MADRID.- El secretario de Estado polaco encargado de combatir la desinformación extranjera, Marcin Bosacki, ha advertido de que la mejor manera de contrarrestar la amenaza de la Rusia de Vladimir Putin es mostrando unidad y firmeza por parte de los países europeos y de la OTAN, al tiempo que ha advertido de que si el conflicto en Ucrania se sigue complicando, el mandatario ruso podría optar por intensificar su actividad híbrida más allá de los países bálticos, principal objetivo hasta ahora, al resto de Europa, incluida España.
Así lo ha hecho durante la jornada 'Dos mares, una crisis de seguridad: El desafío europeo en el Báltico y el Mediterráneo' organizada en Madrid por la presidencia polaca del Consejo de Estados del Mar Báltico, en la que se han repasado las amenazas híbridas a las que está recurriendo Rusia en esta parte del continente, como el corte de cables submarinos, la desinformación o el uso de la inmigración como herramienta de presión, y que podría extender a otros puntos.
Hasta ahora, ha resaltado el responsable del Ministerio de Exteriores polaco, estas actividades híbridas han permanecido "bajo el umbral para que la OTAN active el artículo 5, pero no está muy lejos".
Por ello, ha apostado por la preparación y la coordinación entre socios y aliados.
"Cuanto más difícil es la situación en Ucrania para Putin", ha subrayado Bosacki, éste "podría compensarlo elevando las actividades híbridas contra los países europeos, en particular los bálticos y quizás Polonia", ha advertido.
En este sentido, ha defendido la necesidad de tomarse en serio lo que dice el presidente ruso, recordando que ya antes de invadir Ucrania en febrero de 2022 había dejado claro cuáles eran sus objetivos y defendiendo que lo que busca es volver a las fronteras de la Guerra Fría, al tiempo que ha subrayado que Putin "está en una situación peor política y militarmente de la que estaba hace un par de años".
Ahora, ha subrayado el secretario de Estado polaco, lo importante es "mostrar solidaridad y firmeza" porque "lo único que Rusia y Putin temen es la fuerza, nada más".
Cuanta mayor solidaridad y firmeza vea entre los países europeos y entre Europa y Estados Unidos frente a las amenazas híbridas y en el apoyo a Ucrania "menos probable será que Rusia vaya a por más en el futuro próximo", ha esgrimido.
Bosacki ha sacado pecho de que Polonia tenía razón en su "rusoescepticismo" previo a la invasión de Ucrania, al igual que los países bálticos, que habían venido advirtiendo de la amenaza que representaba Putin, y por eso ha refutado a quienes aún ahora creen que el presidente ruso y la élite que le apoya serán pragmáticos.
"Hemos visto de lo que es capaz Putin en los últimos años en Ucrania", ha incidido, descartando que el líder ruso pueda cambiar de opinión cuando no ha dado ninguna señal de que haya cambiado de conducta.
"Por eso tenemos que ayudar a Ucrania el máximo posible, prepararnos" y también "ser asertivos" ante los gestos agresivos de Moscú, ha puntualizado, habida cuenta de que "los objetivos de Rusia son imperialistas y no cambiarán".
Stefan Ingvarsson, experto en Europa del Este en el Instituto de Asuntos Internacionales Sueco (UI), ha coincidido con el análisis de Bosacki.
"No creemos que un alto el fuego disminuya la amenaza, al contrario la aumenta", ha sostenido.
"Es el momento de ser más firmes, estar juntos detrás de Ucrania y entre nosotros, porque lo que está pasando en los países del Báltico está vinculado a la preparación de varias capacidades y la exploración de nuestras debilidades" por parte de Rusia, ha prevenido.
"Lo que está haciendo Rusia en los países bálticos probablemente lo intentará hacer en otros países", ha vaticinado Anna Maria Dyer, responsable del Programa de Seguridad Internacional del Instituto Europeo de Asuntos Internacionales.
"No van a parar", ha alertado, incidiendo en que "otros países como España y los países mediterráneos están en peligro".
En su opinión, "están probando con nosotros y si triunfan lo intentarán en Alemania, en Francia, en España y en otros países".
Dyer ha subrayado que el impacto de muchas de las acciones híbridas de Rusia no afectan solo al país báltico en cuestión, como ocurre con los ataques cibernéticos, sino que es una "amenaza compartida".
Así las cosas, tanto Dyner como Ingvarsson han coincidido en que hace falta más cooperación y coordinación entre todos los países europeos y, en el caso concreto de la flota fantasma rusa, aprovechar todos los resquicios legales que ya existen para poder hacer frente a esta amenaza concreta que, tal y como ha incidido la experta polaca, no solo afecta a los cables submarinos, los sabotajes o el riesgo para el medio ambiente, sino que también se dedica a recabar información.
En última instancia, ha sostenido Henrik Praks, investigador del Centro Internacional para la Defensa y la Seguridad de Estonia, lo que busca Putin con todas estas actividades híbridas es "crear perturbaciones, sembrar miedo" y en la medida de lo posible alterar la escena geopolítica y esto no solo se limita a los países más cercanos geográficamente, sino que también afecta a los países del sur.
Aunque en algún momento habrá un alto el fuego en Ucrania, ha coincidido con sus colegas, "esta campaña híbrida maligna de Rusia no parará".
Es más, ha añadido, "probablemente se intensificará porque podrán emplearse recursos que ahora se están destinando a Ucrania". Así pues, "todos tenemos que estar preparados".
Para Ingvarsson, es fundamental que los aliados entiendan la amenaza a la que se enfrentan los países del Báltico, si bien comprende que desde España se pueda ver a Rusia como una amenaza lejana y apuesta por dialogar para acercar puntos de vista.
Al final, ha añadido, es una cuestión de "voluntad política" y demostrar sin ningún género de dudas que habrá una respuesta frente a Moscú si ataca a algún aliado.
En este sentido, Dyer ha sostenido que, más allá del debate en torno a destinar el 5% del PIB a Defensa para 2030, que España ya ha dicho que no va a cumplir, "lo importante" es dejar claro que el Gobierno español tiene "la voluntad de cumplir el artículo 5" del Tratado de la OTAN y acudir en apoyo de cualquier aliado que sea atacado.
Por su parte, el director del Real Instituto Elcano, Charles Powell, ha querido dejar claro a todos los ponentes y el público presente que los españoles sí que son conscientes de la amenaza rusa, como lo pone de relieve que Rusia es percibida como la segunda mayor amenaza para España después de Marruecos o que Putin sea uno de los líderes mundiales peor valorados en los estudios que hace este 'think-tank'.
Asimismo, Powell ha considerado que "no hay ninguna duda" de que España aplicaría el artículo 5, como lo demuestra su presencia actual en las distintas misiones de la OTAN para garantizar la seguridad en el flanco este.
"Su presencia es mayor que la de otros países europeos del sur que tienen más capacidades", ha resaltado, reclamando "no subestimar el esfuerzo que está haciendo España".

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