lunes, 14 de noviembre de 2011

Monti apunta a un Gobierno mixto de políticos y tecnócratas

ROMA.- El primer ministro italiano, Mario Monti, apunta a un Gobierno formado por políticos y tecnócratas que tenga como "horizonte temporal" el final de la legislatura en 2013, según han confirmado varios representantes políticos tras celebrar una reunión con el nuevo mandatario.

   Según ha explicado el representante de 'Liberales para Italia', Roberto Antonione, Monti estaría preparando un Gobierno "con una representación política a los máximos niveles" aunque también con la presencia de varios técnicos, al finalizar la reunión que ha mantenido con el nuevo 'premier' italiano.
   Además, el representante de la Alianza Centro por la Libertad (ADC), Francesco Pionati, ha afirmado que el "horizonte temporal" de Monti para su nuevo Gobierno es el final de la legislatura en 2013, que no ha finalizado el anterior Ejecutivo, liderado por Silvio Berlusconi.
   Por su parte, el partido Liga Norte no ha participado a la ronda de consultas que el nuevo primer ministro ha comenzado este lunes, ya que han decidido que pasarán a la oposición ante la creación de un Gobierno de emergencia.
   El líder de la Liga Norte, Umberto Bossi, pidió que se celebraran elecciones tras la dimisión del primer ministro, Silvio Berlusconi, y el 'número dos' de la Liga, Roberto Maroni  afirmó que si se creaba finalmente un Gobierno liderado por Monti, "pasarían a la oposición".
Precisamente, la Liga ha hecho efectiva esta oposición poniendo en marcha el llamado 'Parlamento del norte', una iniciativa que pretende reforzar la independencia del norte de Italia frente al sur y que había quedado en suspenso desde que la Liga no estaba ya en la oposición, en 1992. La secretaria política de la Liga ha subrayado que las 'sesiones' de este parlamento comenzarán el 4 de diciembre.

La desconfianza de los mercados lleva a la prima de riesgo italiana a máximos históricos

MADRID.- La prima de riesgo del bono español a diez años respecto a su homólogo alemán alcanzaba este lunes máximos históricos y superaba los 430 puntos básicos, arrastrada todavía por la incertidumbre sobre la situación de Italia en un clima de "pánico" y desconfianza en los mercados financieros. 

   En concreto, el diferencial de los bonos españoles a diez años respecto al 'bund' aumentaba después del cierre de la sesión bursátil hasta los 434,8 puntos básicos, en comparación con los 401 enteros en los inició la sesión, con una rentabilidad del 6,115%.
   Por su parte, la prima de riesgo de Italia repuntaba de nuevo hasta los 495 puntos básicos, frente a los 463,9 puntos del inicio de la jornada, con una rentabilidad del 6,770%.
  Los analistas coinciden en que es complicado hacer cualquier tipo de estimación sobre hacia donde puede evolucionar el mercado de deuda en los próximos días o semanas, dada la volatilidad que se está viendo en ellos, como demostró el bono italiano al superar la semana pasada el 7%, nivel que en su momento propicio los rescates de Grecia, Irlanda o Portugal, y luego descender alrededor de 100 puntos básicos.
   Asimismo, todos inciden en que este repunte de la prima de riesgo española va a tener repercusiones en el endeudamiento, ya que disparará los intereses tanto de la deuda pública como de otros emisores que estén relacionados como la deuda española, como los bancos y empresas el país. De hecho, puede tener consecuencias a corto plazo en las subastas que celebra el Tesoro español este martes y jueves.

La vieja Europa se queda aislada

El presidente chino dirigiéndose a los países asistentes

BRUSELAS.- La vieja Europa se queda aislada. Enrocada en sus problemas de deuda, cambios de gobierno y crisis socio-laborales, ya pocos cuentan con ella. Mientras las aguas revueltas de Europa engullen el proyecto europeo, en las del Pacífico emergen los nuevos países ricos. Y en ese torbellino Estados Unidos, hasta ahora principal aliado de la UE, ha salido lanzado hacia otro lado, hacia el lejano oeste. 
 
La cumbre de la APEC (Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico) ha reunido en Honolulu a 21 jefes de estado y de gobierno, entre ellos, China, Rusia, Estados Unidos, Japón y varios países asiáticos y latinoamericanos. Estados Unidos ha dejado clara su apuesta por esa zona.
Lo decía sin ambages su secretaria de Estado, Hillary Clinton, «Necesitamos ser inteligentes y sistemáticos sobre dónde invertimos tiempo y energías para sostener mejor nuestro liderazgo. Uno de los principales objetivos de Estados Unidos en esta década es el de una inversión sustancialmente mayor, tanto estratégica como diplomática, económica y de otros tipos, en la región Asia-Pacífico».
De la importancia que ha adquirido con los años la APEC da una muestra su propio proceso histórico. En 1989 cuando se reunieron en Australia los primeros 12 países se denominó Foro de Cooperación y la mayoría de los asistentes eran ministros de exteriores. 12 años después ya se habla de cumbre, son 24 estados y asisten los presidentes.
Aunque la APEC no tiene un tratado formal, sus decisiones se toman por consenso y sus declaraciones no son vinculantes, lo cierto es que mediante la Alianza Transpacífica que han formado se creará la mayor zona de libre comercio del mundo. Para demostrarlo sólo unas cifras. La economía de los 21 países miembros equivale al 56% de la producción mundial y al 46% del comercio global. De democracia, derechos humanos y pobreza de los 3.000 millones de personas que viven en esa zona ni se habla.
Aunque pueda parecer que hay armonía, las disputas entre los principales actores de esta reunión, son más que patentes. Hace unos días Washington denunciaba a China y Rusia de robo de información tecnológica para desarrollar sus industrias. Tampoco le será mucho más fácil alcanzar acuerdos con sus nuevos «amigos». ¿Cómo va a afrontar problemas como el de Irán, Palestina, Israel, o el control de las materias primas en África?
Para ver que las cosas han cambiado en la APEC, sólo hay que revisar algunos detalles en las hemerotecas de la «foto de familia» de otros años. Recuerdan a Collin Powell cantando, o a Condolezza Rice tocando el piano, o a todos los líderes vestidos con extravagantes camisas. Ahora en la foto aparecen todos trajeados, y tan sólo se menciona algún comentario «chistoso», como el que han intercambiado la primera ministra australiana y el presidente estadounidense, extrañada de que no se hubieran puesto la típica vestimenta hawaiana. Ahora parece que van en serio.
Después de cerrar las guerras en Irak y Afganistán, Europa ya no le sirve a Washington. De hecho a Obama, durante su mandato, no le ha interesado demasiado la Unión Europea. Cuando la UE se retire las orejeras y vea todo el horizonte se dará cuenta de que durante su angustiosa travesía por la tempestad, el mundo habrá cambiado y los líderes tendrán que hacer algo para que no quede como una vieja dama, bien vestida, pero sola en la lejanía de su islote.

Días de agitación política y económica en la Unión Europea

BRUSELAS.- La Unión Europea vive días de gran actividad. Se quitan presidentes, en su lugar se nombran tecnócratas y se trabaja activamente en una reforma del Tratado de Lisboa. El presidente del Consejo Europeo, Herman van Rompuy, está elaborando un informe que presentará en diciembre sobre la mejor manera de hacer esos cambios que podrían aprobarse a mediados de 2013.
 
