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jueves, 20 de marzo de 2014

Francia anuncia la anulación de la cumbre Unión Europea-Rusia y aumenta a 33 la lista negra

BRUSELAS.- El presidente de Francia, François Hollande, anunció hoy que los Veintiocho han decidido anular la cumbre entre la Unión Europea (UE) y Rusia prevista para junio próximo, y ha aumentado en doce personas, hasta 33, la "lista negra" de rusos y ucranianos sancionados. 

"Ha habido la voluntad de enviar una señal para que Rusia comprenda que no puede seguir así y que tiene que cambiar... que no se puede atentar a la integridad territorial, mover fronteras", afirmó Hollande al término de la primera jornada de la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de la UE.
Precisó que ante el aumento de las tensiones, "se ha anulado la cumbre UE-Rusia y todas las reuniones bilaterales" que debían llevar a su celebración el próximo mes de junio en la ciudad rusa de Sochi.
Hollande, que subrayó que la decisión se tomó por unanimidad, señaló también "si hay más escalada (de las tensiones por parte de Rusia), si hay más desestabilización de Ucrania, se ha pedido a la Comisión Europea (CE) estudiar medidas concretas" que intensifiquen el castigo a Moscú.
"Esto no es algo deseado, pero podría concretarse", dijo el presidente galo en referencia a Rusia, que hasta el momento ha ignorado las peticiones de Bruselas y los socios comunitarios, así como de Estados Unidos, y otros países, para rebajar las tensiones y buscar una salida negociada a la crisis.
Asimismo anunció que se ha aumentado en doce personas los nombres de las personalidades rusas y ucranianas que van a ser incluidas, a partir de mañana en que sus nombres se publiquen en el Diario Oficial de la UE, entre los que verán sus activos congelados y no podrán viajar a territorio comunitario por considerar que fueron quienes alentaron la celebración del referendo y la posterior anexión de Crimea a Rusia.
Hollande, que calificó el referendo sobre la anexión de Crimea a Rusia como "una falsa consulta", hizo hincapié en que todavía "hay sitio para el diálogo y la negociación, pero no que Rusia se crea que no puede considerar la voluntad y las elecciones de Ucrania", en referencia a los comicios que el país celebrará el 25 de mayo.

Piden preparar medidas de calado económico contra Rusia

Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea (UE) instaron hoy a preparar nuevas medidas restrictivas contra Rusia que afecten al ámbito económico si no se logra una resolución pacífica de la crisis ucraniana y Moscú no da pasos para rebajar la tensión.
"Si no se logra resolver pacíficamente y Rusia no da pasos para rebajar la tensión, habrá consecuencias de largo alcance en una amplia gama de áreas económicas", indicó el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, en una rueda de prensa al término de la cumbre de líderes comunitarios.
"Pedimos a la CE y a los Estados miembros preparar posibles medidas específicas", declaró.

lunes, 3 de marzo de 2014

La supervivencia del G-8, en peligro si se prolonga la crisis de Ucrania

WASHINGTON.- La participación de Rusia en los debates y decisiones de las siete grandes potencias industrializadas, iniciada en 1998, podría acabar de forma abrupta como consecuencia del rechazo provocado por la inesperada invasión rusa de Crimea (Ucrania).

El llamado "Grupo de los Ocho" (G-8), creado mediante la ampliación del G-7 a Rusia, marcó la vuelta del gigante ruso a la comunidad internacional tras la disolución de la Unión Soviética y la puesta en marcha de reformas que llevaron la democracia parlamentaria y la economía de libre mercado al viejo antagonista de la Guerra Fría.
Aunque no hay unanimidad entre los miembros del G-7 (EEUU, Japón, Canadá, Alemania, Reino Unido, Francia e Italia, más la Unión Europea), para expulsar a Rusia, la medida constituye hoy por hoy la baza de sanción política y "aislamiento" más poderosa a disposición de los occidentales para obligar al presidente ruso a recapacitar.
"(El presidente ruso) Vladimir Putin no va a tener un G-8 en Sochi. Puede que ni siquiera siga en el G-8 si esto continúa", afirmó John Kerry, secretario de Estado de EEUU, este fin de semana en reacción a la tensa situación en Crimea.
Se da la circunstancia de que Rusia preside este año el G-8 y tiene previsto celebrar la cumbre anual del grupo, en junio, en la localidad de Sochi, no muy lejos de Crimea, la misma ciudad en la que tuvieron lugar durante el pasado mes de febrero los Juegos Olímpicos de Invierno.
Ayer, los países miembros del G-7 decidieron suspender su participación en los preparativos de la cumbre de Sochi, e instaron a Moscú a iniciar negociaciones directas con Ucrania para superar la crisis de Crimea.
Rusia fue el último miembro en sumarse al selecto grupo de poderosos mundiales en 1998, casi dos décadas después de su creación.
Al grupo, conformado en 1975 como Grupo de los Seis (Francia, Alemania, Italia, Japón, Reino Unido, y EEUU) se le había sumado un año después Canadá.
Tenía como objetivo conformar un club político y económico con los grandes países industrializados que compartían valores similares de apoyo de la democracia multipartidista y respaldo de la economía de mercado.
Moscú fue formalmente invitado al foro por iniciativa del primer ministro del Reino Unido, Tony Blair, y el presidente estadounidense Bill Clinton en 1997. El entonces presidente ruso Boris Yeltsin acudió primero como observador invitado y más tarde como participante de pleno derecho, a partir de 1998.
La decisión de Londres y Washington buscaba impulsar a Yeltsin a continuar con sus reformas en pro de la economía capitalista después de la caída de la Unión Soviética e incluir así a Moscú en el principal foro internacional de las grandes economías mundiales.
No obstante, y pese a las advertencias de EEUU y socios como Canadá de que Rusia podría ser expulsada del grupo, otro miembro muy influyente, como Alemania, ha mostrado su oposición por el momento.
"El formato del G-8 es de hecho el único en el que nosotros en Occidente podemos hablar directamente con Rusia. ¿Deberíamos de verdad abandonar este formato único?", se preguntó Frank-Walter Steinmeier, ministro de Exteriores alemán, este fin de semana, respondiendo negativamente.

domingo, 2 de marzo de 2014

Francia suspende su participación en las reuniones previas al G-8 de Sochi

PARÍS.- Francia suspendió hoy su participación en las reuniones previas a la cumbre del G-8 que debe celebrarse en junio en Sochi (Rusia), según informó la presidencia francesa.

Un portavoz del Palacio del Eliseo confirmó hoy que el presidente de Francia, François Hollande, tomo esa decisión tras reunirse de urgencia con el ministro de Exteriores de Francia, Laurent Fabius.
Horas antes, el jefe de la diplomacia gala había apuntado públicamente esa posibilidad y había criticado la movilización de tropas rusas en Ucrania.
La suspensión, en línea con la posición de Estados Unidos, responde a que la actitud de Moscú se contradice con los "principios y valores" del "espíritu de esa cumbre que reúne a Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón, el Reino Unido y Rusia, había dicho el jefe de la diplomacia gala.
"Nuestros socios rusos tienen que comprender que si continúan, todo esto tendrá un coste. Interrumpir los preparativos del G-8 tiene consecuencias. Rusia, tradicionalmente, es nuestro amigo. De un amigo esperamos algo distinto a un ruido de botas", agregó Fabius durante un coloquio organizado por varios medios de comunicación.
El ministro condenó en nombre de Francia "la escalada militar rusa" y afirmó que la situación en Ucrania es "muy preocupante".
Indicó, además, que Francia está "disponible" para una mediación que permita una salida a la crisis y reiteró que la voluntad de París es que se respete "la unidad y la integridad de Ucrania".
Tras anunciar la suspensión de la participación de Francia en las reuniones preparatorias para el G-8, Hollande le trasladó al secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, su "fuerte preocupación" por los "riesgos de la escalada militar" en Ucrania.
En conversación telefónica, el presidente de Francia le expuso al máximo responsable de la ONU los que, según París, son los "principios que deben guiar una solución a la actual crisis".
Estos pasan por que se respete "la integridad territorial y la soberanía de Ucrania", que se reconozca su "diversidad étnica, lingüística y cultural" y la organización de elecciones presidenciales de forma "transparente e incontestable".

sábado, 1 de marzo de 2014

EE.UU. y sus aliados barajan no ir al G-8 en Rusia si se confirma una intervención en Crimea

WASHINGTON.- El presidente de EE.UU., Barack Obama, y algunos de sus aliados europeos barajan no asistir a la cumbre del G-8 prevista para junio en la ciudad rusa de Sochi si se confirma la intervención militar de Rusia en la península ucraniana de Crimea, informaron hoy fuentes oficiales al diario "The Washington Post".

