MOSCÚ.- Lynne Tracy, embajadora de Estados Unidos en Rusia, ha abandonado Moscú, según informó este viernes la Embajada estadounidense, en un contexto de enfriamiento en el diálogo bilateral
y sin que Washington haya designado aún a su reemplazo.
Este movimiento
deja a la misión diplomática estadounidense sin su principal
representante durante un periodo de tensas negociaciones y dificultades
para restablecer unas relaciones normales entre ambos países.
Tracy, la primera mujer en ocupar este puesto y designada por el entonces presidente Joe Biden, termina
un mandato de dos años y medio marcado por la ofensiva rusa sobre
Ucrania y el consecuente deterioro de los lazos diplomáticos.
Su
salida coincide con el intento de la Administración de Donald Trump,
quien ha regresado a la Casa Blanca, por relanzar un acercamiento con el
Kremlin, tras varios años de restricciones y expulsiones recíprocas de
diplomáticos.
En
un comunicado divulgado en la red social X por la Embajada, se
agradeció a Tracy “su constante diplomacia, profundo respeto por la
cultura rusa y dedicado servicio a su país”.
El mensaje destacó su “compromiso con el diálogo, incluso en los momentos difíciles,
como ejemplo de verdadero liderazgo diplomático”.
La Embajada añadió a
través de Telegram que la diplomática “sirvió con apertura, honestidad y
la convicción de que, incluso en los momentos difíciles, un diálogo
significativo es importante”.
La propia Tracy manifestó sentirse “orgullosa de haber representado a su país en Moscú durante estos momentos desafiantes”
y deseó que su legado inspire a sus colegas a “seguir trabajando para
mejorar las relaciones y mantener los lazos con el pueblo ruso”.
Citó
versos del poema “A Chadayev”, de Alexander Pushkin, subrayando el amor
por la patria.
Tracy llegó a Moscú en enero de 2023, en
sustitución de John Sullivan, y ha sido testigo de una etapa de
sanciones, restricciones y controles mutuos sobre el personal
diplomático.
Las relaciones bilaterales se han visto obstaculizadas por
la guerra en Ucrania y por la falta de avances sustanciales en las
conversaciones para restaurar la normalidad en sus embajadas.
Esta
semana, Moscú acusó a Washington de no estar “preparado” para dar pasos
destinados a restablecer el funcionamiento pleno de las representaciones
diplomáticas, marcadas por años de restricciones mutuas.
A
pesar de algunos contactos directos entre Trump y el presidente ruso
Vladimir Putin, incluyendo llamadas y negociaciones sobre temas como
Ucrania y los intercambios de prisioneros, el camino hacia una mejoría
en las relaciones sigue bloqueado por la negativa del Kremlin a aceptar un alto el fuego incondicional en Ucrania o a frenar la ofensiva,
mientras exige nuevas concesiones territoriales a Kiev.
Putin, por su
parte, ha instado a sus fuerzas a proseguir los ataques con misiles y
drones, incrementando la presión militar en la región.