El punto fundamental de la reforma sería la posibilidad de que la UE pudiera actuar sobre los presupuestos de los Estados que ponen en peligro la eurozona.
Es una idea que la canciller alemana, Angela Merkel, lleva meditando desde hace tiempo. La Comisión Europea tendría más poder y podría intervenir en los presupuestos de los Estados miembros. La propuesta  final es muy probable que no llegue a tanto, se limitará a que se incluyan en el Tratado sanciones para los que violen las reglas del déficit que podrían llevar a los Estados miembros hasta el Tribunal de Justicia Europeo y También se transformaría el Mecanismo Europeo de Estabilidad en un Fondo Monetario Europeo que pudiera responder a futuras crisis.
Una idea, la de las sanciones de las que ya habló el presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, al principio de su semestre de presidencia y fue muy criticado.
En la última cumbre del 26 de octubre, los líderes de la eurozona encargaron al presidente del Consejo, Herman van Rompuy, que «identificara las posibles medidas» que permitieran alcanzar una mayor integración económica en la eurozona y que estudiara también la posibilidad de cambios en el Tratado de Lisboa.
Para Angela Merkel es muy importante que los cambios se reflejen en el Tratado para que no puedan ser denunciados ante el Tribunal Constitucional alemán y este los declarara fuera de la legalidad.
Tan importantes son las reformas para Alemania que ya se ha nombrado un grupo de estudio sobre el tema. Angela Merkel no se cansa ahora de repetir eso de que lo que se necesita es «más Europa», que nadie a estas alturas está muy seguro de lo que significa.
Los países que están fuera de la eurozona, con el británico Cameron a la cabeza, protestan de la reforma alegando que esto significaría una clara división en una Europa de dos velocidades.
La zona euro, con las dos primeras economías pilotando y el resto de países más unidos con una autoridad monetaria común y los que no tienen el euro como moneda tras ellos. Además ven en peligro el mercado único.
El premier británico, Cameron, ya lo expresó en la última reunión del G-20 y se mereció una desabrida respuesta por parte del presidente francés, Nicolás Sarkozy que le dijo «cállese» y añadió «Estamos hartos de que nos critique y pretenda decirnos qué tenemos que hacer. Dice que odia el euro mientras pretende interferir en nuestras reuniones».
Nadie puede llamarse a engaño, las dos europas están aquí desde hace tiempo, una «dentro» de la zona euro y otra «fuera», el problema es que se fraccione más. Por su parte el presidente del Consejo, Herman van Rompuy, está dispuesto a hacer todo lo que esté de su parte «para mantener a los 17 y a los 27 juntos».
Todas estas discusiones han conseguido algo importante por el momento, que se hable con naturalidad de posibles cambios en los Tratados fundamentales de la UE y que los ciudadanos vayan haciéndose a la idea.
Pero no todos los países están de acuerdo con hacer cambios en el Tratado de Lisboa, España entre ellos, recuerda que su negociación costó más de ocho años, que entró en vigor hace menos de dos años, tras  hacer dos referendos en Irlanda y  vencer las reticencias de los presidentes de Polonia y la República Checa.
A muchos líderes la idea de volver a los referendos les ponen los pelos de punta. Además los cambios fundamentales que llevarían a lo que Nicolás Sarkozy definió como un «verdadero gobierno económico de la zona euro» exigirían cambios en las Constituciones de algunos de los Estados miembros.

La deuda pública alemana y la estadounidense se convierten en valores refugio para la inversión en renta fija

MADRID.- La deuda pública alemana y la estadounidense se han convertido en "valores refugio" para la inversión en renta fija, según señala Carmignac Gestión en su informe de perspectivas económicas y estrategias de inversión para el cuarto trimestre de 2011.

   La gestora de fondos ha explicado que, "ante la falta de decisiones enérgicas y de inmediata aplicación en Europa", las presiones recesivas y deflacionistas continuarán a corto plazo, lo que ha conferido a los mercados de deuda pública de referencia (Alemania y Estados Unidos) "un papel ineludible de refugio".
   La firma ha aumentado el porcentaje de deuda pública de los países desarrollados de un 3,65% a un 10,4% de sus activos y ha incrementado la ponderación de esta partida mediante un aumento de su asignación de activos a deuda pública alemana hasta mediados de julio.
   No obstante, la compañía reconoce que los proyectos de solución a la crisis europea "agravan el riesgo de una implicación más importante de Alemania, ya que el Banco Central Europeo (BCE) se niega a monetizar la deuda de los estados más frágiles". Además, Carmignac Gestión ha destacado que las inversiones en deuda pública emergente se han recortado del 4,3% al 2,5%.
   Por otro lado, la gestora afirma que su interpretación del entorno económico les induce a mantener su "posicionamiento defensivo" en renta variable. Por lo tanto, la firma reconoce que comienza el trimestre con una tasa de exposición a la renta variable mantenida en un nivel "bajo".
   Sin embargo, Carmignac Gestión planea reexponer la cartera con el objetivo de aprovechar la mejora de la confianza "que no tardará en materializarse" como anticipación a las iniciativas conjuntas de Europa y el Fondo Monetario Internacional (FMI) de principios de este mes.
   Además, la gestora ha explicado que la desconfianza frente a la gestión de la crisis europea les ha llevado a reducir su exposición al euro y a aumentar su liquidez. En su opinión, la moneda única debería debilitarse, "pues es una condición necesaria para su supervivencia". Frente a esto, la firma ha "protegido" sus activos denominados en la divisa europea aumentando la inversión en futuros en dólares y yenes.
   Respecto a la crisis europea, Carmignac Gestión señala que la situación es "especialmente preocupante". La empresa considera que cualquier intento de gestionar "el problema griego" y luchar contra el contagio a otros países "será inútil si no se aplica simultáneamente alguna medida que tenga por objetivo favorecer el crecimiento a corto plazo".

La OCDE incide en la "desaceleración" de las principales economías del mundo

PARÍS.- El índice compuesto de indicadores líderes de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) correspondiente al mes de septiembre continúa reflejando un mes más una "desaceleración" de la actividad económica en la mayoría de los países de la OCDE y de las principales economías del mundo.

   La OCDE señala que el indicador, diseñado para anticipar los puntos de inflexión de la tendencia de la actividad económica, descendió por tercera vez consecutiva 0,5 puntos en comparación con el mes anterior, hasta los 100,4 puntos, lo que supone además su sexto descenso mensual consecutivo.  
   Los indicadores de Estados Unidos (101,2 puntos en septiembre frente a los 101,5 puntos del mes anterior), Japón (101,6 puntos frente a 102 puntos) y Rusia (102,4 puntos frente a 102,6 puntos) apuntan "con más fuerza" a una desaceleración de la actividad económica que en el mes anterior, pero el indicador aún sigue por encima de 100 puntos, lo que indica que la actividad sigue por encima de su tendencia a largo plazo.
   En el caso del resto de las principales economías del mundo, sus índices apuntan "con más fuerza" a una desaceleración de la actividad económica por debajo de su tendencia a largo plazo. En concreto, el indicador de Canadá pasó desde los 99,8 puntos a los 99,4 puntos, el de Francia desde los 99,3 puntos a los 98,6 puntos, el de Italia desde los 98,5 puntos a los 97,5 puntos, el del Reino Unido desde los 99,8 puntos a los 99 puntos y el de Alemania desde los 100,4 puntos hasta los 99,1 puntos.
   En esta misma línea, la organización también constata un escenario idéntico en otras de las economías más fuertes del mundo como Brasil (94 puntos frente a 95,1 puntos), China (99,8 puntos frente a 99,9 puntos) e India (93,8 puntos frente a 94,4 puntos).
   En el caso de España, el indicador compuesto se situó en septiembre en 100,6 enteros, frente a los 100,7 puntos básicos de agosto. De esta manera, se sitúa por encima de la media de 100,4 puntos del conjunto de los países de la OCDE y del indicador de la eurozona, que desciende ocho décimas, hasta los 99,1 puntos.

El BCE redujo a la mitad sus compras de deuda pública

FRANCFORT.- El Banco Central Europeo (BCE) invirtió durante la última semana un total de 4.478 millones de euros en la adquisición de deuda soberana de los países de la eurozona, frente a los 9.520 millones invertidos en los siete días anteriores, según anunció este lunes la entidad presidida por el italiano Mario Draghi.

