El exmilitar, identificado como Bryan Stern y
presidente de la Fundación de Rescate Grey Bull, ha asegurado que la
operación ha contado con la financiación de "algunos donantes", pero ha
incidido en que "ninguno de ellos es un alto cargo estadounidense".
"El
Gobierno de Estados Unidos no ha contribuido, al menos que yo sepa", ha
aseverado durante una entrevista a la cadena de televisión CBS.
No obstante, ha detallado que su propia organización ha colaborado "de
forma no oficial" con el Ejército estadounidense a la hora de trazar
los planes y "evitar ser detectados", si bien no ha dado detalles sobre
el posible paso por Curazao de Machado antes de volar a Oslo, la capital
Noruega.
Así, ha explicado que la opositora, que finalmente no
llegó a tiempo de recoger el premio Nobel de la Paz, fue trasladada
primero a un punto de encuentro en alta mar, donde Stern la recibió
antes de poner rumbo a un lugar que no ha querido revelar.
"No
me reuní con ella en Curazao, sino en otro sitio verdaderamente lejos
de allí. Extremadamente lejos", ha apuntado, al tiempo que ha aclarado
que "el momento en que se subió al barco fue el más peligroso de toda la
operación".
"Es la única premio Nobel de la Paz que ha sido objeto de
algo así", ha dicho.
Además, ha explicado que decenas de
personas participaron directamente en el proceso de planificación, que
requirió información de Inteligencia, servicios de traducción y
logística. Stern y su empresa estuvieron a cargo de la operación
terrestre y marítima, así como de su extracción, cuestiones que fueron
"planificadas durante cuatro días", según ha matizado.
En
total, ha sostenido, fueron casi 16 horas de "rescate" hasta que "fue
puesta rumbo a Noruega de forma segura para recoger el premio Nobel y
reunirse con su familia".
"Gran parte de ese periodo lo pasó en el mar,
donde no disfrutó del trayecto debido a las malas condiciones
meteorológicas", ha continuado.
"Fue peligroso, daba miedo. Las
condiciones del mar no eran las más deseables, con grandes olas que
hacían que fuera difícil para el sistema de radares", ha relatado el
veterano, que considera que esta operación ha supuesto el "mayor
desafío" que ha tenido nunca su fundación.
"No es una simple
portavoz que no quiere estar más en Venezuela. Esto era como trasladar a
una estrella del rock. Es la primera nobel de la Paz que es rescatada,
la primera cuya cara está en pancartas y carteles. Nunca habíamos
rescatado a nadie con su estatus", ha añadido.
Sobre la posibilidad de que Machado vuelva a Venezuela, como ha
planteado la propia opositora, Stern le ha aconsejado que no lo haga.
"Creo que está loca al pensar esto, pero ella es muy fuerte, no la
llaman la dama de hierro por nada", ha apuntado.
"Se lo he
dicho: no vuelvas", ha señalado, al tiempo que ha advertido de que su
equipo "nunca ha tratado de introducir a nadie en un país".
"Solo hemos
hecho extracciones, nunca al revés. Es ella quien tiene que decidir si
volver, pero creo que no debería hacerlo. Pero quiere, y es toda una
inspiración", ha zanjado.
Machado aseguró el jueves que tiene
la intención de volver a Venezuela después de haber sido galardonada en
Oslo, ciudad a la que ha llegado tras cerca de un año en paradero
desconocido a raíz de las elecciones presidenciales celebradas en 2024
en Venezuela, en las que su candidatura fue rechazada en favor de la del
opositor Edmundo González.