplio que implica justicia, respeto a los derechos humanos, igualdad y diálogo.


La tendencia creciente hacia una pacificación mundial se articula a través de movimientos sociales, negociaciones de paz, y la promoción de valores humanitarios y de no violencia, con el objetivo de construir un mundo más justo y pacífico. 

El movimiento por la paz se basa en principios como la solidaridad, la cooperación y el respeto a los derechos humanos, buscando una paz duradera que no se limite a la ausencia de guerra, sino que promueva un proceso dinámico de colaboración.

El concepto de destrucción mutua asegurada se basa en la idea de que el uso de armas nucleares por parte de un bando resultaría en la aniquilación de ambos, lo que actúa como un disuasivo para evitar conflictos.

 Sin embargo, en un contexto moderno, se ha planteado un cambio de paradigma hacia un beneficio mutuo asegurado que fomente la cooperación entre las partes implicadas, lo que reduce la necesidad de una competencia destructiva.

La guerra nuclear ya ha destruido la civilización en este planeta al menos dos veces según Benjamin Fulford. Esta vez, para evitar una guerra total, se ha adoptado un plan acordado por varias sociedades secretas occidentales y orientales que exige sustituir la actual arquitectura internacional centrada en la ONU por una aldea global de siete grupos que se ocuparían de situaciones que nos afectan a todos. El Mundo ha sufrido una infección y está a punto de ser curado.

https://www.rumormillnews.com/cgi-bin/forum.cgi?read=252195

OPINIONES

DISTRACCIÓN

Luchas y conflictos.- Según Kabamur, se están abriendo portales en rituales que permiten que ingresen entidades oscuras a nuestra dimensión y aumentará el choque entre la luz y las tinieblas. Esto es una guerra espiritual y está sucediendo ahora mismo. Esto aumentará a medida que esperamos el cambio con ansia. Es por eso que hay tantas luchas internas y conflictos últimamente, especialmente en las redes sociales.

Han habido muchos rituales y ceremonias que han creado frecuencias que proporcionan expansión a esas entidades oscuras. Como siempre, nunca teman y cultiven su luz interior. El objetivo de estos seres es crear desconfianza entre aquellos que han estado en buenos términos y guerra entre aquellos que podrían tener paz si así lo quisieran. 

Esta distracción es el método más utilizado, ya que permite que se mezcle la oscuridad con la luz sin que nadie se dé cuenta hasta que se generalice la destrucción. Estén atentos y alertas, ya que hay portales en todas partes. Elige sabiamente y avanza despacio.

https://x.com/Kabamur_Taygeta/status/1897085083561099272

GEOPOLÍTICA

EUROPA

ECONOMÍA

ASIA

AMÉRICAS

Macron invita a jefes de Estado Mayor europeos a debatir un posible despliegue de fuerzas de paz en Ucrania


PARÍS.- El presidente francés, Emmanuel Macron, ha invitado a los jefes de Estado Mayor de aquellos países europeos dispuestos a reunirse en París para debatir un posible despliegue de fuerzas europeas una vez que se firme un acuerdo de paz en Ucrania.

"A partir de la próxima semana reuniremos en París a los jefes de Estado Mayor de los países que quieran asumir responsabilidades. Se trata de un plan para una paz sólida, duradera y verificable que hemos preparado con los ucranianos y varios socios europeos", ha indicado en un discurso a la nación.

En este sentido, espera que Estados Unidos apoye esta iniciativa. "Pero tenemos que estar preparados si ese no es el caso", ha indicado, agregando que la paz "no puede construirse a cualquier precio" y bajo los deseos de Moscú, puesto que ello implicaría una "capitulación" por parte de Ucrania.

El presidente francés ha explicado así que "el futuro de Europa no debe decidirse entre Washington y Moscú". Macron ha afirmado "se tomarán varias decisiones" en la cumbre de este jueves en Bruselas.

 "Se decidirá una financiación conjunta para la compra de tanques, aviones, en suelo europeo", ha aseverado.

Además, ha detallado que está dispuesto a abrir un "debate estratégico" sobre "disuasión nuclear" extendida a los aliados europeos.

 "Controlar nuestro destino, ser más independientes. Debemos trabajar a nivel militar, pero también a nivel económico", ha planteado.

De igual forma, Macron ha prometido "inversiones adicionales" en Defensa sin que ello implique un aumento de los impuestos en Francia.

 "Tendremos que tomar nuevas decisiones presupuestarias e inversiones adicionales. Le he pedido al Gobierno que trabaje en ello lo más rápido posible", ha dicho.

