MIAMI.- El opositor cubano José Daniel Ferrer está convencido de que el modelo
empleado por Estados Unidos para sacar del poder a Nicolás Maduro en
Venezuela no solo es "replicable" en Cuba sino que podría implementarse
incluso "más rápido" y da por seguro que "sobrarán" los Delcy Rodríguez
dispuestos a tomar el relevo al régimen castrista.
El líder de la Unión
Patriótica de Cuba (UNPACU) denuncia "la situación de opresión y miseria
extrema que vive el pueblo cubano" y en particular los presos
políticos. Él mismo fue encarcelado durante la llamada Primavera Negra
de 2003 y volvió a prisión por última vez en 2021 tras las protestas del
11 de julio antes de ser liberado en octubre de 2025 y desterrado a
Estados Unidos.
"No vemos otra opción que sacar al régimen por
la fuerza. O se van ellos para salvar su pellejo y su fortuna, lo que le
han robado al pueblo de Cuba, o que los saquen", sostiene, asegurando
que no es algo que solo defienda él, sino "más del 80% de la población
de Cuba, tanto dentro como fuera del país".
En este sentido,
considera que la opción empleada por Estados Unidos en Venezuela, donde
Maduro fue detenido el 3 de enero en una operación militar y pasó a
tomar el relevo quien era entonces su vicepresidenta, Delcy Rodríguez
con el visto bueno de la Administración de Donald Trump, es "replicable"
en su país e incluso aquí podría implementarse "más rápido".
En Venezuela, esgrime, los militares tenían que proteger sus negocios
pero en la isla, salvo los oficiales de mayor rango como generales y
algunos coroneles, "todos desean que Cuba cambie y no van a hacer lo más
mínimo por defender al régimen".
Los militares "están tan deseosos como
sus familiares por que el régimen termine y Cuba pueda salir de la
situación de opresión y miseria extrema en que el régimen le ha
sometido", sostiene Ferrer.
Tras 67 años de castrismo "hay
demasiado hastío, demasiado cansancio, demasiado agotamiento, demasiada
desilusión, incluso entre miembros del Partido Comunista", valora el
disidente cubano, que asegura que gracias a las redes sociales hace años
"vienen viendo que los han engañado miserablemente".
"El
régimen llama a resistir, a vivir en medio de privaciones, en medio de
dificultades, de carencias, mientras ellos viven como millonarios a
costa del sacrificio, del sudor, de la miseria del pueblo", denuncia.
Por eso, no duda en que llegado el momento Estados Unidos no tendrá
problemas para encontrar a quién poner al frente del país. El régimen,
afirma, no es tan monolítico como quiere aparentar sino que "esa
cohesión se ve fundamentada en el terror, en el miedo, en la
desconfianza".
En estas casi siete décadas, incide el opositor,
han caído altas figuras del régimen como quien fuera vicepresidente
Carlos Lage o el que fuera ministro de Exteriores Felipe Pérez Roque
porque en un momento dado "dejaron de ser fieles".
"Si eso ha ocurrido en tiempos más cómodos" para el castrismo,
argumenta, ahora que están "bajo presión, bajo una situación de
inminente colapso es obvio que van a sobrar los Delcy Rodríguez tanto a
nivel de figuras políticas como de mandos militares", defiende el líder
de UNPACU.
Por otra parte, Ferrer considera que el hecho de que
en Cuba no haya una oposición tan asentada como la que hay en Venezuela
juega también a su favor. "La desventaja termina siendo nuestra
ventaja", defiende el dirigente opositor.
Según él, hay un
exilio "poderoso, política y económicamente hablando" en Estados Unidos y
que está "bastante en sintonía" con la oposición interna.
"Las
estructuras que no tenemos dentro de la isla, sí las tenemos en el
exterior", añade, subrayando que en Cuba hay una "oposición latente,
creciente, muchas veces silenciada, clandestina".
El exilio y
la oposición están cada vez "mejor estructurados" y cuentan además con
un "aliado" fundamental: el secretario de Estado norteamericano, Marco
Rubio. Ferrer resalta que es "hijo de cubano, tiene el tema de Cuba como
algo prioritario, como algo personal para él" lo cual es una ayuda
importante.
En este sentido, reconoce
que tanto él como otros opositores en el exilio como Rosa María Payá u
Orlando Martínez así como dentro de la isla, como la líder de las Damas
de Blanca Berta Soler y su marido Ángel Moya, uno de los 75 disidentes
encarcelados durante la Primavera Negra, están en contacto con Rubio y
con el Departamento de Estado.
"Los contactos son constantes y
fluidos", afirma, aunque reconoce que "obviamente" no les cuentan todo
ni "cómo ni cuándo" se producirá la caída del régimen. No obstante, se
muestra convencido de que "al régimen no lo salva ni Mao Zedong, ni
Stalin, ni Lenin, ni Marx, que renazcan".
"El régimen está
sentenciado, lo desea, lo quiere la inmensa mayoría de los cubanos y
Estados Unidos está decidido a ponerle fin", señala Ferrer, que confía
en que "eso va a ocurrir en cualquier momento en los próximos meses".
"Difícilmente llegan a diciembre", vaticina.
Por otra parte, se muestra muy crítico con la postura actual de la
UE, que considera "tibia" y que beneficia al régimen, y lo atribuye a la
actitud "cómplice" que mantiene el Gobierno español. A su juicio, tanto
España como la UE están a tiempo de apoyar al pueblo cubano, sobre todo
si quieren preservar sus intereses económicos en la isla.
"Una
Cuba libre y democrática que solo siente gratitud hacia Estados Unidos,
obvio que no va a tener el más mínimo deseo o no va a tener mucho deseo
de tener de socios comerciales a aquellos que fueron cómplices de la
tiranía", vaticina.
Ferrer defiende "la tesis de que si la UE,
Canadá y América Latina hubiesen sido más solidarios con el pueblo de
Cuba", el régimen habría tenido que "dar pasos concretos" y el país no
se encontrarían "en medio de una situación de tanta opresión, de tanta
represión, de tanto abuso y de tantos crímenes".
"Como eso no
ha sucedido, como Europa ha sido tibia, se ha mantenido distante, ajena,
la mayor parte del tiempo, como América Latina en su mayoría también lo
ha hecho" pues entonces ahora se ha llegado a la situación actual en la
que la intervención militar parece la opción más probable, sostiene.