WASHINGTON.- El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, y el presidente de
Estados Unidos, Donald Trump, han mostrado este lunes su optimismo ante
un posible acuerdo de alto el fuego en la Franja de Gaza, si bien el
primero ha asegurado que ambas administraciones están «cerca de
encontrar varios países» dispuestos a acoger a los palestinos que
quieran abandonar la Franja de Gaza, recordando el plan propuesto hace
meses por Estados Unidos para su traslado a la fuerza a países de la
zona en lo que las autoridades palestinas y gobiernos de la región
rechazan ante el riesgo de limpieza étnica.
Así lo ha señalado el
dirigente israelí en la Casa Blanca, al ser preguntado sobre su
intención de tomar el enclave palestino, cuando ha afirmado «que el
presidente Trump tuvo una visión brillante».
«Se llama libre elección.
Si la gente quiere quedarse, puede quedarse; pero si quiere irse,
debería poder hacerlo», ha indicado.
En esta línea, Netanyahu ha
señalado que la Franja de Gaza «no debería ser una prisión (sino) un
lugar abierto», en lo que ha vuelto a presentar como una forma de
«fomentar la migración voluntaria» de los palestinos.
«Estamos
trabajando muy estrechamente con Estados Unidos para encontrar países
que ofrezcan a los palestinos un futuro mejor», ha declarado.
Trump,
por su parte, ha respaldado las palabras del israelí al afirmar que hay
una «gran cooperación» de los países «vecinos» para llevar a cabo el
plan.
«Algo bueno sucederá», ha asegurado.
Ambos líderes han hecho
estas declaraciones mientras se espera que se retomen esta semana las
negociaciones en Doha, Qatar, para un alto el fuego en la Franja de
Gaza.
En este sentido, el inquilino de la Casa Blanca se ha
mostrado optimista al considerar que «ellos (por Hamás) quieren reunirse
y quieren ese alto el fuego».
Por otra parte, el mandatario
republicano ha evitado responder a una pregunta sobre la solución de dos
Estados, cediendo la palabra a Netanyahu, quien ha dicho que «los
palestinos deberían tener todos los poderes para gobernarse a sí mismos»
para posteriormente defender que «ciertos poderes, como la seguridad
general, permanecerán siempre en nuestras manos».
«Nadie en Israel
aceptará otra cosa, porque no nos suicidamos», ha afirmado el primer
ministro israelí, que ha cargado además contra «un Estado de Hamás en
Gaza».
«Miren lo que hicieron con él. Lo construyeron en búnkeres,
en túneles del terror, (…) masacraron a nuestro pueblo (…). Así que no
es probable que la gente diga: vamos a darles otro Estado, será una
plataforma para destruir Israel (…) Juramos ‘Nunca más’. Nunca más es
ahora. No volverá a ocurrir», ha aseverado.
Netanyahu ha prometido
en cambio que «elaboraremos una paz con nuestros vecinos palestinos,
los que no quieren destruirnos», reiterando su exigencia de que «el
poder soberano de la seguridad, permanezca siempre en nuestras manos».
El
dirigente ha manifestado además su voluntad de «establecer una paz muy
amplia que incluya a todos nuestros vecinos», si bien no ha mencionado a
ningún país en particular.
«Apreciamos la vida para nosotros, para
nuestros vecinos, y creo que podemos elaborar una paz entre nosotros y
todo Oriente Próximo con el liderazgo del presidente Trump», ha
concluido.