En una comparecencia de tres minutos en la Casa Blanca, Obama advirtió a Rusia que una intervención de este tipo en Crimea sería una "profunda interferencia" que contravendría la "ley internacional" y que, de confirmarse, tendrá "costes".
Dentro de esos hipotéticos "costes" no se contempla la opción militar, sino que las medidas que sopesan Estados Unidos y sus aliados se ciñen al terreno diplomático y económico, informaron fuentes oficiales que recogen los medios estadounidenses.
Una de estas acciones podría ser la no asistencia de Estados Unidos y de alguno de sus aliados a la cumbre de junio en Rusia del G-8, el grupo que conforman los ocho países con más peso político, económico y militar del mundo: Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón, Reino Unido y Rusia.
Esta cita la acogerá, según está previsto hasta el momento, la ciudad rusa de Sochi, donde acaba de clausurarse otro gran evento internacional: los Juegos Olímpicos de Invierno.
Obama ya canceló el año pasado un encuentro bilateral con su homólogo ruso, Vladimir Putin, después de que Rusia diera asilo a Edward Snowden, el exanalista de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) de Estados Unidos que reveló las polémicas prácticas de espionaje.
También está sobre la mesa, según las mismas fuentes oficiales, penalizar a Rusia con la suspensión de las conversaciones en marcha para estrechar lazos comerciales con Estados Unidos y otros países de gran peso económico.
Durante su breve declaración de urgencia de esta tarde, Obama habló en todo momento de la intervención como una hipótesis sin confirmar, pero fuentes oficiales e incluso algunos miembros destacados del Congreso han dado por hecho que "centenares" de tropas rusas han aterrizado en Crimea sin encontrar oposición.
"Parece que el ejército ruso ahora controla la península de Crimea", afirmó en un comunicado el líder de la comisión de Inteligencia de la Cámara de Representantes, el republicano Mike Rogers.
Por su lado, el Departamento de Estado actualizó esta tarde su alerta de viaje sobre Ucrania para pedir a los estadounidenses que eviten cualquier desplazamiento no esencial a ese país, especialmente a la península de Crimea, debido a la "potencial inestabilidad".
El secretario de Defensa, Chuck Hagel, evitó especular sobre las acciones que baraja Estados Unidos en esta crisis, pero sí señaló que "esta situación puede convertirse en muy peligrosa si continúan las provocaciones".
"Estamos intentando lidiar con ello desde un enfoque diplomático, eso es lo apropiado y lo responsable", dijo en una entrevista en la cadena CBS.
Por otra parte, un grupo de destacados senadores de la comisión de Exteriores escribieron hoy una carta pública al presidente Obama para pedir que Estados Unidos ayude a Ucrania a lograr una transición pacífica y para alertar al mismo tiempo de "las tácticas provocadoras y peligrosas" de Rusia.
Los legisladores recuerdan en su misiva que Rusia se comprometió en 1994 a reconocer la independencia, soberanía y fronteras de Ucrania y a no ejercer coacción económica alguna en un memorándum firmado con Estados Unidos y el Reino Unido.
"Estados Unidos tiene la responsabilidad de vigilar que esos compromisos se respeten y de usar todas las medidas necesarias diplomáticas y, si es necesario, punitivas, siempre de acuerdo con la Unión Europea", reza la carta.
"Ahora parece que la coacción de Rusia está yendo más allá de la esfera económica", añade.
Por su lado, en una rueda de prensa a la salida del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, el embajador de Ucrania ante esta organización, Yuriy Sergeyev, dijo que su país está preparado para defenderse a sí mismo y pidió el apoyo político y moral de la ONU para el nuevo Gobierno de Kiev, especialmente en Crimea.
También se ha pronunciado sobre esta crisis el expresidente de Georgia Mijaíl Saakashvili, quien en una entrevista en CNN afirmó que Rusia no tiene "ningún pretexto" para intervenir en Crimea y comparó la situación con lo ocurrido en otros momentos de la historia de Rusia, como la "invasión de Georgia para proteger a la minoría de habitantes pro-rusos".
Asimismo, el exmandatario de Georgia fue más allá y comparó la supuesta intervención de Rusia en Crimea con "la invasión de los Sudetes por parte de Alemania en 1938".
En su comparecencia de urgencia, que duró solo tres minutos, Obama mostró su "profunda preocupación" por las informaciones que indican que Rusia está realizando movimientos de tropas en la región ucraniana de Crimea, con la que Moscú ha mantenido históricamente fuertes lazos.
"Estados Unidos sin duda se pondrá del lado de la comunidad internacional para afirmar que habrá costes en caso de una intervención militar en Ucrania", indicó Obama, que compareció después de que Kiev acusara a Rusia de invadir y cerrar el espacio aéreo sobre Crimea.
El gobierno interino en Kiev, liderado por la oposición al huido presidente Víktor Yanukóvich, ha reiterado durante la jornada de hoy que fuerzas comandadas por Rusia están llevando a cabo una "invasión armada" de Crimea, con la toma de control de dos aeropuertos y otros puntos estratégicos.

ÚLTIMA HORA

EEUU se retira de las reuniones preparatorias 
para la cumbre del G-8 en Sochi

  Estados Unidos ha anunciado finalmente su retirada de las reuniones preparatorias para la cumbre del G-8 prevista para los días 4 y 5 de junio y ha advertido de "un mayor aislamiento político y económico" a Rusia. La medida sería una represalia por la continua "violación del derecho internacional" perpetrada por Rusia en Ucrania, según palabras de la Casa Blanca.

miércoles, 1 de enero de 2014

Rusia insta a responsabilidades del G-8 para el desarrollo global

MOSCÚ. Tras asumir la presidencia rotatoria del Grupo de los Ocho (G-8) en 2014, el presidente ruso, Vladimir Putin, instó a los socios del club de países más industrializados a compartir responsabilidades por el futuro progreso del mundo. 

 En una reflexión sobre las metas del foro, y de Rusia, en particular, Putin propuso a los miembros del G-8 considerar nuevos enfoques integrales en torno a los desafíos y amenazas más agudos a escala global.

Rusia recomendó a los socios pasar a la elaboración de mecanismos colectivos, llamados a poner bajo control los riesgos más agudos, indica la comunicación de Putin con el nuevo año y el inicio de la presidencia rusa en el Grupo de las economías de más desarrollo.

Ese conjunto está integrado además por Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido, que fue sede en 2012.

En su opinión, es importante cubrir toda la cadena, desde la predicción, prevención de los fenómenos y amenazas, hasta la eliminación de sus potenciales consecuencias.

Putin destacó que el mundo en los últimos años no se ha vuelto más seguro, pero sí más complejo, mientras las amenazas al desarrollo sostenible son cada vez de naturaleza diversa.

Entre los problemas globales el gobernante mencionó la proliferación de focos de violencia, enfrentamientos fratricidas y quebranto del sistema del derecho internacional.

