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sábado, 8 de julio de 2023

Científicos descubren la temperatura máxima que puede soportar el ser humano

 


WASHINGTON.- Tras una semana en la que la Tierra ha batido en dos jornadas consecutivas el récord del día más caluroso desde 1979, Investigadores de la Universidad de Roehampton, en el Reino Unido, han anunciado los resultados de un estudio en el que buscaban saber cuánto calor es demasiado calor para el cuerpo humano. Los científicos han determinado que el límite en el que ya no somos capaces de regular nuestra temperatura corporal está entre 40 y 50 grados Celsius.

El pasado tres de julio fue declarado como el día más caluroso jamás registrado en la Tierra. La temperatura media global del aire medida a dos metros por encima de la superficie terrestre alcanzó los 17,01 grados Celsius, según datos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) recopilados por la Universidad de Maine, en EEUU. Al día siguiente, los datos marcaban aún más calor, 17,18 grados.

Y esta tendencia no tiene pinta de parar. Los nuevos récords de calor en todo el planeta sugieren que el 2023 será probablemente uno de los años más calurosos jamás registrados. Investigadores como Robert Rohde, de la Universidad de Berkeley, en EEUU, creen que esto se debe a que el doble efecto del cambio climático y el calentamiento provocado por el fenómeno de El Niño impulsan las temperaturas a nuevos máximos. 

Sin embargo, todavía no llegamos a entender del todo cómo afectan las temperaturas extremas al metabolismo humano, aunque el nuevo estudio nos da algo de luz. "Esta investigación aporta conocimientos fundamentales sobre cómo reaccionamos a entornos subóptimos y cómo lo 'óptimo' difiere entre personas con distintas características", explica Lewis Halsey, investigador principal del estudio y catedrático de Ciencias de la Vida y la Salud de la Universidad de Roehampton. Este trabajo, asegura, puede tener implicaciones para las condiciones de trabajo, el deporte, la medicina y los viajes internacionales.

Cuál es nuestro límite

El equipo se ha centrado en observar el intervalo de temperaturas en el que la tasa metabólica —la cantidad de energía mínima que necesita el cuerpo para realizar los procesos básicos— puede seguir controlando la temperatura de nuestros órganos vitales internos del cuerpo, como el corazón, los pulmones y el cerebro, sin consumir más energía de lo normal, lo que se conoce como temperatura central. 

Investigaciones anteriores ya han calculado la temperatura a la que nuestro cuerpo empieza a gastar energía para generar calor y combatir el frío exterior, la llamada temperatura crítica inferior. Sin embargo, apenas tenemos datos sobre la temperatura a partir de la cual nuestro cuerpo comienza a luchar con el calor, lo que sería nuestra temperatura crítica superior. De hecho, los científicos ni siquiera saben si los humanos tenemos una temperatura crítica superior ya que los mecanismos del cuerpo para mitigar el calor, la sudoración y la dilatación de los vasos sanguíneos, no consumen demasiada energía.

"Se ha trabajado mucho sobre el rango de temperaturas a las que prefieren vivir las distintas especies animales para que su tasa metabólica sea mínima y, por tanto, su gasto energético sea bajo", explica Halsey. "Extrañamente, la información sobre los humanos está mucho menos disponible cuando se consideran los límites superiores de nuestra zona neutra térmica".

Diferencias entre mujeres y hombres

El equipo de Halsey lleva realizando experimentos varios años para dar una respuesta a este misterio. En 2021 llevaron a cabo una serie de experimentos con 13 participantes menores de 60 años a los que hicieron permanecer semidesnudos durante una hora en una cámara en la que replicaron cuatro condiciones diferentes de temperatura y humedad, entre los 40 y 50 grados Celsius y el 25 y el 50 % de humedad. 

Los investigadores midieron las tasas metabólicas en reposo, la temperatura central, la presión arterial, la frecuencia cardiaca y la frecuencia respiratoria de los participantes y compararon sus resultados con mediciones de control tomadas a una temperatura en la que el cuerpo puede regular cómodamente la temperatura central, 28 grados Celsius con un 50% de humedad. 

Ahora han hecho otra ronda de experimentos en la que se le realizaron electrocardiogramas del corazón a 24 participantes, algunos de ellos participantes del estudio anterior, mientras estaban expuestos a 50 grados Celsius y condiciones del 25% de humedad. Los resultados de estas pruebas mostraron que la frecuencia cardiaca aumentaba más en las mujeres que en los hombres. 

"Encontramos algunos cambios considerables en las respuestas de la función cardiaca al calor entre categorías de personas, siendo el más llamativo el de los sexos", explica Halsey. "Es decir, por término medio, hombres y mujeres muestran algunas diferencias clave en sus respuestas cardiovasculares al calor".

Estos estudios se han realizado con un grupo pequeño de participantes muy homogéneo que vive en la misma región del mundo. El equipo asegura que sus experimentos están todavía en curso por lo que es posible que en el futuro añadan más variedad a la muestra y consigan resultados más específicos. 

"Estamos construyendo una imagen sobre cómo responde el cuerpo al estrés térmico, su capacidad de adaptación, los límites de esas adaptaciones y, sobre todo, la variedad de respuestas entre individuos. En un mundo que se calienta, estos conocimientos son cada vez más valiosos", añade el investigador.  

martes, 23 de febrero de 2021

Uno de cada cinco niños de la UE asegura estar creciendo infeliz y con ansiedad por el futuro


BRUSELAS.- Uno de cada cinco niños de la Unión Europea ha asegurado estar creciendo infeliz y con ansiedad por el futuro, según el informe 'Nuestra Europa. Nuestros Derechos. Nuestro Futuro' publicado este martes por ChildFund Alliance, Eurochild, Save The Children, UNICEF y World Vision en colaboración con la Comisión Europea.

El estudio, para el que se ha consultado a 10.000 niños de entre 11 y 17 de años, pretende ser un referente para configurar el diseño de la próxima Estrategia de la Unión Europea sobre Derechos de Infancia y la Garantía Infantil.

El documento indica que la pandemia de la COVID-19 ha empujado a los niños y jóvenes en Europa y otros lugares a sentir presión e incertidumbre.

En concreto, uno de cada diez niños encuestados ha señalado que vive con problemas de salud mental o síntomas como depresión o ansiedad, siendo las niñas las que se sentían en más riesgo que los niños, mientras los menores de más edad han comunicado mayores niveles de problemas.

Un tercio de los niños encuestados ha reconocido haber sufrido discriminación o exclusión, una situación que, asimismo, ha sufrido un 50 por ciento de niños con discapacidad, migrantes, minorías étnicas o del colectivo LGTBQ+.

Según el informe, también tres cuartas partes de los niños consultados han afirmado ser felices en la escuela, pero el 80 por ciento de los de 17 años ha dicho que sienten que la educación que se les ofrece no les prepara bien para el futuro.

En este sentido, la mayoría de niños ha subrayado que le gustaría hacer cambios en su vida escolar. En concreto, el 62 por ciento ha optado por tener menos deberes, y un 57 por ciento por tener clases más interesantes.

Asimismo, casi un tercio ha incidido en que les gustaría influir en el contenido del currículo escolar, con más actividades deportivas --33 por ciento--, aprendizaje sobre derechos de infancia --31 por ciento-- y más asignaturas artísticas --31 por ciento--.

Por otro lado, casi todos los menores encuestado han señalado que han escuchado hablar de derechos de infancia, mientras el 88 por ciento ha manifestado ser conscientes del cambio climático y su impacto en la comunidad; el 8 por ciento más o menos consciente y el 4 por ciento no estaba seguro.

"Esta consulta a niños es un punto de inflexión para nosotros en la Comisión Europea y supone un importante paso hacia una mayor participación infantil. Los niños son expertos en los asuntos que les preocupan y esta consulta demuestra una vez más que ya son importantes participantes en el aquí y ahora", ha precisado la vicepresidenta de la Comisión Europea, Dubravka Suica.

Por su parte, los representantes de ChildFund Alliance, Eurochild, Save the Children, UNICEF y World Vision han calificado el informe como "histórico", ya que es la primera vez que "tantos niños y jóvenes pueden directamente influir y dar forma a las políticas de la Unión Europea".

"No podría venir en un momento más importante, justo cuando los niños se enfrentan a las consecuencias psicológicas y concretas de la pandemia, que les ha obligado a adaptarse a una nueva realidad, durante los próximos años", han aseverado las organizaciones.

Igualmente, el comisario europeo de Empleo y Derechos Sociales, afirman, Nicholas Schmit, ha acogido "con gran satisfacción esta consulta" y ha agradecido a los miles de niños que han dado sus aportaciones. "Vuestras voces están siendo escuchadas", ha destacado.

"Construir una estrategia de derechos de infancia integral debe incluir todas las áreas relevantes, desde la salud hasta la inclusión social, pasando por la educación, la justicia respetuosa con la infancia, la infancia migrante y la participación en el proceso democrático. Es de la máxima importancia escuchar a los niños y conocer sus opiniones acerca de estos temas", ha insistido también el comisario europeo de Justicia, Didier Reynders.

La iniciativa servirá para poner "a los niños en el centro" en la próxima Estrategia de la UE sobre Derechos de Infancia, que, según el copresidente del Intergrupo del Parlamento Europeo de Derechos de Infancia, David Lega, irá en la dirección adecuada".

jueves, 18 de febrero de 2021

Los trabajos en los que se ha producido el mayor aumento de mortalidad durante la pandemia


 SAN FRANCISCO.- De todos los empleos, los trabajadores esenciales, sobre todo los afroamericanos, han visto cómo su riesgo de mortalidad ha aumentado durante la pandemia, según reveló un nuevo estudio de registros de defunción en California.

Los trabajadores del sector alimentario y agrícola fueron testigos de un aumento del 39 % en su tasa de mortalidad desde que comenzó la pandemia, según una investigación realizada en la Universidad de California en San Francisco en la que se analizaron los datos de los certificados de defunción de adultos en edad laboral en los últimos cuatro años en California. 

Sin embargo, el mayor riesgo recayó sobre los trabajadores hispanos y afroamericanos del sector ya que sus tasas de mortalidad aumentaron un 59 y 34 %, respectivamente. En cambio, las muertes entre las personas blancas que realizaron esos mismos trabajos solo aumentaron un 16 %.

Los empleos asociados al mayor aumento de mortalidad fueron: cocineros (60 %), operadores y licitadores de máquinas envasadoras y de llenado (59 %) y trabajadores agrícolas diversos (55 %).

“Se trata de trabajos con salarios bajos que son desempeñados fundamentalmente por personas afroamericanas”, le explicó a “Yahoo Money” Kate Duchowny, becaria postdoctoral en el Departamento de Epidemiología y Bioestadística de la Universidad de California en San Francisco. 

“No suelen disponer de las protecciones adecuadas en el puesto de trabajo ni del equipo de protección personal necesario para protegerse mientras realizan los trabajos que han mantenido en marcha la economía”.

Otros sectores con un alto aumento de la mortalidad fueron el transporte o la logística y los servicios, con un incremento del 28 y 27 % respectivamente. Otras ocupaciones con mayor riesgo de mortalidad fueron los panaderos, obreros de la construcción y trabajadores de la producción, entre otros.

Aunque los confinamientos fueron eficaces para frenar y detener la propagación del virus, este estudio reveló que las personas que siguieron trabajando se expusieron a un riesgo desproporcionadamente mayor de morir que los trabajadores que pudieron quedarse en casa.

lunes, 25 de enero de 2021

El mundo no aborda las necesidades de salud de 630 millones de mujeres y niños afectados por el conflicto armado


LONDRES.- Los conflictos armados son cada vez más complejos y prolongados, y constituyen una amenaza creciente para el acceso humanitario y la prestación de servicios de salud esenciales, que afectaron al menos a 630 millones de mujeres y niños, más del 8% de la población mundial, en 2017, según un nuevo informe dirigido por co-investigadores académicos y socios afiliados al Consorcio BRANCH.

Este informe, que expone los efectos de largo alcance de la guerra moderna en la salud de mujeres y niños, el es primero de cuatro que forman una serie que está siendo reproducida en 'The Lancet', y que sintetiza la evidencia existente con nuevos modelos y conocimientos de una variedad de socios de investigación locales, agencias humanitarias, y organizaciones de la sociedad civil.

Los autores destacan el fracaso de la comunidad global para priorizar la salud de las mujeres y los niños en áreas de conflicto, y piden un compromiso internacional de los actores humanitarios y donantes para enfrentar los desafíos políticos y de seguridad, junto con el consenso sobre un marco para identificar intervenciones de alta prioridad y llegar a las mujeres y los niños más vulnerables con la mejor atención posible.

"Las nuevas estimaciones proporcionan pruebas convincentes del enorme costo indirecto de la guerra moderna causado por enfermedades infecciosas fácilmente prevenibles, desnutrición, violencia sexual y mala salud mental, así como la destrucción de servicios básicos como el agua y las instalaciones médicas", señala el profesor Zulfiqar Bhutta del Center for Global Child Health, The Hospital for Sick Children en Toronto en Canadá y el Institute for Global Health & Development, The Aga Khan University, quien dirigió la Serie.

Hoy en día, más de la mitad de las mujeres y los niños del mundo viven en países que experimentan un conflicto activo. "La comunidad internacional no puede seguir ignorando su difícil situación. Es hora de un replanteamiento radical de la respuesta mundial que enfrenta los desafíos a la inseguridad, el acceso, política, coordinación y logística de la entrega de intervenciones de alta prioridad para mujeres y niños en entornos políticamente inestables e inseguros", añade.

La evidencia sugiere que el riesgo de morir por causas no violentas aumenta sustancialmente con la proximidad a conflictos más intensos y crónicos; las mujeres en edad fértil en África que viven cerca de los combates de mayor intensidad tienen tres veces más probabilidades de morir que las mujeres en áreas pacíficas, y el riesgo de muerte entre los lactantes es superior en más del 25%.

Se estima que entre 6,7 y 7,5 millones de bebés, y más de 10 millones de niños menores de 5 años, nacidos en un radio de 50 km de un conflicto armado, murieron a causa de las consecuencias indirectas de los combates en África, Asia y las Américas entre 1995 y 2015.

"Está claro que los efectos indirectos de los conflictos armados sobre las mujeres y los niños son mucho mayores que los efectos de los combates reales", explica el coautor de la serie, el doctor Hala Ghattas, director del Centro de Investigación sobre Población y Salud de la Universidad Americana de Beirut, Líbano.

"Pero la realidad podría ser mucho peor. La inseguridad y la insuficiencia de recursos hacen que los datos sean a menudo escasos y de mala calidad. Se necesita una inversión mucho mayor para fortalecer la recopilación de datos y la colaboración entre los organismos humanitarios y las autoridades locales para generar mejores, más fácilmente disponibles y procesables información para mejorar la respuesta en crisis humanitarias", añade.

En 2019, hubo 54 conflictos armados estatales en curso en 35 países, con un promedio de 20 años o más. Una vez confinado principalmente a naciones en guerra, los conflictos armados involucran cada vez más enfrentamientos entre naciones y grupos insurgentes que controlan grandes áreas geográficas, y se caracteriza por una falta de respeto por el Derecho Internacional Humanitario, el uso sistemático de armas explosivas y químicas en las ciudades, relaciones sexuales omnipresentes, violencia contra mujeres y niñas y guerra híbrida (por ejemplo, ciberataques y manipulación de las redes sociales).

"Dada la naturaleza cambiante de los conflictos armados, esta serie subraya la importancia de respuesta humanitaria que incluye el empoderamiento de las comunidades y los líderes locales, ya que están en mejores condiciones de brindar servicios que salvan vidas, servicios que dependen de las capacidades, percepciones y confianza de una comunidad", explica la coautora de la serie, la doctora Michele Barry, decana asociada senior de salud global y directora del Centro de Innovación en Salud Global de la Facultad de Medicina de la Universidad de Stanford.

La serie también evaluó la provisión de intervenciones de salud probadas para mujeres y niños en 10 países afectados por conflictos en diferentes etapas (por ejemplo, aguda, prolongada, posconflicto) de conflicto y condiciones geográficas, políticas y económicas: Afganistán, Colombia, República Democrática del Congo, Malí, Nigeria, Pakistán, Somalia, Sudán del Sur, Siria y Yemen.

Si bien comúnmente se da prioridad a una variedad de intervenciones que incluyen atención prenatal, atención obstétrica de emergencia, vacunación infantil y alimentación de lactantes y niños pequeños, la evidencia sugiere que la prestación de muchos servicios que salvan vidas, incluidos la mayoría de los servicios sexuales, reproductivos, neonatales y adolescentes servicios de salud, "es limitado".

Como primer paso para llenar la brecha de orientación, los autores piden que los actores de la salud humanitaria, incluidas las agencias globales y locales y las ONG, y el mundo académico que trabajan en situaciones de conflicto, establezcan un marco de toma de decisiones para guiar la selección de intervenciones prioritarias y mejorar la rendición de cuentas.

"Si bien las necesidades de las comunidades afectadas por conflictos son grandes, sus voces a menudo no se escuchan o se pasan por alto, por lo que es imperativo que tomen asiento en la mesa, y que los actores humanitarios los escuchen, cuando se tomen decisiones que les conciernen", explica la coautora de la serie, la profesora asistente Neha Singh, codirectora del Centro de Salud en Crisis Humanitarias de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres, Reino Unido.

"Es imperativo que el mundo haga esfuerzos más concertados para reducir el riesgo de conflicto, pero hasta que eso suceda, mejorar la prestación de servicios de salud y nutrición para mujeres, niños y adolescentes afectados por conflictos sigue siendo una responsabilidad ética y moral", añade.

viernes, 8 de enero de 2021

Evidencia de que la vitamina D "reduce infecciones, hospitalizaciones y muertes" y es beneficiosa contra el Covid


GINEBRA.- Un grupo de 120 expertos en el área de salud, ciencia y medicina ha redactado una carta abierta enviada a los gobiernos del mundo. Es un escrito que hace referencia a la crisis sanitaria global, provocada por la Covid-19.

Los profesionales sanitarios que han participado en la iniciativa provienen del Reino Unido, EE. UU. y países de la Unión Europea. Estos expertos subrayan que hay evidencia científica clara de que “la vitamina D reduce las infecciones, hospitalizaciones y muertes por Coronavirus”.

En la carta, los científicos piden un incremento urgente e inmediato de los niveles de vitamina D en los pacientes, y en la población en general. Este aumento debería alcanzar las 4.000 Unidades Internacionales (UI) por día en el caso de los adultos sanos, o en el peor de los casos al menos 2.000 UI, según firman los profesionales mencionados en la carta enviada a gobiernos de todo el mundo.

Esto se produce pocos días después de que los organismos de salud del gobierno del Reino Unido, SACN y NICE, negaran que exista suficiente evidencia para apoyar el aumento de la ingesta de vitamina D para prevenir o ayudar a combatir la Covid-19. Los científicos involucrados declaran que los patrones globales y los factores de riesgo para la pandemia y la deficiencia de vitamina D coinciden debido al impacto en la función inmunológica.

Concretamente, los expertos apuntan que, según la investigación, “los niveles bajos de vitamina D aumentan notablemente la probabilidad de infecciones por Covid-19”.

Estos expertos dicen que los nuevos mecanismos específicos del SARS-Cov-2 se comprenden muy bien en la actualidad. De hecho, se han llevado a cabo diferentes estudios e investigaciones en los últimos meses que coinciden en que la vitamina D influye directamente en los resultados de Covid-19.

Más de 70 estudios muestran que los niveles más altos de vitamina D están asociados con tasas más bajas de infección y menor riesgo de hospitalización, UCI o muerte. Así lo constatan, según los científicos que participan en la carta abierta, diversos ensayos controlados aleatorios (ECA) y estudios cuasiexperimentales publicados recientemente.

Los principales organizadores de la campaña son Karl Pfleger (EE. UU.) y Gareth Davies (Reino Unido), ambos tienen experiencia en Inteligencia Artificial y Ciencia de Datos, así como en Medicina. 

La carta tiene una lista creciente de 120 signatarios, más de cien de ellos son médicos y/o doctores, mientras que aproximadamente 60 de los expertos ejercen la docencia en el campo de la medicina. Entre ellos se incluyen dos parlamentarios británicos, David Davis y Rupa Huq, que también firmaron la carta.

Cabe destacar la participación de Martin Hewison, profesor de endocrinología molecular en la Universidad de Birmingham. Se trata de una de las principales autoridades mundiales en vitamina D. Hewison firmó la carta tras criticar duramente a SACN y NICE, calificando sus informes de decepcionantes.

El profesor británico fue muy crítico con el último informe de NICE, afirmando: “NICE, SACN y PHE continúan promoviendo la idea de la 'toxicidad' de la vitamina D, a pesar de que no hay evidencia de esto en los ensayos donde se usaron hasta 4.000 UI por día. Muchos investigadores de la vitamina D han trabajado incansablemente durante el verano para proporcionar un marco en el que la suplementación de vitamina D podría incorporarse a las estrategias generales que se utilizan para derrotar al Covid-19”.

Otros profesionales de la salud y expertos en nutrición consultados coinciden en esta valoración, como Mikel García Iturrioz, director técnico de Misohi Nutrición, que señala "existe una relación indiscutible entre la vitamina D y el sistema inmunológico.  Asimismo, la evidencia que respalda un efecto protector de la vitamina D frente a la gravedad de la Covid-19 es muy sugerente. La suplementación de Vitamina D puede aportar una cierta protección con un coste económico bajo y una elevada seguridad”.

El diputado David Davis, uno de los firmantes de la carta, ha sido un firme partidario de la vitamina D durante toda la pandemia. “La evidencia de varias docenas de estudios muestra que la deficiencia o insuficiencia de este nutriente está implicado en comprometer la respuesta inmune del cuerpo a las enfermedades respiratorias en general y al Covid-19 en particular”, ha señalado el político.

Davis ha continuado diciendo que “el efecto probable de corregir esta deficiencia es disminuir la susceptibilidad a la infección y reducir la morbilidad y la mortalidad entre los infectados por el virus”. Asimismo, ha querido subrayar que “en el improbable caso de que toda esta evidencia sea un artefacto, los costos y los riesgos para la salud serían mínimos”.

En cambio, según Davis, en el caso de que las fuentes estén en lo cierto acerca del papel de la vitamina D para tratar la Covid-19, “sería irresponsable no administrársela a todos los grupos que están en riesgo de la enfermedad. Salvará vidas, mejorará la inmunidad de la población y ayudará a reducir el impacto médico y económico mientras esperamos el lanzamiento universal de las vacunas”, ha matizado.

Por otra parte, el diputado británico también ha hablado acerca de la dosis indicada. “Debe ser suficiente para corregir la deficiencia existente, lo que significa hasta diez veces la ingesta diaria recomendada en el Reino Unido”, ha asegurado Davis.

Por último, el signatario David S Grimes, gastroenterólogo jubilado, ha hecho campaña para que la vitamina D se tome más en serio durante los próximos años. “NICE y SACN han ignorado las investigaciones pasadas y actuales, han negado el uso de calcifediol, una forma de vitamina D de acción rápida, en el tratamiento de la neumonía por Covid-19, a pesar de que en un ensayo clínico se demostró que tiene una eficacia del 96%”.

Grimes va más allá que sus compañeros, recordando que ha habido 25.000 muertes por Covid-19 en Reino Unido desde que se publicara aquel estudio. No obstante, el experto comenta que “NICE continúa afirmando que 'no hay evidencia suficiente'. Tienen mucho por lo que responder. Son una desgracia nacional”, ha sentenciado.

La carta completa está publicada en la página web VitaminDforAll.org  

jueves, 10 de diciembre de 2020

El 75% de las enfermedades infecciosas que afectan a las personas tienen un origen animal


 LYON/MADRID.- El 75 por ciento de los agentes patógenos causantes de nuevas enfermedades infecciosas que afectan a las personas tienen origen animal, según han avisado expertos con motivo de la presentación del 'Manifiesto: desafíos del siglo XXI en prevención, bienestar y salud animal', impulsado por Boehringer Ingelheim Animal Health.