   Sin embargo, los datos ofrecidos por el BCE no revelan el volumen de las intervenciones de la entidad en los últimos días de la semana pasada, que coincidieron con un marcado alivio de las primas de riesgo de Italia y España, que los operadores de mercado atribuyeron a compras agresivas de deuda por parte del BCE.
   Con esta, ya son catorce las semanas consecutivas que el BCE interviene en los mercados secundarios de deuda desde que el pasado mes de agosto anunciara la reactivación de sus compras de deuda pública de países de la zona euro, que asciende ya a 187.000 millones desde el lanzamiento del programa en mayo de 2010, de los que el 61,3% se han realizado desde el pasado 8 de agosto.
   De este modo, el BCE celebrará este martes una operación de drenaje de liquidez para neutralizar el impacto en los mercados de estas compras, para lo que ofrecerá depósitos a una semana al 1,25% a las entidades de la eurozona.

Bruselas reitera que los líderes griegos deben comprometerse por escrito con los ajustes

BRUSELAS.- El nuevo Gobierno de unidad nacional griego y los líderes de los principales partidos helenos deben firmar un compromiso escrito "sin ambigüedad y lo antes posible" de que aplicarán los ajustes exigidos por la UE como condición previa para recibir la ayuda urgente de 8.000 millones de euros que necesitan para no suspender pagos en las próximas semanas, según ha reiterado la Comisión Europea.

   La nueva exigencia de Bruselas, impuesta a raíz de la "ruptura de confianza" que supuso la convocatoria por parte del ex primer ministro George Papandreu de un fallido referéndum sobre el rescate, ha chocado con la oposición del líder del partido conservador Nueva Democracia, Antonis Samaras. Samaras ha repetido este lunes que su promesa verbal debería ser suficiente.
   Para la UE, la firma debe producirse "sin ambigüedad y lo antes posible porque es un elemento que puede contribuir a reforzar la confianza, que ha quedado un poco maltrecha estas últimas semanas", ha explicado el portavoz de Asuntos Económicos, Amadeu Altafaj.
   Los inspectores de la UE y del Fondo Monetario Internacional (FMI) regresarán a Atenas "muy pronto" para discutir con el nuevo Gobierno de Lucas Papademos y los principales partidos políticos "lo que se necesita para pagar el sexto tramo" de 8.000 millones correspondiente al primer rescate que se aprobó en mayo de 2010, ha dicho el portavoz. Todavía no se ha fijado ninguna fecha, según ha aclarado.
   El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, ha hablado durante las últimas horas tanto con Papademos como con el nuevo primer ministro italiano, el ex comisario Mario Monti.
   En el caso de Italia, el Ejecutivo comunitario recibió el pasado sábado una respuesta del ministro de Finanzas, Giulio Tremonti, al cuestionario de 39 preguntas en el que se solicitaba más concreción sobre el plan de reformas.
   La Comisión está ahora "examinando la respuesta y redactando un análisis en profundidad" de las medidas propuestas y el comisario de Asuntos Económicos, Olli Rehn, presentará su primera evaluación durante la reunión del Ecofin que tendrá lugar a finales de mes, ha dicho Altafaj. Además, los inspectores de la UE siguen en Roma desde la semana pasada asistiendo a las autoridades italianas.
   Rehn ya apuntó la semana pasada que las medidas son insuficientes. Además, la revisión a la baja de las previsiones de crecimiento para Italia (su economía sólo avanzará un 0,5% este año y un 0,1% el que viene) podría obligar a Monti a aprobar nuevos recortes, aunque el portavoz ha eludido confirmarlo.
   La Comisión ha celebrado tanto el nombramiento de Monti como el de Papademos por considerar que responden a acuerdos de unidad nacional que envían una "señal alentadora" de la voluntad de Italia y Grecia de combatir la crisis de deuda. No obstante, el Ejecutivo comunitario ha asegurado este lunes que no está detrás de la formación de estos Gobiernos tecnocráticos.
   "La formación de un Gobierno es una cuestión nacional. La Comisión como tal no está implicada en la formación de Gobiernos", ha sostenido la portavoz de Barroso, Pia Ahrenkilde. "Hemos tenido numerosos contactos con Italia y Grecia para jugar nuestro papel y apoyar la aplicación de las medidas (de ajuste). Este es el papel de la Comisión", ha sostenido.
   "No está entre los poderes de la Comisión el imponer Gobiernos soberanos en ningún Estado miembro", ha subrayado la portavoz.

Europa se enfrenta a su crisis más difícil desde la II Guerra Mundial, según Merkel

LEIPZIG.- La canciller alemana, Angela Merkel, ha asegurado este lunes que la crisis de la deuda soberana que atraviesa actualmente la zona euro ha hundido a la región en la que quizás sea su crisis más difícil desde el fin de la Segunda Guerra Mundial.

   En un discurso ante los miembros de su partido, el conservador Unión Cristiano Demócrata (CDU), Merkel reconoció que teme que Europa fracase si el euro fracasa y prometió que hará todo lo que pueda para evitar que eso suceda.
   La canciller alemana sostuvo que es momento de dar un gran paso adelante para una nueva Europa y defendió que las medidas de rescate eran necesarias para mantener al euro intacto, así como que la Unión Europea necesita desarrollar nuevas estructuras, lo que significaría más Europa, no menos.
   Asimismo, añadió que son necesarias sanciones automáticas para castigar a aquellos países que violen las normas del Pacto de Estabilidad y Crecimiento europeo.
   Merkel también abogó por aplicar impuestos a las transacciones en el mercado financiero, tasas a los bancos y prohibiciones a las ventas cortas, al menos en la zona euro si no se logra una base más amplia.

Japón abandona la recesión tras la catástrofe de marzo

TOKIO.- La economía japonesa logró en el tercer trimestre de 2011 crecer un 1,5% y poner fin así a la recesión en la que había permanecido sumida durante los tres trimestres anteriores, que se vio agravada por el terremoto y el tsunami que asolaron el país el pasado mes de marzo, así como por la catástrofe nuclear de Fushima Daichi, según los datos de la Oficina del Gobierno.

   De este modo, la economía nipona registró entre julio y septiembre una tasa de crecimiento anualizado del 6%, lo que representa el mejor ritmo de expansión de la actividad en Japón en año y medio, cumpliendo así las expectativas del mercado, que preveía una marcada recuperación del PIB en la segunda mitad de 2011.
   Por otro lado, el informe del Gobierno destacó que el consumo personal creció un 1% respecto a los tres meses anteriores, mientras que las exportaciones aumentaron un 6,2%.

La economía portuguesa se contrae un 0,4% y cumple un año en recesión

LISBOA.- La economía portuguesa experimentó un retroceso de cuatro décimas en el tercer trimestre de 2011, tres décimas más de lo que se contrajo en el periodo comprendido entre abril y junio, con lo que acumula ya cuatro trimestres consecutivos de crecimiento negativo, según los últimos datos del Instituto de Estadísticas luso (INE).

   En términos interanuales, el producto interior bruto (PIB) de Portugal experimentó en el tercer trimestre de 2011 un retroceso de la actividad del 1,7%, frente al 1% interanual que se contrajo en el segundo trimestre del ejercicio,
   La oficina estadística lusa destaca que esta mayor caída del PIB registrada en el tercer trimestre del año se debió principalmente a la desaceleración de las exportaciones de bienes y servicios, pese a que mantuvieron un "fuerte crecimiento", así como a un mayor descenso de la inversión.
   Asimismo, el INE también subraya en un comunicado que el gasto de consumo final de los hogares siguió registrando en el periodo comprendido entre julio y septiembre "una fuerte reducción".
   Por otro lado, informa de que ha revisado el dato del segundo trimestre del año en una décima a la baja, tanto en términos interanuales como intertrimestrales, debido principalmente a informaciones actualizadas del comercio exterior del bienes.

