PYONGYANG.- El líder de Corea del Norte, Kim Jong Un, ha supervisado este viernes una serie de ensayos con nuevos sistemas de artillería y lanzamiento de misiles, en una demostración de fuerza en la que ha defendido la necesidad de provocar «miedo» y «desazón» sobre el enemigo.
Los ejercicios se han realizado coincidiendo con el 76º aniversario del inicio de la guerra de Corea,
un conflicto que terminó en 1953 con un armisticio, pero sin un tratado
de paz definitivo, por lo que ambos países continúan técnicamente
enfrentados.
Según ha informado la agencia estatal KCNA, Kim ha supervisado unas pruebas con armamento «mejorado»
dentro del plan de modernización de las Fuerzas Armadas norcoreanas
para los próximos cinco años.
Entre los sistemas probados figura un
lanzamisiles múltiple con mayor potencia y un alcance de hasta 90 kilómetros, una capacidad que permitiría atacar Seúl desde zonas próximas a la frontera.
Kim ha asegurado que los ensayos muestran el avance tecnológico del
país y ha señalado que las nuevas capacidades responden a los cambios en
la situación militar en la frontera con Corea del Sur.
«Hacer que nuestros enemigos permanezcan en un estado de miedo constante es importante para el ejercicio de la disuasión», ha afirmado el dirigente norcoreano durante las pruebas.
Además, ha indicado que las nuevas ojivas estarían diseñadas para la «destrucción total» de objetivos estratégicos como aeródromos, puertos e infraestructuras clave.
«Haremos saber a los enemigos que nuestros medios de ataque de largo alcance han sido reemplazados por versiones mejoradas», ha añadido Kim, según la información difundida por Pyongyang.
Corea del Norte ha vuelto a definir recientemente a Corea del Sur como su «principal enemigo»,
pese a los intentos de acercamiento del presidente surcoreano, Lee Jae
Myung. En los últimos meses, Pyongyang ha aumentado sus pruebas
balísticas y ha reforzado sus vínculos militares con Rusia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario