Más allá de las máximas, el martes fue el día más caluroso en el conjunto de Francia desde que empezaron esos registros en 1947, con una temperatura media de 29,8 grados
en las 30 estaciones meteorológicas que forman la muestra
representativa. Se superó así en cuatro décimas el récord anterior, que
se había registrado en dos jornadas diferentes, el 25 de julio de 2019 y el 5 de agosto de 2003.
Este miércoles, los termómetros por la madrugada no han bajado mucho, sobre todo en el oeste del país. La mínima ha sido de 30,9 grados en Biscarrosse,
una localidad costera de Las Landas, y el mercurio se ha quedado en 29
grados en La Rochelle, 27 en Burdeos, 26 en Boulogne y 26 en París.
Météo France prevé que por la tarde las máximas se sitúen con carácter general entre 39 y 42 grados en la mitad oeste, con 44 en Burdeos, 43 en Nantes, 42 en La Rochelle o en Tours y 41 en París o Lyon.
El jueves volverá a ser una jornada «sofocante», según la descripción
de los servicios meteorológicos, que esperan una reducción de las
temperaturas «progresiva» por la fachada atlántica.
Este miércoles hay 58 de los 100 departamentos franceses en el máximo nivel de alerta por el calor, y en otros 31 está activada la alerta naranja, con la posibilidad de que algunos de ellos pasen al rojo el jueves.
La ministra de Sanidad, Stéphanie Rist, ha señalado este miércoles en la emisora France Info que por el momento la situación es «normal»
en los hospitales, aunque de forma selectiva se han desprogramado
operaciones y se ha constatado un aumento de la afluencia en algunos
servicios de urgencias.
Rist ha insistido en que los hospitales en este
momento «no están saturados», aunque ha puntualizado que normalmente los efectos allí de las olas de calor se dejan sentir con el paso de varios días.
La canícula ha sido señalada como responsable de un corte del suministro de electricidad para unos 68.000 hogares en Bretaña,
en concreto en el departamento de Finistère por una avería de un
transformador debido a las altas temperaturas.
En los transportes, la
ola de calor sigue alterando el funcionamiento normal, por ejemplo en
los trenes, y así como ya ocurrió el martes se han suprimido un 10 % de los cercanías en París.
Museos y grandes monumentos también han adaptado sus horarios y recomendaciones, como la torre Eiffel y el Louvre,
que adelantaron sus cierres habituales a las 16 horas (14 horas), en
lugar de a la medianoche y a las 18 horas, que respectivamente serían
sus horarios de clausura habituales.
Otras instituciones optaron por
hacer lo contrario y abrir sus puertas a los visitantes, como el Museo de Bellas Artes de Lyon, que este fin de semana será gratuito para ofrecer un espacio climatizado para refugiarse.
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