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miércoles, 29 de abril de 2020

S&P pone en perspectiva negativa a casi toda la banca española

MADRID.- S&P Global ha decidido rebajar a negativa la perspectiva de casi toda la banca española ante la constatación de un aumento de los riesgos y desafíos sin precedentes a los que tendrán que hacer frente por la crisis económica generada por el coronavirus Covid-19. 


En concreto, ha revisado de estable a negativa la perspectiva de Banco Santander y lo mismo ha hecho con las de Banco Sabadell, Abanca e Ibercaja. Además, ha mantenido en negativa las de BBVA, Bankinter y Mulhacen (compañía holding de WiZink).

La calificadora de crédito solo ha mantenido en perspectiva estable la nota de solvencia de CaixaBank, Bankia y BFA, Cecabank y Caja Laboral. Kutxabank ha sido el único banco español que no se ha incluido en esta revisión porque ya se emitió una nota sobre la entidad el pasado 7 de abril, cuando revisó su perspectiva de positiva a estable.

Las notas se han ratificado para todas las entidades en vistas de la resistencia que S&P espera que demuestren ante esta circunstancia cíclica, pero ha puesto en perspectiva negativa a casi toda la banca para reflejar el difícil entorno económico que exacerbará los desafíos ya existentes. Además, implica que el rating podría caer de escalón en el corto plazo.

S&P ha explicado que la minoría de bancos a los que le ha mantenido la perspectiva en estable presentan unos colchones de capital más fuertes y cuentan con una menor exposición a préstamos hipotecarios con alta probabilidad de mora.

S&P prevé que los beneficios del sector bancario español, la calidad de sus activos y, en algunos casos, la capitalización, se debilite "significativamente" hasta finales de 2020 e incluso principios de 2021 aunque se tenga en cuenta el escenario de recuperación rápida, que tendría lugar el próximo tercer trimestre.

En cualquier caso, considera que las medidas fiscales y monetarias mitigarán de forma sustancial este shock cíclico extraordinario en la economía española y confía en que apoyarán al sistema bancario en su papel como transmisor de liquidez.

S&P ha avisado de que podría ejercer nuevas revisiones a la baja si la recuperación económica se retrasa o si acaba siendo más débil de lo previsto, lo que implicaría un efecto "mucho más negativo" sobre la banca.

"Estas revisiones tienen en cuenta un entorno económico más complicado para los próximos años", ha indicado la firma crediticia. En su opinión, los bancos españoles estaban hasta principios de marzo centrados en fortalecer sus balances, en mejorar la rentabilidad de su negocio y en identificar nuevos modelos ante la era digital.

"Al menos a corto plazo, la pandemia lo ha cambiado (casi) todo", ha subrayado S&P. Además del coste humano, gran parte de la actividad económica en España ha quedado en suspenso. Los economistas de la firma crediticia ya calculaban una fuerte contracción del PIB de España, pero confiaban en un repunte a partir del tercer trimestre. No obstante, ahora se han vuelto más cautos.

En suma, sus análisis creen que los bancos españoles están bien posicionados para desempeñar un papel instrumental en la canalización de crédito hacia hogares y empresas afectados, pero sufrirán un impacto importante en la calidad de sus activos, de sus ingresos, de la rentabilidad y, potencialmente, de la capitalización.

lunes, 30 de septiembre de 2019

'Fitch' rebaja el rating de Arabia Saudí hasta 'A' por los ataques a sus infraestructuras petroleras


LONDRES.- La agencia de calificación crediticia Fitch Ratings ha decidido revisar el rating como emisor a largo plazo de Arabia Saudí hasta 'A', un escalón menos, debido a la exposición de sus infraestructuras petroleras a ataques externos y al deterioro de su balance fiscal.

Hace varios días, el país islámico informó de sendos ataques con drones contra dos instalaciones de procesamiento de petróleo. Una de ellas se encuentra en Abqaiq, cerca de Damman, en la Provincia Oriental, mientras que la otra se encuentra en el yacimiento petrolero de Hijrat Jurais.
Los ataques, de los que Estados Unidos y Arabia Saudí han acusado a Irán pero que fueron reivindicados por las milicias yemeníes huthis, provocó que la producción de crudo se redujera en 5,7 millones barriles de petróleo hasta finales de septiembre.


"Creemos que existen más riesgos de ataques a Arabia Saudí, lo que podría resultar en un daño económico", ha asegurado el analista de Fitch Krisjanis Krustins.
En opinión de la calificadora de riesgos, Arabia Saudí es "vulnerable" a una escalada de tensiones geopolíticas en Oriente Próximo debido a su posición de política exterior, que está "alineada de cerca" con la de Estados Unidos con respecto a Irán, así como por su presencia en la guerra de Yemen.
Por otro lado, Fitch también ha realizado la rebaja en la nota soberana del país por la previsión de que cerrará 2019 con un déficit del 6,7% del PIB, frente al 5,9% registrado en 2018. Este crecimiento de los 'números rojos' se debe a que durante este año los precios del petróleo están siendo, de media, menores que durante el ejercicio anterior.
En caso de que se produzca un nuevo recrudecimiento de las tensiones en Oriente Próximo que afecten a "políticas económicas y actividades clave", Fitch ha alertado de que podría considerar una rebaja adicional de la nota de Arabia Saudí.

viernes, 21 de julio de 2017

S&P mejora la perspectiva de la deuda griega pero la mantiene en bono basura

ATENAS.- La agencia de calificación de riesgo Standard & Poor anunció hoy en un informe que mejora la perspectiva de la deuda griega de "estable" a "positiva", pero la mantiene en la nota B-, por lo que sigue estando en niveles de bono basura.

S&P afirmó que la recuperación del crecimiento económico, así como las reformas fiscales y un alivio de la deuda deberían permitir al país reducir su ratio de deuda con respecto a su producto interior bruto (PIB) y los costes de financiación de la misma de aquí a 2020.
La agencia de calificación sugiere además que existe "una posibilidad entre tres" de que en los próximos 12 meses mejore la nota de la deuda helena.
Hace apenas un mes la agencia Moody's decidió mejorar la nota de la deuda helena con perspectiva positiva, aunque dentro también de la categoría de bono basura.
Durante esta última semana crecieron los rumores de que Grecia podría estar preparando una salida "de prueba" inminente a los mercados deuda por primera vez desde 2014, un plan que, por el momento, no ha sido ni confirmado ni desmentido por el Gobierno heleno.
En las últimas subastas de letras de Tesoro a tres y seis meses, las únicas que puede realizar Grecia, llevadas a cabo en julio los tipos de interés de ambas bajaron por primera vez desde marzo de 2015.

