VIENA.- El Partido Socialdemócrata de Austria (SPO) ha reafirmado este
viernes su disposición a negociar un posible gobierno de coalición con
los conservadores del Partido Popular Austríaco (OVP) tras el fracaso de
la primera ronda de negociaciones.
Las conversaciones han
saltado por los aires este vienes una vez que el centrista La Nueva
Austria y Foro Liberal (Neos, por sus siglas en alemán) ha abandonado el
proceso por supuesta falta de compromisos de sus interlocutores en
cuestiones presupuestarias.
"Nuestra mano sigue tendida", ha
manifestado el líder del SPO, Andreas Babler, dejando en manos del
canciller y líder del OVP, Karl Nehammer, la decisión de continuar con
las negociaciones bilaterales para dejar fuera a la extrema derecha,
triunfadora de las elecciones.
Babler ha exigido que la
necesaria consolidación presupuestaria no recaiga sobre los
trabajadores, los pensionistas y los funcionarios, sino sobre los
sectores más ricos de la población. Esta gran coalición tendría una
estrecha mayoría de un voto en el Parlamento.
Desde el punto de vista del ÖVP, el SPÖ es el principal responsable del fracaso de las conversaciones a tres bandas.
"Mientras que partes del Partido Socialdemócrata han participado de
forma constructiva, en los últimos días las fuerzas retrógradas del SPÖ
se han impuesto", ha expuesto el secretario general del ÖVP, Christian
Stocker.
Por su parte, la líder de Neos, Beate Meinl-Reisinger,
ha reafirmado que no surgió la voluntad de reforma necesaria. "Siempre
hemos tenido un objetivo: hacer algo más que lo mínimo", ha sostenido.
La salida de Neos de las negociaciones ha tirado por tierra un
proceso que arrancó a mediados de noviembre y que podría arrojar un
gobierno nunca antes visto en Austria que certificara el "cordón
sanitario" al Partido de la Libertad de Austria (FPO).
Precisamente, el FPO ha reivindicado su oposición a lo que ha calificado
como una "aberración política" de un gobierno de coalición
rojo-verde-amarillo.
"Karl Nehammer ha ignorado todas estas
preocupaciones porque, en realidad, solo le preocupa una cosa: ¡su
propio puesto como canciller", ha aseverado, tras pedir su dimisión.
El presidente federal, Alexander Van der Bellen, ha instado asimismo a
que negocien entre sí "sin demora".
"Quiero claridad, claridad rápida y
completa", ha dicho.
Si
no se logra formar una coalición entre la ÖVP y el SPÖ, se baraja la
opción de convocar nuevas elecciones, en las que los populistas de
derecha podrían obtener un resultado decisivo.
Según los últimos
sondeos, el FPÖ experimentaría un notable aumento en su apoyo, pasando
del 29% obtenido en las elecciones al Consejo Nacional a cerca del 35%.
Las negociaciones a tres bandas se vieron marcadas por un desacuerdo en torno a la elaboración de un nuevo presupuesto.
En medio de una crisis económica, Austria enfrenta la presión de
realizar severos recortes para cumplir con los criterios de estabilidad
financiera de la Unión Europea (UE).
Cualquier gobierno
austriaco que asuma el poder tendrá que abordar desafíos enormes, lo que
exigirá una coalición que funcione de manera efectiva.