"Todo lo que ha favorecido el contacto de las personas con la vida salvaje ha facilitado que los patógenos que sólo afectaban a los animales salvajes hayan llegado a las personas y, aunque muchos no suponen un problema importante de salud pública, otros sí pueden producir epidemias locales o pandemias como la que estamos viviendo ahora con el coronavirus", ha dicho el coordinador del Centro Colaborador de la Organización Mundial de la Sanidad Animal (OIE) para la investigación y control de enfermedades emergentes y re-emergentes del cerdo, Joaquim Segalés.

Precisamente por ello uno de los principales objetivos del manifiesto es impulsar el debate entorno al enfoque 'One Health' ('Una Salud'), concepto que evidencia que si los animales "están bien", las personas también lo pueden estar.

En este sentido, en el trabajo se destaca la importancia de la interacción y colaboración entre la medicina humana y la veterinaria para el control de las patologías emergentes de origen zoonótico, ya que su detección temprana en los animales permitiría descubrir o anticipar más del 90 por ciento de las nuevas zoonosis.

"Las autoridades sanitarias todavía no se han dado cuenta de la importancia que tiene la 'One Health'", ha lamentado durante la presentación del manifiesto el experto del European College of Bovine Health Management (ECBHM), Luis Miguel Cebrián Yagüe.

Al respecto, los expertos han subrayado el "relevante" papel que juegan los veterinarios a la hora de investigar la aparición de brotes, establecer programas de vigilancia en las poblaciones animales, reducir su prevalencia en los animales domésticos mediante programas de control y erradicación y monitorizar su existencia en las poblaciones de animales silvestres.

Además, y teniendo en cuenta que el 20 por ciento de las pérdidas en la producción animal mundial están causadas por enfermedades transmisibles, han subrayado la labor del veterinario como garante de la sanidad animal y de la seguridad alimentaria.

Por ello, a juicio de los especialistas, la hoja de ruta para 2030 pasa necesariamente por progresar en el enfoque 'One Health', en el que múltiples sectores se comunican y colaboran para diseñar y aplicar programas, políticas, leyes e investigaciones que permitan alcanzar mejores resultados de salud pública.

"Sin embargo, hasta el momento no ha existido una apuesta firme para su efectiva implementación, un objetivo para el que deben consensuarse indicadores que sirvan para medir su avance y fórmulas que permitan evaluar la eficacia de su implantación para la resolución de problemas", han enfatizado

En este horizonte, y teniendo en cuenta "que todavía está vigente un paradigma basado en tratar los problemas de salud, en lugar de prevenirlos", los especialistas consideran que la educación es básica para avanzar en la cultura preventiva, con el fin de que la población tome conciencia de la relevancia de anteponerse a lo que puede ocurrir.

Asimismo, el director del laboratorio de referencia de la Organización Mundial de la Sanidad Animal (OIE) para Peste Porcina Africana, el español José Manuel Sánchez-Vizcaíno Rodríguez (en la imagen), ha abogado por transmitir de forma adecuada qué son las vacunas y el imprescindible papel que han tenido y siguen teniendo en el control de muchas patologías.

"Las vacunas son tan extraordinarias que la gente se piensa que ya no hay enfermedades, pero no todos son conscientes de que el hecho de que no existan algunas patologías es gracias a la inmunidad que la sociedad ha adquirido con la vacunación. De hecho, si se dejara de vacunar a la población aparecerían de nuevo algunas enfermedades", ha dicho el experto.

Por ello, y al igual que se plasma en el manifiesto, ha señalado la necesidad de recuperar la confianza de la población en este importante campo, en el que uno de los principales desafíos actuales es conseguir la inmunización frente a un amplio espectro de antígenos y lograr una inmunidad rápida y prolongada. "Si no hay una inmunidad de rebaño cualquier enfermedad puede volver", ha advertido.

Finalmente, y respecto a las bacterias resistentes a los antibióticos, una de las amenazas más graves en la actualidad, la jefe de Servicio de Área Preclínica y Eficacia Clínica del Departamento de Medicamentos Veterinarios de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), Cristina Muñoz, ha recordado que cada año se producen en España 3.000 muertes por esta causa.

"Es una de las amenazas más graves a las que el mundo se enfrenta en la actualidad, por lo que constituye uno de los retos más candentes, tanto a nivel humano como veterinario. Sin embargo, estos medicamentos resultan indispensables para la salud humana y el bienestar animal, de modo que deben usarse siempre que sea preciso, aunque la mejor manera de reducir su utilización es previniendo la aparición de infecciones bacterianas", zanjan en el manifiesto los expertos.

lunes, 23 de noviembre de 2020

La UE planea facilitar el acceso a los medicamentos genéricos

 BRUSELAS.- La Comisión Europea quiere facilitar a los pacientes el acceso a medicamentos genéricos más baratos, según un borrador, en una decisión que podría recortar los ingresos de las grandes empresas farmacéuticas.

El ejecutivo de la UE ha esbozado su estrategia para el sector en un documento que se publicará el martes, con el objetivo de hacer los medicamentos más asequibles y evitar la dramática escasez que se vivió en la primera fase de la pandemia de COVID-19 en primavera.

“La Comisión considerará políticas específicas que apoyen una mayor competencia de los medicamentos genéricos y los biosimilares”, dice el documento.

Las versiones genéricas de los medicamentos son copias más baratas de los patentados y se basan en los mismos principios activos. SOlo pueden ser comercializadas por los fabricantes una vez expiran los derechos de propiedad intelectual del medicamento original.

La propuesta dice que las normas de defensa de la competencia de la UE se aplicarán de manera más estricta para detener a las empresas farmacéuticas titulares de patentes que “obstaculicen la entrada o la expansión de las versiones más asequibles de medicamentos genéricos y biosimilares de sus genéricos”.

Entre las posibles medidas de la UE, previstas para 2022, figuran la eliminación de las barreras que retrasan la entrada de los genéricos en el mercado, una mayor aceptación por parte de los sistemas de salud y disposiciones más claras para la realización de ensayos sobre productos patentados para apoyar las solicitudes de autorización de comercialización de genéricos.

La Comisión también dice que los incentivos y obligaciones para las empresas farmacéuticas podrían revisarse para 2022, a fin de vincularlos más estrechamente a los requisitos de una distribución más amplia y una mayor competencia.