Fitch mantiene la nota de España en aprobado alto, pero mejora la perspectiva

MADRID.- La agencia de calificación de riesgo Fitch ha mantenido hoy la nota de España en un aprobado alto (BBB+), pero ha mejorado la perspectiva de estable a positiva, lo que abre la puerta a una subida de nota en futuras revisiones.

Fitch justifica el cambio de perspectiva en la buena evolución de la economía, cuya recuperación sigue siendo sólida, y de la creación de empleo, lo que le ha llevado a elevar su previsión de crecimiento para este año hasta el 3,1 %.
Se trata del segundo informe publicado por la agencia en 2017, después de que el pasado 21 de enero confirmara la calificación y la perspectiva del país.
A juicio de la agencia, España sigue haciendo progresos en la reducción de los desequilibrios macroeconómicos, ya que mantiene la senda de desendeudamiento, sobre todo del sector privado, y el dinamismo del mercado laboral, gracias a las reformas estructurales acometidas.
Fitch prevé para 2017 una mayor inversión privada que permitirá contrarrestar el efecto que sobre el consumo tendrá una política fiscal neutra y el repunte de la inflación.
Para 2018 y 2019 espera una moderación del crecimiento hasta el 2,5 % y el 2,2 %, respectivamente.
La agencia espera que el déficit público se reduzca en mayor medida que en ejercicios anteriores gracias al favorable ciclo económico y pronostica que baje al 3,2 % del PIB en 2017 (una décima más de lo comprometido con Bruselas) y al 2,5 % en 2018 (tres décimas por encima).
Dos tercios de la reducción del déficit en 2017 vendrán por el lado del gasto, en tanto que las medidas adoptadas a finales de 2016 por el lado de los ingresos (aumento de los pagos adelantados y de las bases imponibles del impuesto de sociedades) permitirán un aumento de cuatro décimas de PIB en la recaudación.
En el plano político, Fitch contempla que la tensión con Cataluña crezca en los próximos meses sin que eso derive en cambios significativos para la economía española, y duda de que la consulta independentista vaya a celebrarse, lo que cree que traerá consigo un adelanto de las elecciones autonómicas.
A más largo plazo, la agencia asume que terminará habiendo un acuerdo con Cataluña que dará más autonomía a esta comunidad dentro de España, aunque reconoce que esta negociación será un reto.
Por otra parte, considera que el hecho de que el Gobierno haya sacado adelante los presupuestos de 2017 y el techo de gasto de 2018 no despeja la incertidumbre respecto a si se podrán aprobar unos presupuestos para el año próximo.
Fitch asegura que las posibilidades de que el Gobierno encuentre apoyo en el PSOE son ahora menores, por lo que no cree que se puedan emprender reformas económicas sustanciales, sino solo "proteger" las reformas anteriores con la adopción de nuevas medidas de carácter limitado.
Del sector bancario destaca una mejora de la morosidad y los activos tóxicos ligados al sector inmobiliario, al tiempo que asegura que la resolución del Banco Popular no ha afectado a su visión del sector, que tiene por delante el reto de mejorar la calidad de sus activos, aumentar sus márgenes en un entorno de tipos bajos y adaptarse a los nuevos requerimientos regulatorios.

miércoles, 3 de agosto de 2016

Moodys' rebaja la perspectiva de la banca española por la presión sobre la rentabilidad

MADRID.- La agencia de calificación Moody's ha rebajado la perspectiva para la banca española a 'estable' desde 'positiva' ante la presión que ejerce en la rentabilidad de las entidades un contexto prolongado de bajos tipos de intereses y la caída de la actividad bancaria en España.

En un informe sobre la solvencia de la banca española de cara al próximo año y medio, la agencia de calificación rebaja su perspectiva pese al crecimiento económico "sólido" de la economía española y su consiguiente impacto positivo en el desapalacamiento y en la calidad de activos del sector financiero.
Sin embargo, el analista senior de Moody's Alberto Postigo ha advertido de que la rentabilidad de las entidades financieras españolas "cada vez más" está cuestionada por los bajos tipos y el desendeudamiento, lo que está "erosionando" las ganancias antes de provisiones.
Moody's prevé que el saldo de los activos inmobiliarios adjudicados, que ha crecido de manera constante cada año desde 2009, se reducirá levemente ante la mejora del sector inmobiliario al calor de la recuperación de la economía.
No obstante, ha avisado de que la presión sobre el margen de intereses de los bancos, que representaron más del 50% de los beneficios de explotación en 2015, se ve agravada por la reducción del nivel de la actividad bancaria por la menor demanda solvente de crédito.
Moody's ha valorado que el crecimiento del PIB español en el primer trimestre de 2016 es "robusto", pero ha matizado que está impulsado aún por vientos de cola como los bajos precios del petróleo, unas condiciones de financiación favorables y el aumento del turismo.
De hecho, ha advertido de que la economía española presenta un perfil de crecimiento "más cíclico que estructural", por lo que es de esperar que se "debilite", pasando de crecer un 3,4% en el primer trimestre del año al 2% en 2017.

lunes, 25 de julio de 2016

Fitch mantiene sin cambios en BBB+ la calificación de España


MADRID.- La agencia de medición de riesgos Fitch mantiene sin cambios en BBB+ (aprobado alto con perspectiva estable) la calificación de la deuda de España, tras haber modificado sus criterios de evaluación y mientras redacta su informe definitivo, previsto para dentro de diez días laborables.