Monti prepara un programa "con grandes sacrificios" para Italia

ROMA.- El líder del Partido Republicano italiano (PRI), Francesco Nucara, ha destacado que el nuevo primer ministro, Mario Monti, prepara "un programa importante" pero "con muchos sacrificios" para sacar a Italia de la crisis financiera, tras reunirse con el mandatario en la ronda de contactos que éste celebra con todas las fuerzas sociales y políticas este lunes.

   Nucara ha añadido que Monti "intentará el equilibrio entre lágrimas y sangre", aunque ha destacado que el nuevo primer ministro pretende intervenir a favor "del trabajo de los jóvenes y un mayor crecimiento para todos".
Por su parte, la senadora del PRI Luciana Sbarbati ha destacado que Monti estaría "muy interesado" en las "infraestructuras europeas y en la universidad".
   Monti celebrará varios encuentros con todos los partidos políticos y los sindicatos este lunes y martes, tras lo cual tendrá que presentar una lista de ministros que formarán parte del nuevo Gobierno de emergencia.
Según ha destacado el presidente de la Cámara de Diputados, Gianfranco Fini, Monti podría conseguir la confianza del Parlamento para hacer efectivo su cargo "antes del viernes".

Italia tendrá Gobierno "antes del viernes", según Gianfranco Fini

ROMA.- El presidente de la Cámara de los Diputados, Gianfranco Fini, ha asegurado este lunes que el nuevo primer ministro, Mario Monti, conseguirá formar Gobierno en los próximos días y que "antes del viernes conseguirá la confianza de las dos cámaras del Parlamento".

   Monti ha comenzado este lunes la ronda de consultas con las fuerzas sociales y políticas para analizar sus posiciones sobre la configuración de su Ejecutivo.
   Los principales partidos mayoritarios, Pueblo de la Libertad y Partido Democrático, tienden a la formación de un Gobierno de tecnócratas, mientras que la coalición del Tercer Polo prefiere un Ejecutivo con vicepresidentes 'políticos' para mantener el equilibrio electoral de las Cámaras.
   Además, Fini ha destacado que el nuevo Gobierno de emergencia "durará en base a la respuesta de los mercados" y ha subrayado que "si tiene el favor de los mercados, la experiencia seguirá adelante" y si no "se volverá a las urnas".
   Por otra parte, Fini ha subrayado que el exprimer ministro Silvio Berlusconi le llamó por teléfono después de entregar su dimisión y le aseguró que "se había cerrado una fase" y que debían intentar "razonar para el próximo futuro".
   Fini, quien abandonó el partido de Berlusconi, Pueblo de la Libertad, en el verano de 2010 por sus diferencias con 'Il Cavaliere' y formó el nuevo partido Futuro y Libertad, ha destacado que ahora "serán las reformas del nuevo Gobierno las que verifiquen si es posible una acción conjunta de las fuerzas políticas".
   Así, el líder de Futuro y Libertad ha destacado que ahora "estamos en una fase diferente y muy nueva respecto a la que hemos conocido" y ha subrayado que el Tercer Polo "ya no será el tercero" ya que su partido podría "reagregarse" a la coalición de centro derecha con el partido de Berlusconi.
   Entretanto, el presidente de la República, Giorgio Napolitano, ha recordado que ésta "es una crisis de Gobierno delicadísima y crucial" en un mensaje dirigido al director ejecutivo del Programa Mundial de Alimentos (PAM).
   Por su parte, la presidenta de la patronal italiana Confindustria, Elena Marcegaglia, ha subrayado que los partidos deben "bajar la voz" y "pensar más en el bien del país" porque "es muy importante que este Gobierno nazca deprisa y ponga en práctica las reformas fundamentales para volver a crecer".

Inicio de contactos
El nuevo primer ministro de Italia, Mario Monti, comenzó este lunes la ronda de contactos con todos los partidos políticos y las fuerzas sociales para formar Gobierno, una ronda que durará probablemente hasta este martes, según informa la televisión pública italiana 'RaiNews'.
   A pesar de que se esperaba que Monti nombrara ya a sus ministros este lunes, el nuevo 'premier' ha decidido que la ronda de contactos dure "al menos 48 horas". El partido de izquierdas Italia de los Valores tendrá su reunión con Monti a las 16.30 horas, mientras que el principal partido de coalición del ex primer ministro Silvio Berlusconi, la Liga Norte, se reunirá a las 17.15 horas.
   Precisamente, la Liga Norte declaró este domingo que pasará a la oposición si finalmente se configuraba un Gobierno de emergencia.
Por otra parte, el partido Pueblo de la Libertad, liderado por Silvio Berlusconi, mantuvo un encuentro con Monti este martes por la mañana, justo después del principal partido de la oposición, el Partido Democrático. La ronda de consultas finalizará este martes por la tarde con un encuentro con las fuerzas sociales.
   Monti tendrá que decidir si configurar un Gobierno de tecnócratas o finalmente opta por elegir algunos ministros 'políticos', que permitirían el apoyo de los partidos a las decisiones del Ejecutivo en el Parlamento.
   No obstante, los principales partido Pueblo de la Libertad y Partido Democrático optan por un Gobierno formado solo por técnicos, mientras que la coalición de centro derecha Tercer Polo espera que Monti nombre algunos subsecretarios 'políticos' que hagan menos "vulnerable" al Gobierno en el Parlamento.
   Entre los nombres que baraja Monti para formar Gobierno figura un profesor de Economía de la Universidad Bocconi, Guido Tabellini, para el ministerio de Economía, aunque Monti podría asumir también el cargo. Para el ministerio de Justicia, Monti podría elegir a dos ex vicepresidentes del Consejo Superior de la Magistratura, Piero Alberto Capotosti o Cesare Mirabelli.
   El Ministerio del Interior se pretende que esté gobernado por el prefecto de seguridad de Roma, Carlo Mosca, o por Anna Maria Cancellieri, ex comisaria de Bolonia, mientras que el Ministerio de Administración pública podría estar a cargo de Luisa Torchia. Para el Ministerio de Desarrollo, Monti podría valorar nombrar al profesor de Economia Carlo Secchi, según informa el diario 'Corriere della Sera'.

Londres dice que Monti tiene "una gran responsabilidad"

ROMA.- El ministro de Asuntos Exteriores británico, William Hague, ha afirmado este lunes que el recién nombrado primer ministro italiano, Mario Monti, tiene "una gran responsabilidad" por delante para sacar a su país de la delicada situación en la que se encuentra por la presión de los mercados pero ha insistido en que todos los Estados miembros necesitan "un camino creíble" para recortar sus niveles de deuda y déficit.

   "Esto es lo que esperamos. El primer ministro entrante de Italia tiene una gran responsabilidad. Le deseamos lo mejor. Esperamos ver los detalles del resto del Gobierno. Trabajaremos con ellos", ha explicado el jefe de la diplomacia británica a su llegada a la reunión de ministros de Asuntos Exteriores de la UE, cuando le han preguntado por el nombramiento del excomisario de Competencia como sucesor del hasta ahora primer ministro Silvio Berlusconi.
   "Es un gran desafío, pero es muy importante que todos los países demuestren que tienen un camino creíble para abordar su deuda y déficit, Eso es lo que estamos haciendo en Reino Unido y esperamos que el resto de naciones europeas hagan lo mismo", ha insistido.
   Este lunes, Monti se reunió hoy a partir de las 10.00 horas con todos los partidos para analizar la configuración del nuevo Gobierno que tendrá que sacar a Italia de la crisis financiera que atraviesa.

La deuda de los bancos españoles con el BCE aumentó un 9,7% en octubre

MADRID.- La deuda de las entidades españolas con el BCE totalizó 76.048 millones de euros en octubre, lo que supone un incremento del 9,74% respecto a los 69.299 millones contabilizados en septiembre, según los datos del Banco de España.
   Este importe es el saldo vivo que las entidades residentes en España aún tienen pendiente de devolver al instituto emisor europeo como consecuencia de la financiación que el organismo les ha concedido previamente.

