BRUSELAS.- La Unión Europea tiene "todo lo necesario" para responder a los aranceles de Donald Trump.
Así lo ha expresado este martes desde el pleno del Parlamento Europeo
en Estrasburgo la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der
Leyen, en otro discurso rotundo frente a los pasos de Washington.
"Tiene
que quedar claro: Europa no ha iniciado esta confrontación. No queremos necesariamente tomar represalias, pero tenemos un plan sólido para hacerlo si es necesario", expuso ante los eurodiputados un día antes de la presumible entrada en vigor de las medidas anunciadas por la Casa Blanca.
Desde Bruselas llevan semanas insistiendo en que la UE está preparada para todos los escenarios, y Von der Leyen ha apuntado que tiene "fuerza para negociar" pero también para "contraatacar" llegado
el caso.
"Los ciudadanos de Europa deben saberlo: juntos promoveremos y
defenderemos siempre nuestros intereses y valores y siempre
defenderemos a Europa", ha apuntado desde la ciudad francesa, donde ha
apelado a la "unidad" frente a los movimientos de Trump.
La confrontación comercial, avisó eso sí la dirigente alemana, "no
beneficia a nadie" y si acaso va a perjuicio de la población. En 2023, el comercio bilateral de bienes y servicios entre la UE y Estados Unidos superó los 1,5 billones de euros.
En cuanto a bienes, las exportaciones de la UE hacia EEUU alcanzaron
los 503.800 millones de euros, mientras que las importaciones desde
Estados Unidos fueron de 347.200 millones de euros, resultando en un
superávit para la Unión.
En el sector de servicios, las exportaciones
europeas sumaron 292.400 millones de euros y las importaciones 396.400
millones de euros, indicando un déficit en este ámbito, según los datos
del Consejo.
Por lo pronto, la Comisión ya tiene preparadas una
serie de medidas "duras pero proporcionadas", según explicó hace algunas
semanas la propia presidenta del Ejecutivo comunitario. Bruselas
reactivará los aranceles que ya impuso, también como respuesta a Trump,
entre 2018 y 2020, en un escenario de guerra comercial parecido al
actual, por valor de 8.000 millones de euros contra los productos
europeos.
Estas medidas afectarán por ejemplo a bebidas alcohólicas, como el whisky, o componentes para la construcción
y el desarrollo de automóviles, aunque Bruselas ya anunció que
publicará la lista de productos y servicios bajo los aranceles una vez
que estos entre en vigor. La respuesta, dicen, tendrá un valor de 26.000
millones de euros.
En
esa tensión actual, Von der Leyen ha llamado a reforzar el mercado
único europeo, para lo que presentará el mes que viene una nueva batería
de propuestas.
"El mercado único es la piedra angular de la integración y los valores europeos.
Es nuestro poderoso catalizador del crecimiento, la prosperidad y la
solidaridad", sostuvo, y por eso quiere que ese mercado llegue "más
lejos y más rápido".
En
el mismo pleno, el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, llamó
a reforzar a la UE en todos sus frentes.
"La competitividad sigue
siendo el único camino viable, lo que requiere una fuerte inversión en
educación, investigación y desarrollo de habilidades para garantizar la
resiliencia económica, la creación de empleo y mejores salarios a largo
plazo", esgrimió el dirigente luso.
"La Unión Europea está reforzando su compromiso con la prosperidad compartida
al centrarse en la reducción de la burocracia, la disminución de los
costos energéticos y la canalización de los ahorros hacia inversiones
productivas", recordó.
Costa hizo un resumen de las últimas medidas propuestas por Bruselas,
algunas de ellas ya 'abrazadas' por los 27. "Más allá de las medidas
económicas, la UE está reforzando su defensa y sus alianzas
internacionales para garantizar la estabilidad y la prosperidad",
expuso, y defendió los pasos adelante en materia de seguridad.
"Las
inversiones en defensa no solo mejoran la seguridad, sino que también impulsan avances tecnológicos que benefician a diversas industrias en los Estados miembros",
añadió ante los eurodiputados, al mismo tiempo que defendió que la UE
va en el buen camino: "Este enfoque garantiza que la fortaleza
económica, la seguridad y la cooperación internacional avancen de la
mano, consolidando el papel de Europa como líder en estabilidad y
prosperidad global".