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jueves, 14 de febrero de 2013

Cáritas preocupada por los niños europeos

BRUSELAS.- La organización benéfica Cáritas mostró hoy su preocupación por la vida y economía que atañe a niños europeos, y consideró que las medidas de austeridad empujan hacia la pobreza a esa parte de la población. Señaló que los pequeños en el denominado Viejo Continente están espoleados a la pobreza por las duras medidas de recortes en momentos en que prima el desempleo juvenil, y amenaza con crear una generación perdida capaz de generar una nueva crisis continental.
Cáritas recordó que casi un tercio de los niños de Grecia, Irlanda, Portugal, Italia y España están en la pobreza o en peligro de padecerla.

En cuanto al país helénico señaló que su desempleo juvenil sobrepasa el 60 por ciento, en España se monta por encima del 50 por ciento y en Portugal llega al 40 por ciento.

Por su parte, el centro de estudios Bruegel anotó que el problema remonta más allá de las endeudadas economías de la periferia de la zona euro y podría complicar la lenta recuperación de la crisis financiera del bloque.

Un informe de Cáritas certifica que Italia y los países de la zona euro con préstamos internacionales fomentan una generación de jóvenes mal alimentados, desanimados, con mala formación y escasas perspectivas de empleo.

Los jóvenes cualificados de los países más afectados por la crisis económica y financiera se marchan en masa en busca de trabajo en otras naciones, en particular a Alemania.

Desde 2010, Grecia, Irlanda y Portugal recibieron miles de millones de euros en préstamos de la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional a cambio de recortar gastos y subir impuestos, mientras que en España los bancos españoles ya fueron rescatados.

En esos países, como en Italia, la tasa de niños al borde de la pobreza coincide con el apogeo de la crisis de 2008 y los niveles de desempleo aumentan por año.

jueves, 26 de julio de 2012

Millones de personas abandonadas a su suerte por falta de fondos

NUEVA YORK.- La asistencia humanitaria sufrió el año pasado la mayor pérdida de fondos en una década, lo cual revela el fracaso de la comunidad internacional para hacer frente a las necesidades crecientes de un mundo en crisis.
 