El planeta, observó el dignatario, es sacudido por las fluctuaciones de las coyunturas económicas, los desastres naturales y ambientales.

Constató la estrecha interrelación que existe entre los países y regiones del mundo, lo cual inexorablemente conduce a problemas de escala global.

En cuanto a las prioridades de Rusia en el G-8, Putin subrayó la lucha contra las amenazas del narcotráfico, el terrorismo, el extremismo y la solución de los conflictos regionales. Asimismo, identificó como clave las tareas enfiladas a la protección de la salud y la creación de un sistema global de control de riesgos asociados con desastres naturales y los provocados por el hombre.

Rusia está abierta al diálogo y a la cooperación, afirmó Putin, al convocar a los presidentes y jefes de Gobierno del G-8 a la cumbre de alto nivel programada para Sochi, el 4 y 5 de junio venidero.

El país euroasiático fue sede con anterioridad de una cita cimera en 2006, en San Petersburgo, durante su primera presidencia en el club elite de industrializados.

En 2013 Rusia ejerció la presidencia temporal del G-20, con una agenda centrada en los estímulos al desarrollo económico mundial sostenido y sustentable; la creación de empleos y una reforma del sistema financiero internacional.

La sede del G-8 se trasladará en 2015 a Alemania, luego de pasar de Reino Unido a Rusia este 1 de enero de 2014.

martes, 18 de junio de 2013

El G-8 insta a compartir información de forma automática para combatir la evasión fiscal

LONDRES.- Los líderes del grupo de los ocho países más poderosos del mundo (G8) han defendido tras su última cumbre que las autoridades fiscales de todo el mundo compartan "de forma automática" su información para luchar contra el "azote de la evasión fiscal". 

   Este es uno de los diez puntos recogidos en la Declaración de Lough Erne, en la que también reclaman que los países cambien aquella legislación que permite a las compañías mover sus beneficios de unos países a otros países y que las multinacionales informen a las autoridades fiscales qué impuestos pagan en cada lugar.
   "Las empresas privadas impulsan el crecimiento, reducen la pobreza y crean empleo y prosperidad para todos los ciudadanos del mundo. Los gobiernos tienen una responsabilidad especial para establecer normas adecuadas y promover una buena gobernanza. Tasas justas, una mayor transparencia y el libre comercio son factores fundamentales para ello", afirman en la declaración.  
   En esta línea, los países del G-8 consideran que las compañías deberían saber quiénes son realmente sus dueños y los recaudadores de hacienda y las fuerzas del orden deberían poder obtener esa información con facilidad.
   Además, señalan que los países en desarrollo deberían tener la información y la capacidad de recaudar los impuestos que les corresponden y que otros países tienen el deber de ayudarlos.
   Por otro lado, la declaración reclama que las empresas dedicadas a la extracción informen de los pagos a todos los gobiernos, quienes a su vez deben publicar los ingresos obtenidos de estas empresas.
   Asimismo, remarca que los minerales deben ser de origen legítimo, "y no saqueados de las zonas de conflicto", y que las operaciones con suelo sean transparentes, "respetando los derechos de propiedad de las comunidades locales".
   El G-8 también defiende que los gobiernos reduzcan los niveles de proteccionismo y acuerden nuevos acuerdos comerciales que impulsen el empleo y el crecimiento en todo el mundo. Además, insta a los países a eliminar la burocracia innecesaria en las fronteras y hacer más fácil y más rápido el movimiento de bienes entre países en desarrollo.
   Por último, las principales economías del mundo apuestan por publicar informaciones sobre leyes, presupuestos, gastos, estadísticas nacionales, elecciones y contratos públicos de una forma que sea fácil de leer y permita reutilizarla, para que así los ciudadanos puedan pedir cuenta a los gobiernos.

Lagarde lo celebra

  La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, ha celebrado que los líderes del grupo de los ocho países más poderosos del mundo (G8) hayan incluido en la agenda de la cumbre la transparencia y los problemas fiscales a nivel internacional, ya que la evasión y la elusión fiscal se han convertido en un "riesgo y una amenaza" para la recuperación económica.
   "La elusión y la evasión fiscal internacional han emergido como uno de los riesgos más importantes para los ingresos de los gobiernos y como una amenaza para la credibilidad de los sistemas fiscales a ojos de los ciudadanos, tanto en los países avanzados como en los países en desarrollo", señala Lagarde en un comunicado.
   La directora gerente del FMI señala que en un momento en el que todos los gobiernos necesitan medidas adicionales de ingresos, bien para reducir su deuda tras la crisis o bien para financiar inversiones claves para el desarrollo, "combatir la evasión fiscal y hacer frente a la elusión fiscal deberían estar a la cabeza de la lista de posibles medidas recuadadoras".
   Por ello, elogió a los líderes del G-8 por los diez principios recogidos en la Declaración de Lough Erne, ya que el compromiso con unos impuestos justos, una mayor transparencia y el libre comercio apoyarán el compromiso general de mantener unas sólidos políticas macroeconómicas y restuarar un crecimiento más fuerte y la creación de empleo. 
   Lagarde ha agradecido a los líderes del G-8 que hayan invitado al FMI a abordar las cuestiones relacionadas con la fiscalidad global y recalcó que la institución ha trabajado estrechamente con sus países miembros y con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y otras institucionales internacionales para promover unas políticas fiscales sólidas a nivel global.
   "Los regímenes fiscales y la transparencia fiscal desempeñan un papel prominente en nuestra asistencia técnica y en el análisis económico y el asesoramiento sobre políticas que realizamos, incluidas las medidas que promueven sistemas fiscales equitativos y eficientes, así como una administración tributaria más fuerte", agrega.

miércoles, 12 de junio de 2013

David Cameron promoverá en el G-8 una mayor transparencia fiscal internacional


LONDRES.- El primer ministro británico y presidente de turno del G-8, David Cameron, afirmó hoy que promoverá en la reunión de ese grupo la próxima semana en Irlanda del Norte nuevos acuerdos para potenciar la transparencia fiscal a nivel internacional.