Macron ha resaltado, por otro lado, que no se puede "confiar en la palabra de Rusia", ya que las partes negociaron en 2014 un alto el fuego en Minsk que Moscú no respetó. 

"Si un país puede invadir impunemente a su vecino en Europa, entonces nadie puede estar seguro de nada", ha agregado.

De igual forma, ha indicado que "Rusia ya ha hecho del conflicto ucraniano un conflicto global". 

"Ha movilizado a soldados norcoreanos y equipo iraní en nuestro continente, al tiempo que ha ayudado a estos países a armarse. La Rusia del presidente Putin viola nuestras fronteras para asesinar a opositores y manipula las elecciones en Rumanía y Moldavia", ha recordado.

En este sentido, ha instado a los países europeos a ayudar a Kiev hasta que se pueda "negociar una paz sólida con Rusia", ya que "ante este mundo peligroso permanecer como espectadores sería una locura". 

"El camino hacia la paz no puede pasar por el abandono de Ucrania: todo lo contrario. La paz no se puede lograr a cualquier precio", ha subrayado el mandatario francés.

Macron también ha tildado de "incomprensible" que su homólogo estadounidense, Donald Trump, quiera imponer aranceles del 25 por ciento a la Unión Europea. 

"No quedará sin respuesta por nuestra parte", ha resaltado, agregando que espera "convencer" al magnate de que abandone este propósito.

La UE ya ha advertido de que responderá "con firmeza y de inmediato" si Trump impone los aranceles, que para el bloque comunitario son una barrera comercial "injustificada" que perjudicaría tanto a europeos como a estadounidenses.

"Es un paso en la dirección equivocada. La Unión Europea sigue comprometida con un sistema comercial global abierto y predecible que beneficie a todas las partes", señaló la Comisión Europea en un comunicado a mediados de febrero.

Más tarde, el expresidente ruso Dimitri Medvedev, actual vicepresidente del Consejo de Seguridad de Rusia, ha criticado al presidente francés por sus comentarios sobre Moscú en un mensaje publicado en sus redes sociales.

"Rusia se ha convertido, en este momento y durante los próximos años, en una amenaza para Francia y Europa, afirma Macron. Sin embargo, el propio Macron no representa una gran amenaza. Desaparecerá para siempre a más tardar el 14 de mayo de 2027. Y nadie le echará de menos", ha sentenciado.

EEUU anuncia restricciones de visado a funcionarios extranjeros a los que acusa de "facilitar" la migración

 WASHINGTON.- El Gobierno estadounidense ha anunciado este miércoles una nueva política de restricción de visados que se aplicará a funcionarios de gobiernos extranjeros a los que acusa de "facilitar deliberadamente" la migración irregular hacia Estados Unidos.

El secretario del Departamento de Estado estadounidense, Marco Rubio, ha explicado que esta medida afecta a funcionarios de migración y aduanas, o autoridades aeroportuarias y portuarias, así como todos aquellos que no apliquen las leyes migratorias o implementen prácticas que faciliten el tránsito de extranjeros desde la frontera suroeste.

"Proteger las fronteras de nuestra nación es de vital importancia para que Estados Unidos sea un país más seguro, más fuerte y más próspero. Los países a lo largo de las rutas migratorias deben hacer su parte para prevenir y disuadir el tránsito de extranjeros que buscan ingresar ilegalmente a Estados Unidos", ha declarado.

El jefe de la diplomacia estadounidense ha indicado que esta nueva política complementa una ya existente que fue modificada en 2024 y que afecta también a aquellos "actores del sector privado que, a sabiendas, brindan servicios de transporte y viajes diseñados principalmente" para migrantes irregulares que viajan a EEUU.

"Estas medidas se mantendrán hasta que dichos funcionarios asuman la responsabilidad de garantizar que se establezcan políticas y se apliquen las leyes vigentes para impedir el tránsito de esas personas. Estados Unidos no dará marcha atrás cuando se trate de defender nuestros intereses de seguridad nacional", ha concluido.

Bruselas presentará el próximo martes su propuesta para agilizar las expulsiones de migrantes sin derecho a asilo

 BRUSELAS.- Bruselas presentará el próximo martes su propuesta legislativa para acelerar las expulsiones de migrantes sin derecho a asilo en la Unión Europea; una revisión de la directiva de retorno de la que apenas se conocen detalles pero en la que la presidenta del Ejecutivo comunitario, Ursula von der Leyen, se comprometió en diciembre a encajar los centros de deportación en países terceros para transferir a los migrantes que esperan su expulsión definitiva.