La organización británica Development Iniciatives ha publicado un informe  este mes que subraya el contexto cambiante de la asistencia humanitaria tras el terremoto de Haití y las grandes inundaciones de Pakistán en 2010.
El estudio coincide con datos de mediados de año publicados por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que elevan las proyecciones de las necesidades humanitarias de 7.900 millones de dólares a 8.800 millones para esta año. Las exigencias de la asistencia humanitaria disminuyeron de 74 millones de personas necesitadas en 2010 a 62 millones en 2011. Sin embargo, la comunidad internacional no pudo cumplir con esas obligaciones menores.
Las contribuciones de gobiernos y donantes privados para esta causa se han reducido en un nueve por ciento, lo que ha hecho que casi el 38 por ciento de las necesidades humanitarias no se han podido cubrir en 2011, menos del 28 por ciento que en 2007. En ese periodo, los fondos para este fin aumentaron de 12.400 millones a 17,100 millones de dólares.
Fue un año especial para la asistencia humanitaria con el terremoto de Haití y las enormes inundaciones de Pakistán, que demandaron unos 18.800 millones de dólares a la comunidad internacional, mientras que en 2009 se necesitaron 15.300 millones de dólares.
La brecha entre las necesidades y los recursos disponibles se ensancha, pese a que el sector probó tener una extraordinaria resiliencia dada la reducción de la asistencia oficial al desarrollo, según Lydia Poole, autora del estudio de Development Iniciatives y responsable del programa de asistencia humanitaria global de la organización. «El aspecto positivo que muestra el informe es, por cierto, el aumento de la financiación privada», nos dijo Poole, «que, de hecho, parece muy receptiva frente a las crecientes necesidades», y añade que «los fondos privados, además, tampoco se redujeron tanto en 2011 como se preveía».
La financiación privada aumentó un 70 por ciento en 2010 y, al igual que los recursos humanitarios en general, en 2011 permanecieron por encima del nivel de 2009.
La atención internacional que concentraron los desastres de Haití y Pakistán en 2010 aumentó las necesidades humanitarias hasta niveles sin precedentes, pero también generó un cambio significativo en la distribución de fondos que dejó a otros países casi sin nada.
Chad y Nepal registraron cada uno una disminución de la ayuda humanitaria de por lo menos un 30 por ciento en 2010, lo que muestra que la nueva tendencia asigna el 50 por ciento de los fondos a los tres mayores beneficiarios. En los 10 años anteriores, solo un tercio de los recursos de la asistencia humanitaria se concentraba en los tres países con mayor crisis, y el resto se distribuía entre una gran cantidad de países.
De hecho, Haití recibió en 2010 más del doble de la ayuda que el mayor beneficiario de 2009. «Por cierto que no corresponde con los buenos principios de las donaciones humanitarias no financiar una crisis a expensas de otra», remarca Poole, que apunta, en especial, a los efectos en el Cuerno de África, que tomaron proporciones devastadoras en 2011.
A pesar de las alertas tempranas sobre la inminente sequía en la región, «el efecto neto fue que los fondos no alcanzaron para las organizaciones de la región que habrían podido prevenir el sufrimiento y salvar muchas vidas si hubieran tenido los recursos para hacerlo», indica Poole.
Los desastres naturales y los conflictos siguen siendo los principales responsables de las crisis humanitarias, señala el informe de Development Iniciatives. Sin embargo, solo el cuatro por ciento de la asistencia humanitaria se destinó a la prevención y a la preparación entre 2006 y 2010, muy por debajo del 10 por ciento ideal, según el estudio.
El informe menciona las dificultades que tienen las organizaciones locales, para acceder a fondos estatales e internacionales cuando ocurre un desastre. Suelen ser las primeras en responder en tiempos de crisis,
Muchas organizaciones internacionales son renuentes a asociarse con actores locales por temor a perder visibilidad y, por ende, donantes, indica Manisha Thomas, asesora en respuesta humanitaria, durante un encuentro del Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas, patrocinado por el gobierno de Haití y la Organización Internacional de las Migraciones.  «Por desgracia, a menos que ondees la bandera de tu organización, muchos donantes no te financiarán».
Se necesita una discusión de parte de los donantes sobre la financiación de organizaciones internacionales para que se asocien con actores locales, remarca, así como encontrar formas de ofrecer dinero directamente a las agencias locales. «En tiempos de austeridad financiera, está el argumento económico de que las organizaciones nacionales y locales son mucho más eficientes en términos de coste al responder a una crisis humanitaria», indica Thomas.
Mientras, se advierte que aumentan las necesidades este año. La crisis del Sahel y el conflicto en el norte de Malí han incrementado la cantidad de personas en situación crítica de 51 millones a 62 millones en 2012.
Un estudio del Procedimiento de Apelación Global, de la Oficina de Coordinación de los Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA) revela que este año solo se ha recibido el 45 por ciento de los fondos requeridos.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Cáritas atendió de urgencia en España a 800.000 personas, el doble que hace dos años

MADRID.- Cáritas prestó ayuda de primera necesidad a casi 800.000 personas en España el año pasado, 150.000 más que el año anterior y el doble que hace dos años, y la organización calcula que "los números seguirán subiendo" por la persistencia de la crisis y la reducción de las ayudas públicas. 

