VARSOVIA.- La Policía polaca ha asegurado que las recientes intervenciones policiales en las inmediaciones del Tribunal Constitucional, en Varsovia, se desarrollaron conforme a la legislación vigente y respetando las normas de la Ética, en medio del debate publico y las criticas suscitadas por el dispositivo desplegado en la zona durante el viernes y el sábado, tras el estallido definitivo de una crisis latente sobre la composición de la cúpula de la corte.
En una carta publicada este domingo en redes sociales, el comandante en jefe de la Policía de Polonia, Marek Boron, ha defendido que la presencia de los agentes resultaba necesaria tanto para proteger a las personas que se encontraban dentro de la institución como a los miles de ciudadanos que se congregaron en el exterior, ante posibles situaciones de riesgo.
"Todas las actuaciones recientes de la Policía en las inmediaciones del Tribunal Constitucional se ajustaron plenamente a la legislación vigente", ha afirmado el responsable policial, subrayando que corresponde a los agentes cumplir las funciones recogidas en la Ley de Policía, no pronunciarse sobre el funcionamiento del tribunal.
Entre sus competencias, ha recordado, figuran la protección de la vida, la salud y los bienes, así como el mantenimiento de la seguridad y el orden público.
Boron ha reivindicado además la independencia de la institución frente a intereses políticos o particulares y ha recalado que "la Policía nunca es parte de ningún conflicto, sino que constituye una garantía para la protección de la seguridad".
En este sentido, ha agradecido a los agentes su profesionalidad y ha insistido en que el uniforme exige dejar a un lado las opiniones y simpatías políticas.
Así las cosas, el comandante ha asegurado que actuará como "un escudo protector" frente a cualquier intento de utilizar el cuerpo para ejecutar acciones ilegales o favorecer interese particulares, al tiempo que ha reivindicado la transparencia de los procedimientos y la protección jurídica de los policías en el ejercicio de sus funciones.
Finalmente, Boron ha apelado a la cohesión interna del cuerpo y ha recordado la responsabilidad de la Policía en la protección de la seguridad nacional.
A su juicio, "socavar la unidad de la formación y fomentar divisiones internas" dificulta el cumplimiento de esa misión.
El conflicto en torno al Tribunal Constitucional polaco comenzó a principios de este año, cuando presidente del país, Karol Nawrocki, se negó a juramentar a tres de los seis jueces propuestos por el Parlamento.
El presidente de la Corte, Bogdan Swieczkowski, declinó permitir que los jueces elegidos por la actual mayoría parlamentaria asumieran sus funciones.
El nombramiento adicional ante el Parlamento de Maciej Berek, principal asesor jurídico del Gobierno del primer ministro Donald Tusk, como juez del Tribunal Constitucional terminó por acelerar la situación: el presidente Nawrocki también se negó a prestarle juramento.
Este viernres por la tarde, la agencia oficial de noticias polaca PAP avisó de que Swieczkowski y su adjunto, Bartlomiej Sochanski, habían sido suspendidos durante un mes y que sus nombres habían desaparecido de la página web del tribunal por orden de la jueza Anna Korwin-Piotrowska, quien ha aparecido ante la televisión polaca para anunciar que se ha convertido en la nueva presidenta de la corte.
Minutos después de los anuncios en la web, la corte aseguró en sus redes sociales que la página fue objeto de una "toma ilegal", que Korwin-Piotrowska no representa al tribunal, y que cualquier persona que participe en estas actividades "está cometiendo el delito de golpe de Estado".
Por su parte, el primer ministro, Donald Tusk, declaró que la restauración del Estado de derecho "es un deber" y que "tras años de arbitrariedad" ha comenzado "un proceso difícil, a veces doloroso, que requiere una acción decidida" porque "no hay otro camino".

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