sábado, 20 de septiembre de 2025

Francia confirma la lista de diez países, entre ellos Andorra, que reconocerán al Estado palestino


PARÍS.- Las autoridades francesas han confirmado que diez países reconocerán al Estado palestino en vistas a la reunión de la Asamblea General de Naciones Unidas de la próxima semana, en la cual participará de forma telemática el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, tras el veto de entrada a Estados Unidos impuesto por el Gobierno norteamericano.

Según han confirmado fuentes de El Elíseo, los países que darán este paso son Andorra, Australia, Bélgica, Canadá, Luxemburgo, Portugal, Malta, Reino Unido y San Marino, además de Francia. La mayoría de ellos ya habían hecho pública su postura al respecto.

Por su parte, Andorra todavía no se había pronunciado acerca del reconocimiento del Estado palestino y hace unos meses plantearon varias condiciones para tomar la decisión, entre ellas figuraban que este paso se diera por parte de la comunidad internacional y una paz "justa y que dure el máximo tiempo posible".

Palestina es observador permanente en la ONU desde 2012 y ha presentado varias iniciativas para dar un paso definitivo. De hecho Estados Unidos vetó en abril de 2024 un proyecto de resolución que recomendaba la admisión del Estado palestino como miembro de pleno derecho y la Administración de Donald Trump no ha dado muestras de cambiar de posición.

El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ha sostenido que este tipo de reconocimientos suponen una "recompensa" a las atrocidades de Hamás e, incluso, ha acusado al presidente de Francia, Emmanuel Macron, de "alimentar el odio antisemita", tras haber sido el principal promotor para que otros países alcanzaran esta decisión.

Anteriormente, países europeos como España, Irlanda, Noruega o Eslovenia ya dieron el paso en 2024, dentro de un esfuerzo conjunto que fue duramente reprendido por el Gobierno de Netanyahu.

Moscú niega la entrada de cazas rusos en el espacio aéreo de Estonia

 MOSCÚ.- El gobierno ruso aseguró este viernes que sus fuerzas aéreas no violaron el espacio aéreo de Estonia y defendieron el hecho que sus aviones han mantenido en todo momento el itinerario previsto, respetando el Derecho internacional.

La declaración llega poco después de que el país báltico denunciara que tres cazas MiG-31 rusos habían violado durante la misma jornada su espacio aéreo, en un incidente “inaceptable” que llevó a activar la misión de la OTAN de vigilancia sobre el mar Báltico.

“El 19 de septiembre, tres aviones rusos equipados con MiG-31 -un interceptor supersónico- se estacionaron en el aeropuerto de Kaliningrado, en Kareli. 

El vuelo se realizó en estricta conformidad con las normas internacionales para el uso del espacio aéreo, sin violar las fronteras territoriales de ningún país, tal y como lo confirma un seguimiento objetivo”, expuso el Ministerio de Defensa ruso en un comunicado compartido vía Telegram.

En el mismo informe, el Kremlin insistió en que “los aviones rusos no se desviaron de la ruta de vuelo acordada y no violaron el espacio aéreo estonio”, asegurando que volaron sobre “aguas neutrales del mar Báltico a una distancia de más de tres kilómetros de la isla de Vaindloo”, perteneciente a Estonia.

El pronunciamiento de Moscú llega después de que el Ministerio de Exteriores y las Fuerzas Armadas de Estonia informaran de que tres cazas rusos habían irrumpido “sin permiso”, a través del golfo de Finlandia, en el espacio aéreo estonio, donde “permanecieron un total de 12 minutos”.

Según el ejército estonio, los aviones rusos carecían de planes de vuelo y tenían desactivados los transpondedores para emitir datos. Tampoco mantenían ningún tipo de comunicación con los servicios de control de Estonia.

La denuncia del Ejecutivo estonio llevó a la OTAN a ordenar la activación “inmediata” de su misión, que ha “interceptado” los MiG-31.

“Es otro ejemplo del imprudente comportamiento ruso y de la capacidad de la OTAN para responder”, señaló un portavoz de la Alianza Atlántica en redes sociales.

Ucrania aclara que no se está negociando la paz con Rusia

 KIEV.- Las autoridades ucranianas han afirmado este viernes que actualmente no se está negociando la paz con Rusia, sino tan sólo por el momento cuestiones humanitarias, que tienen que ver principalmente con la liberación e intercambio de prisioneros.

La aclaración ha venido por parte del ministro de Defensa ucraniano, Rustem Umerov, en una entrevista para la cadena CNN, en la que ha relacionado este hecho con la falta de compromiso de la parte Rusia para poner fin a la guerra.

Umerov ha subrayado que Ucrania se ha sometido en todo momento a las iniciativas de paz del presidente de Estados Unidos, Donald Trump --la única persona, ha dicho, "capaz de poner fin a la guerra"--, a diferencia de Rusia.

El ministro de Defensa ha recordado que la "decepción" expresada hace unos días por Trump sobre la postura que Rusia continúa manteniendo refleja que "no hay ningún compromiso" por parte de Moscú para continuar la negociación"

"Nosotros (...) hemos apoyado esta iniciativa", ha insistido.