Esto podría exigir a las farmacéuticas que pongan sus medicamentos patentados a disposición de todos los Estados miembros de la UE o arriesgarse a un período más corto de derechos de propiedad intelectual. Los países más pequeños no suelen estar en el radar de los grandes fabricantes de medicamentos porque son menos rentables.

Entre los medicamentos que escasean o no existen en el bloque, se encuentran los antibióticos y los medicamentos para niños y enfermedades raras. La Comisión estima que el 95% de las más de 7.000 enfermedades raras conocidas no tienen tratamiento hasta la fecha.

La escasez en el bloque se agravó durante la primera ola de la pandemia, entre prohibiciones de exportación y otras restricciones comerciales, así como después de que la India frenara la exportación de paracetamol, tras lo cual el analgésico desapareció temporalmente de los estantes en muchos países de la UE.

En el documento de la Comisión se dice que en 2022 se introducirán medidas para impulsar la “autonomía estratégica” de la UE, entre ellas la notificación anticipada de los desabastecimientos y una mayor transparencia sobre las existencias.

martes, 18 de febrero de 2020

El calentamiento y la mala alimentación, una "amenaza inmediata" para la salud infantil

LONDRES.- La infancia está desprotegida en todo el mundo frente a la "amenaza inmediata" que suponen para su salud el cambio climático y la mala alimentación, según un informe de la ONU que se publicará mañana miércoles en la revista médica británica The Lancet

Los avances realizados en los últimos 20 años en el ámbito de la salud de los más jóvenes se encuentran "hoy en día en punto muerto" e incluso "amenazados", afirman los autores del informe encargado por la OMS y UNICEF.
El grupo de 40 expertos independientes en salud infantil sostuvo que ningún país está protegiendo a estas generaciones de los nocivos impactos de las emisiones de dióxido de carbono, la destrucción de la naturaleza y de los alimentos procesados y altamente calóricos. 
El calentamiento global, provocado esencialmente por los países ricos, "amenaza el futuro de todos los niños", al suponer un nuevo riesgo para su salud: desde las olas de calor hasta la propagación de enfermedades tropicales.
El informe también denuncia la publicidad de los alimentos grasos, azucarados, del alcohol y del tabaco y su efecto pernicioso entre el público infantil.
"El mensaje principal es que ningún país está protegiendo la salud de los niños hoy en día ni su futuro", según Anthony Costello, director del Instituto de Salud Global del University College de Londres.
"Cuando analizamos el impacto de la contaminación del aire en los pulmones de los niños, nos damos cuenta de que tenemos poco tiempo para arreglar esta cuestión", dijo.
"Tenemos las soluciones, pero nos falta el liderazgo político y la voluntad de aplicarlas", dijo.
El informe incluye una clasificación de 180 países en función de los índices de mortalidad infantil, educación y alimentación. Países pobres como República Centroafricana y Chad se sitúan a la cola, mientras que Noruega y Holanda encabezan la lista.
Sin embargo, este escalafón prácticamente se invierte cuando se analiza el impacto de la contaminación del aire respecto a las emisiones de dióxido de carbono per capita.
"Los líderes mundiales están fallando a los niños y a la juventud: no protegen su salud, sus derechos ni su planeta", deploró el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus.
Unos 250 millones de niños menores de cinco años en países con ingresos bajos y medios corren el riesgo de sufrir retrasos debido a la malnutrición y otros impactos de la pobreza, según los autores del informe.
Al mismo tiempo, el número de niños obesos en el mundo se multiplicó por 11 desde 1975 y alcanzó los 124 millones.
En algunos países, los niños ven hasta 30.000 anuncios en televisión cada año. Y pese a las regulaciones, un estudio mostró por ejemplo que los niños en Australia están expuestos a 51 millones de anuncios sobre bebidas alcohólicas. "La regulación de la industria fracasó", según Costello.
"Y la realidad podría ser peor: tenemos nuevos datos sobre la enorme expansión de la publicidad en las redes sociales y los algoritmos destinados a nuestros hijos".
Los autores instan a los gobiernos a reducir radicalmente las emisiones de dióxido de carbono en acorde a los objetivos del Acuerdo de París y a endurecer la regulación de la publicidad.

martes, 9 de abril de 2019

La contaminación del aire provocó la muerte de 600.000 personas en Europa entre 1991 y 2010

VIENA.- La investigadora española de la Universidad de Murcia Patricia Tarín ha presentado en la Asamblea General de la Unión Europea de Ciencias de Geofísica los resultados de su último estudio, en el que determina los efectos para la salud que tiene respirar el contaminante PM 2,5.

Esta asamblea se está celebrando en Viena y cuenta con la asistencia de más de 15.000 científicos de toda Europa. El estudio realizado por Tarín determina que entre 1991 y 2010 fallecieron en toda Europa 600.000 personas por enfermedades causadas por esta partícula. En concreto, la investigación se ha centrado en cuatro causas de mortalidad: cáncer de pulmón, derrame cerebral, problemas de corazón y problemas respiratorios.
"Una de las conclusiones a las que hemos llegado es que la probabilidad de sufrir estas enfermedades por respirar esta materia particulada aumentan cuanto más joven eres. Los mayores de 65 años tienen menos posibilidades de tener una de estas enfermedades por esta causa, pero cuando la desarrollan, su mortalidad es mayor", explica la investigadora de la Universidad de Murcia.
Este contaminante puede llegar al aire a través de fuentes naturales como las emisiones de volcanes o las nubes del desierto, pero principalmente se encuentra en el aire por fuentes producidas por el hombre, como consecuencia del tráfico y de los efectos de la producción energética. Los habitantes de las grandes ciudades son los más expuestos a la materia particulada PM 2,5. Los niños y las embarazadas son dos de los grupos de población más sensibles a sus efectos.
La investigación, elaborada como parte de la tesis doctoral de Tarín y realizada en el marco de la actividad del Grupo de Modelización Atmosférica Regional de su Universidad, ha dividido Europa en tres grandes áreas para conseguir resultados más detallados.
Las cuestiones que se han tenido en cuenta en esta diferenciación son el funcionamiento de los diferentes sistemas sanitarios y la economía basada en producción mediante el uso de combustibles fósiles, así como sus emisiones en la producción energética.
Con esta premisa, en la región de Europa del Este se habrían producido 370.000 de esas 600.000 muertes; en la región Centro (Alemania, Dinamarca, Países Bajos y países escandinavos) se concentran 86.000 de los fallecimientos; y en la región Oeste (Francia, Reiuno Unido, Portugal, Italia y España) la cifra de fallecidos por estas cuatro enfermedades llegó a 57.000 durante el periodo de estudio.
Patricia Tarín, además, presentó en Viena los resultados de una estimación del futuro de la salud ambiental en estas tres regiones como consecuencia del efecto del contaminante PM 2.5 para el periodo comprendido entre 2031 y 2050.
Para esta estimación, la investigadora ha utilizado como escenario la situación más catastrófica que plantea el Panel Intergubernamental por el Cambio Climático. "En este escenario, la mortalidad por este contaminante aumentaría en los países del Este y en los países de la región Oeste, mientras que descendería en los de la región Centro", detalla Tarín, quien apunta a que esta penalización por el cambio climático para la salud de los europeos parece inevitable salvo una intervención en favor del desarrollo de energías renovables.
Sus próximos trabajos van encaminados a determinar cómo cambiaría el escenario del futuro si se produjera una mayor inversión en estas energías limpias.

