LONDRES.- Starmer, que sigue considerando a Estados Unidos como "el aliado más cercano" de Reino Unido, ha declarado a Sky News que "trabaja duro" para tratar de cerrar un tratado comercial con el país norteamericano, una de las grandes metas que Londres se marcó tras el Brexit y que no parece factible a corto plazo.
Trump ha optado en cambio por una estrategia de imposición aranceles que no deja fuera de primeras a Reino Unido. "Nadie quiere una guerra comercial, pero tengo que actuar por el interés nacional", ha subrayado Starmer, que no ha querido anticipar si habrá medidas de represalia.
Sí ha confirmado que el Gobierno está ya en contacto con los sectores que más podrían sufrir el impacto de los aranceles de Trump, con quien Starmer se vio cara a cara en febrero en la Casa Blanca.
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