NUEVA YORK.- Los precios a término del petróleo establecieron hoy martes un nuevo récord, después de que la Reserva Federal estadounidense redujo los intereses en medio punto porcentual, un margen mayor al esperado.La decisión de la Fed generó esperanzas en que el crecimiento económico se acelerará y en que subirá por lo tanto la demanda de energéticos, en un momento en que el abasto de crudo y gasolina está presionado.
El crudo ligero y de bajo contenido sulfuroso alcanzó un nuevo máximo histórico de 81,90 dólares en la bolsa mercantil de Nueva York, casi inmediatamente después de la decisión de la Fed. Para entrega en octubre, el barril de petróleo cerró la sesión en 81,51 dólares por barril, un incremento de 94 centavos.
Sin embargo, los aumentos continuaron aún después del cierre, en las cotizaciones electrónicas, y el precio llegó por la tarde a 82,38 dólares, el quinto récord en igual número de sesiones, después de que la decisión de la Reserva Federal de recortar el tipo de interés referencial aumentara las preocupaciones de una escasez de suministros en el invierno del principal consumidor, Estados Unidos.
Los inversionistas habían previsto ya un recorte de un cuarto de punto en la tasa de fondos federales, dijo Brad Samples, analista de Summit Energy Services Inc. en Louisville, Kentucky. El aumento más considerable generó más compras en el mercado.
La decisión de la Reserva Federal de recortar los tipos en 50 puntos básicos - más de lo que esperaban algunos inversores - también brindó soporte al petróleo y otras materias primas, creando expectativas de que la economía capeará una crisis crediticia.
"Cuando la economía se expande, también ocurre con la demanda petrolera", dijo Peter Beutel, presidente de Cameron Hanover en Connecticut.
En el mercado ICE de Londres, el crudo Brent del Mar del Norte para octubre se incrementó 61 centavos, a 77,59 dólares por barril.
En Nueva York, la gasolina para octubre subió 1,61 centavos, a 2,0603 dólares por galón, mientras que el aceite de calefacción tuvo un alza de 1,36 centavo, a 2,2423 dólares por galón.
El gas natural para octubre descendió 8,5 centavos, a 6,568 dólares por cada 1.000 pies cúbicos. Los precios del gas natural han mostrado volatilidad en los últimos días, mientras se presentan o disipan amenazas durante la temporada de tormentas tropicales a la infraestructura extractora de gas y petróleo en Golfo de México.
La Organización de Países Exportadores de Petróleo acordó la semana pasada aumentar la producción en 500.000 barriles por día (bpd) a partir de noviembre, pero la medida no ha logrado apaciguar las preocupaciones de los consumidores.
Algunos miembros de la OPEP dicen que el grupo debería bombear más crudo si el barril permanece a más de 80 dólares por mucho tiempo.
"Si el alto precio perdura por más de 15 a 20 días habrá al menos consultas entre los ministros. Ellos tendrán que hacer algo al respecto, dijo una fuente del grupo de exportadores.
En tanto, la Reserva Federal de Estados Unidos redujo las tasas de interés en 50 puntos básicos el martes para impedir que la restricción del crédito condujera a la economía a una recesión, que analistas dicen deprimiría la demanda de petróleo.
Esto confirma que la economía estadounidense es frágil y los intentos por evitar una recesión total recortando las tasas de interés podrían ser o no exitosos. Pero esto muestra que la Fe se está tomando seriamente la posibilidad de una recesión, opinó Tim Evans, analista de petróleo de Citigroup Global Markets.
Aunque los precios del petróleo se han cuadriplicado desde 2002, cuando son ajustados por inflación permanecen por debajo de los máximos de 90 dólares el barril registrados durante la Revolución Iraní de 1979.- (AP/Reuters)












Hay que tener en cuenta a los bancos con representación directa en el país norteamericano o que mantienen participaciones en entidades locales. Bien, pues el Santander, a través del Sovereign, y BBVA, con Valley, Laredo National, Texas Regional, State National y Compass; además del Popular con el recién comprado TotalBank, no corren demasiados riesgos intrínsecos. Ya sea porque las organizaciones en las que participan no tienen productos específicos que encajen en las también llamadas hipotecas basura o debido a que el impacto de su inversión allí sobre el conjunto del negocio es poco significativo. Otra historia será la del Abbey que, al ser un banco hipotecario, ya se verá cómo reacciona.
Como detalle crucial en el trance que están viviendo las finanzas mundiales, y aunque nadie es infalible, es preciso subrayar que la banca española es especial en este sentido. Desde un punto de vista comercial, es probablemente la más eficiente del planeta, realmente dura de pelar. Baste recordar, a modo de ejemplo, cómo salió del desplome argentino en 2001. Comparado con otros, apenas fueron rasguños.
Con ánimo de frenar el alarmismo que se ha apoderado de la banca europea y de los parqués mundiales, desde el sector financiero se ha apresurado a asegurar que no hay hipotecas de alto riesgo a nivel nacional. Falso. Ciertamente existen, aunque ni son las de EEUU -a pesar de que parezca una obviedad- ni, por lo tanto, están en crisis y, para más inri, representan una parte ínfima del conjunto del mercado hipotecario nacional. Además, aquí la mayoría están dirigidas a inmigrantes que, en términos genéricos, no tienen rentas solventes y sobre los que tampoco se tiene una historia crediticia de garantías y, al revés de lo que sucede al otro lado del charco, en España no hay problemas en los cobros.
Con todo, en el supuesto de que el fenómeno subprime esté ya impactando sobre las entidades nacionales de manera directa, por razones coyunturales -el denominado suave aterrizaje de la Construcción en España-, a día de hoy, éstas tienen el riñón cubierto y no sólo porque sus beneficios estén siendo históricos. Así, sus provisiones para hacer frente a posibles impagos relacionados con el mundo inmobiliario se encuentran por encima de lo exigido en la legislación e, igualmente, el sector está afinando a la hora de conceder créditos hipotecarios, sobre todo a los promotores.