lunes, 17 de diciembre de 2018

Más empresas apuestan por la semana de cuatro días para combatir el estrés

BERLÍN.- ¿Trabaja cuatro días a la semana pero le pagan por cinco? Suena demasiado bien para ser verdad, pero empresas de todo el mundo que han reducido su semana laboral han descubierto que la medida conduce a una mayor productividad, una plantilla más motivada y menos agotamiento. 

“Es mucho más saludable y hacemos un mejor trabajo si no estamos trabajando un número excesivo de horas”, dijo Jan Schulz-Hofen, fundador de Planio, una compañía de software de gestión de proyectos con sede en Berlín, quien presentó una semana de cuatro días a la 10 miembros de la plantilla a principios de este año.
En Nueva Zelanda, la compañía de seguros Perpetual Guardian registró una caída en el estrés y un incremento en el compromiso de los empleados al realizar una prueba con una semana de 32 horas este año.
También en Japón, el Gobierno está alentando a las empresas a dar libre el lunes por la mañana, aunque la experiencia dice que, en un país con niveles relativamente elevados de adicción al trabajo, otros planes para convencer a los empleados de que se lo tomen con calma han surtido poco efecto.
El Congreso de Sindicatos de Británico (TUC, por sus siglas en inglés) está presionando para que todo el país pase a una semana de cuatro días para finales de siglo, una iniciativa apoyada por el opositor Partido Laborista.
El TUC argumenta que una semana más corta es una manera de que los trabajadores puedan compartir la riqueza generada por las nuevas tecnologías como el aprendizaje de las máquinas y la robótica, al igual que ganaron el derecho al fin de semana libre durante la revolución industrial.
“Reduciría el estrés de los malabares entre la vida laboral y la familiar, y podría mejorar la igualdad de género. Las empresas que ya lo han probado dicen que es mejor para la productividad y el bienestar de la plantilla”, dijo la jefa de asuntos económicos de TUC, Kate Bell.
Lucie Greene, experta en tendencias de la consultora J. Walter Thompson, dijo que se está produciendo un movimiento de reacción en contra de la carga excesiva en el trabajo, algo que se aprecia en la oleada de críticas después de que el jefe de Tesla, Elon Musk, tuiteara que “nadie ha cambiado el mundo trabajando 40 horas a la semana”.
“La gente está comenzando a dar un paso atrás con esta vida digital de 24 horas que tenemos ahora y se da cuenta de que los problemas de salud mental están constantemente conectados al trabajo”, dijo Greene.
Una encuesta reciente entre 3.000 empleados en ocho países, incluidos Estados Unidos, Reino Unido y Alemania, mostró que casi la mitad pensaba que podrían terminar sus tareas fácilmente en cinco horas al día si no tuvieran interrupciones, a pesar de lo cual muchos de ellos superan las 40 horas semanales, con Estados Unidos a la cabeza, donde el 49 por ciento dijo que trabajaban horas extra.
“Siempre ha habido adictos al trabajo. Como tienes la tecnología, siempre estás trabajando, por lo que la gente se está quemando”, dijo Dan Schawbel, director de la firma de desarrollo ejecutivo Future Workplace, que realizó la encuesta.
Schulz-Hofen, un ingeniero de software de 36 años, probó la semana de cuatro días después de darse cuenta de que necesitaba bajar el ritmo tras una década de intenso trabajo en el lanzamiento de Planio, cuyas herramientas le permitieron realizar un seguimiento del tiempo empleado.
“No terminé menos tareas en cuatro días que en cinco porque en cinco días crees que tienes más tiempo, te tomas más tiempo, te permites más interrupciones, alargas un poco el tiempo del café o charlas con otros colegas”, dijo Schulz-Hofen.
“Me di cuenta de que, con cuatro días, tengo que ser rápido, debo estar concentrado si quiero tener libre el viernes”.
Schulz-Hofen y su equipo discutieron varias opciones antes de optar por que todos trabajaran de lunes a jueves. Rechazaron la idea de horarios flexibles porque agrega complejidad administrativa, y tampoco optaron por una semana de cinco días con horarios más cortos, ya que es demasiado fácil que la jornadas se acaben prolongando.
Los clientes que llaman un viernes escuchan un mensaje pregrabado que explica por qué no hay nadie en la oficina.
“Recibimos una reacción inesperada de los clientes. La mayoría de nuestros clientes no se quejaron. Estaban celosos”, dijo Schulz-Hofen.
Gray New York, una agencia de publicidad propiedad de WPP, lanzó un programa en abril para permitir que el personal trabaje una semana de cuatro días por el 85 por ciento del salario a tiempo completo.
Schawbel espera que la idea se extienda a más empresas y países, pero probablemente no en el suyo: “Creo que Estados Unidos será el último país en darnos libres los lunes por la mañana porque estamos muy acostumbrados a esta forma de trabajar”.

lunes, 17 de julio de 2017

Los requisitos globales de salud ascienden a 371.000 millones de dólares anuales hasta 2030

LONDRES.- Cumplir con los requisitos esenciales de gastos en salud para el 2030 implicaría inversiones de donantes y de gobiernos de hasta 58 dólares por persona al año, o 371.000 millones de dólares anuales, dijo el lunes la Organización Mundial de la Salud (OMS). 

