«Tras dos años de recesión, la economía alemana ha vuelto a crecer ligeramente. El crecimiento se debe sobre todo al aumento del gasto en consumo
de los hogares privados y del Estado», señaló la presidenta de
Destatis, Ruth Brand, quien agregó que, por el contrario, las
exportaciones volvieron a descender.
La economía alemana, dependiente de
las exportaciones, se vio afectada por fuertes vientos en contra debido
al aumento de los aranceles estadounidenses, la revalorización del euro
y la mayor competencia de China, precisó.
En un año turbulento para el comercio exterior alemán,
las exportaciones volvieron a descender en 2025 por tercera vez
consecutiva, un 0,3 %, mientras que las importaciones la situación fue
completamente diferente, con un aumento considerable del 3,6 %, tras dos
años de descensos.
«Además, continuó la debilidad en lo que respecta a
inversiones. Tanto en equipamiento como en construcción se invirtió
menos que el año anterior», destacó. Corregidos los efectos de
calendario, el aumento del producto interior bruto (PIB) fue en 2025 del
0,3 %.
El valor agregado bruto (VAB) ajustado a los precios para el conjunto
de la economía volvió a disminuir el año pasado -un 0,1 %- con claras
diferencias entre los distintos sectores económicos.
Así, en la industria manufacturera,
el VAB cayó por tercer año consecutivo, aunque de forma menos
pronunciada que los dos anteriores, al disminuir un 1,3 % respecto a
2024.
Sobre todo sectores importantes de la economía germana, como la
industria del automóvil y la ingeniería mecánica, se vieron expuestos a una mayor competencia en los mercados mundiales y registraron pérdidas.
En la industria química y otros sectores industriales
con un consumo intensivo de energía, la actividad económica se situó
aún más por debajo, aunque ligeramente, del bajo nivel de años
anteriores.
El año pasado volvió a ser difícil también en el sector de
la construcción, con un retroceso del VAB del 3,6 % y un aumento del número de insolvencias,
mientras que el sector servicios el panorama fue desigual.
El gasto en
consumo, tanto el público como el privado, sostuvo el PIB, al aumentar
considerablemente en 2025, un 1,5 % y un 1,4 %, respectivamente. Las
inversiones brutas en activos fijos disminuyeron en total un 0,5 % con
respecto al año anterior.
Las inversiones en construcción retrocedieron
por quinta vez consecutiva, un 0,9 %, y las inversiones en equipamiento
lo hicieron aún más, un 2,3 %.