NUEVA YORK.- El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, ha condenado el "cambio inconstitucional" de gobierno en Madagascar y ha
pedido el restablecimiento del Estado de derecho en el país africano,
mientras su nuevo líder militar, Michael Randrianirina, ha defendido que
lo vivido en los últimos días "no es un golpe de Estado", después de la
huida del país del hasta ahora presidente, Andry Rajoelina, tras
semanas de manifestaciones antigubernamentales.
"El secretario general condena el cambio
inconstitucional de gobierno en Madagascar y pide el restablecimiento
del orden constitucional y el Estado de derecho", ha señalado en rueda
de prensa su portavoz, Stéphane Dujarric.
El portugués ha reiterado así
la disposición del organismo "para apoyar los esfuerzos nacionales
encaminados" en abordar las causas subyacentes de la inestabilidad en el
país, un objetivo que ha extendido a "todos los actores malgaches,
incluidos los jóvenes", quienes protagonizaron al menos las primeras
movilizaciones.
Dujarric ha
manifestado asimismo que el representante de Naciones Unidas "toma nota"
de la decisión de la Unión Africana (UA) de suspender al país en el
seno del organismo tras lo sucedido y ha aprovechado la comparecencia
para recordar que casi 29.000 personas sufren niveles de hambruna de
emergencia, según las organizaciones humanitarias sobre el terreno, que
también apuntan a que esta cifra aumente a 110.000 para principios de
2026, debido al "constante aumento" de la desnutrición y los brotes de
enfermedades, sumados a los recortes de financiación decretados por
países donantes.
Este mismo jueves,
Randrianirina ha afirmado que lo que afrontan en la isla "no es un golpe
de Estado", alegando que ello implica violencia por parte de los
militares y derramamiento de sangre, y ha prometido la formación de un
Gobierno integrado "mayoritariamente" por civiles.
En este sentido, ha confirmado que tomará
posesión del cargo de presidente interino este viernes, tras lo que
procederá a nombrar al nuevo primer ministro, según ha recogido el
diario malgache 'Midi Madagasikara', si bien ha reseñado que no será
posible celebrar elecciones presidenciales en un plazo de entre 30 y 60
días, tal y como determinó el Tribunal Constitucional en su fallo
confirmando la vacancia y concediéndole el poder para hacer frente al
periodo de transición en la isla tras la caída de Rajoelina.
Randrianirina
era hasta ahora el jefe de una unidad de élite del Ejército conocida
como Centro de Administración de Personal del Ejército (CAPSAT) y que el
sábado se posicionó del lado de los manifestantes, que iniciaron sus
protestas a finales de septiembre por los continuados cortes del
suministro de agua y luz y terminaron por exigir la dimisión de
Rajoelina por su incapacidad a la hora de hacer frente a la crisis.
Rajoelina,
por su parte, se ha negado hasta la fecha a reconocer la validez de los
últimos acontecimientos en Madagascar e insiste en que sigue siendo el
presidente legítimo, a pesar de que los parlamentarios votaron una
moción de censura en su contra, el Constitucional confirmó la vacancia
en el puesto y Randrianirina ejerce ya como líder 'de facto' en el país
africano.