«El Departamento de Estado recomienda a los estadounidenses en todo el mundo extremar las precauciones», reza un comunicado difundido por la dirección de la cartera diplomática responsable de asuntos consulares, la cual advierte que, «debido a las crecientes tensiones en Oriente Próximo, la situación de seguridad sigue siendo compleja, con la posibilidad de una escalada imprevista».
Por ello, ha instado a los estadounidenses que se encuentren actualmente en Oriente Próximo a «extremar las precauciones y la vigilancia», así como a «estar preparados para posibles cancelaciones de vuelos, cierres periódicos del espacio aéreo y posibles interrupciones en sus viajes».
Asimismo, ha exhortado a aquellos que se encuentren fuera de la región a «reconsiderar sus viajes a la región o transitar por ella» si esto está previsto en sus trayectos. El peligro, ha explicado la cartera que dirige Marco Rubio, responde a que «instalaciones diplomáticas estadounidenses, incluso fuera de Oriente Próximo, han sido blanco de ataques».
«Irán y grupos que lo apoyan podrían atacar otros intereses estadounidenses en el extranjero o en lugares relacionados con Estados Unidos y ciudadanos estadounidenses en todo el mundo», ha alertado en este sentido.
El Mando Central de las Fuerzas Armadas estadounidenses (CENTCOM) ha informado de que ha lanzado y finalizado una nueva oleada de bombardeos sobre territorio iraní, en la décima noche consecutiva de ataques.
«Hoy a las 16.00 horas costa este (22.00 hora peninsular española) las fuerzas estadounidenses han iniciado una nueva ola de ataques contra Irán por orden del comandante en jefe», ha publicado el CENTCOM en redes sociales.
Cinco horas más tarde, el órgano castrense ha anunciado la conclusión de esta oleada, asegurando haber atacado «centros de mando militar iraníes, capacidades marítimas, plataformas de lanzamiento de misiles y drones, y sistemas de defensa aérea».
Como en otras ocasiones, el Ejército estadounidense ha justificado estas operaciones con el objetivo de «degradar la capacidad de Irán empleada para seguir atacando buques mercantes que transitan en el estrecho de Ormuz».
A este respecto, las fuerzas norteamericanas han asegurado que el tráfico comercial «continúa por este vital corredor marítimo internacional», asegurando que, «desde principios de mayo, el CENTCOM ha facilitado el tránsito de aproximadamente 900 buques mercantes y 450 millones de barriles de petróleo crudo».
«Las fuerzas estadounidenses se mantienen en posición y preparadas para exigir responsabilidades a Irán por la agresión injustificada contra los marineros civiles que buscan transitar libremente por el estrecho», ha manifestado el Mando Central, poco después de que la Guardia Revolucionaria iraní haya insistido --en un comunicado sobre incendios y explosiones en dos petroleros-- en que el estrecho permanece cerrado y en pedir que no se confíe en la información del CENTCOM.
Si bien hasta el momento no han trascendido informaciones de daños personales o materiales, medios iraníes han difundido informaciones sobre sucesivas explosiones en Bandar Abbas, Bandar Lengeh, Sirik y Qeshm (Hormozgan, frente al estrecho de Ormuz) y en Shiraz (Fars, provincia contigua al noroeste), así como en Bushehr, ciudad capital de la homónima provincia, también contigua a Hormozgan y que separa Fars de la costa.
Siguiento por la costa sur iraní, la radiotelevisión estatal, IRIB, ha informado de múltiples explosiones en los puertos de Chabahar y Konarak, en la provincia de Sistán y Baluchistán, que hace frontera con Pakistán.
Por otro lado, en el oeste del país, el gobernador de la ciudad de Abdanan (en la interior provincia de Ilam, en el centro de la frontera con Irak), Behzad Nurmohamadi, ha asegurado a la agencia estatal IRNA que «el enemigo estadounidense ha lanzado un misil y atacado un punto civil en las montañas que rodean Abdanan», a donde se han enviado equipos de emergencia, si bien no se han registrado víctimas por el momento.


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