Aunque la agencia tenía previsto revisar la calificación de España el próximo 29 de julio, ciertos cambios en sus criterios de calificación hacen recomendable "no esperar hasta esa fecha", indica un comunicado.
Pero Fitch demora hasta dentro de diez días la publicación de su informe definitivo sobre España.
El pasado 29 de enero, la última vez que se ocupó de la deuda española, la agencia estadounidense mantuvo la calificación de la deuda soberana en BBB+, al asumir que la incertidumbre política no tendría graves efectos sobre el crecimiento económico.
Entonces, también se refirió a la independencia de Cataluña, que no consideraba probable, pero advertía del riesgo de que se ralentizara el proceso de reformas y de consolidación fiscal si se incorporaran al gobierno de la nación elementos políticos radicales.

viernes, 24 de junio de 2016

S&P ve insostenible la máxima calificación de Reino Unido tras victoria de "Brexit"

LONDRES.- La agencia de calificación Standard and Poor's dijo que la calificación crediticia "AAA" de Reino Unido ya no es sostenible después de que los votantes británicos optaran por abandonar la Unión Europea, dijo el viernes el Financial Times. 

"Creemos que una calificación 'AAA' es insostenible bajo las circunstancias", dijo Moritz Kraemer, director de calificaciones de S&P, al FT.
Las agencias de calificación Fitch y Moodys ya despojaron a Reino Unido de sus calificaciones "AAA" mucho antes de que comenzara la campaña de la consulta del jueves.
S&P había dicho previamente que la calificación "AAA" para Reino Unido reflejaba su hipótesis de que el resultado del referendo fuera la permanencia británica en la UE.

viernes, 1 de abril de 2016

S&P mantiene la nota de España en aprobado alto "pese a la incertidumbre"

MADRID.- La agencia de calificación de riesgos Standard & Poor's ha decidido hoy mantener la nota de la deuda soberana española en aprobado alto (BBB+) con perspectiva estable "a pesar de la incertidumbre política y los retos presupuestarios".

En su revisión, la agencia de "rating" proyecta un crecimiento del PIB español de un 2,5 % de media entre los años 2016 y 2019.
Además, considera que el déficit público irá reduciéndose desde el 5,2 % del PIB con el que ha cerrado 2015, en el caso de que continúe la recuperación del mercado laboral.
La agencia de calificación de riesgos, que elevó la nota de la deuda el pasado octubre por el sólido comportamiento de la economía, proyecta un crecimiento del PIB español de un 2,5 % de media entre los años 2016 y 2019, frente al 1,7 % de la zona euro.
Este "fuerte crecimiento" de la economía española, frente al de su entorno comunitario, compensaría tanto la alta deuda externa como pública, así como la "débil" situación fiscal del país, con un déficit público que se ha elevado a 5,16 % del PIB en 2015, un punto más de lo pactado con la Comisión Europea (CE).
S&P añade que serán necesarios ajustes adicionales si España decide retomar sus esfuerzos de consolidación tras esta desviación.
Responsabiliza del incumplimiento al "acomodo" de la política fiscal en 2015, debido entre otras cosas a las elecciones generales (vinculan a esta cita la rebaja fiscal y el pago de una parte de la paga extra a los funcionarios) y a los comicios autonómicos, donde también se disparó el gasto.
También menciona la reclasificación dentro de las administraciones públicas de la matriz de Bankia, BFA, operación a la que achaca un incremento del déficit del 0,1 % del PIB y que habría añadido un 0,2 % del PIB a la deuda pública.
No obstante, considera que el déficit público irá reduciéndose siempre que continúe la recuperación del mercado laboral y que los riesgos de deflación se mantengan bajo control.
Para 2016, cree que la diferencia entre ingresos y gastos públicos será del 4 % del PIB, frente al objetivo del 2,8 %, en parte por el problema del déficit de la Seguridad Social, que refleja que muchos de los empleos que se han creado recientemente son temporales, asegura.
La perspectiva estable de la nota española se debe a que ha compensado los riesgos de una alta deuda externa, en medio de la incertidumbre política, con sus expectativas de continuidad de recuperación de la economía.
De hecho, si no se revierten las reformas, la agencia de calificación prevé que se mantenga la caída del paro hasta el año 2018.
De deshacerse estas reformas estructurales, incluida la del mercado laboral, el camino del crecimiento económico y del empleo se ralentizaría, según S&P.
La agencia advierte asimismo de que una incertidumbre política prolongada podría empeorar los riesgos a los que se enfrenta la economía, y alaba las reformas puestas en marcha desde 2010 (año en el que el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero anunció fuertes ajustes).
Uno de los principales riesgos a los que se enfrenta España, a su juicio, es que "próximos gobiernos" no mantengan o no aumenten esta política reformista.
En todo caso, la agencia dice asumir una continuidad general en las políticas del próximo gobierno, y espera que los acontecimientos en Cataluña no debiliten la confianza de los inversores.
Así, una de las asunciones "clave" de S&P es que las tensiones entre Cataluña y el gobierno central se irán apaciguando y que la región continuará siendo parte de España.

viernes, 29 de enero de 2016

'Fitch' mantiene la deuda española en aprobado alto


LONDRES.- La agencia de calificación de riesgos Fitch ha mantenido hoy la calificación de la deuda soberana española en aprobado alto con perspectiva estable (BBB+), al asumir que la mayor "incertidumbre política" no hará "descarrilar" el crecimiento económico y que Cataluña seguirá perteneciendo a España. Fitch ha confirmado así el 'rating' de emisor a largo plazo por el "fuerte ciclo de recuperación" económica que experimenta el país.