   El saldo vivo del crédito solicitado por la banca española al organismo que preside Mario Draghi es ya casi un 12% superior al registrado en octubre de 2010 (67.947 millones), si bien es un 42,3% inferior al saldo de julio de ese año, mes en el que se alcanzó el máximo de 131.891 millones de euros.

   El importe que las entidades españolas aún tienen pendiente de liquidar representaba ya en octubre el 19,96% del conjunto del Eurosistema, que ese mes totalizó 381.055 millones de euros, un 17,7% menos en tasa interanual.

   El porcentaje de la financiación española respecto al conjunto del Eurosistema se ha incrementado paulatinamente en los últimos meses y pone de manifiesto las dificultades de financiación en los mercados mayoristas, ya que a principios de año se situaba en el 15%.

El líder opositor griego no apoyará más medidas de austeridad

ATENAS.- El líder del partido conservador Nueva Democracia, Antonis Samaras, ha asegurado este lunes que su partido no respaldará nuevas medidas de austeridad y ha considerado que las políticas que reclaman la UE y el Fondo Monterialio Internacional (FMI) deberían modificarse.

  "No votaremos a favor de ninguna nueva medida", ha señalado Samaras en un encuentro con los diputados de su partido, antes del inicio de la sesión parlamentaria para la adopción de la moción de confianza sobre el nuevo Gobierno de unidad nacional que preside Lucas Papademos.
   Asimismo, Samaras ha dejado claro que no firmará ninguna carta de compromiso con las medidas de austeridad exigidas por la UE y el FMI para recibir un nuevo fondo de rescate, como le ha reclamado el comisario europeo de Asuntos Ecónomicos, Olli Rehn, y ha defendido que su promesa verbal debería ser suficiente.
   El líder opositor ha querido también dejar claro que el Ejecutivo de Papademos "no es un gobierno de coalición". "Solo sería una coalición si tuviéramos en común objetivos políticos", ha afirmado, asegurando que "las críticas a la política seguida por el Gobierno de (George) Papandreu  en los dos últimos años no terminan aquí".
   Nueva Democracia ya se opuso a las medidas de austeridad que se exigieron a Grecia a cambio del primer rescate financiero, reclamando una bajada de los impuestos y más incentivos para las empresas. El nuevo Gobierno de Papademos deberá negociar ahora las condiciones del segundo plan de rescate.
   "Nos hemos comprometido a ayudar al gobierno de transición pero no nos hemos comprometido a nada más", ha asegurado ante sus diputados, según recoge el diario local 'Ekathimerini'. Según Samaras, el nuevo Ejecutivo es una solución "temporal" y por tanto habrá que celebrar elecciones anticipadas el 19 de febrero para que los griegos se pronuncien sobre qué gobierno quieren.
   Asimismo, Samaras se ha mostrado muy crítico con el ya ex primer ministro George Papandreu, que dimitió la semana pasada para dejar paso a un gobierno encabezado por el exvicepresidente del Banco Central Europeo Papademos, acusando al líder socialista de "dejar la economía colgando de un hilo".
   El líder de Nueva Democracia ha explicado que entró en el Gobierno de "transición" con cuatro objetivos: evitar que Papandreu celebrara un referéndum sobre la pertenencia de Grecia al euro, echarle del poder, apoyar un gobierno que garantizara el segundo rescate y fijar la fecha para las elecciones anticipadas. "Conseguimos todos nuestros objetivos en una semana", se ha felicitado.
   Samaras ha aprovechado también para acusar a Papandreu y su partido, el PASOK, de tratar de crear la impresión de que Nueva Democracia fue quien obstaculizó la designación del nuevo primer ministro y la formación del nuevo ejecutivo.
   Según ha dicho hoy, Papademos no fue propuesto como candidato hasta la medianoche del miércoles y el exvicepresidente del BCE nunca puso ninguna condición para aceptar el cargo, como se había sugerido desde la oficina del entonces primer ministro. "No caí en la trampa", ha afirmado el líder conservador.

Italia paga un interés récord para colocar bonos pese a la dimisión de Berlusconi

ROMA.- El Tesoro italiano se ha visto forzado a pagar un interés récord del 6,29% para colocar 3.000 millones de euros, el máximo previsto, en la subasta de bonos con vencimiento a cinco años celebrada este lunes, el primer test de la deuda italiana tras la dimisión de Silvio Berlusconi y la designación del excomisario europeo Mario Monti para que forme un nuevo Gobierno.

   El interés abonado en la subasta representa un encarecimiento de los costes de emisión para el país transalpino del 18,2% respecto a la última operación similar, celebrada hace un mes, debido al escaso interés de la colocación, ya que el ratio de cobertura de la emisión apenas alcanzó 1,47 veces.
   Tras conocerse el resultado de la subasta, la prima de riesgo de la deuda italiana a diez años respecto al 'bund' retomaba las subidas y se situaba en 464,3 puntos básicos, tras haber llegado a caer a 446, con un rendimiento del 6,471%.
   Por su parte, el diferencial de los bonos españoles a diez años respecto a los alemanes subía a 411,8 puntos básicos, frente a los 401,7 puntos de la apertura, con un rendimiento del 5,934%.
   El riesgo país italiano alcanzó la semana pasada un récord de 574 puntos básicos con un interés cercano al 7,5%, lo que forzó al BCE a intervenir de manera agresiva en los mercados secundarios.

¿Dónde está la izquierda en esta tormenta económica? / Serge Halimi *

Mientras el capitalismo vive su crisis más grave desde los años 30, los principales partidos de izquierda parecen mudos y confusos. Como mucho prometen remendar el sistema. Más a menudo intentan demostrar su sentido de la responsabilidad y recomiendan, ellos también, una purga liberal. ¿Cuánto tiempo puede durar este juego político cerrado mientras se inflama la cólera social? 

Los estadounidenses que se manifiestan contra Wall Steet también protestan contra sus representantes del Partido Demócrata y de la Casa Blanca. Sin duda ignoran que los socialistas franceses siguen invocando el ejemplo de Barack Obama. Al contrario que Nicolás Sarkozy, el presidente de Estados Unidos ha sabido, según ellos, actuar contra los bancos. Quien no quiere (o no puede) atacar a los pilares del orden liberal (financiarización, globalización de los flujos de capitales y mercados) intenta personalizar la catástrofe, imputar la crisis del capitalismo a los errores de concepción o gestión de su adversario interior. Así, en Francia echarán la culpa a Sarkozy, en Italia a Berlusconi y en Alemania a Merkel. Muy bien, ¿y en otros sitios? 

En otros sitios, y no solo en Estados Unidos, los dirigentes políticos presentes durante mucho tiempo como referencias de la izquierda moderada también se enfrentan a las manifestaciones de indignados. En Grecia Georges Papandreu, presidente de la Internacional Socialista, lleva a cabo una política de austeridad draconiana que combina privatizaciones masivas, supresión de empleos en la función pública y entrega de la soberanía de su país en materia económica y social a una «troika» ultraliberal (1). De la misma forma los gobiernos de España, Portugal o Eslovenia también nos recuerdan que el término «izquierda» se ha depreciado hasta el punto de que no se asocia a un contenido político en particular. 

Uno de los grandes fiscales del atolladero de la socialdemocracia europea es el portavoz… del Partido Socialista (PS) francés. «Dentro de la Unión europea, revela Benôit Hamon en su último libro, el Partido Socialista Europeo (PSE) está asociado históricamente al compromiso que le une a la Democracia Cristiana en la estrategia de la liberalización del mercado interior y sus consecuencias sobre los derechos sociales y los servicios públicos. Son los gobiernos socialistas los que han negociado los planes de austeridad que gustan a la Unión Europea y al Fondo Monetario Internacional (FMI). En España, Portugal y Grecia, por supuesto, la protesta contra los planes de austeridad se dirige contra el FMI y la Comisión Europea, pero también contra los gobiernos socialistas nacionales (…). Una parte de la izquierda europea solo critica los fallos, igual que la derecha europea, sacrificar el Estado del bienestar para restablecer el equilibrio presupuestario y halagar a los mercados (…). En algunos lugares del mundo fuimos un obstáculo para el avance del progreso. Yo no me resigno» (2). 

