LONDRES.- El primer ministro de Reino Unido, Keir Starmer, ha presentado este
martes el esperado plan de gasto militar con el que espera elevar más de
15.000 millones de libras (más de 17.000 millones de euros) y situará a
Reino Unido en el 4,2% del PIB en inversión militar, cerca del 5%
comprometido el pasado año en la cumbre de la OTAN."Ya estamos llevando a cabo el mayor incremento sostenido del gasto en
defensa desde la década de 1980 (...) Puedo anunciar que, en el marco
del Plan de Inversión en Defensa, aumentaremos esa cifra en 15.000
millones de libras, estableciendo un nuevo récord de inversión", ha
indicado el 'premier' británico en un acto con el que desvela un
programa que Reino Unido quería lanzar antes de la cumbre de líderes de
la OTAN de Ankara de la próxima semana y que viene precedido de polémica
por las desavenencias con el exministro de Defensa John Healy que le
llevaron a presentar su dimisión.
El plan de Starmer, que dejará la oficina en verano tras anunciar
su dimisión acorralado por las presiones internas en el Partido
Laborista, supondrá 300.000 millones de libras (unos 348.290 millones de
euros) durante los próximos cuatro años en gasto "para respaldar a las
Fuerzas Armadas y reforzar la seguridad nacional".
Ante el
debate respecto a las cifras del plan, después de que Healy criticara
que el programa era insuficiente, ha defendido que hasta 2029 está
previsto un aumento del 27% del presupuesto y elevará hasta el 2,7% el
gasto militar, "una trayectoria que permitirá alcanzar el 3% en la
próxima legislatura".
De todos modos, sobre el gasto total en
cuestiones de defensa y seguridad, teniendo en cuenta que los parámetros
del gasto militar de la OTAN engloban inversiones en infraestructura y
seguridad energética, este plan sitúa a Reino Unido en el 4,2% de ese
compromiso, según ha defendido Starmer.
"Desde cualquier punto de vista,
se trata de un cambio histórico de enorme magnitud para nuestro país,
un legado del que me siento orgulloso", ha señalado.
El
dirigente laborista ha enmarcado este plan de aumento militar en el
refuerzo de la disuasión frente a la amenaza a la seguridad que
representan "Estados extranjeros" que tienen como "objetivo" el país.
"Matones contratados por potencias extranjeras cometen actos de
violencia, vandalismo e incendios provocados en nuestras calles;
campañas de desinformación buscan sembrar la división y alimentar el
desorden, difundiendo mentiras y socavando nuestra democracia", ha
enumerado.
En este sentido, ha recalcado que la "paradoja de la
paz" es que "la mejor manera de evitar una guerra es prepararse para
ella", incidiendo en que en el escenario internacional se vive un rearme
y que "la agresión va en aumento".
El plan en todo caso llega
en un momento de incertidumbre política y cuando Starmer ha anunciado su
dimisión, que se hará efectiva en cuestión de semanas cuando concluya
el proceso de primarias laborista.
Preguntado si ha consultado este
programa con su posible sucesor, Andy Burnham, ha evitado dar detalles y
se ha limitado a decir que nadie discute que la revisión de la
inversión militar era necesaria.
"Cualquier primer ministro
querrá saber de qué capacidades dispone en este momento y cualquier
primer ministro laborista querría respaldarla", ha indicado, reiterando
que "el primer deber" de cualquier dirigente es "garantizar la defensa y
la seguridad del país".
En todo caso, el primer ministro británico ha encuadrado este
programa en la necesidades de seguridad del país, insistiendo en que
"hará que el pueblo británico esté más seguro".
"Concentrará nuestros
recursos allí donde más importan", ha expuesto, tras reivindicar que
impulsará una "transformación generacional" de las Fuerzas Armadas
británicas.
En el esfuerzo por "modernizar y equipar" al
Ejército, está prevista la compra de al menos seis buques de guerra
'híbridos' para capacitar a la Armada de capacidades para coordinar
sistemas no tripulados en el aire, en la superficie y bajo el mar para
proporcionar una defensa aérea más resistente.
Además, ha apuntado a la
construcción de nuevos submarinos o el desarrollo de una nueva ojiva
nuclear de fabricación británica como nuevos elementos de disuasión de
las fuerzas británicas
Igualmente, en materia de Fuerza Aérea
ha confirmado las previsiones de adquirir doce cazas F-35A.
"Mantendremos nuestro papel en la garantía de la seguridad de Reino
Unido y de Europa, y dejaremos a nuestro país en una posición mucho más
sólida y segura", ha zanjado.