En su revisión de la nota española, la agencia resalta, no obstante, el riesgo de que se debiliten las dinámicas de reformas y consolidación fiscal al haberse incrementado, tras las elecciones del 20 de diciembre, la posibilidad de un gobierno apoyado por elementos políticos "más radicales".
Por ello consideran que, desde su última revisión en octubre, los riesgos de un periodo de incertidumbre prolongado o de un gobierno inestable se han elevado.
Según Fitch, la composición del próximo ejecutivo sigue siendo incierta, con varias posibilidades abiertas, incluidas unas nuevas elecciones.
En cuanto a la situación en Cataluña, su escenario base es que habrá un acuerdo entre Madrid y Barcelona para acometer reformas regionales y para una mayor autonomía de Cataluña dentro de España.
A pesar de que recuerdan que una independencia completa de Cataluña no es posible según la constitución española, destacan que "los recientes acontecimientos subrayan nuestra visión de que será un proceso desafiante".
A su juicio, la decisión del parlamento catalán de iniciar un proceso de independencia, que fue confirmado por el nuevo presidente catalán, Carles Puigdemont, recuerdan, añadió incertidumbre política.
"La incertidumbre en torno a las futuras relaciones entre Cataluña y el resto de España podría dañar la confianza económica y la inversión", recalca la agencia, para la cual la independencia tendría un impacto negativo en la deuda española.
En todo caso, Fitch asume a la hora de evaluar la calidad crediticia del país que lo que existe es una presión para una mayor autonomía catalana, perspectivas de acuerdo y una potencial deslocalización financiera durante la transición hacia un nuevo pacto.
Además, según Fitch, tanto el país como la eurozona lograrán evitar una deflación duradera, con ayuda, entre otros, del programa de compra de activos del Banco Central Europeo (BCE), si bien el riesgo de deflación podría intensificarse en caso de nuevos "shock" económicos, alertan.
La tercera suposición que esgrime la agencia en su análisis para mantener la nota española es que las actuales políticas para el equilibrio fiscal se mantendrán en su mayor parte, con un posible superávit primario del 0,1 % del Producto Interior Bruto (PIB) en 2017.
Para la agencia, España se está beneficiando de un fuerte crecimiento cíclico, con un crecimiento del PIB del 3,2 % en 2015 -así lo ha adelantado hoy el Instituto Nacional de Estadística (INE)-, el mayor entre las mayores economías de la eurozona.
Los motivos los encuentra Fitch en la demanda doméstica y un mercado de trabajo cada vez más fuerte, a pesar de un alto nivel de desempleo, así como en la confianza de los consumidores, los bajos precios del petróleo y la mayor facilidad para el crédito.
Según la agencia, el crecimiento del PIB español será del 2,6 % en 2016 y 2.3 % en 2017.
En cuanto al déficit público, calculan que será del 3,5 % en 2016 y del 2,9 % en 2017, con una deuda pública que llegará al 100,2 % del PIB este año (frente a la media del 42,7 % de otros países calificados con aprobado o BBB).
A su vez, el sector financiero, para Fitch, ha continuado su recuperación, con ayuda del fuerte crecimiento económico y de la estabilización de los precios de la vivienda.
Fitch se muestra dispuesta a mejorar la deuda española si se reduce el déficit y la deuda pública, si mejora de la balanza de pagos o si hay mayor confianza en un crecimiento sostenido, sin crear desequilibrios macroeconómicos, y apoyado en reformas estructurales.
Por el contrario, advierte de que un periodo prolongado de incertidumbre política, un gobierno inestable o un crecimiento de las tensiones entre Madrid y Cataluña podrían suponer una revisión a la baja de la nota de la deuda soberana.
"España se beneficia de un fuerte ciclo de recuperación", ha afirmado Fitch, recordando que el crecimiento estimado del PIB en 2015 fue del 3,2%, "el mayor de la eurozona", gracias a la demanda doméstica, el mercado laboral, las condiciones de crédito y el precio del petróleo.
Fitch ha destacado asimismo que "el desempleo ha caído alrededor de dos puntos y medio durante 2015, cerrando el año en torno al 21%, aunque todavía es el mayor ratio en la eurozona".
También ha valorado que el déficit presupuestario ha pasado del 5,9% en 2014 al 4,6% en 2015, a pesar de lo cual "todavía sigue por encima del objetivo del 4,2%".
Como factores negativos, Fitch ha apuntado a la "creciente incertidumbre política" por la posibilidad de que haya "un gobierno inestable" y "aumenten las tensiones entre los gobiernos de Cataluña y España".
"Las elecciones generales del 20 de diciembre confirmaron un panorama político fragmentado. La composición del próximo gobierno sigue siendo incierta con varias opciones posibles, incluidas nuevas elecciones", ha dicho.
En concreto, ha hecho hincapié en que "la potencial dependencia de elementos políticos radicales para sostener una coalición de gobierno amenaza con debilitar la dinámica de las reformas".
Fitch ha señalado igualmente a "la decisión de noviembre del Parlamento de Cataluña de iniciar formalmente un proceso de 18 meses hacia la independencia, que ha aumentado las tensiones entre los gobiernos de Cataluña y España".
Este "proceso desafiante" podría perjudicar "al espíritu económico y la inversión". En este sentido, la agencia ha augurado "un impacto negativo en la solvencia soberana de España" e incluso "una deslocalización financiera".
Sin embargo, Fitch asume que "habrá un acuerdo entre Madrid y Barcelona para una reforma regional y más autonomía para Cataluña". La agencia se ha mostrado convencida de que Cataluña seguirá formando parte de España en el futuro.
España obtuvo el 'rating' de 'BBB+' en abril de 2014, cuando Fitch decidió elevar en un escalón la nota del país al considerar que los riesgos para su solvencia habían descendido y como consecuencia de una mejora de las condiciones financieras, una perspectiva económica más positiva y la evolución de las cuentas públicas.
Esta semana, Fitch indicó que el crecimiento de la economía española ha sido el más fuerte entre las grandes economías de la eurozona, al registrar una expansión "ligeramente superior al 3%, además de mantener su previsión de incremento del PIB en un 2,5% en 2016 y un 2,2% en 2017.
Fitch ha sido la primera de las tres principales agencias de calificación del sector en valorar el 'rating' de España, del que prevé realizar una segunda revisión el próximo 29 de julio.
La segunda será Moody's el próximo 19 de febrero, que revisará el 'rating' situado en 'Baa2' con perspectiva 'positiva'. Por último, Standard & Poor's evaluará el 'rating' 'BBB+' con perspectiva 'estable' asignado a España el próximo 1 de abril.

viernes, 20 de febrero de 2015

Moody's mantiene estable la nota de España ante la incertidumbre electoral

LONDRES.- La economía española se encuentra en la senda de la recuperación, pero su evolución aún no es lo suficientemente óptima como para que mejore su nota ante los mercados. Así lo entiende la agencia de calificación Moody's, tras anunciar ayer que mantiene el 'rating' del país en la referencia 'Baa2'. Es decir, la economía se comporta de forma satisfactoria, pero le cuesta mejorar esa calificación.