En cambio otros consideran que esa transformación es irreversible porque tendría su origen en el aburguesamiento de los socialistas europeos y su alejamiento del mundo de los trabajadores. 

Aunque también bastante moderado, el Partido de los Trabajadores (PT) brasileño considera que la izquierda latinoamericana debe tomar el relevo de la izquierda del Viejo Continente, demasiado capitalista, demasiado atlantista y cada vez menos legítima cuando pretende defender los intereses populares: «En la actualidad existe un desplazamiento geográfico de la dirección ideológica de la izquierda en el mundo, señalaba el pasado mes de septiembre un documento preparatorio del congreso del PT. En este contexto, Sudamérica se diferencia (…). La izquierda de los países europeos, que tanto ha influenciado a la izquierda de todo el mundo desde el siglo XIX, no ha logrado aportar las respuestas adecuadas a la crisis y parece capitular frente a la dominación del neoliberalismo» (3). El declive de Europa probablemente es también el declive de la influencia ideológica del continente que vio nacer el sindicalismo, el socialismo y el comunismo –y que parece resignarse más voluntariamente que otros a su desaparición-. 

¿Entonces, hemos perdido la partida? Los electores y militantes de izquierda que se aferran a los contenidos más que a las falsas etiquetas, ¿pueden esperar, incluso en los países occidentales, combatir a la derecha con los compañeros conquistados por el liberalismo aunque sigan disfrutando de una hegemonía electoral? El baile, en efecto, se ha convertido en un ritual: la izquierda reformista se diferencia de los conservadores durante la campaña por un efecto óptico. Después, cuando llega el momento, dicha izquierda se dedica a gobernar igual que sus adversarios, sin alterar el orden económico y protegiendo el dinero de las personas del entorno del poder. 

La necesidad, e incluso la urgencia de transformación social que proclaman la mayoría de los candidatos de izquierda en el ejercicio de las responsabilidades gubernamentales exigen, obviamente, que vayan más allá de una retórica electoral. Pero también… que accedan al poder. Y es en ese punto concreto donde la izquierda moderada imparte la lección a los «radicales» y a los demás «indignados». La izquierda moderada no espera la «grand soir» [ruptura revolucionaria donde todo es posible, n. de t.] ( Il y a un siècle aux Etats-Unis, un débat fondateur ); no sueña con acurrucarse en una «contra-sociedad» aislada de las impurezas del mundo y poblada de seres excepcionales ( Des gens formidables …). Para retomar los términos empleados hace cinco años por Françoise Hollande, no quiere «obstaculizar en vez de hacer. Frenar en vez de avanzar. Resistir en vez de conquistar». Y considera que no combatir a la derecha es protegerla, y por lo tanto elegirla» (4). En cambio la izquierda radical, según él, prefiere «montar en cólera por todo» en vez de «optar por el realismo» (5). 

La izquierda que gobierna, esa es su jugada maestra, dispone «aquí y ahora» de tropas electorales y ejecutivos impacientes que le permiten asegurar el relevo. «Vencer a la derecha», sin embargo, no es un programa o una perspectiva. Una vez celebradas las elecciones, las estructuras establecidas –nacionales, europeas o internacionales- amenazan con impedir la voluntad de cambio expresada en la campaña. Así, en Estados unidos, Obama puede pretender que los lobbies industriales y la obstrucción parlamentaria de los republicanos han socavado su voluntad y su optimismo (Yes, we can) aunque estaba respaldado por una amplia mayoría popular. 

Por otra parte, los gobernantes de izquierda se excusan por su prudencia o su cobardía invocando las «obligaciones», una «herencia» (falta de competitividad internacional del sector productivo, los niveles de la deuda, etc.) que serían obstáculos para su margen de maniobra. «Nuestra vida pública está dominada por una extraña dicotomía, analizaba Lionel Jospin ya en 1992. Por un lado, se reprocha al poder (socialista) el desempleo, los problemas de los suburbios, las frustraciones sociales, el extremismo de la derecha y la desesperanza de la izquierda. Por otra parte se añade el hecho de no disponer de una política económica y financiera, lo que vuelve más difícil el tratamiento de lo que se denuncia» (6). Veinte años después, la formulación de esta contradicción no ha envejecido nada. 

Los socialistas señalan que la derrota electoral de la izquierda generalmente desencadena la puesta en marcha por parte de la derecha de un arsenal de «reformas» liberales –privatizaciones, reducción de los derechos sindicales, recorte de los gastos públicos- que destruirían las herramientas potenciales para hacer otra política. De ahí el «voto útil» en su beneficio. Pero su derrota también puede conllevar virtudes pedagógicas. Por ejemplo Hamon concede que en Alemania «las elecciones legislativas (de septiembre de 2009) que dieron al SPD su peor resultado (23% de los votos) desde hacía un siglo, convenció a los dirigentes del partido de la necesidad de un cambio de orientación» (7). 

Los socialistas griegos se vanaglorian de actuar más rápido que Margaret Thatcher…
Un «restablecimiento doctrinal» , aunque de una amplitud modesta, se dio en Francia tras la derrota legislativa de los socialistas en 1993 y en el Reino Unido tras la victoria del partido conservador en 2010. Y sin duda bien pronto aparecerán escenarios similares en España y Grecia, ya que no parece probable que los gobernantes socialistas de esos países puedan imputar sus próximas derrotas a una política excesivamente revolucionaria… Para defender la causa de Papandreu, la diputada socialista griega Elena Panaritis se ha atrevido incluso a recurrir a una referencia asombrosa: «Margaret Thatcher necesitó once años para llevar a cabo sus reformas en un país que tenía problemas estructurales menos importantes. ¡Nuestro programa sólo lleva en marcha catorce meses!» (8). En resumen, «¡Papandreu mejor que Thatcher!». 

Para salir de esta trampa es necesario establecer la lista de las condiciones previas para meter en vereda la globalización financiera. Sin embargo inmediatamente surge un problema: teniendo en cuenta la abundancia y sofisticación de los dispositivos que se han incrustado desde hace treinta años en el desarrollo económico de los Estados y la especulación capitalista, incluso un programa de reformas relativamente fácil (menos desigualdad fiscal, progresión moderada del poder adquisitivo de los salarios, mantenimiento de los gastos de educación, etc.) ahora implica un número significativo de rupturas. Rupturas con el actual orden europeo y también con las políticas a las que los socialistas están alineados (9). 

Son necesarios, por ejemplo, un cuestionamiento de la «independencia» del BCE (los tratados europeos garantizan que su política monetarista escape de cualquier control democrático), una flexibilización del pacto de estabilidad y crecimiento (que en períodos de crisis asfixia la estrategia voluntarista de lucha contra el desempleo), denuncia de la alianza entre liberales y socialdemócratas en el Parlamento Europeo (que ha llevado a estos últimos a apoyar la candidatura de Mario Draghi, exbanquero de Goldman Sachs, como director del Banco Central Europeo), sin hablar del libre comercio (la doctrina de la Comisión Europea), de una auditoría de la deuda pública (con el fin de no reembolsar a los especuladores que han apostado contra los países más débiles de la Eurozona); sin todo eso, la partida empezará mal de entrada. 

E incluso estará perdida de antemano. En efecto, nada permite creer que Hollande en Francia, Sigmar Gabriel en Alemania o Edward Miliband en el Reino Unido triunfarán donde Obama, Zapatero y Papandreu ya han fracasado. Imaginar que «una alianza que hace de la unión política de Europa el centro de su proyecto» garantiza, como espera Massimo D’Alema en Italia, «el renacimiento del progresismo» (10) se parece (en el mejor de los casos) a soñar despierto. En el actual estado de las fuerzas políticas y sociales, una Europa federal solo puede cerrar más los mecanismos liberales ya asfixiantes y despojar un poco más a los pueblos de su soberanía al confiar el poder a oscuras instancias tecnócratas. Por otra parte, ¿la moneda y comercio no son ámbitos ya «federalizados»? 

