LONDRES.- La calidad de la democracia en el mundo ha caído a un mínimo
histórico en los últimos 17 años y será puesta a prueba este 2024, un
año cargado de citas electorales que permitirán analizar el nivel de
derechos y libertades del que gozan más de 70 países y territorios
abocados a acudir a las urnas.
Aunque la cifra de países
clasificados como democracias ha aumentado a lo largo del último año, el
índice de calidad democrática de 2023 realizado por la revista
británica 'The Economist' refleja que se ha producido una disminución
del bienestar democrático respecto al año anterior, por lo que se espera
que solo 43 de los procesos electorales previstos se lleven a cabo de
forma "libre y justa".
El mayor retroceso se ha registrado en
aquellos países clasificados como regímenes "híbridos" y "autoritarios".
Así, la puntuación global de la calidad democrática ha caído de un 5,29
en 2022 a un 5,23 --si bien ahora son 74 los países considerados
democráticos en todo el mundo--. Esto supone un mínimo histórico desde
2006, cuando se creó el índice en cuestión.
Entre 2022 y 2023,
la puntuación media de los "regímenes autoritarios" cayó 0,12 puntos y
la de los "regímenes híbridos" 0,07 puntos. En comparación, el descenso
interanual de la puntuación media de las "democracias plenas" y las
"democracias defectuosas" fue más leve: 0,01 y 0,03 puntos,
respectivamente.
Esto sugiere que los regímenes no democráticos se están
afianzando, mientras que los "regímenes híbridos" parecen luchar por
democratizarse.
Según la media realizada por el citado
semanario, casi la mitad de la población mundial vive ya en una
democracia de algún tipo, en torno al 45 por ciento, si bien un 7,8 por
ciento lo hace en una "democracia plena".
En 2015, esta cifra ascendía
al 8,9 por ciento. Este retroceso se ha visto acentuado por la caída de
Estados Unidos de "democracia plena" a "democracia defectuosa". Esto
implica que el 39,4 por ciento de la población vive bajo régimen
autoritario.
Los países escandinavos vuelven a encumbrar la
lista de mayores democracias del mundo, capitaneados por Noruega, que ha
ocupado este puesto durante catorce años --los cinco países nórdicos se
encuentran entre los diez primeros--. Por contra, Afganistán se sitúa
el último por tercer año consecutivo.
Los datos muestran que
ningún país ha mejorado más de medio punto, aunque 'The Economist' ha
nombrado Grecia como el mejor país de 2023 al trasladarlo a la categoría
de "democracia plena" tras la celebración de elecciones primarias,
parlamentarias y regionales durante el último año.
Entre los que han
salido peor parados se encuentran Níger y Gabón tras sufrir sendos
golpes de Estado durante el mismo periodo de tiempo.
En lo referente a la situación de la democracia en las regiones, el
índice apunta a que un 71 por ciento de los países de Europa occidental
incluidos en la lista son democracias plenas, lo que convierte esta
región en la más democrática del mundo. Únicamente Turquía sigue siendo
un "régimen híbrido", indica el documento, que estudia la situación
democrática en 165 países.
Estas cifras disminuyen
drásticamente al centrarse en otras regiones, como el África
subsahariana, que ha sufrido un caída hasta sus niveles más bajos en
2006.
América Latina también se ha visto gravemente afectada tras
registrar su octava caída consecutiva, especialmente después de que el
presidente salvadoreño, Nayib Bukele, se presentara nuevamente a los
comicios en un claro desafío a la Constitución.
Las guerras y
conflictos han socavado el nivel democrático a nivel Mundo durante este
último año. La guerra en Ucrania ha debilitado las instituciones
democráticas del país (aunque sigue estando por encima de Rusia),
mientras que la toma de Nagorno Karabaj por parte de Azerbaiyán ha
modificado la puntuación obtenida tanto por Bakú como por Armenia.
A esto se suman otros conflictos armados como el de Sudán, Siria o la
ofensiva de Israel contra la Franja de Gaza, que "amenaza la seguridad y
la democracia en la región", tal y como afirma el citado medio.
En los países más democráticos los electores podrán elegir a sus
próximos gobiernos. En Rusia, no obstante, todo apunta a que los
comicios, previstos para el mes de marzo, se realicen en un contexto de
fraude y represión.
En países clasificados como "democracias
defectuosas", como Estados Unidos o India, se prevén dificultades a la
hora de sacar adelante procesos electorales transparentes dado que
dichos estados cuentan con "debilidades" a nivel político y democrático.
El informe ha mantenido a España en la última posición de las
democracias de mejor calidad, empatada con Francia con 8,07 puntos --y
con mayor puntuación en cuestiones como la cultura política o el nivel
de libertades civiles--.
El país, considerado una "democracia
plena", llegó a alcanzar su nota más alta en 2008, si bien obtuvo la más
baja en 2021, con 7,94 puntos. Además, se sitúa entre los países que
han condenado la invasión rusa de Ucrania y carece de víctimas mortales
por conflictos armados.
El índice clasifica cada año a más de
un centenar de países y territorios en base a una escala del 1 al 10
según la solidez de sus prácticas democráticas, incluida la
imparcialidad con la que llevan a cabo los procesos electorales internos
y la protección de las libertades civiles.
Las elecciones son
una condición democrática fundamental, pero están lejos de "ser
suficientes", recalca el informe, que estipula que el objetivo de las
elecciones es "facilitar que el pueblo esté detrás del gobierno".
"Eso
requiere, como mínimo, que las elecciones sean libres y justas, y que
todos los sectores de la sociedad estén representados en un sistema de
partidos competitivo", puntualiza.