PARÍS.- El presidente estadounidense, Donald Trump, señaló ante el emir de Catar, Tamim bin Hamad Al Thani, que Irán nunca tendrá un arma nuclear
y que, en caso de que eso suceda, el país sufrirá consecuencias
inimaginables. «No van a adquirirla, no van a hacer nada con ella y, si
lo hacen, sufrirán consecuencias increíbles», dijo en su reunión bilateral al margen de las reuniones del G-7, que se celebran del lunes al miércoles en Évian (Francia).
El canciller alemán, Friedrich Merz, regaló al presidente estadounidense una camiseta de la selección de
Alemania con el apellido del líder republicano en la espalda y el número
47, un guiño al hecho de ser el 47 mandatario de EE.UU. Merz se la
entregó al inicio de una reunión centrada en Ucrania dentro de la cumbre
del G-7, que hoy arrancó con ese encuentro su segunda jornada.
Los líderes del G-7, junto a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen,
y el del Consejo Europeo, António Costa, se encontraban ya sentados en
la mesa de negociación, presidida por el anfitrión, el francés Emmanuel Macron. El presidente galo tenía a ambos lados tanto a Trump como a su homólogo ucraniano, Volodímir Zelenski.
Este último, invitado especial para la ocasión, había sido recibido
en persona por Macron a su llegada al Hotel Royal, epicentro de la cita.
Merz se levantó para darle la camiseta, que Trump recibió con una sonrisa y mostró al resto de asistentes, para después doblarla y dejarla sobre la mesa.
El líder republicano, cuyo abuelo paterno era de origen alemán, cumplió
80 años el pasado domingo. La entrega de la camiseta tiene lugar además
en pleno Mundial, que se celebra conjuntamente en Estados Unidos, México y Canadá y cuya final está prevista para el 19 de julio.
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