La revisión de la nota emitida por Moody's a España era la primera que una de las tres grandes agencias de calificación emitía este año. Precisamente, hace 12 meses, esta firma daba el pistoletazo de salida para una nueva etapa en la que los analistas reconocían los esfuerzos de la economía española y subían su nota desde 'Baa3' a la actual 'Baa2', con perspectivas positivas.
Hace un año reconocía que había conseguido «reequilibrarse» y pasar a un «modelo de crecimiento más sostenible». Por otro lado, considera que se ha llevado a cabo un amplio abanico de «reformas estructurales» en materia laboral, pensiones e impuestos, así como una «reestructuración» del sistema bancario.
Con esa nueva nota, Moody's abría la puerta a que posteriormente tanto Standard & Poor's (S&P) como a Fitch también valoraran positivamente la deuda española y la calificaran con unos 'rating' que alejaban el fantasma del 'bono basura'. Durante buena parte de 2012 y 2013, todas las alarmas se encendieron después de que las tres agencias llegaran a otorgar a España una nota que habría abocado al rescate del país.
Esas calificaciones provocaron que se disparara la prima de riesgo española con respecto a la alemana y se llegara a situar por encima de los 600 puntos básicos. El interés que se exigían los inversores por comprar un bono a 10 años superó el 6,7% hace tres años. Ayer, el bono cotizaba en el entorno del 1,50% y la prima de riesgo se mantenía estable en el cierre de la sesión en los 110 puntos básicos.
Las tres agencias de 'rating' han mantenido la misma trayectoria en la evaluación que han realizado sobre España. En el caso de Standard & Poor's, la última nota que concedía a la economía era de 'BBB', una referencia intermedia dentro de la parte baja de la tabla. Esta firma llegó a evaluar a la economía con una nota de 'BBB-', la nota mínima otorgada a España, en el mes de octubre de 2012. La peor calificación de S&P es 'B' (como la que tiene Portugal) e incluso 'C' (el caso de Grecia), mientras que las mejores son las notas 'AAA', la que mantiene intacta la economía alemana.
Aunque los analistas de S&P podrían seguir en las próximas semanas el mismo camino que ha trazado este viernes Moody's, desde esta firma advertían esta misma semana sobre los principales riesgos que acechan a la economía española. Por una parte, la "debilidad" del crecimiento de Europa, que influye directamente en cualquier perspectiva de crecimiento nacional. Y, por otro lado, las numerosas citas electorales (autonómicas, municipales y generales) que se van a desarrollar durante este año. Porque podrían provocar una «relajación en la consecución de los objetivos fiscales» por parte de los gobernantes, que se enfrentarán a sus respectivos electorados.
Por su parte, la agencia Fitch también ha cambiado sus perspectivas sobre España a lo largo de los tres últimos años. En este caso, otorgó una nota mínima en toda la crisis ('BBB') en junio de 2012, unas semanas antes de que el presidente del BCE, Mario Draghi, pronunciara sus mágicas palabras -«Haré todo lo que haga falta para salvar al euro»- con las que comenzó a calmar a los mercados. En abril del año pasado, Fitch mejoró la nota de España hasta 'BBB+', otorgándole también una perspectiva estable.

martes, 3 de febrero de 2015

Fitch está más preocupada por las elecciones generales en España que en Portugal

LISBOA.- La agencia de calificación Fitch admitió hoy que está más preocupada por lo que puedan deparar las elecciones generales en España que las legislativas en Portugal, países en los que se celebrarán comicios a finales de este año.

"Estamos menos preocupados con Portugal que con otros países como España en términos de escenario postelectoral, que en Portugal es mucho más previsible y estable", reconoció la analista de Fitch responsable de la economía portuguesa, Michele Napolitano, en una conferencia en Lisboa.
En Portugal, las encuestas dan como favorito para las próximas elecciones al Partido Socialista (PS), líder de la oposición, por encima de la coalición centro-derechista que actualmente gobierna el país, integrada por socialdemócratas (PSD) y democristianos (CDS-PP).
Sin embargo, no existe ningún partido que haya irrumpido con fuerza en el panorama político luso como ha ocurrido con Podemos en España.
A pesar de que Fitch considera que la situación política de Portugal es estable de cara al futuro, alertó de que "para mejorar la calificación tenemos que estar seguros de que no haya cambios en las políticas cuyo objetivo es el de reducir el nivel de deuda pública".
Napolitano también aludió a la situación política de Grecia y consideró que, aunque Portugal no esté "en primera línea" en términos de un posible contagio, sigue suponiendo un riesgo para toda la zona euro.
Por otro lado, Fitch avisó de que el presupuesto estatal para 2015 es "ligeramente optimista" -el Gobierno luso prevé un déficit del 2,7 % y un crecimiento económico del 1,5 %-, en línea con las críticas emitidas anteriormente por otras agencias e instituciones internacionales.
La Comisión Europea y la OCDE esperan que Portugal crezca un 1,3 % este año, mientras que el Fondo Monetario Internacional (FMI) redujo el dato hasta el 1,2 %.
Aun así, Napolitano valoró la reducción del déficit lograda en 2014, "consistente con una tendencia de caída de la deuda pública", el mantenimiento del excedente en las cuentas externas y las "muestras de que el sector bancario está suficientemente capitalizado para apoyar la recuperación económica".
La agencia Fitch decidió mantener el pasado octubre la calificación de la deuda lusa en "BB+", todavía equivalente a "bono basura" y con perspectiva "positiva".
Con esa nota, Portugal se mantiene solo a un escalón de abandonar el nivel de "bono basura", una posibilidad con la que los analistas especularon en los últimos meses y que podría hacerse realidad en la próxima revisión realizada por la agencia, prevista para el próximo 27 de marzo.
Napolitano consideró que hay más factores de peso que apuntan hacia una mejora de la nota, pero recordó que, hasta entonces, se podrán conocer algunos indicadores económicos relevantes -como los datos de crecimiento económico al cierre de 2014- que podrían influir en la decisión.