"Todos estamos de acuerdo en que en un mundo globalizado necesitamos un mejor intercambio de información", dijo Cameron en un encuentro en Londres con la prensa extranjera.
No obstante, matizó que "los impuestos son una cuestión de soberanía nacional, así que no se trata de que cada país no pueda ser competitivo con sus tasas".
Pocos meses después de que el Parlamento británico interrogara a directivos de multinacionales como Starbucks, Google y Amazon por sus dudosas prácticas fiscales, el jefe del Gobierno del Reino Unido quiere que el debate sobre la fiscalidad internacional tenga un peso relevante en la agenda del Grupo de los Ocho (G-8), integrado por las siete principales economías mundiales más Rusia.
"Necesitamos establecer más reglas y compartir más información para que todos podamos salir beneficiados", afirmó Cameron, que puso al Reino Unido como ejemplo de esfuerzo para evitar la opacidad fiscal.
"Hemos dado pasos para firmar acuerdos con los territorios de ultramar (británicos) y esperamos que todos puedan dar esos pasos", señaló el primer ministro, quien el sábado celebrará una reunión previa a la cita del G-8 a la que asistirán autoridades de Bermudas, Isla de Man y Jersey, entre otros territorios.
Cameron indicó que algunas "pequeñas jurisdicciones" deben "aceptar unas normas comunes" y acabar con su "oscuro secretismo".
Resaltó que, si bien se han hecho "grandes progresos" en la última década para compartir información fiscal entre países, el papel del G-8 debe ser "dar impulso a los temas de la agenda y cristalizar una acción global".
En vísperas de que tenga lugar la cumbre del G-8 en un aislado complejo hotelero de Fermanagh (Irlanda del Norte) los próximos días 17 y 18 de junio, Cameron se mostró "orgulloso" de que la reunión de alto nivel se celebre allí.
"Hace diez o veinte años habría sido impensable un G-8 en Irlanda del Norte. Es una parte maravillosa de nuestro país. El proceso de paz ha transformado esa región y ahora vamos a mostrar al mundo que es un lugar dinámico y magnífico para visitar", sostuvo.
El primer ministro conservador hizo referencia, ante una pregunta, al referéndum sobre la independencia de Escocia que se celebrará en 2014 y afirmó que la región se enfrenta a "argumentos muy fuertes para permanecer en el Reino Unido".
Según Cameron, el país afronta un "reto político", y sostuvo que "no se puede tratar de ignorar las cuestiones de nacionalidad e independencia", sino que "hay que afrontarlas y dejar que la gente decida".
"El Gobierno nacionalista escocés cree en la separación del Reino Unido y dijeron que querían un referéndum. Yo dije que sí, pero con la condición de que se ajuste a la legalidad y sea claro, con una sola pregunta", añadió el primer ministro.
Cameron apuntó asimismo que su intención no es servir de ejemplo a otros países y que él no es quien "debe decirle a los españoles cómo deben afrontar esas cuestiones".
El jefe del Ejecutivo británico explicó también que antes de convocar el referéndum sobre la pertenencia del Reino Unido a la Unión Europa, al que se ha comprometido si resulta reelegido en 2015, debe primero negociarse un acuerdo para lograr una UE más "abierta y flexible".
Para Cameron, que ha recibido críticas desde sus propias filas por su postura respecto a la Unión Europea, las negociaciones deben permitir que el Reino Unido "se sienta bien" dentro de la UE y "luego la gente decidirá", afirmó.
El "premier" británico subrayó que ambas consultas, sobre la UE y la independencia de Escocia, son cuestiones "distintas" que no repercutirán la una en la otra.
Afirmó, además, que las incertidumbres sobre la deuda soberana de los Estados de la zona euro deben resolverse en el seno de la Unión: "Es un problema de los países del euro lidiar con su moneda", señaló.

domingo, 20 de mayo de 2012

Obama aplaude el viraje de Bruselas hacia las políticas de crecimiento

WASHINGTON.- El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha aplaudido el viraje de Bruselas hacia las políticas de estímulo económico para revertir la coyuntura actual, si bien ha advertido de la amenaza que representa la crisis que sacude a la eurozona para la economía mundial.

   "La senda del debate que se ha tomado de forma reciente nos aporta confianza", ha declarado Obama en la comparecencia de prensa que clausuró la cumbre del G-8 celebrada en Camp David, a las afueras de Washington.
   "Ahora hay un emergente consenso en que hay que hacer más por promover el crecimiento y la creación de empleo ya mismo, en el contexto de estas reformas fiscales y estructurales", ha  afirmado el mandatario estadounidense, que siempre ha abogado por las políticas de crecimiento para sobreponerse a la crisis económica, en detrimento de la austeridad esgrimida por Alemania y, por ende, la Unión Europea (UE).
    El presidente estadounidense ha recalcado que, "tal y como han acordado hoy aquí todos los líderes, el crecimiento y el empleo han de ser nuestras máximas prioridades". "Una economía europea en crecimiento y estable es el mayor de los intereses para todos, incluido el de Estados Unidos", ha ahondado Obama.
   "Si una compañía se ve forzada a reducir su presupuesto en París y en Madrid, ello podría suponer una ralentización de los negocios manufactureros en Pittsburgh y Milwaukee", ha argumentado el mandatario norteamericano.
   Europa dispone de la capacidad suficiente para hacer frente a los retos que se le plantean en el horizonte, ha subrayado Obama, aunque todavía "hay mucho trabajo por hacer".
   No obstante, ha ensalzado la política abanderada por su Gobierno en pos del crecimiento económico que, ha dicho, ha dado un mayor margen de actuación para reducir el déficit y la deuda norteamericana.
   Asimismo, Obama ha reconocido los sacrificios que están realizando los helenos en su intento de reflotar la coyuntura económica y financiera en Grecia, golpeada fuertemente por la crisis que acucia con especial intensidad a la UE.
   La crisis económica europea ha sido el tema central de este sábado en la cumbre del G-8. En este encuentro, los mandatarios de las ocho economías más importantes del mundo han abordado la necesidad de evitar un efecto contagio de la crisis de la eurozona, según han revelado fuentes de la Casa Blanca.

Merkel y Obama avienen para Europa un "tándem" en el que converja crecimiento y consolidación fiscal

WASHINGTON.- El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y la canciller alemana, Angela Merkel, han avenido en un encuentro mantenido al término de la cumbre del G-8 en Camp David, a las afueras de Washington, que, a modo de "tándem", la consolidación fiscal es una condición 'sine qua non' para el impulso de políticas de crecimiento en la Unión Europea (UE) a fin de superar la crisis económica. 

   En una cumbre donde ha aflorado un viraje hacia las políticas de crecimiento en la UE para salir de la crisis, Merkel y Obama han coincidido en que dicho impulso del crecimiento "no sustituye a las reformas fiscales", sino que han de ser implementadas a modo de "tándem", según ha aclarado el alto cargo de la Casa Blanca y consejero de seguridad nacional, Ben Rhodes, en una rueda de prensa.
   "Hay un creciente reconocimiento de la necesidad de tomar pasos de forma inmediata que puedan promover el crecimiento en la eurozona", ha ahondado Rhodes, "además de seguir con la consolidación fiscal en la que han estado centrados la canciller Merkel, entre otros".
   Obama y Merkel, asimismo, han abordado las reformas estructurales a emprender en la zona euro y las medidas que "podrían tomarse en primera instancia para impulsar el crecimiento y contribuir a la estabilización de la coyuntura", en palabras de Rhodes.
   Poco antes de reunirse con Obama, Merkel ha aseverado que "unas finanzas estables y el crecimiento deben ser un núcleo inseparable que no ha de ser puesto en cuestión".
   Después del encuentro, la canciller alemana y el presidente estadounidense han partido hacia Chicago donde los dos próximos días tendrá lugar la cumbre de la OTAN.
   En el marco de las reuniones mantenidas en el G-8, Obama ha establecido como las "máximas prioridades" la creación de empleo y el impulso del crecimiento económico en la zona euro, unos alegatos que también ha realizado su homólogo francés, François Hollande.

Monti y Cameron abogan por conjugar austeridad y crecimiento económico para salir de la crisis

WASHINGTON.- El primer ministro italiano, Mario Monti, y su homólogo británico, David Cameron, han abogado por conjugar la consolidación fiscal y el impulso del crecimiento económico, en el marco de la cumbre del G-8 que se ha celebrado este fin de semana en Camp David, a las afueras de Washington.

   En uno de los principales debates de la cumbre, tanto Monti como Cameron han apelado por lograr una sinergia a nivel europeo en el que quepan políticas que impulsen el crecimiento y la ya emprendida consolidación fiscal.
   "Pienso que estas dos posiciones necesitan ser acometidas. Si se requiere la eliminación de los cuellos de botella en el suministro de bienes y servicios, entonces se exige inversión", ha argumentado Monti. "Debemos considerar (esta sinergia) más positivamente que las más conservadores autoridades europeas", ha apuntado.
   Monti ha matizado que la doctrina de la austeridad en la que se ha enrocado la canciller alemana, Angela Merkel, "no es del todo infundada" si se excede en la búsqueda del crecimiento económico, apelando por el equilibrio al que también han aludido Merkel y el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, en el encuentro que han mantenido al término de la cumbre del G-8.
   Por su parte, Cameron ha sostenido que la austeridad y el crecimiento "no son alternativas".
 "Lo que se necesita es un sentido de urgencia, así como acciones claras para fortalecer a los bancos y para acometer fuertes planes de contingencia (fiscal) pase lo que pase", ha añadido.
   "El fortalecimiento de los bancos, de los gobiernos y de los cortafuegos, todas estas cosas", ha dicho Cameron, "necesitan ser abordadas rápidamente", según ha recogido el diario británico 'The Guardian'.

sábado, 19 de mayo de 2012

El G8 afirma la necesidad de combinar la disciplina fiscal y el crecimiento contra la crisis de la UE

CAMP DAVID.- La crisis de la deuda europea dominó hoy la cumbre del G8 que se celebra en Camp David y en la que los líderes de las economías más desarrolladas y Rusia se mostraron de acuerdo en la necesidad de combinar la disciplina presupuestaria con el crecimiento.

