JERUSALÉN.- Cientos de palestinos murieron o resultaron heridos este martes por un bombardeo israelí contra el campo de refugiados de Yabalia, en el norte de la Franja de Gaza,
controlada por el grupo islamista Hamás, informó el Ministerio de
Sanidad gazatí. En un comunicado, el Ministerio precisó que cientos de
víctimas, entre ellos fallecidos y heridos, llegaron al Hospital
Indonesio, en el norte de Gaza, tras ataques israelíes contra viviendas
en Yabalia.
Por otro lado, el portavoz de la cartera de Interior de Hamás, Iyad
Bozum, dijo en una rueda de prensa que hay 400 muertos y heridos por la
caída de seis bombas «de fabricación estadounidense»
arrojadas por aviones israelíes contra zonas residenciales de Yabalia.
Estas informaciones no han podido ser verificadas de forma independiente
por las restricciones que ambas partes en conflicto -Hamás e Israel-
imponen a los periodistas para trabajar en Gaza.
Este martes
se cumplía el vigesimoquinto día de guerra entre Israel y Hamás, iniciada
después de que el 7 de octubre la organización islamista palestina
atacara el territorio israelí, dejando 1.400 muertos, más de 5.400
heridos y 240 secuestrados que fueron llevados a Gaza.
Desde esa fecha,
Israel bombardea la Franja a diario, y el viernes pasado amplió sus
operaciones terrestres en la zona, lo que ha dejado más de 8.500
fallecidos y más de 21.500 heridos.
Versión israelí
Israel prosiguió hoy martes su ofensiva terrestre en Gaza a la vez que
bombardeó un campo de refugiados, una acción que según Hamás dejó
decenas de muertos, para "eliminar" a un dirigente de la organización
islamista implicado en el letal ataque del 7 de octubre.
Según el Ministerio de Salud de Hamás, en el poder en la Franja de Gaza, el
bombardeo contra el campo de refugiados de Jabaliya, en el norte del
territorio palestino, dejó "más de 50" muertos.
En un video de
AFP-TV se pueden contar hasta 47 cuerpos envueltos en telas blancas,
alineados en el suelo, en el patio de un hospital, tras haber sido
extraídos de los escombros.
Fue "como un terremoto", contó Ragheb Aqal, un residente de 41 años de Jabaliya.
El
ejército israelí aseguró que en esa acción mató al comandante de Hamás
Ibrahim Biari, implicado en la incursión del 7 de octubre en la cual los
milicianos islamistas mataron a 1.400 personas, en su mayoría civiles, y
secuestraron a unas 240, según el balance del Estado hebreo.
El
portavoz del ejército israelí, Jonathan Conricus, dijo que Biari se
encontraba en "un vasto complejo de túneles subterráneos desde donde
dirigía las operaciones".
"Atacamos este complejo y estimamos que
decenas de combatientes de Hamás estaban con él y murieron igualmente
cuando el complejo subterráneo se hundió", explicó a la prensa.
Durante
el día, las fuerzas israelíes libraron "encarnizados combates con los
terroristas de Hamás en el interior de la Franja de Gaza", informó el
ejército, asegurando que decenas de combatientes palestinos fueron
abatidos en las últimas horas.
Dos soldados israelíes murieron en
las operaciones en el norte del enclave, según el ejército, en su primer
informe de bajas desde el inicio de la campaña.
Previamente, Israel indicó que golpeó 300 objetivos en la cuarta
noche de incursiones terrestres en Gaza, en la que sus tropas recibieron
fuego antitanque y disparos de los combatientes de Hamás.
Las
Brigadas Ezzedin al Qassam, brazo armado de Hamás, proclamaron que Gaza
se convertirá en un "cementerio" para los soldados israelíes y
prometieron infligir al primer ministro Benjamin Netanyahu un revés que
"marcará el fin de su carrera política".
Desde el 7 de octubre,
los bombardeos israelíes causaron al menos 8.525 muertos en Gaza, 3.450
de ellos niños, según las autoridades de este territorio de 632 km2
gobernado por Hamás desde 2007.
Netanyahu
ignoró las presiones internacionales para un alto al fuego y el lunes
afirmó que esto equivaldría a una "rendición", tras haber prometido
"aniquilar" al movimiento palestino.
Las Brigadas Ezzedin al Qassam afirmaron que liberarán "en los próximos días" a algunos de los rehenes extranjeros.
Las
agencias humanitarias de la ONU afirman que el tiempo se agota para
muchos de los 2,4 millones de habitantes de la Franja, que está bajo
asedio, sin acceso a agua, comida, combustible ni medicinas.
Gaza
se ha convertido en un "cementerio de miles de niños", deploró el
portavoz del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), James
Elder.
La oenegé Médicos del Mundo denunció que los cirujanos en
Gaza deben "operar en el suelo" y practicar cesáreas o amputaciones "sin
anestesia" por falta de material.
Israel acusa a Hamás de usar
los hospitales como cuarteles y a los civiles como "escudos humanos",
algo que el movimiento islamista niega.
Egipto anunció que este
miércoles recibirá a 81 heridos de Gaza por la puerta de Rafah, al sur
del enclave, por la cual pudieron ingresar en los últimos días algunos
camiones con ayuda humanitaria.
Según COGAT, el órgano del
Ministerio de Defensa israelí que supervisa las actividades civiles en
los territorios palestinos, 70 camiones de ayuda entraron el martes en
Gaza.
El secretario general de
Naciones Unidas, Antonio Guterres, y el Alto Comisionado de la ONU para
los Refugiados, Filippo Grandi, alzaron sus voces para pedir un cese de
hostilidades.
"Un alto el fuego humanitario puede al menos parar
esta espiral de muerte", dijo Grandi desde la tribuna del Consejo de
Seguridad.
Guterres se dijo "profundamente preocupado" por la
"intensificación del conflicto" y advirtió del riesgo de una "peligrosa
escalada más allá de Gaza".
Qatar, un país árabe que tiene
contactos diplomáticos con Israel, denunció el bombardeo del campo de
refugiados como una "masacre" y advirtió que la extensión de los
bombardeos israelíes pueden "socavar los esfuerzos de mediación y de
desescalada".
La guerra también exacerbó las tensiones en Cisjordania
ocupada, donde más de 120 palestinos han muerto desde el 7 de octubre
por disparos de soldados o de colonos israelíes, según el ministerio de
Salud de la Autoridad Palestina que administra ese territorio.
El ejército israelí bombardeó Siria y en la frontera con Líbano se multiplican los enfrentamientos con el grupo Hezbolá.
Los
rebeldes hutíes de Yemen reivindicaron un ataque con drones contra
Israel y el ejército israelí afirmó que interceptó un misil lanzado
desde la región del mar Rojo.