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Fitch rebaja la nota del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera

LONDRES.- La agencia calificadora Fitch Ratings anunció el martes que ha rebajado un escalón la nota del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF), de 'AA+' a 'AA', y confirmó la máxima nota del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), la 'triple A'.

La degradación es una consecuencia de la decisión de Fitch de rebajar la nota de la deuda soberana de Francia de 'AA+' a 'AA', el 12 de diciembre. La agencia atribuyó esta decisión a las "débiles" perspectivas económicas del país, que pesan en la consolidación de las finanzas públicas y la estabilización de la relación deuda/PIB.
El FEEF, creado por los países de la zona euro en mayo de 2010 y dotado con 440.000 millones de euros, concedió créditos de emergencia a Grecia, Irlanda y Portugal.
Técnicamente, fue reemplazado en octubre de 2012 por el Fondo de Estabilidad Europeo, por lo que ya no da más préstamos, pero sí continúa gestionando los ya concedidos.
La agencia añade que la degradación de la nota francesa no tiene impacto en la capacidad de los países del euro de apoyar el MEDE, que mantiene su máxima nota, la 'AAA'.

lunes, 8 de diciembre de 2014

Moody's cree que la banca europea se mantiene "vulnerable" por la debilidad económica

LONDRES.- La agencia de calificación Moody's considera que las débiles condiciones macroeconómicas en Europa "pesan" en el sector bancario y sobre su rentabilidad, con lo que advierte de que la banca del Viejo Continente se mantiene "estructuralmente vulnerable".

En su informe de perspectivas del sector bancario europeo para 2015, Moody's avisa sobre los desafíos que se plantean por la debilidad de beneficios, a pesar de que la mayoría de los sistemas financieros de Europa han mejorado su estabilidad.

De hecho, pone en valor las exigencias regulatorias de la UE para elevar los niveles de capital de los bancos europeos, que provocará una mejora de la rentabilidad a largo plazo.

Ante la debilidad de la economía, la agencia de calificación aventura más ajustes en las entidades en su estructuras de costes, al tiempo que no descarta cambios en sus modelos de negocio.

En este sentido, asegura que está pendiente si los bancos repercutirán en su clientes el coste de la regulación y, en particular, los derivados de la recapitalización de sus balances.

Moody's también pone en valor que la dependencia de las financiación del BCE para los bancos de los países de la periferia se ha reducido "significativamente".

"La mejora gradual en los inversores del sentimiento hacia los bancos de la periferia ha ampliado el acceso al mercado también para pymes", apunta. Ahora bien, advierte de que con una recuperación "frágil", estas mejoras podrían cambiar de forma "repentina".

sábado, 11 de octubre de 2014

La agencia DBRS mejora de 'negativa' a 'estable' la tendencia del rating de España

MONTREAL.- La agencia canadiense de calificación crediticia DBRS ha confirmado la nota de solvencia a largo plazo de España en 'A bajo', pero ha mejorado su tendencia desde 'negativa' a 'estable', debido a que considera que los riesgos a los que se enfrenta la economía española son "más equilibrados".

   Según explica en un comunicado, la señales de estabilidad financiera y macroeconómica que percibió en su última revisión de España se mantienen y la recuperación se ha beneficiado de la "enérgica" respuesta política del Gobierno español, así como del apoyo de la política monetaria del Banco Central Europeo (BCE), que se han traducido en mejoras en el empleo y en un moderado crecimiento.
   Asimismo, la agencia canadiense cree que la recuperación ha apoyado los esfuerzos para reducir el déficit, que va camino de cumplir los objetivos del 5,5% este año y del 4,2% en 2015, aunque la deuda seguirá creciendo hasta alcanzar cerca del 102% del PIB en 2016.
   "El rating de España se ve apoyado por una serie de reformas que han estabilizado el sector bancario, reducido el tamaño del sector público, contribuido a la flexibilidad salarial, simplificado los procesos de licencias y mejorado los programas de educación y formación para la búsqueda de empleo", subraya.
   En esta línea, también destaca la "fuerte" mejora de las condiciones de financiación tanto de bancos como de soberanos, que han dado lugar a una mejora en la competitividad y han reducido en parte los costes laborales en el sector manufacturero.
   Entre las incertidumbres que rodean la perspectiva futura de España, menciona la baja inflación, que podría poner trabas a la reducción de la deuda; las elecciones del próximo año o la rigidez y limitada flexibilidad del mercado laboral, aunque reconoce las contribuciones positivas de la última reforma.
   Por otro lado, señala que los factores que podrían cambiar la tendencia del rating a 'positiva' serían continuar con los progresos en la reducción del déficit y señales de una recuperación económica más sostenible que puede estabilizar y finalmente reducir el ratio de deuda pública.
   En esta línea, agrega que reformas estructurales y fiscales a largo plazo que impulsen el crecimiento y el empleo, eleven la productividad y mejorar la sostenibilidad de las finanzas públicas podrían acelerar la reducción de deuda y aumentar las presiones al alza del rating.
   Por el contrario, la calificación podría verse amenaza por un debilitamiento del compromiso político con el ajuste fiscal o por una revisión importante a la baja de las perspectivas de crecimiento a medio plazo que impida la esperada estabilización del ratio de deuda.

sábado, 21 de junio de 2014

Moody's mantiene el 'rating' de España en 'Baa2' con perspectiva positiva

NUEVA YORK.- La agencia de calificación crediticia Moody's ha decidido mantener el 'rating' soberano de España en 'Baa2' con perspectiva positiva, la nota que le adjudicó a finales del pasado mes de febrero, según ha informado la compañía en su página web. 

La última vez que Moody's revisó la nota de España fue el pasado 21 de febrero, cuando elevó el 'rating' de 'Baa3 a 'Baa2' con perspectiva 'positiva', alejándolo de la categoría de grado de especulación, también denominada 'bono basura'.
Tras esta decisión, las otras dos principales agencia de calificación siguieron sus pasos y mejoraron el rating de España. En concreto, Fitch subió en un escalón el rating de España, desde 'BBB' a 'BBB+' con perspectiva 'estable', en abril, y Standard & Poor's lo aumentó desde 'BBB-' a 'BBB' con perspectiva 'estable' en mayo.

miércoles, 4 de junio de 2014

S&P sube la calificación a bancos españoles tras la mejora del rating soberano

MADRID.- La agencia Standard & Poor's anunció el miércoles la mejora en la calificación de varios bancos españoles como consecuencia de la reciente mejora en el rating de España y unas perspectivas económicas más favorables en el país.

