KIEV.- El presidente de Ucrania, Viktor Yanukovich, respaldó
el lunes un llamamiento a dialogar con la oposición para poner fin a
semanas de protestas en Kiev, pero la tensión se mantenía elevada y los
manifestantes europeístas levantaban barricadas en su acampada de
protestas, en espera de la intervención policial.
Mientras que la policía antidisturbios tomaba posiciones en la
capital, el político opositor y antiguo campeón de boxeo Vitaly
Klitschko llamó a los manifestantes a mantener su postura y advirtió a
Yanukovich de que tendrá sangre en sus manos si las fuerzas de seguridad
intentan poner fin a las protestas den forma violenta.
Mientras la presión crece en un país con una economía frágil, la web
presidencial dijo que Yanukovich respalda una propuesta para realizar
conversaciones de mesa redonda que impliquen a las autoridades y a la
oposición como una posible "plataforma para un entendimiento mutuo".
No se mencionó una posible fecha para las conversaciones de
reconciliación y tampoco estaba claro cuál sería la reacción de la
oposición unida a la propuesta de Yanukovich.
Se trató de la primera señal real por parte de Yanukovich de que
podría estar listo para atender a las demandas de la oposición de que su
Gobierno dimita y se convoquen elecciones anticipadas. Los disturbios
se desataron después del giro de Yanukovich en su política comercial el
21 de noviembre, priorizando a Rusia en lugar de la Unión Europea.
A pesar de ello, la tensión aumentó en la calle después de que los
antidisturbios se desplegaran por algunas zonas clave de la ciudad. Los
manifestantes, respondiendo a los llamamientos de sus dirigentes,
crearon nuevas barricadas en las calles cubiertas de nieve para intentar
sellar su principal acampada en la plaza de la Independencia.
"Pedimos a la gente que mantenga sus posiciones y, pacíficamente,
sin usar la fuerza o la agresión, defienda su derecho a vivir en un país
libre", dijo Klitschko a Reuters.
"Estamos esperando una represión de la policía de unos manifestantes
pacíficos. Si se derrama sangre en esta dispersión (de las protestas),
la sangre estará en manos de la persona que lo ordene ... Yanukovich",
agregó el que cada vez está más visto como un potencial líder nacional.
La ira de los manifestantes se vio avivada por una represión
policial el 30 de noviembre y el comisario europeo José Manuel Durao
Barroso, que habló por teléfono con Yanukovich el domingo, encabezó el
lunes los llamamientos occidentales a que las autoridades no reaccionen
violentamente.
"Esos jóvenes en las calles de Ucrania bajo temperaturas gélidas
están escribiendo la nueva narrativa para Europa", comentó Durao Barroso
en Milán.
"Le pedí (a Yanukovich) que muestre contención ante estos hechos
recientes, que no use la fuerza contra personas que se manifiestan
pacíficamente, a que respete completamente su libertad", agregó.
La jefe de Política Exterior de la Unión Europea, Catherine Ashton,
espera reunirse con Yanukovich y con los líderes de la oposición cuando
visite a Kiev el martes y miércoles.
El cambio político del presidente ucraniano ha provocado las mayores
protestas callejeras en el país desde la Revolución Naranja de
2004-2005, cuando el pueblo forzó a repetir unas elecciones acusadas de
fraude y socavaron su primer intento de llegar la presidencia.
El domingo, la multitud tiró una enorme estatua de Lenin, fundador de la Unión Soviética, en un cruce de calles de la capital.
Yanukovich se reunió el viernes con el presidente ruso, Vladimir
Putin, aunque ninguna de las dos partes ha contado qué se acordó.
Subasta en Internet
Fragmentos de la estatua de Lenin derribada anoche por
los opositores en Kiev fueron puestos hoy a la venta en varias páginas
web ucranianas a unos 6,25 dólares el kilogramo de cuarcita como precio
de partida.
"Vendemos un fragmento del último Lenin de Kiev. El precio de los
fragmentos de Lenin dependen del peso y de la parte del cuerpo de la que
se trate. La mano cuesta 1000 grivnas (120 dólares), un trozo del brazo
(90 dólares)", reza uno de los anuncios.
En cuanto a la cabeza del fundador del Estado soviético, "no tiene precio".
"Póngale precio", apunta el anuncio, que ofrece a 50 grivnas el
kilogramo (6,25 dólares) el resto de fragmentos del monumento hecho de
cuarcita roja, la misma roca utilizada para el Mausoleo de Lenin de
Moscú, donde yace la momia del mandatario comunista.
El anuncio señala: "Usted tiene la oportunidad única de adquirir un
trozo de historia, un trozo del Lenin derribado el 8 del 12 de 2013".
La estatua, obra del escultor Serguéi Merkúrov y que se encontraba en
la Plaza de Besarabia desde diciembre de 1946, fue derribada el domingo
por un grupo de activistas opositores con la ayuda de unos cables de
acero.
Los activistas, varios de los cuales portaban banderas nacionalistas,
arrancaron luego a martillazos fragmentos de la estatua y se los
llevaron como recuerdo.
La policía ha incoado un caso penal en virtud del artículo 294 del código penal (disturbios masivos).
"Hay que abstenerse de acciones incivilizadas. La estatua de Lenin no
resuelve nada y su derribo lo único que hace es complicar las
negociaciones con otras fuerzas políticas", dijo en el escenario de la
Plaza de la Independencia la cantante Ruslana, ganadora de Eurovisión
2004 y activista de las protestas.
Según Ruslana, estos actos vandálicos "echan sombras sobre los legítimos propósitos de los ciudadanos de defender sus derechos".
Mientras, el líder comunista ucraniano, Petró Simonenko, aseguró que
el incidente no sólo es un "acto de vandalismo", sino que demuestra que
el objetivo de las protestas antigubernamentales es "instigar el odio
(...) y destruir el Estado por todos los medios".
Simonenko acusó a la oposición de utilizar, con el beneplácito de
EEUU y la Unión Europea, grupos extremistas compuestos por jóvenes
neonazis para provocar a las autoridades.
Además, en la noche del domingo al lunes también fue descabezada otra
estatua de Lenin en una localidad de la región costera de Odessa.
Intervención policial
Efectivos antidisturbios de la Policía
ucraniana han comenzado a desmantelar las barricadas levantadas por los
manifestantes proeuropeos concentrados desde hace días en el centro de
Kiev, según ha denunciado el líder de la Alianza Democrática Ucraniana
para la Reforma (UDAR), Vitali Klitschko.
Kitschko ha informado a través de Twitter de que la Policía está
desmantelado las barricadas en el sur de la capital, mientras la agencia
Interfax señala que también se están empezando a retirar estas barreras
cerca de la sede del Gobierno. Interfax señala que por el momento no se
han producido disturbios.
Mientras, la Fiscalía ucraniana ha instado a los manifestantes a
abandonar los edificios públicos y retirar las barricadas y ha advertido
de que quienes no cumplan podrían ser castigados. Los manifestantes
mantienen ocupados varios edificios públicos desde hace más de una
semana, incluida la sede del Ayuntamiento de Kiev.
"La oposición debe permanecer aquí y hacer todo lo posible para
impedir a la Policía cargar contra una manifestación pacífica", ha
declarado este mismo lunes Klitschko, que ha instado a los ancianos y
personas con problemas de salud a retirarse a sus casas por temor a una
inminente intervención policial.
En cualquier caso, Klitschko, uno de los líderes de las
movilizaciones, ha manifestado su disposición a participar en un diálogo
con el presidente Viktor Yanukovich. Klitschko ha señalado que en
cualquier proceso de diálogo pedirá la dimisión del Gobierno.