En el mejor caso en el que se incremente la inversión para cumplir con las metas, se podrían evitar unas 97 millones de muertes prematuras hasta el 2030, y se añadirían hasta 8,4 años en la expectativa de vida en algunas naciones, según un reporte de la OMS.
Aunque la mayoría de los países puede costear los fondos necesarios, las naciones más pobres necesitarán ayuda de donantes, añadió.
Las Metas de Desarrollo Sostenible (SDG, por sus siglas en inglés) fueron adoptadas por Naciones Unidas en 2015 como la lista de asuntos pendientes para los próximos 15 años y cubren 17 objetivos y 169 propósitos destinados a crear un mundo más saludable, seguro y justo al 2030.
"Los gastos universales de salud finalmente consisten en una opción política. Es responsabilidad de cada país y de cada gobierno cumplir con sus metas", dijo Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, en un comunicado que acompañó el reporte.
Llamado "Gastos de Salud de SDG" y publicado en la revista Lancet Global Health, el informe indicó que, en un escenario "ambicioso", lograr los objetivos requeriría un aumento de la inversión desde 134.000 millones de dólares anuales a 371.000 millones de dólares al año hasta el 2030.
Un escenario de "progreso", menos ambicioso, en el que el mundo cumpliría con dos tercios o más de los objetivos tipificados como SDG, requeriría que la inversión suba a 274.000 millones de dólares al 2030.
El reporte indicó que el 85 por ciento de los costos pueden ser asumidos por gobiernos pero que 32 de las naciones más pobres del mundo seguirán necesitando asistencia de donantes.

jueves, 9 de junio de 2016

Las muertes por contaminación del aire se duplicarán para 2060, según la OCDE

PARÍS.- Las muertes prematuras en el mundo a causa de la contaminación del aire se duplicarán o triplicarán para 2060, según un estudio divulgado hoy por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Los decesos prematuros por ese fenómeno superaron los tres millones en el año 2010, detalla la pesquisa en la que se precisan los costes económicos de dicho tipo de polución.

En datos absolutos, la Organización puntualizó que las muertes prematuras aumentarán en la mayor parte de las grandes regiones, en particular en Asia.

Explicó que en términos globales, la contaminación recortará el Producto Interno Bruto (PIB) en un uno por ciento para 2060, lo que equivale a 2,6 billones (millón de millones) de dólares anuales a causa de los días de baja laboral, los gastos sanitarios y la disminución de la productividad agrícola.

Los impactos serán muy desiguales entre unas y otras regiones debido a los diferentes niveles de contaminación.

Los mayores en términos relativos se darán en la región del Caspio, en China, en algunos países europeos y en Rusia.

Acorde con la información divulgada, el efecto de recorte de la producción será inferior al 0,5 por ciento del PIB en Europa occidental, en Norteamérica o en Latinoamérica, así como en Australia, Nueva Zelanda o Sudáfrica.

La OCDE también evaluó los costos en términos de pérdida de bienestar por la contaminación del aire, que pasarán de tres billones de dólares en 2015 a entre 18 y 25 billones en 2060.

Dichos cálculos se realizaron sobre la base de proyecciones de algunos de los principales contaminantes, como el dióxido de sulfuro, los óxidos de nitrógeno y el carbón negro.

martes, 24 de mayo de 2016

La OMS admite que el mundo “no está preparado” para hacer frente a enfermedades infecciosas emergentes

GINEBRA.- La directora general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Margaret Chan, ha reclamado la necesidad de mejorar la gestión de emergencias sanitarias tras las últimas epidemias del ébola o el virus Zika ya que, a su juicio, han demostrado que “el mundo no está preparado” para hacer frente a la amenaza de enfermedades infecciosas emergentes o reemergentes.

Con esta advertencia ha abierto la 69ª edición de la Asamblea Mundial de la Salud que se celebra desde este lunes en Ginebra (Suiza), donde no obstante ha celebrado los recientes avances que se han producido a nivel global en materia de salud pública, sobre todo en la lucha contra el VIH, la tuberculosis, la malaria o la polio, así como en la salud materno-infantil.
No obstante, ha señalado Chan, es necesario acometer reformas y estar alerta ante posibles epidemias infecciosas “teniendo en cuenta a lo que nos enfrentamos en este momento y las próximos sorpresas que seguro que vendrán”, sobre todo porque “pueden propagarse rápidamente por todo el mundo”.
Además, la máxima responsable de este organismo de Naciones Unidas también ha alertado de los desastres “a cámara lenta” que están provocando el cambio climático, la resistencia a antibióticos y el aumento de las enfermedades crónicas no transmisibles como el cáncer, las enfermedades pulmonares y cardiovasculares y la diabetes.
“Si no se controlan, estos desastres a cámara lenta pueden provocar daños irreversibles”, según ha reconocido Chan, que aboga por poner la salud en el centro de los objetivos del desarrollo para 2030 y defender una cobertura sanitaria universal para lograr estos objetivos. “Debe ser el objetivo de todos, es la máxima expresión de igualdad, para que nadie se quede atrás”, ha señalado.
En el marco de esta primera sesión, celebrada este lunes, el ministro de Salud de Omán, Ahmed bin Mohammed al-Saidi, ha sido elegido nuevo presidente de la Asamblea Mundial de la Salud, que también contará como vicepresidentes con los ministros del ramo de Armenia, Chad, Malasia, Panamá y Timor-Oriental.
Los 3.500 delegados de los 194 Estados miembros de la OMS analizarán a lo largo de esta semana los principales temas sanitarios que preocupan a nivel global, como la gestión de emergencias sanitarias y la creación de un reglamento sanitario internacional, medidas para reforzar los sistemas sanitarios, las enfermedades y los factores de riesgo más prevalentes, los efectos de la contaminación atmosférica en la salud, el consumo de tabaco, la violencia y la seguridad vial, entre otros temas.