LA HAYA.- El camino actual es insuficiente y no conducirá
al planeta a los objetivos definidos en el Acuerdo del clima de París,
según advirtieron varios líderes mundiales durante una conferencia
digital organizada este jueves en Países Bajos para subrayar “el papel
crucial” de apostar por una economía circular.
Durante su primera jornada, el Foro Mundial de Economía Circular
+ Clima (WCEF), organizado por las autoridades neerlandesas y el Fondo
de Innovación de Finlandia Sitra, sirvió para lanzar alertas de que la
economía circular es “un factor determinante para lograr los objetivos
climáticos” y una “parte inextricable de la solución” al calentamiento
global.
"La forma en la que usamos y reutilizamos los productos puede
representar hasta el 45 % de las reducciones de emisiones que
necesitamos", subrayó Carolina Schmidt, ministra de Medio Ambiente de
Chile y presidenta de la COP25, la conferencia de la ONU sobre el Cambio
Climático de 2019, que se celebró en Madrid bajo presidencia chilena.
El uso más inteligente de materias primas, una mayor
reutilización de bienes y un mejor reciclaje podrían representar una
reducción del 20 por ciento en las emisiones de CO2 en todo el mundo.
Durante la WCEF, se debatieron temas como la importancia de
cambiar los patrones de producción y consumo para la acción climática y
para lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y las
oportunidades para lograr mejores empleos en el reciclaje de productos
electrónicos y plásticos en los países en desarrollo.
“Los asistentes a la conferencia reconocen que aún queda mucho
por hacer, pero también enfatizan que la consulta conjunta juega un
papel crucial en catalizar, escalar y acelerar las acciones”, resumieron
los organizadores del evento.
También se habló sobre cómo involucrar más a los jóvenes en la
formulación de políticas sobre temas que afectarán su futuro y la
importancia de vigilar el progreso en la transición a una economía
circular, con el objetivo de orientar mejor las políticas y acciones y
minimizar el “greenwashing” o blanqueo ecológico.
Entre los participantes, se encontraban ministros de decenas de
países, representantes de alto nivel de la ONU y de grandes empresas y
start-up como Accenture, Averda, Morgan Stanley, Philips y Rabobank.
La ministra finlandesa de Medio Ambiente y Cambio Climático,
Krista Mikkonen, señaló que “un acuerdo internacional sería una
herramienta importante para promover el uso sostenible de los recursos
naturales y promover la economía circular” y cree que “una de las causas
fundamentales” del calentamiento global y la pérdida de biodiversidad
es que se usan los recursos naturales "de forma insostenible”.
“¿Estamos haciendo lo suficiente? La respuesta es no”, dijo
Kitty van der Heijden, directora general de Cooperación Internacional en
el Ministerio de Exteriores de Países Bajos.
En su opinión, “estamos perdiendo grandes oportunidades”. Y
recordó que “la circularidad es integral para lograr los objetivos
climáticos” prometidos en el Acuerdo de París.
La secretaria ejecutiva de la ONU para el Cambio Climático,
Patricia Espinosa, recordó: "está claro que los niveles actuales de
ambición climática no nos colocan en el camino hacia el cumplimiento de
los objetivos de los Acuerdos de París”.
Por ello, instó a todas las partes “a ver cómo en los próximos meses pueden aumentar sus ambiciones”.
“Simplemente no podemos permitirnos más demoras ni nuestro
camino actual. La economía circular juega un papel definido en esto.
Debe expandirse si queremos reducir las emisiones en todos los sectores,
ya que es un componente esencial para lograr la neutralidad climática”,
añadió, en un mensaje grabado en vídeo.
Las industrias del plástico, de los sistemas alimentarios o la
textil deben “diseñar de forma circular”, advirtió la vicesecretaria
general de Naciones Unidas, Amina J. Mohammed, que lanzó un mensaje a
estos sectores: “Necesitamos toda vuestra ayuda”.
La circularidad va más allá del reciclaje de residuos: una
economía circular implica utilizar las materias primas de manera "más
inteligente y cuidadosa, evitando el desperdicio y la contaminación", lo
que podría hacerse estimulando la economía colaborativa, como el
automóvil compartido, o mediante la reutilización inteligente de
materiales.
“Los acuerdos comerciales deben tener en cuenta los intereses
especiales de los países en vías de industrialización. Si la economía
circular se convierte en la base, ¡podemos matar dos pájaros de un
tiro!”, añadió Frans Timmermans, vicepresidente de la Comisión Europea.
Janez Potocnik, copresidente del Panel Internacional de Recursos
de la ONU, consideró que “las políticas climáticas actuales comienzan
por el final y no por el principio: buscan mejorar productos, como los
coches, en lugar de trabajar en hacer que los sistemas (actuales) sean
más eficientes, por ejemplo, con la movilidad compartida”.
El WCEF es una iniciativa global de Sitra y Finlandia que
continuará mañana. El próximo foro se llevará a cabo en Canadá del 13 al
15 de septiembre, aunque las próximas negociaciones climáticas
internacionales se producirán en noviembre en Glasgow (Escocia), durante
la Conferencia de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP26).