Los representantes de Estados Unidos, Rusia, Canadá, Reino Unido, Francia, Alemania, Italia y Japón dedicaron casi el doble del tiempo previsto, más de dos horas, a analizar la delicada situación en la zona euro y expresaron su interés en que "Grecia permanezca en la eurozona".
En un comunicado al término de la primera sesión de la jornada, los mandatarios expresaron su apoyo a "la determinación de los líderes de la eurozona a resolver las tensiones en la zona euro de modo creíble y con prontitud, y de modo que genere confianza, estabilidad y crecimiento".
El G8 se mostró a favor de discusiones en la Eurozona para determinar "cómo generar crecimiento, mientras se mantiene un firme compromiso a implementar la consolidación fiscal".
Al mismo tiempo, acordaron que todos los gobiernos del G8 "necesitan tomar acciones para aumentar la confianza y alimentar la recuperación, incluidas reformas para aumentar la productividad, el crecimiento y la demanda dentro de un marco sostenible, creíble y macroeconómico no inflacionario".
"Es imperativo promover el crecimiento y el empleo. La economía global muestra señales prometedoras, pero persisten los vientos de frente", indicó el texto, que no obstante indica que las medidas no pueden ser las mismas para cada país a la hora de hacer frente a los problemas.
Previamente, al inicio de la sesión, el presidente estadounidense, Barack Obama, había indicado que el G8 quería que tanto el crecimiento y la estabilidad financiera como la consolidación fiscal formen parte de un plan integral que todos deben aplicar.
"Estamos absolutamente comprometidos a la hora de garantizar que tanto el crecimiento y la estabilidad como la consolidación fiscal formen parte de un paquete global que todos nosotros debemos impulsar", para generar prosperidad, dijo Obama.
El presidente estadounidense, cuyos instintos le aproximan más a la posición del nuevo presidente francés Francois Hollande para potenciar el crecimiento, y la canciller alemana, Angela Merkel, la mayor defensora de la austeridad como remedio para la crisis, tienen previsto reunirse en una bilateral a la conclusión de la cumbre.
Merkel, Hollande y el jefe de Gobierno italiano, Mario Monti, se reunirán también en junio en Roma, según anunció hoy este último, para concertar sus posturas de cara a la cumbre europea de ese mes.
Los mandatarios dedicaron también el segundo y último día de reunión, a la que Estados Unidos quiso dar un toque informal con la elección de este enclave rústico, a cuestiones como los mercados de petróleo.
En un segundo comunicado, los líderes del G8 se comprometieron hoy a vigilar y estar listos para asegurar el suministro estable de petróleo a los mercados mundiales y evitar los riesgos de interrupciones en la economía.
"Supervisamos la situación de manera cercana y estamos listos para solicitar a la Agencia Internacional de la Energía que tome las medidas oportunas que aseguren que los mercados reciben provisiones de manera puntual y completa", indicaron.
Las sanciones a Irán, que han sido promovidas por Estados Unidos y seguidas por la UE, Japón y otros aliados, se ampliaran en julio con un embargo sobre el petróleo que hará que esas economías tengan que buscar alternativas a los más de millón de barriles diarios que recibían de Teherán.
El G8 dedicó asimismo su almuerzo de trabajo a la seguridad alimentaria en Africa, una comida a la que también estaban invitados cuatro líderes africanos: el presidente de Tanzania, Jakaya Kikwete; el ghanés John Atta Mills; el primer ministro etíope, Meles Zenawi, y el presidente de Benin y cabeza de la Unión Africana, Thomas Boni Yayi.
Tras el fin de la cumbre, la mayor parte de los líderes tenía previsto desplazarse a Chicago para participar en la cumbre de la OTAN que se inaugurará mañana domingo con la transición en Afganistán como gran protagonista.

Barroso y Van Rompuy aseguran que los socios en el G8 "confían" en Europa

CAMP DAVID.- Los presidentes de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, y del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, aseguraron hoy que los socios del G8 "confían" en los líderes europeos y en su capacidad de sacar a la eurozona de la crisis.

"Hemos salido de las conversaciones con fuertes expresiones de confianza y de ánimo por parte de nuestros socios del G8, que aprovecharemos para preparar el debate entre los líderes de la UE de la próxima semana y de los que habrá más allá" de la cena informal del miércoles, señalaron en una declaración conjunta tras la sesión de trabajo sobre la crisis de la deuda y la estrategia de salida.
El debate fue "franco y abierto", y las medidas que está tomando y va a tomar la Unión Europea para fomentar el crecimiento y promover inversiones claves en combinación con las reformas estructurales y la consolidación fiscal "han sido valoradas" por parte de los socios no europeos del G8, agregaron.
Barroso y Van Rompuy se mostraron "reconfortados" por el hecho de que todos los líderes del G8 -EEUU, Rusia, Japón, Canadá, Francia, Alemania, Reino Unido e Italia- coincidieran en la necesidad de "acordar acciones para impulsar la confianza y aumentar la recuperación" en respuesta a la crisis de la deuda.
Los jefes de Estado y de Gobierno del G8 subrayaron que las medidas para impulsar el crecimiento y los esfuerzos para poner las finanzas públicas de nuevo en una senda más sólida "deben ir de la mano", explicaron los dos máximos representantes de la Comisión y del Consejo Europeo.
Sería "erróneo" afirmar que estos dos elementos son incompatibles el uno con el otro, sostuvieron.
En cuanto a Grecia, Van Rompuy y Barroso consideraron "importante" que el G8 haya reafirmado su "fuerte deseo" a que Grecia permanezca en la eurozona, al tiempo que recalcaron que Atenas debe respetar los compromisos que ha asumido a cambio del segundo rescate de 130.000 millones de euros.
Las conversaciones del G8 sobre la crisis reflejaron "la fuerte interdependencia de nuestras economías y el valor que tiene una conversación franca y un entendimiento común entre nosotros para sacar las lecciones correctas" en beneficio de todos, añadieron.

El G-8 promete combatir la crisis y apoyar a Grecia

CAMP DAVID.- Los líderes del G-8 apoyaron el sábado los esfuerzos para mantener a Grecia dentro de la zona euro y prometieron tomar las medidas necesarias para afrontar las turbulencias financieras, revitalizando al mismo tiempo sus economías, cada vez más amenazadas por la crisis de deuda de Europa.

