Macri organizó el pasado jueves un encuentro de
legisladores del PRO (partido conservador fundado por él) en Buenos
Aires, en el que no reconoció explícitamente que será candidato. Sin
embargo, sus allegados no lo descartan y reconocen que ya trabajan para
que sea una realidad.
Laura Alonso, legisladora del PRO en la ciudad de Buenos Aires y muy
cercana al exmandatario, dijo que "el PRO va a tener un candidato
presidencial y Macri podría serlo, porque es el mejor de todo lo que el partido tiene para ofrecer a la Argentina".
Según Alonso, quien fue titular de la Oficina Anticorrupción del
Gobierno de Macri, «se activó la 'Macri-señal' en todo el país y el PRO
se está movilizando con vistas a 2027».
Una encuesta reciente de AtlasIntel y Bloomberg preguntó a más de
4.000 personas sobre los principales líderes políticos de Argentina y
arrojó que Macri tiene un 69 % de imagen negativa y apenas un 22 % de
positiva. Ese mismo sondeo otorga a Milei un 61 % de opinión
negativa y 38 % positiva, mientras que a la expresidenta peronista
Cristina Fernández (condenada por corrupción y en prisión
domiciliaria) un 55 % negativa y 39 % positiva.
Esos números, según
Alonso, «son para trabajar, sobre todo pensando en el próximo paso del
cambio en la Argentina».
El «próximo paso» es el eslogan del PRO con el que pretenden ofrecer
un camino distinto al de la ultraderecha de Milei, del que el PRO se
hizo aliado tras ganar las elecciones de 2023.
Para ser candidato, Macri
debe recomponer su liderazgo porque fue desafiado tras el ascenso de
Milei al poder, ya que la entonces candidata presidencial por el PRO,
Patricia Bullrich, se integró al Gobierno ultraderechista, primero como
ministra de Seguridad Nacional y después como líder de La Libertad
Avanza (LLA, el partido oficialista) en el Senado.
Bullrich no fue la
única que tomó ese camino, ya que en los últimos dos años y medio el PRO
ha perdido a numerosos diputados y senadores que se han mudado al
bloque mileísta.
Laura Alonso dijo que una candidatura de Macri «puede crecer» y
planteó un enfoque distinto al Gobierno de Milei: «Hay una segunda fase
del cambio, que es la construcción de un modelo económico que derrame o
beneficie a todos los argentinos después del esfuerzo y el sacrificio
que se viene realizando».
El director de la empresa de consultoría
política CB, Cristian Buttié, propone leer la competitividad electoral
de Macri en el contexto de una polarización respecto de Milei.
«Depende
de lo que se defina competitivo. Si competitivo es ganar las elecciones,
lo veo difícil. Si competitivo es sacar un porcentaje que limite las
posibilidades a Milei para ganar en primera vuelta, sí, eso es mucho más
factible», afirmó.
Buttié califica a Macri como una «segunda marca» de Milei respecto a
su posición contra el peronismo y en especial al kirchnerismo que lidera
Fernández, que no podrá ser candidata por su condena a seis años e
inhabilitación para ejercer cargos públicos por irregularidades en
adquisición de obras públicas durante sus gobiernos.
La baja popularidad del líder del PRO se relaciona, de acuerdo con Buttié, con los resultados de su mandato: «No tiene mucho más para crecer porque es parte de una experiencia fallida de gobierno».
Macri ganó las elecciones en 2015 y generó grandes expectativas de cambio en Argentina tras doce años de kirchnerismo,
pero su gobierno estuvo marcado por la alta inflación, la devaluación
del peso y un gran endeudamiento público, factores que provocaron su
derrota en primera vuelta ante el también peronista Alberto Fernández en
2019.
El calendario electoral de 2027 aún no está definido, pero será en la segunda mitad del año.
Según
la ley electoral argentina, se celebrarán primarias para definir los
candidatos de cada partido o alianza, y luego seguirá la elección
general. En caso de que ningún aspirante logre el 45 % de los votos o el
40 % con diez puntos de ventaja sobre el segundo, habría segunda
vuelta.
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