El calendario lo ha anunciado el comisario de Interior y Migración europeo, Magnus Brunner, en una rueda de prensa al término de una reunión de ministros de Interior en Bruselas, tras la cual ha defendido que es "simplemente inaceptable" que "sólo uno de cada cinco" personas a las que se ordena abandonar territorio comunitario "finalmente lo haga".

"Es algo incomprensible para la gente en la Unión Europea, para mí y para cualquiera", ha continuado Brunner, quien ha defendido que si se permite permanecer en la Unión a personas para las que se ha decretado la expulsión también se "mina" el sistema creado con el Pacto de Migración y Asilo.

El político austriaco ha avanzado que la propuesta legislativa que pondrá sobre la mesa incluirá la "obligación de los retornados a cooperar" o enfrentar "consecuencias", así como medidas severas para acelerar la deportación de migrantes que supongan una "amenaza" para la seguridad de los Estados miembro y también acciones para potenciar la cooperación entre Estados miembros y avanzar en el reconocimiento mutuo.

De este modo, Brunner ha evitado referencias a una de las medidas más controvertidas que Von der Leyen se ha comprometido a incluir en la reforma tras la presión de más de una decena de países para contar con centros en terceros países a donde trasladar a los migrantes a los que se deniega el asilo, mientras se resuelve su deportación definitiva.

Ya en diciembre, Von der Leyen confirmó en una carta a los jefes de Estado y de Gobierno europeos que sus servicios exploraban la "mejor manera de introducir en el marco jurídico" el establecimiento de los 'hubs' en países terceros, teniendo en cuenta tanto su dimensión legal como la operativa y financiera, "respetando al mismo tiempo los Derechos fundamentales".

La propuesta que Brunner prevé presentar en Estrasburgo (Francia), en donde se celebrará el Colegio de Comisarios por coincidir con el pleno del Parlamento Europeo, no incluirá, sin embargo, otra de las claves necesarias para superar las dificultades que encuentran los gobiernos europeos a la hora de expulsar a los migrantes irregulares y que requiere contar con una lista de países "seguros" a los que poder transferir a los deportados.

Sobre este punto, el comisario ha dicho que el martes "no habrá una lista de países" pero sí ha apuntado que "antes de junio" presentará sendas propuestas sobre la definición de países de origen seguros y países terceros seguros porque "van de la mano" de la legislación necesaria para agilizar las expulsiones.

Polonia inicia los vuelos de deportación de delincuentes extranjeros

 VARSOVIA.- El primer ministro de Polonia, Donald Tusk, ha informado este miércoles de que se ha dado el primer paso en la política de deportaciones de delincuentes extranjeros con un primer vuelo cargado con integrantes de "pandillas georgianas".

"Las deportaciones han comenzado. Estamos desmantelando eficazmente las pandillas georgianas. No hay palabras, sino acciones", ha manifestado Tusk en una publicación en sus redes sociales donde ha adjuntado un vídeo del proceso.

En las imágenes se observa a miembros de la Guardia Fronteriza trasladando a presos desde cárceles hacia lo que parece ser una base militar. A continuación se muestra a un avión de la Fuerza Aérea despegando después de que los presos subieran a bordo.

Por su parte, el viceministro del Interior polaco, Wieslaw Szczepanski, ha asegurado que el Gobierno de Polonia no tolerará que ciudadanos extranjeros acudan al país a cometer delitos, según informaciones recogidas por la agencia PAP.

El propio Tusk ya anunció la semana pasada que las fuerzas de seguridad del país habían completado la detención de miembros de bandas extranjeras, y que entonces se iniciaban los trámites para llevar a cabo su deportación a los países de origen.

Las autoridades polacas han detallado en un reciente informe que en torno al cinco por ciento de los delitos ocurridos en 2024 fueron llevados a cabo por ciudadanos extranjeros, una cifra "lo suficientemente grande como para tratarla de forma especial".

Ya entonces, el ministro del Interior polaco, Tomasz Siemoniak, afirmó que las autoridades preparaban un plan de "acciones duras de todos los servicios" y deslizó que se podrían hacer uso de "todas las herramientas" para responder a esta situación.

Dinamarca resta importancia a las palabras de Trump sobre Groenlandia y se centra en la autodeterminación

 COPENHAGUE.- El ministro de Exteriores de Dinamarca, Lars Lokke Rasmussen, ha restado importancia este miércoles a las palabras vertidas por el presidente estadounidense, Donald Trump, ante el Congreso de Estados Unidos y ha defendido que el magnate neoyorquino ha dicho "respetar el derecho a la autodeterminación" de la isla en su intento por lograr la anexión del territorio.