 "Por el momento, continuamos con la parte humanitaria, en la que liberamos e intercambiamos prisioneros de guerra", ha contado precisamente pocas horas después de que Rusia les haya entregado otros mil cadáveres de soldados ucranianos.

Umerov ha señalado que Ucrania ha cumplido con su parte del trato con Estados Unidos y sus socios europeos para poder negociar el fin de la guerra, la cual pasa por que se les ofrezca garantías de seguridad viables. 

En este momento hemos cumplido nuestra parte del trato (...) Ahora le toca el turno a Rusia", ha dicho.

Las autoridades de Rusia incluyen al satanismo en la lista de organizaciones terroristas

 MOSCÚ.- Las autoridades de Rusia han incluido este viernes al "movimiento satanista internacional" en su lista de organizaciones terroristas al tratarse de una ideología "extremista" que "se fundamenta en el odio", una medida por la que sus seguidores se exponen a altas penas de prisión en el país.

El satanismo figura a partir de este viernes en la lista del Servicio Federal de Supervisión Financiera. En virtud de la ley rusa, los bancos congelarán los fondos de aquellos que sean vinculados a este movimiento, según ha recogido la agencia de noticias Interfax.

El Tribunal Supremo ya designó como "extremista" el pasado mes de julio al satanismo a petición del fiscal general, Igor Krasnov, quien sostuvo que "el movimiento se fundamenta en la ideología extremista, el odio y la hostilidad hacia las confesiones religiosas tradicionales".

"Sus miembros abogan públicamente por el extremismo, así como por la destrucción, el daño y el vandalismo en iglesias ortodoxas, capillas, cruces, entre otros", argumentó, añadiendo que los seguidores del satanismo "llevan a cabo rituales ocultos".

La decisión se produjo tras una mesa redonda celebrada en abril en la Cámara Baja del Parlamento centrada en combatir el "satanismo", que fue comparado con el nazismo y el movimiento LGBTQ. Los participantes afirmaron que el objetivo de este movimiento era destruir los valores tradicionales como parte de una "guerra híbrida" occidental.

Los talibán rechazan cualquiera presencia militar de EEUU tras las palabras de Trump sobre Bagram

 KABUL.- Las autoridades instauradas por los talibán tras hacerse con el control de Afganistán en agosto de 2021 han descartado cualquier presencia militar estadounidense en el país centroasiático, después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, desvelara que Washington está intentando recuperar el control de la base aérea de Bagram.

"Los afganos no han aceptado una presencia militar (extranjera) a lo largo de la historia y esta posibilidad fue totalmente rechazada durante las conversaciones en Doha y el posterior acuerdo", ha dicho Zakir Jalali, un alto cargo del Ministerio de Exteriores afgano, en referencia al acuerdo de paz firmado por el grupo y la primera Administración Trump en febrero de 2020.

"Las puertas están abiertas a otras interacciones", ha señalado en su cuenta en la red social X, donde ha subrayado que "Afganistán y Estados Unidos deben interactuar y pueden tener relaciones económicas y políticas fundamentadas en el respeto mutuo y los intereses compartidos, al margen de si hay una presencia militar estadounidense en Afganistán".

Trump afirmó el jueves que Estados Unidos está intentando recuperar el control de Bagram, símbolo del despliegue internacional en Afganistán, después de aludir al "desastre total" que supuso, a su juicio, la apresurada salida de Afganistán de las tropas norteamericanas y de otros socios occidentales ante los avances de los talibán y tras el acuerdo de paz de Doha.

En este sentido, lamentó que la base de Bagram, "una de las mayores del mundo", fue cedida "a cambio de nada".

"Vamos a intentar recuperarla. Eso podría ser una pequeña exclusiva", dijo, para acto seguido sugerir un posible intercambio con los talibán.

"Necesitan cosas de nosotros", esgrimió, antes de citar entre las "razones" por las que a Estados Unidos le interesa recuperar el control de las instalaciones que "está a una hora de distancia del lugar donde China fabrica sus armas nucleares".

El mandatario estadounidense ya sostuvo en febrero que la base estaría en manos de China, algo que fue negado por los talibán, que ya entonces descartaron cualquier posibilidad de que las instalaciones vuelvan a ser controladas por Washington tras su regreso al país cerca de 20 años después de ser derrocados por la invasión desatada tras los ataques del 11 de septiembre de 2001.

"No pondremos nuestro territorio en manos de ningún país. Bagram está en manos de nuestras fuerzas, no de China", reseñó entonces el portavoz de los talibán y viceministro de Información afgano, Zabihulá Muyahid, quien incidió en que "hacerse con Bagram es un sueño".

"Estados Unidos debería olvidarse de esta idea", remachó.

La base de Bagram fue construida en realidad por la Unión Soviética en la década de los cincuenta del siglo pasado, pero Estados Unidos pasó a controlarla y la reconstruyó tras la caída de los talibán en 2001, hasta el punto de expandirla a lo largo de 77 kilómetros cuadrados.

Tras la retirada de sus tropas, los fundamentalistas se hicieron con la base y con una gran cantidad de material militar que fue dejado atrás.