Sin embargo, en tanto que los partidos de izquierda moderados continúen representando a la mayoría del electorado progresista –sea por adhesión a su proyecto o por el sentimiento de que esa constituye la única perspectiva de una alternancia aproximada- las formaciones políticas más radicales (o los ecologistas) se encontrarán condenados al papel de figurantes, de fuerzas de apoyo o para hacer ruido. Incluso con el 15% de los sufragios, cuarenta y cuatro diputados, cuatro ministros y una organización que agrupa a cientos de miles de adeptos, el Partido Comunista Francés (PCF), entre 1981 y 1984, nunca influyó en la programación de las políticas económicas y financieras de François Mitterrand. El naufragio de Refundación Comunista en Italia, presa de su alianza con los partidos de centro izquierda, no constituye un precedente más emocionante. Entonces se trataba de recordar, prevenir a cualquier precio la vuelta al poder de Silvio Berlusconi. Lo cual pasó de todas formas, pero después. 

El Frente de Izquierda francés (perteneciente al PCF) quiere contradecir esos augurios. Presionando al Partido Socialista espera que este se libere de «sus atavismos». A priori la apuesta parece ilusoria, incluso desesperada. Sin embargo, si integra otros factores aparte de la relación de fuerzas electorales y las obligaciones institucionales, puede prevalerse de precedentes históricos. Así, ninguna de las grandes conquistas sociales del Front populaire (vacaciones pagadas, semana de 40 horas, etc.) estaba inscrita en el programa (muy moderado) de la coalición victoriosa de abril-mayo de 1936; fue el movimiento de huelgas de junio el que se las impuso a la patronal francesa. 

La historia de ese período no se resume sin embargo en la presión irresistible de un movimiento social sobre los partidos de izquierda tímidos o asustados. Fue la victoria del Front populaire la que liberó un movimiento de revolución social y dio a los trabajadores el sentimiento de que no se enfrentarían al muro de la represión policial y patronal. Envalentonados, también sabían que los partidos a los que acababan de votar no les darían nada si no les retorcían la mano. De ahí esa dialéctica victoriosa –pero tan rara- entre elección y movilización, urnas y fábricas. Un gobierno de izquierda que no afrontase una presión semejante se encerraría rápidamente en una cámara cerrada con una tecnocracia que desde hace mucho tiempo ha perdido la costumbre de hacer cualquier cosa que no sea liberalismo. Tendría como única obsesión seducir a las agencias de calificación, de las que nadie ignora que «rebajan» inmediatamente a cualquier país que se compromete a una verdadera política de izquierda. 

Como una estrella muerta, la República Central lanza sus últimos rayos
Entonces, ¿audacia o estancamiento? Desde el amanecer hasta el crepúsculo nos machacan con los riesgos de la audacia –aislamiento, inflación, degradación-. Sí, pero ¿y los riesgos del estancamiento? Al analizar la situación de la Europa de los años 30, el historiador Karl Polanyi recordaba que: «el callejón en el que se ha metido el capitalismo liberal», en varios países desembocó entonces en «una reforma de la economía de mercado realizada al precio de la extirpación de todas las instituciones democráticas» (11). ¿Pero de qué soberanía popular pueden todavía valerse las decisiones europeas tomadas a remolque de los mercados? Incluso un socialista tan moderado como Michel Rocard se alarma: todo nuevo endurecimiento de las condiciones impuestas a los griegos podría provocar la suspensión de la democracia en ese país. «Dada la situación colérica en la que se va a encontrar ese pueblo, escribía el mes pasado, se puede dudar de que algún gobierno pueda mantenerse sin el apoyo del ejército. Esta lamentable reflexión sirve, por supuesto, para Portugal, Irlanda y otros más grandes. ¿Hasta dónde?» (12). 

A pesar de estar apuntalada por toda una quincallería institucional y mediática, la República Central se tambalea. Se está poniendo en marcha una carrera de velocidad entre el endurecimiento del autoritarismo liberal y el desencadenamiento de una ruptura con el capitalismo. Todavía parece lejana. Pero cuando los pueblos dejan de creer en un juego político mentiroso, cuando observan que se despoja a los gobiernos de su soberanía, cuando se obstinan en reclamar que se meta en vereda a los bancos, cuando se movilizan sin saber adónde les conducirá su ira, eso significa, a pesar de todo, que la izquierda todavía sigue viva. 

NOTAS:
(1) Compuesta por la Comisión Europea, el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI).
(2) Benoît Hamon, Tourner la page. Reprenons la marche du progrès social, Flammarion, Paris, 2011, páginas 14-19.
(3) Agence France-Presse, 4 de septiembre de 2011.
(4) François Hollande, Devoirs de vérité, Stock, París, 2006, páginas, 91 y 206
(5) Ibid., páginas 51 y 43.
(6) Lionel Jospin, «Reconstruire la gauche », Le Monde, 11de abril de1992.
(7) Benoît Hamon, op. cit., página 180.
(8) Citado por Alain Salles, «L’odyssée de Papandréou », Le Monde, 16 de septiembre de 2011.
(9) « Cuando la izquierda renuncia en nombre de Europa », Le Monde diplomatique, junio de 2005.
(10) Massimo D’Alema, «Le succès de la gauche au Danemark annonce un renouveau européen», Le Monde, 21de septiembre de 2011.
(11) Karl Polanyi, La Grande Transformation, Gallimard, París, 1983, p. 305.
(13) Michel Rocard, « Un système bancaire à repenser», Le Monde, 4 de octubre de 2011.

(*) Serge Halimi es un analista político francés que escribe en Le Monde Diplomatique

domingo, 13 de noviembre de 2011

Max Otte: 'Con la peseta no se hubiera producido una burbuja de ese calibre'


MADRID.- Hasta 2006, el economista Max Otte, gestor de un fondo de inversiones de tamaño mediano, no era conocido fuera de Alemania. Sin embargo, ese año publicó "¡Qué viene la crisis!"; un libro en el que pronosticaba algunos de los problemas actuales. Y le llegó la fama.
 
Ahora presenta "¡Frenad el desastre del euro!", un breve 'best seller' en el que anticipa la inevitable salida de Grecia de la moneda única y en el que recomienda a España que vuelva a la peseta.

Invitado en Madrid por la Fundación Rafael del Pino, Otte denuncia a la "oligarquía financiera! que ha corrompido el "imperio de la ley" y asegura que no todos somos iguales. Él mismo conoce bien el funcionamiento del sistema y por ello, dice, no compra la idea de que los mercados son democráticos. Lo entrevista 'El Mundo'.

Leyendo su libro parece que está bastante enfadado.
Sí, lo estoy. A lo largo de la Historia siempre ha habido clases privilegiadas, no es novedad. Ahora tenemos la llamada oligarquía financiera, que marca las reglas de la especulación.
Me enfada cuando veo que este grupo de personas influyentes, banqueros de inversión y agencias de ráting escribe las reglas en su favor y contra la gente normal. Hay muchos ejemplos de ello. La distribución de los ingresos y de la riqueza es muy mala. Y el euro, con la debilidad de los políticos actuales, es frustrante.

¿Qué llegó antes, la debilidad de los gobiernos o la fuerza de esos agentes? ¿Qué causó qué?
El ex presidente de la Reserva Federal de EEUU, Paul Volcker, me dijo hace unos meses que la desregulación, los momentos de Milton Friedman, Thatcher y Reagan fue un proceso lento desde los años 70, y por eso no nos dimos cuenta de lo que venía. Hoy, los políticos ya no tienen las competencias, son los agentes los que escriben las reglas. Es un pez que se muerde la cola. Por fin, hace unas semanas, hemos empezado a ver liderazgo en Sarkozy y Merkel, pero por primera vez en un año y medio. Parece que hace falta que las cosas estén muy mal para que despierten.