"Quiero centrar la atención en el hecho de que ha dicho respetar el derecho de la población de Groenlandia a decidir su futuro", ha indicado durante una rueda de prensa desde Finlandia, donde se encuentra de visita oficial.

Así, ha manifestado que esta es la "parte más relevante" del discurso de Trump, que ha asegurado que Washington se hará finalmente con el control de Groenlandia "de una forma u otra", al tiempo que ha garantizado que a los ciudadanos de la isla que, en caso de que así lo decidan, "serán bienvenidos como parte de Estados Unidos.

En este sentido, ha asegurado que Dinamarca tiene "intereses comunes" con Estados Unidos en relación con la seguridad en el Ártico. "Soy optimista en lo referente a las elecciones de Groenlandia. Quieren reducir las relaciones con Dinamarca y estamos trabajando en ello", ha puntualizado, según informaciones recogidas por la cadena DR.

"La soberanía completa no existe y si alguien cree que Groenlandia puede ser absolutamente independiente, un país soberano sin ninguna alianza, tiene que pensarlo de nuevo", ha aclarado, si bien ha resaltado que puede haber "otras alternativas".

Ya a principios de enero y antes de jurar el cargo, Trump puso sobre la mesa la posibilidad hacer uso de medidas de "presión militar o económica" para hacerse con el control de zonas estratégicas como Groenlandia o el canal de Panamá.

 En este sentido, con el objetivo de incluso "comprar" la isla, ha hecho hincapié en la importancia estratégica del territorio, que asegura que acabará bajo control estadounidense.

Trump asegura que "vamos a conseguir" el control de Groenlandia y persiste en "recuperar" el canal de Panamá

 WASHINGTON.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha reiterado ante el Congreso su voluntad de controlar el canal de Panamá y el archipiélago de Groenlandia, asegurando que "de una forma u otra lo vamos a conseguir".

"Necesitamos Groenlandia. Creo que lo vamos a conseguir. De una forma u otra, lo vamos a conseguir", ha señalado en el primer discurso ante el Senado y la Cámara de Representantes de su segundo mandato.

Durante su comparecencia, el jefe de la Casa Blanca ha señalado que apoya el derecho de la isla --un territorio ártico dependiente de Dinamarca-- si bien al mismo tiempo ha dicho que le "daría la bienvenida" por motivos de seguridad nacional y para "hacerlos ricos". 

"Estamos trabajando con todos los involucrados para tratar de conseguirlo", ha reiterado.

Una vez más el mandatario estadounidense ha declarado que quiere "recuperar" el canal de Panamá y ha celebrado que "tenemos a Marco Rubio al mando".

 "Buena suerte, Marco", ha dicho dirigiéndose al secretario del Departamento de Estado.

Trump ha elogiado al jefe de la diplomacia estaounidense mientras ha bromeado diciendo que "ahora sabemos a quién echarle la culpa si algo sale mal". 

"Va a hacer un trabajo fantástico", ha zanjado.

En su defensa de la nueva política exterior del país, el magnate neoyorkino ha dedicado asimismo unas palabras a la anunciada imposición de aranceles a otros países, asegurando que estos "harán a Estados Unidos rico de nuevo".

Las nuevas tasas "tienen como objetivo hacer que Estados Unidos vuelva a ser rico y grande. Y eso está sucediendo, y sucederá bastante rápido", ha señalado, si bien ha reconocido que provocarán "algunas pequeñas perturbaciones".

 "No nos importan. No serán muchas", ha prometido.

En esta línea, ha admitido que "puede haber un pequeño período de ajuste" ante la aplicación de aranceles a los productos agrícolas extranjeros, por lo que ha pedido a los agricultores estadounidenses que tengan "paciencia conmigo otra vez".

Así las cosas, ha advertido contra el consumo de productos extranjeros porque "están en una situación muy, muy mala en muchos sentidos. "No se inspeccionan. Pueden estar muy sucios y ser repugnantes cuando llegan y perjudican a nuestros agricultores estadounidenses", ha asegurado.

Estas declaraciones llegan después de que hayan entrado en vigor los aranceles del 25 por ciento a México y Canadá así como el incremento de los aranceles a China del 10 al 20 por ciento.

Trump ha anunciado que impondrá aranceles recíprocos a partir del 2 de abril, después de que las autoridades chinas y canadienses hayan anunciado medidas en represalia.

"Otros países han utilizado aranceles contra nosotros durante décadas, y ahora es nuestro turno de empezar a usarlos contra esos otros países. Es recíproco, de ida y vuelta. Lo que nos impongan como impuesto, lo gravaremos", ha indicado, señalando también a la Unión Europea.