En un comunicado de evidente respaldo a Europa, los dirigentes de las ocho economías más ricas e industrializadas del mundo reunidos en Camp David (Estados Unidos), dijeron que la recuperación económica global mostraba señales prometedoras pero que persistían "factores adversos significativos".
"Ante este escenario, nos comprometemos a tomar todas las medidas necesarias para fortalecer y revigorizar nuestras economías y combatir las tensiones financieras, reconociendo que no son las mismas para todos nosotros", señalaron en el comunicado emitido al final de su encuentro en Maryland.
Los jefes de Estado abordaron además el debate que se está dando en Europa para equilibrar la reducción de las deudas con medidas destinadas a apoyar el crecimiento.
"Reafirmamos nuestro interés en que Grecia se mantenga dentro de la zona euro, respetando al mismo tiempo sus compromisos", indicó el escrito.
Fue inusual que el comunicado del G-8 -a menudo documentos anodinos- mencionara a una nación pequeña. Pero el temor al estancamiento político en Grecia, que podría llevar al país mediterráneo a dejar la unión monetaria de Europa con efectos desconocidos para el sistema financiero, ha aterrado a los mercados globales.
El presidente estadounidense, Barack Obama, y los líderes de otras potencias económicas también discutieron formas de calmar a los mercados tras los temores causados por los problemas bancarios de España, que provocaron el derrumbe de las acciones a sus niveles más bajos este año.
Obama había abierto la sesión prometiendo buscar formas de restablecer la salud del crecimiento y el empleo y de hacerse cargo de los temores en Europa.
"Todos nosotros estamos absolutamente comprometidos con asegurar que tanto el crecimiento como la estabilidad, y la consolidación fiscal, sean parte de un paquete general, con el fin de lograr el tipo de prosperidad para nuestros ciudadanos que todos estamos buscando", dijo Obama.
Tras una reunión el sábado con Obama, el primer ministro británico, David Cameron, dijo que detectaba una "creciente sensación de urgencia sobre la necesidad de tomar medidas" ante la crisis de la zona euro.
Londres depende fuertemente de las finanzas internacionales y la inestabilidad bancaria asestaría un nuevo golpe a una economía que ya está en recesión.
Los líderes de la Unión Europea recalcaron el viernes que se mantendrían firmes en la protección a sus bancos, después de informaciones sobre una escalada de créditos malos que mostraron la amenaza de que un rescate a los bancos españoles quebraría la economía del cuarto mayor miembro de la zona euro.
"Haremos lo que sea necesario para garantizar la estabilidad financiera de la zona euro", dijo el presidente de la UE, Herman Van Rompuy.
Previamente, el presidente francés, François Hollande, sugirió usar los fondos de Europa para inyectar capital a los bancos de España, lo que podría marcar una aceleración significativa de los esfuerzos de rescate de la UE.
Un diario italiano informó de que el primer ministro italiano, Mario Monti, propuso durante la cumbre la creación de un sistema paneuropeo de seguros de depósitos bancarios. No hubo declaraciones inmediatas sobre el tema.
Equilibrar una agenda de crecimiento con esfuerzos para reducir la deuda de Gobierno mediante restricciones fiscales fue parte crucial de las discusiones del G-8. Obama se ha puesto de lado de Monti y Hollande para dar más énfasis al crecimiento.
Eso presiona a la canciller alemana, Angela Merkel, que ha impulsado medidas de austeridad fiscal como forma principal para reducir los inmensos niveles de deuda que afectan a las economías europeas.
Obama, en la reunión del sábado sobre economía global, aconsejó un acercamiento equilibrado, diciendo que no debería haber "impulsos artificiales", dijeron fuentes de las delegaciones.
"Necesitamos una agenda de crecimiento, que mantenga al mismo tiempo una disciplina fiscal", dijo Obama, según información de las fuentes.
En la foto de grupo del G-8, Obama también buscó un equilibrio. Posó en medio de los líderes de las principales potencias de Europa -Francia y Alemania-, a su derecha y a su izquierda, respectivamente.
Un asesor de Hollande dijo que el mensaje de crecimiento de Francia estaba ganando apoyo.
"Las posiciones que él ha tomado están viendo una respuesta extremadamente positiva, no sólo en Europa, sino también en Estados Unidos, Canadá y Japón", sostuvo el asesor.
En la agenda de la cumbre también se abordó la preocupación por los precios del petróleo y de los alimentos, además de las tensiones generadas por Afganistán, Irán, Siria y Corea del Norte.
Se rumoreó que Obama iba a usar la sesión sobre temas de energía para buscar apoyo al uso de las reservas de petróleo de emergencia antes de que el embargo de la Unión Europea sobre el crudo iraní entre en vigor en julio.
Sin embargo, el comunicado sobre el tema sólo indicó que el G-8 pediría a la Agencia Internacional de Energía (AIE) que tomara acciones pertinentes si se producían interrupciones de los suministros de petróleo para los mercados mundiales y que los países buscarán mantener estables los suministros.
La cumbre en Camp David dio inicio a cuatro días de una actividad diplomática intensa que pondrá a prueba la capacidad de los líderes para poner fin a la intranquilidad por la amenaza de otra crisis financiera, mientras se retiran de una guerra impopular en Afganistán.
Tras el término de las negociaciones en Camp David, Obama viajará a Chicago, donde encabezará una reunión de dos días de la OTAN en la que la guerra en Afganistán será el tema principal.

El G-8 ha abordado la necesidad de evitar un efecto contagio en la eurozona

CAMP DAVID.- Los dirigentes del grupo de las ocho economías más importantes del mundo (G-8) han tratado durante la cumbre celebrada este sábado la necesidad de evitar un efecto contagio de la crisis de la eurozona, según han revelado fuentes de la Casa Blanca.

   Los líderes del G-8 han tratado la necesidad de que los países europeos tomen medidas para minimizar la posibilidad de contagio de la crisis de la deuda, concretamente mediante la consolidación fiscal y el fomento del crecimiento, ha explicado un responsable del Consejo Nacional de Seguridad de la Casa Blanca, Michael Froman.
   En ese sentido, ha rechazado que los dirigentes del G-8 estén divididos entre quienes defienden la austeridad y quienes defienden el gasto y ha destacado que el objetivo es buscar un equilibrio entre ambos.
   "Varios dirigentes han hablado sobre ideas que podrían plantearse en el contexto de su reforma estructural y otras propuestas orientadas al crecimiento", ha indicado Froman.
   La Casa Blanca ha informado además de que el presidente estadounidense, Barack Obama, y la canciller alemana, Angela Merkel, han mantenido una reunión bilateral. Ambos mandatarios han mantenido además en la tarde de este viernes un diálogo informal, ha explicado el asesor adjunto de Seguridad Nacional para Comunicaciones Estratégicas y Discursos de Obama, Ben Rhodes.

Obama advierte de que queda "más trabajo que hacer" sobre la crisis de la eurozona

CAMP DAVID.- El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha reconocido este sábado que se han logrado acuerdos en cuanto a las medidas a adoptar para afrontar la crisis de la eurozona, pero ha advertido de que queda "más trabajo que hacer".

   "Bien hasta ahora. Tenemos más trabajo que hacer", ha afirmado Obama tras ser preguntado por los periodistas por si los dirigentes del grupo de las ocho economías más importantes del mundo (G-8), reunidos en Camp David (Estados Unidos) habían acordado alguna decisión con respecto a la crisis de la eurozona.
   El dirigente estadounidense ha realizado este comentario durante la foto de familia que se han hecho los mandatarios del G-8 congregados en Camp David, residencia presidencial situada en Maryland.

Hollande dice que el G-8 no ha hablado de la recapitalización de la banca española

CAMP DAVID.- El presidente francés, François Hollande, ha asegurado este sábado que los líderes del G-8 reunidos en Camp David (Estados Unidos) no han abordado el asunto de la recapitalización de la banca española.

   Hollande ha explicado que espera poder abordar próximamente la cuestión de la recapitalización de la banca en países como España, pero que ésta no ha sido tratada como tal en la cumbre de este sábado.
   Además, el presidente francés ha insistido en que su deseo es que Grecia continúe dentro de la eurozona, pero ha advertido de que Atenas debe cumplir con los compromisos adquiridos.
   "El mensaje que quiero transmitir es de esperanza en que Grecia permanezca en la eurozona, respete sus compromisos y reciba el apoyo de Europa para estimular su crecimiento", ha afirmado.

El G-8 apoya la permanencia de Grecia en el euro

CAMP DAVID.- La declaración de los líderes del grupo de las ocho economías más importantes del mundo (G-8) apoya expresamente la permanencia de Grecia en el euro y manifiesta la necesidad "imperativa" de aplicar medidas para impulsar el crecimiento y crear empleo.