"Las perspectivas de un mayor crecimiento económico y una recuperación gradual en el crecimiento del empleo en España podrían contribuir a restaurar la fortaleza financiera de las empresas y los hogares, reduciendo en última instancia el riesgo crediticio para los bancos", dijo S&P.
En concreto, S&P subió la calificación para cuatro entidades (y cinco de sus filiales): Santander, BBVA, Cecabank y Bankinter.
Asimismo, mejoró la perspectiva del rating para Caixabank, Sabadell, Bankia  y Kutxabank, y reafirmó las de Ibercaja, Popular y NCG Banco.
En un comunicado, la agencia de rating señala que esta acción positiva sobre la mayor parte de los bancos españoles se debe, principalmente, a su decisión de elevar el pasado 23 de mayo la calificación de la nota de España a 'BBB/A-2' desde 'BBB-/A-3', con perspectiva 'estable'.
   Además, destaca que las perspectivas de un mayor crecimiento económico y una recuperación gradual del empleo en España podrían contribuir a la restauración de la fortaleza financiera en los sectores empresariales y domésticos y, en última instancia, reducir el riesgo crediticio para los bancos.
   Así, la agencia estadounidense subraya que mantiene una visión positiva de la tendencia del riesgo económico para el sistema bancario español.
   De esta manera, S&P ha decidido elevar la calificación de esos cuatro bancos españoles y sus cinco filiales, mejorar la perspectiva de otros cinco, así como mantener la perspectiva 'estable' en el caso de uno y la 'negativa' en otros dos.

viernes, 23 de mayo de 2014

Standard & Poor's mejora la nota de España

NUEVA YORK.-La agencia de calificación crediticia Standard & Poor's (S&P) ha elevado este viernes el rating de la deuda soberana de España de 'BBB-' a 'BBB', con perspectiva estable, citando la mejora en las expectativas económicas del país.

"Las previsiones son estables, reflejando nuestra interpretación actual de que los riesgos para los ratings de España permanecerán equilibrados durante los próximos dos años", ha indicado S&P a través de un comunicado. También ha mejorado la calificación de la deuda a corto plazo de A-3 a A-2.
Asimismo, la agencia de calificación crediticia ha elevado hasta el 1,6% su perspectiva de crecimiento del PIB entre 2014 y 2016, cuatro puntos porcentuales por encima de su anterior previsión, en respuesta a las reformas estructurales acometidas.
La última vez que Standard & Poor's revisó la calificación de España fue el pasado 29 de noviembre de 2013, cuando confirmó la nota 'BBB-', un escalón por encima del grado de especulación o 'bono basura', pero mejoró su perspectiva de 'negativa' a 'estable'.
S&P sigue así los pasos de Moody's y Fitch, las otras dos grandes agencias de calificación, que en sus últimas revisiones han elevado la nota de España en un escalón. En concreto, Moody's elevó el pasado mes de febrero en un escalón la nota de la deuda soberana española, desde 'Baa3' a 'Baa2' con perspectiva 'positiva'. Por su parte, Fitch subió también en un escalón el rating de España , desde 'BBB' a 'BBB+' con perspectiva 'estable'.
Recuperación del crecimiento
S&P señala que los datos de crecimiento del primer trimestre, que recogen un aumento anualizado del PIB del 1,6%, parecen estar sustentados en una recuperación gradual del crecimiento del empleo en un amplio abanico de sectores, en particular por el turismo, pero también por el sector manufacturero, así como por el de bienes no comercializables.
"En nuestra opinión, las reformas llevadas a cabo recientemente en el sector de la distribución como la desregulación de los horarios de apertura, la liberalización de los contratos temporales y la creación de empresas, también están contribuyendo a la recuperación económica de España", subraya.
Asimismo, apunta que la mayoría de los indicadores de competitividad muestran una mejora, lo que apoya la reorientación de la economía hacia la demanda externa. Entre ellos, menciona la reducción del 8% de los costes unitarios laborales desde 2009, el continuado aumento del peso de las exportaciones españolas en el comercio mundial y una tasa de inflación que refleja el exceso de capacidad económica del mercado laboral. En esta línea, la agencia de calificación crediticia sigue considerando el crecimiento de las exportaciones netas como un importante contribuyente al PIB, dada la expectativa de un mayor desapalancamiento de los sectores público y privado.
En su opinión, los todavía elevados niveles de deuda de la economía conducirán probablemente a un período prolongado de demanda interna relativamente moderada, ya que las empresas y los hogares seguirán reduciendo su apalancamiento.
Además, advierte de que, en caso de que la inflación permanezca en los niveles extremadamente bajos de los últimos seis meses durante un período prolongado, el proceso de desapalancamiento podría llevar más tiempo todavía. Pese a todo, defiende que la recuperación de la economía española ayudará a la consolidación fiscal y permitirá que la deuda pública disminuya gradualmente, como ya hace la deuda privada. Además, considera que la mejora en los ingresos fiscales hasta la fecha en 2014 indica una mejora coyuntural de la situación presupuestaria
Nuevas medidas para el déficit
Por otro lado, S&P prevé que España alcance su revisada meta de déficit para 2014 del 5,5% del PIB, aunque ve riesgos para el cumplimiento de los "ambiciosos" objetivos presupuestarios para 2015 y 2016, del 4,2% y 2,8% del PIB, respectivamente. Por su parte, la deuda aumentará hasta el 93% en 2017.
A este respecto, destaca que la recuperación ayudará al proceso de consolidación presupuestaria, gracias al aumento de los ingresos derivados de los impuestos sobre el consumo y la renta, así como a la reducción gradual de las prestaciones por desempleo. Sin embargo, avisa de que "sin nuevas medidas adicionales es poco probable que el Gobierno cumpla con sus objetivos".
Asimismo, advierte de que las próximas elecciones regionales y generales de 2015, los profundos desafíos socioeconómicos actuales y la significativa disminución de la presión de los mercados de capitales podrían llevar a desviaciones en las políticas fiscales y estructurales, lo que a su vez podría poner en peligro los objetivos de consolidación presupuestaria y de crecimiento económico en el medio plazo.

sábado, 17 de mayo de 2014

Moody's eleva la calificación crediticia de Irlanda tras el fin del rescate

DUBLÍN.- Moody's Investors Service elevó el viernes la calificación crediticia de Irlanda, en otro voto de confianza al primer país de la zona euro en completar un rescate de la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional.