Estas ayudas de acogida y atención primaria, que incluyen necesidades vitales como alimentos o el pago de la luz, agua o gastos de higiene, sumaron un total de algo más de 31 millones, un 25 por ciento más que el año pasado.
Estos son algunos de los datos correspondientes a la Memoria de Cáritas de 2009, que también revela que la organización ha ingresado 13 millones de euros más que el año pasado, en su mayoría "pequeñas aportaciones de particulares", ha informado el secretario general, Sebastián Mora, en conferencia de prensa.
Además de la ayuda asistencial de emergencia, la organización ha atendido a 90.665 personas en sus programas de empleo e inserción laboral, lo que supone un aumento del 21 por ciento con respecto a 2008 y ha supuesto una inversión de algo más de 28 millones, un 22 por ciento más que el año anterior.
Las ayudas a la vivienda, dirigidas a personas que están en riesgo de perderla por impago de alquiler o hipoteca, también han aumentado en un 22 por ciento, de 3 a 3,65 millones de euros.
En total y sumando todos los programas que desarrolla la organización, Cáritas ha atendido a 1.507.736 personas en España y a 4.717.195 en el extranjero en distintos proyectos de cooperación internacional.
"En un año de muchas dificultades, también ha aumentado la solidaridad", ha subrayado Mora, quien ha destacado que en 2009 se han duplicado los socios y donantes, pasando de 222.641 en 2008 pasan a 472.873 en 2009.
"Hemos tenidos muchas aportaciones muy pequeñas, de 10 o 15 euros, lo que demuestra que está colaborando incluso quienes tienen problemas", ha apuntado Mora, quien también ha destacado un aumento del 5 por ciento en el número de voluntarios hasta alcanzar los 59.000.
La Memoria también revela que pese al mayor volumen de trabajo, los gastos de gestión y administración se han reducido en 1.290.000 euros y sólo supone el 6.5 por ciento de los recursos.
El secretario general de la organización ha apuntado también que más del 60 por ciento de los recursos de Cáritas proceden de donaciones particulares y algo más que el 30 por ciento de financiación pública, un apartado que se va a reducir en 2010 agravando la situación.
Es por ello por lo que Cáritas ha lanzado una campaña publicitaria que bajo el lema "Son personas, no son números" pretende concienciar a la sociedad de la necesidad de ayudar a los miles de personas afectados por una crisis que "es cada vez más cruda y más dura".
"Necesitamos más manos y más medios para seguir adelante" y atender al creciente número de necesitados, ha apuntado Mora, preocupado por los datos oficiales que cifran en más de un 20 por ciento el porcentaje de personas que viven en situación de pobreza en España y el hecho de que ya sean casi 300.000 los hogares sin ningún tipo de ingresos.
Preguntado por el perfil de las personas atendidas, Mora ha señalado que son casi al 50 por ciento inmigrantes o españoles, y ha destacado que esto supone un "aumento muy importante" del número de españoles que ha solicitado ayuda.
"Por lo general los autóctonos pueden apoyarse en la red de familiares, cosa que los inmigrantes no pueden hacer y por eso están más desprotegidos", ha dicho.
También ha aumentado considerablemente el número de hombres que ha acudido a la organización en busca de ayuda, "aunque no superan a las mujeres; ser mujer supone un mayor riesgo de caer en la pobreza", ha explicado Mora, quien señala que un comentario cada vez más habitual es el de "nunca pensé que tendría que acudir a Cáritas".

miércoles, 4 de agosto de 2010

Más millonarios prometen parte de su fortuna para la caridad

NUEVA YORK.- Treinta y cuatro multimillonarios estadounidenses prometieron el miércoles dar al menos el 50 por ciento de su riqueza a la caridad dentro de una campaña del inversor Warren Buffett y el fundador de Microsoft Bill Gates.

Entre los millonarios que se han unido a la campaña están el alcalde de Nueva York Michael Bloomberg; el ejecutivo del mundo del entretenimiento Barry Diller; el cofundador de Oracle Larry Ellison; el magnate de la energía T. Boone Pickens; el magnate de los medios Ted Turner, David Rockefeller y el inversor Ronald Perelman.

Gates y Buffett lanzaron la iniciativa "The Giving Pledge" (La promesa de dar) en junio para convencer a cientos de multimillonarios estadounidenses a dar más de su fortuna durante su vida o después de muertos y que den a conocer públicamente sus intenciones con una carta de explicación.