   "Estamos de acuerdo en la importancia de una eurozona fuerte y unida para la estabilidad y la recuperación global y afirmamos nuestro interés en que Grecia permanezca en la eurozona y respete sus compromisos", señala el comunicado final de la cumbre.
   Los líderes del G-8 se comprometen a "dar todos los pasos necesarios para fortalecer y revitalizar" sus respectivas economías y a "combatir el estrés financiero" ante las preocupaciones, cada vez más acentuadas, sobre la salud de los bancos europeos. "La recuperación económica global muestra indicios prometedores de recuperación, pero todavía persisten vientos contrarios a tener en cuenta", advierte.
   El texto defiende por ello la reducción del déficit público como vía para la reactivación económica, pero reconoce que los criterios deben aplicarse con flexibilidad a cada país, ya que las condiciones "no son las mismas para cada uno de ellos".
   "En este contexto, respaldamos unas políticas de consolidación fiscal sólidas y sostenibles que tengan en cuenta la evolución económica de los respectivos países y refuercen la confianza y la recuperación económica", indica. "Las sólidas medidas fiscales a las que nos hemos comprometido deberían construir sistemas más resistentes sin estrangular el crecimiento del crédito a corto plazo", desarrolla.
   Entre las fórmulas propuestas para impulsar el crecimiento, incluye una mayor cooperación entre el sector público y el privado. "Para incrementar la productividad y el crecimiento potencial de nuestras economías, apoyamos las reformas estructurales, y las inversiones en educación e infraestructura moderna, por ser apropiadas. Las iniciativas de inversión pueden ser financiadas con una serie de mecanismos, entre los que se incluyen la concesión de ventajas al sector privado", apunta.
   En cambio, el G-8 rechaza expresamente recurrir a medidas proteccionistas. "Honraremos nuestro compromiso de abstenernos de emplear medidas proteccionistas y perseguiremos esfuerzos multilaterales en concordancia con el marco estipulado por la Organización Mundial de Comercio", declaran los dirigentes del grupo.
    La declaración concluye con una mención a la necesidad de proteger los derechos de propiedad intelectual como vía para la creación de puestos de trabajo y generar crecimiento económico. Para ello menciona la instauración de herramientas legales internacionales, acuerdos de asistencia mutua o una mayor cooperación aduanera, todo ello fomentando el libre flujo de la información.

viernes, 18 de mayo de 2012

Las crisis de la deuda europea, en el corazón del G-8

WASHINGTON.- La crisis de la deuda dominará la cumbre del G8, que comienza este viernes en Camp David, cerca de Washington, donde el presidente Barack Obama y su par francés, François Hollande, se pronunciaron a favor del crecimiento para compensar las medidas de austeridad.

"El crecimiento debe ser una prioridad (...) Sobre el crecimiento, el presidente Obama marcó una convergencia" de puntos de vista con Francia, dijo Hollande tras el encuentro.
Por su parte Obama anunció que evocará medidas enérgicas para reactivar el crecimiento en la cita del G8, con los representantes de los ocho países más industrializados del mundo, que se realizará en la residencia presidencial de Camp David, 100 km al noroeste de Washington.
En oposición al rigor profesado por la canciller alemana Angela Merkel, el nuevo presidente francés y el jefe de gobierno italiano, Mario Monti desean orientar las políticas económicas de sus paises hacia un mayor crecimiento.
En momentos en que el bloqueo político en Grecia hace temer un regreso del país al dracma como moneda y abandonar el euro, Hollande subrayó que él y Obama tenían "la misma convicción de que Grecia debe permanecer en la zona euro".
Washington, cuidándose de no parecer intervencionista, subrayó que la resolución de la crisis sigue siendo responsabilidad de los dirigentes europeos, que se reunirán el próximo 23 de mayo.
El consejero de seguridad nacional de Obama, Tom Donilo, recordó más temprano que el resultado de estas discusiones es muy importante para Estados Unidos. "La Unión Europea, en su conjunto, por supuesto, es el principal socio comercial de Estados Unidos", observó.
Obama, refiriéndose a la eurozona, dijo este viernes que esa región es de "extraordinaria importancia" para la economía mundial.
Desde que llegó al poder en 2009, en plena crisis económica y luego de haber promulgado un plan de ayuda masivo, Obama instó a los europeos a trabajar por el crecimiento, pero muchos se negaron, incluyendo aliados tan cercanos como el británico David Cameron.
Si bien la economía estadounidense sigue siendo frágil, con una tasa de desempleo de 8,1% -tres puntos superior a lo que era antes de la crisis de 2008- Obama intenta convencer a los europeos de adoptar una política de reactivación similar a la suya, que implicó una inyección de 800.000 dólares en la economía.
De cara a la elección presidencial el 6 de noviembre, en las que disputará un segundo mandato, Obama dice con frecuencia estar preocupado por los "vientos adversos" que Europa le propina a la actividad económica de Estados Unidos.
Además de la economía, los dirigentes de las principales potencias abordarán el asunto nuclear iraní, previo a la reanudación de conversaciones de la república islámica con el "grupo de los seis" en Bagdad, así como el programa nuclear de Corea del Norte y la sangrienta represión en Siria.
El presidente ruso, Vladimir Putin, no participará a la cumbre, delegando la tarea a su predecesor y primer ministro Dmitri Medvedev. Moscú y Pekín habían bloqueado la aprobación de resoluciones contra el régimen de Bashar al Asad en el Consejo de Seguridad de la ONU.