La agencia subió dos escalones la nota de Irlanda a "Baa1" desde "Baa3", diciendo que un reciente repunte en el impulso del crecimiento económico acelerará la consolidación fiscal y reducirá más rápidamente la deuda gubernamental.
"El perfil de crédito de Irlanda está recuperándose más rápidamente de la crisis de deuda de la zona euro como resultado de su dinamismo económico y las perspectivas de crecimiento", aseguró Moody's en un comunicado.
Moody's había elevado la nota de Irlanda hasta el codiciado grado de inversión en enero, dándole al Gobierno un importante impulso un mes después de que completó el rescate de la UE y el FMI.
La salida de Irlanda del programa de rescate ha sido relativamente tranquila, con un sólido regreso a los mercados de deuda y una economía que crecería alrededor de un 2 por ciento este año.
En julio del 2011, el peor momento de la crisis de deuda de la zona euro, Moody's rebajó la nota crediticia de Irlanda a "Ba1", un escalón dentro del grado especulativo, lo que evitó que importantes fondos de inversión -principalmente asiáticos- que se basan en las calificaciones para decidir inversiones compraran deuda irlandesa.
Standard & Poor's y Fitch Ratings califican la nota soberana de Irlanda en tres escalones por sobre la categoría especulativa o basura, a "BBB+". S&P elevó su panorama de la calificación a positivo el año pasado, mientras que Fitch mantiene una perspectiva estable.

viernes, 21 de marzo de 2014

Fitch confirma la nota máxima de deuda a EE.UU.

WASHINGTON.- La agencia de calificación financiera Ficht confirmó hoy la nota máxima AAA a la deuda soberana de Estados Unidos y revisó al alza su perspectiva, la que ubicó en estable. En octubre de 2013 la agencia consideró la posibilidad de rebajar esta calificación debido a la falta de consenso político en el Congreso para evitar una suspensión de pagos de deuda.

En un comunicado Ficht consideró que la nota actualmente está dotada de una perspectiva estable, por lo que todo indica que no tenga intenciones de modificarla a mediano plazo.

Agregó que "las crisis sobre el tope del endeudamiento en agosto de 2011 y octubre de 2013 no parecen haber afectado los rendimientos de los empréstitos públicos".

A juicio de Fitch tampoco fueron nefastas para "el papel del dólar estadounidense, la flexibilidad financiera del país o la tolerancia a la deuda".

La agencia prevé que este año el déficit presupuestario se elevará al 100 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) para luego declinar de manera paulatina y ligera en los próximos cuatro años.

Espera, además, que en 2014 la deuda federal se ubicará en el 72,5 por ciento del PIB.

Asimismo consideró que el país norteamericano tiene mayor tolerancia que otras economías con calificación triple A pues, al ser el emisor de la principal divisa de reserva del mundo, esto le permite gozar de más flexibilidad.

viernes, 10 de enero de 2014

S&P ratifica la 'triple A' de Alemania


FRANCFORT.- La agencia de calificación crediticia Standard & Poor's ha confirmado la máxima nota de solvencia ('AAA') de la deuda soberana de Alemania con perspectiva 'estable' como consecuencia de la probada capacidad de la economía germana de absorber cualquier sacudida en los mercados finacieros y la economía, así como por la estabilidad de sus perspectivas de crecimiento para los próximos años.

   En un comunicado, la calificadora de riesgos destacó el elevado grado de diversificación y modernidad, así como la competitividad de la economía alemana y la disciplina de sus políticas fiscales. "Además, creemos que Alemania ha demostrado su capacidad de absorber grandes sacudidas económicas y financieras", añadieron los analistas de S&P.
   De este modo, la agencia estima que Alemania creció en 2013 un 0,5%, que se acelerará en 2014 al 1,8% y se situará en el 1,7% en 2015, para moderarse al 1,4% en 2016.
   En cuanto a la evolución de las cuentas públicas, S&P prevé que el país, que cerró 2012 con un superávit del 0,1%, concluya 2013 con un déficit del 0,1% y logre el equilibrio presupuestario en 2014, para registrar un saldo negativo del 0,2% y del 0,3% del PIB en los dos años posteriores.
   De este modo, la deuda pública alemana escalaría al 77,1% del PIB en 2013 para reducirse a partir de entonces paulatinamente al 74,6% este año, al 72,5% en 2015 y al 71% en 2016.
   No obstante, la agencia espera que el consumo sólo se expandirá de forma moderada en el futuro a pesar de la introducción de un salario mínimo y las recientes mejoras en la confianza de los consumidores y advierte de que el desapalancamiento emprendido por algunos de sus principales socios comerciales puede enfriar la demanda de bienes y servicios germanos.
   Por otro lado, S&P advierte de que "un empeoramiento y extensión de la crisis de la eurozona podría afectar a Alemania de distintas maneras", puesto que, si bien sus exportaciones directas a Italia, España, Portugal y Grecia representaron menos del 4% del PIB germano en 2013, la exposición de las entidades alemanas aún es significativa.
   "Según los datos del Banco Internacional de Pagos (BIS), los bancos comerciales alemanes mantenía una exposición hasta junio de 2013 a los países antes mencionados además de Chipre de 298.000 millones de dólares (219.117 millones de euros), alrededor del 8,3% de su PIB", indicó la agencia.
   Así, S&P podría valorar una potencial bajada de rating de Alemania en el caso de que, en contra de lo previsto por la agencia, la deuda pública escalara significativamente por encima de los niveles actuales como consecuencia de persistentes déficit presupuestarios, un inesperado aumento de las responsabilidades asumidas en relación con el saneamiento del sector bancario u otros efectos como consecuencia de un contagio de la crisis de la zona euro.