Obama presionará

Con la ayuda ahora del nuevo presidente de Francia, François Hollande, el presidente de EE UU, Barack Obama, aprovechará este fin de semana la cumbre del G-8 para presionar, especialmente a Alemania, sobre la necesidad de un impulso al crecimiento económico en Europa. La otra cara nueva que se esperaba en la reunión, la del presidente Vladímir Putin, ha decidido ausentarse para dejar claro desde un principio que se avecinan tiempos difíciles en las relaciones con Rusia.
La cumbre del G-8, convocada en la apartada residencia presidencial de Camp David (Maryland) para huir de las protestas, tendrá una extensión el mismo fin de semana en Chicago, a donde se trasladarán los jefes de Estado y de Gobierno para participar en la conferencia anual de la OTAN. Este intenso programa será también el debut internacional del presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy.
La Administración norteamericana va a recurrir a una diplomacia discreta para defender su punto de vista respecto a la crisis europea. El crecimiento de la economía estadounidense, demasiado lento para las necesidades políticas de Obama a menos de seis meses de las elecciones, está condicionado por la situación económica en el Viejo Continente. “Europa es todavía débil y eso está creando incertidumbre en nuestra industria”, dijo esta semana el presidente en una cadena de televisión.
Obama, que ha implantado políticas de estímulo económico en casa, intenta también potenciarlas afuera. Pero ha de hacerlo de forma cuidadosa, sin dejar la impresión de entrometerse donde no le corresponde y sin provocar la irritación de un aliado fundamental, la canciller alemana, Angela Merkel.
“Con respecto a la situación económica en Europa”, ha declarado hoy la secretaria de Estado, Hillary Clinton, “el presidente Obama y nuestro equipo económico llevan tiempo diciendo que existe un espacio para la austeridad y para cambiar el estilo de gastar demasiado durante un periodo de tiempo demasiado largo, pero también tiene que haber un esfuerzo bien pensado de estimular el crecimiento, de crear puestos de trabajo, especialmente para los jóvenes”.
Clinton ha afirmado que su Gobierno “apoyará lo que Europa decida hacer”, pero ha recordado que también hay que considerar “las razones políticas” que recomiendan “hacer algunos ajustes a la austeridad como único instrumento”. “Hay que conseguir que la gente respalde las medidas, hay que conseguir que la gente esté convencida de que el camino que se sigue es el correcto”, ha declarado.
La Administración norteamericana no quiere inmiscuirse en un duelo potencial entre Hollande y Merkel sobre el modelo económico europeo. Pero tampoco se le oculta a nadie que las ideas ofrecidas hasta ahora por el nuevo presidente francés están más cerca de lo hecho por Obama que por Merkel. Obama y Hollande tendrán la oportunidad de abordar este asunto en una reunión privada hoy en la Casa Blanca, antes de salir hacia Camp David.
Uno de los inconvenientes de esa probable alianza entre Washington y París, además de las propias objeciones de la canciller alemana, es el hecho de que la política de Obama está seriamente cuestionada por sus opositores dentro de EE UU, y no es seguro en estos momentos que vaya a ser refrendada por los electores el próximo mes de noviembre.
La colaboración Obama-Hollande será puesta a prueba una segunda vez este fin de semana. El presidente francés, que ha prometido la retirada de sus tropas de Afganistán a finales de este año, puede estar en la orilla contraria al norteamericano cuando éste solicite el respaldo de la OTAN a su estrategia para el final de la guerra.
Esa estrategia incluye el mantenimiento de una considerable presencia militar en Afganistán a lo largo del próximo año, cuando la misión dejará de ser de combate y se convertirá en apoyo al Ejército afgano. Al mismo tiempo, tal como consta en el plan que el presidente norteamericano firmó hace pocos días con el de Afganistán, Hamid Karzai, las potencias occidentales se comprometen a mantener su ayuda económica a ese país durante al menos una década más tras la retirada definitiva de las tropas en 2014.
No va a ser fácil para el presidente norteamericano convencer a sus colegas, enfrentados a grandes emergencias domésticas, de que reserven dinero para que el Gobierno que se ha sostenido difícilmente en Kabul no caiga en manos de los talibanes en cuanto la OTAN se vaya. En buena parte, la credibilidad de la OTAN está en juego en este episodio.
La cumbre será una oportunidad de demostrar la vitalidad y vigencia de esta organización ante la mirada de un mundo en cambio. Y el hecho de que se celebre en territorio norteamericano es, además, una ocasión para recordar el liderazgo de EE UU. Desde la filosofía norteamericana, la OTAN es una organización en constante expansión que no debe de excluir a nadie que pretenda estar bajo su paraguas. Esta cumbre está presentada como la más amplia de la historia: 60 países están invitados, desde sus 28 miembros hasta Australia. Será una oportunidad de celebración del predominio occidental.
Probablemente, Putin no quería estar tan cerca de un acontecimiento de esa naturaleza cuando adujo sus ocupaciones en la formación de Gobierno para ausentarse de la reunión del G-8. Prefiere regresar al primer plano mundial en un ambiente algo más favorable, la cumbre del G-20, cuya celebración está prevista el mes próximo, en México.

domingo, 29 de mayo de 2011

Los líderes del G-8 respaldan a Lagarde para el FMI

PARÍS.- Los líderes del G-8 respaldan en forma unánime la candidatura de la ministra de Finanzas francesa, Christine Lagarde, para convertirse en la próxima jefa del Fondo Monetario Internacional (FMI), dijo el domingo el ministro galo de Exteriores, Alain Juppe.

Francia tuvo el cuidado de no hablar sobre la candidatura de Lagarde durante la cumbre del Grupo de los Ocho (G-8) países más industrializados del mundo que tuvo lugar en Deauville el jueves y viernes, pero Juppe dijo que Estados Unidos, Rusia, Canadá, Japón y los miembros europeos del grupo - Francia, Reino Unido, Italia y Alemania - estaban a favor de Lagarde.
"Entre los ocho jefes de Estado y gobierno más el presidente de la Comisión Europea y el presidente del Consejo Europeo que estaban allí, hubo apoyo unánime para Christine Lagarde", dijo Juppe en Canal+ televisión.
El principal cargo del FMI está vacante, después que Dominique Strauss-Kahn dimitiera por cargos de intento de violación que ha prometido rebatir.
Lagarde voló a Brasil este domingo dentro de su campaña para sumar apoyos para su candidatura de las economías emergentes, que han criticado a responsables de la Unión Europea por sugerir que el nuevo jefe debe ser europeo.
Otro candidato es el gobernador del Banco de México, Agustín Carstens.

sábado, 28 de mayo de 2011

Siete países del G-8 cierran filas en la cumbre de Deauville

PARÍS.- Los siete países más industrializados del mundo cerraron filas en posturas económicas y políticas, mientras que el octavo integrante del G8, Rusia, intentó armonizar intereses para evitar el aislamiento en la cumbre de Deauville, Francia.

  En varios puntos se hizo evidente la ausencia de arreglos de coincidencia plena, pero los observadores notaron la proyección del mandatario ruso, Dmitri Medvédev, de trabajar en los aspectos que acercan a Moscú con el formato G7.

Al final, lo que hemos vivido en Deauville -hermoso balneario del lujo en Normandía- es una historia maquillada y mediática, porque los verdaderos actores hoy en el mundo son Estados Unidos y el gran ausente, China, opinó un politólogo francés.

La mayor discrepancia en las conversaciones de dos días aquí tuvo que ver con Libia. Los presidentes Barack Obama (Estados Unidos) y Nicolás Sarkozy (Francia) lanzaron duras críticas a Muamar el Gadafi y advirtieron que llevarán a término su salida del poder.

Gadafi ha perdido toda legitimidad y debe irse, repitieron Obama y Sarkozy de forma paralela.

Ante el rechazo de Rusia a los ataques de la OTAN a Libia, el G8 le pidió a Moscú actuar como mediador en la nación árabe, según Natalya Timakova, vocera de Medvédev, hecho sin detalles ni repercusiones en Deauville.

Los precios de las materias primas fueron señalados como el principal obstáculo a la recuperación global de la economía.

"La recuperación global está ganando fuerza y se está volviendo más auto-sostenida. Sin embargo, continúan los riesgos bajistas, y los desequilibrios internos y externos aún son una preocupación", concluyó un comunicado de la cita cimera.

Acordamos seguir en la acción para mejorar la sustentabilidad de las finanzas públicas, fortalecer la recuperación y fomentar el empleo, reducir riesgos y asegurar un crecimiento sólido y balanceado, incluyendo reformas estructurales, puntualizó el documento.

Otro aspecto relevante en las reuniones de los dignatarios de Gran Bretaña, Alemania, Italia, Canadá y Japón, además de los antes mencionados, fue la promesa de ayuda con más de 20 mil millones de dólares a Egipto y Túnez.

Empero, ante el colosal despliegue de seguridad en la elitista pequeña urbe francesa, la ONG Oxfam auspició frente a la Torre Eiffel una versión burlesca del encuentro de Deauville para recordar la crisis alimentaria internacional.

Los participantes, disfrazados a la usanza de la época de María Antonieta aunque con los rostros de los mandatarios del G8, subrayaron la frase de la reina decapitada cuando dijo que si los campesinos no tenían pan, deberían comer pasteles.

En el mismo sentido se pronunció Médicos Sin Fronteras (MSF), que solicitó a los integrantes del G8 facilitar el acceso a los alimentos alta calidad nutricional a los niños más vulnerables del planeta, para reducir la mortalidad infantil en dos tercios.

"Fuera G8", "Mueran los ladrones", eran algunas de las consignas que podían verse en otra manifestación en París, antes de que la policía arrestara a unas 80 personas en razón de "desmanes públicos y alteración del orden".

Le Havre, la ciudad más cercana posible a Deauville para las protestas por restricciones de 12 mil agentes del orden, fue escenario también del repudio de ONGs al G8, al que acusaron de incumplir sus promesas de ayuda al Tercer Mundo.

En la Declaración Final de Deauville, se dio un fuerte pronunciamiento acerca del acontecer actual en Siria, con la amenaza de sanciones en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.