¿Critica a esa oligarquía pero aplaude que sólo dos políticos quieran liderar toda la UE?
En realidad no. No creo que la UE sea muy democrática, necesitamos más democracia. Mi primera elección sería más votos populares, como el referéndum griego. Que fue convocado por razones tácticas, pero que era correcto en el fondo. El que lo retiraran son malas noticias para Europa. La oligarquía financiera se sale con la suya. Han cambiado el gobierno portugués, el eslovaco Y los griegos, como antes los alemanes, se quedan sin referéndum.
Merkel y Sarkozy no tienen la legitimidad, estoy de acuerdo, pero al menos es un contrapeso contra los Josef Ackermann y los grandes bancos.

Pero en el fondo los mercados son decenas de miles de personas en todo el mundo. ¿No es mejor que sólo dos?
No, no, no. No creo en los mercados. Yo mismo soy inversor. Gestiono un fondo pequeño, de unos 200 millones de euros. Pero los mercados deben someterse al Imperio de la Ley. Actores como Ackermann controlan a los políticos para beneficiarse. El imperio de la ley ha sido corrompido por los actores más importantes.
Los intereses de los pequeños inversores no tienen nada que ver con los del Deutsche Bank. Hay diferentes grupos de interés. No compro la idea de que los mercados son democráticos.

En su libro sostiene que España, Portugal o Grecia deberían salirse del euro. Pero aquí quiere oír hablar del tema.
Grecia ha tenido buenos años desde que se unió al euro y ha tenido un buen dinero que ha gastado. En pensiones, consumo... han tenido buena vida durante 10 años. Si te dan un regalo no lo rechazas. Pero ahora debe salir de la zona euro. El país no puede funcionar de otra manera. Al retrasarlo estamos creando un problema cada vez más grande.
España no tiene la misma necesidad de irse que Grecia, pero creo que sería mejor para ustedes El euro crea incentivos equivocados. Como los bajos tipos de interés que llevaron a la burbuja inmobiliaria. ¿Cómo se sale de la crisis actual? ¿Recortando el sueldo de los funcionarios y las pensiones y rebajando el déficit? Es sólo una parte de la solución, pero no toda. Es necesario, pero después de limpiar los balances, vender el stock inmobiliario, etc.

¿Sin el euro sería más fácil? 
El euro no ha unido a Europa, la ha separado. Con la peseta España tendría una política de tipos más independiente, una política fiscal más independiente e incluso más inflación, que yo diría que ahora mismo es el mal menor. En esta situación si sólo se ahorra se acaba como Grecia. Desde luego que hay que ahorrar, pero una subida moderada de la inflación ayudaría.

¿La zona euro ha sido una pérdida de tiempo y de dinero? 
Sí, absolutamente. A España le habría ido mejor sin unirse al euro. España se benefició de ingresar en el mercado común, eso fue algo bueno. Exportaciones y estímulos. Pero el euro ha creado más problemas de los que resuelve. Generó la burbuja inmobiliaria. Creó una ilusión de riqueza. Limita las opciones de los gobiernos. Sí, creo que a España le habría ido mejor sin unirse.
Es cierto que no habría tenido los cinco o siete fantásticos años que vivió. Habría sido todo más tranquilo, más moderado. Pero no tendríamos tampoco la situación actual.

¿Y no hubiéramos tenido una burbuja inmobiliaria? 
Con la peseta no creo que no se hubiera producido una burbuja de ese calibre. Sin el euro los tipos de interés hubieran sido más altos y la gente no hubiera podido involucrarse o enfangarse de la misma forma.

¿Por qué nadie ha criticado al euro hasta la crisis? 
En Alemania hubo un gran debate en torno al euro, y la mayoría de los economistas a finales de los 90 se oponían. En esa época tuvimos la convergencia de los tipos, por lo que la gente pensó "quizás funcione después de todo". Y luego llegó el 'boom' tecnológico, la espiral de crecimiento .com. Fue una época emocionante en la que pensamos que quizás el mundo había cambiado, y que quizás internet nos mostraba una nueva cara del crecimiento. Pero no.

¿Entonces la culpa fue de los políticos que apostaron por la moneda única? Desde luego cometieron un error. Podríamos culpar a Helmut Kohl y a Mitterrand por empezar esto. El mejor acuerdo, el mejor marco institucional europeo, era el Sistema Monetario Europeo. Con tipos de cambio fijos pero flexibles.

Siempre ha sostenido que la quita en Grecia era indispensable.
 Esta pregunta nos lleva al tema de quién debe ser culpado de la crisis. Políticos, banqueros, la gente. En Grecia todos tienen parte de responsabilidad. Los políticos por pedir el dinero, los bancos por prestarlo y la gente por gastarlo cuando no deberían haberlo hecho. Por ello, todos deberían pagar la factura de alguna manera. La quita paga parte de la misma. Ayudará para preservar el crédito.
Grecia es completamente diferente de España, Irlanda o Italia. Son países muy distintos. Si Grecia deja el euro pararemos la sangría. Con más dinero y con más endeudamiento no lograremos nada. Si sigue, dentro de un año tendremos un problema todavía mayor.

¿Alguien más necesita quita? 
El problema de España es la deuda privada, no la pública. Por eso hace falta una limpieza en los balances, desaparición de empresas y bancos. Necesitamos una recapitalización de entidades en todo el continente. Pero quizás ningún otro país necesite quitas.

¿Recapitalizar es una decisión política o económica? 
Los bancos son como las centrales nucleares, muy peligrosas. Yo soy un economista de mercado, y para mí la clave es la eficiencia en el equity de los bancos. Un 7 o un 8%. Lo mejor sería exigir un capital mínimo, pero no como Basilea II, que ya ha sido manipulado. En los últimos 15 ó 20 años se han relajado los requerimientos, y ahora son demasiado bajos. Subirlos durante la crisis no es lo ideal, claro, pero siguen siendo demasiado bajos y deben ser aumentados para que el capitalismo funcione. El capitalismo funciona con capital, y los bancos ahora no lo tienen. Sólo tienen deuda, y ese es el problema.

¿Cree que reuniones como la del G-20 sirven para algo? Sí, un despilfarro de tiempo y de dinero. No soy fan del G-20. Un encuentro Merkel-Sarkozy o de grupos pequeños puede tener utilidad, pero el G-20 es un gran circo.

¿Qué diferencia hay entre usted y la gente que critica? ¿El tamaño de su fondo? No. Yo no hago operación a corto. Si mantengo una posición hago algo parecido a Francisco García Paramés, el inversor español al que tanto respeto. Posiciones a largo, trato de escoger compañías sólidas. No busco negocios rápidos. Soy un inversor paciente.

La economía de Japón crece en el tercer trimestre un 6% interanual

TOKIO.- La economía japonesa se expandió a una tasa interanual de 6% en el trimestre de julio a septiembre, gracias a que el país experimentó una recuperación del terremoto y maremoto que lo azotaron en marzo, informó el gobierno.
 
Las lecturas del Producto Interno Bruto real marcan la primera expansión de la tercera economía más importante del mundo en cuatro trimestres.
El terremoto y el maremoto del 11 de marzo dejaron miles de personas muertas y barrieron con buena parte de la costa nororiental japonesa. El desastre dañó muchas fábricas en la región, causando una severa escasez de partes y componentes para fabricantes en todo el país, incluyendo las empresas automotrices.
El maremoto también dañó una planta nucleoeléctrica, lo que aumentó las dificultades de negocios y viviendas.
Desde entonces, el país ha ido restaurando sus fábricas, ayudando a un levantamiento económico a pesar de la amenaza de la crisis financiera europea, la ralentizada economía global y la fortaleza del yen.
La oficina del gabinete dijo el lunes que el resultado se traduce en un crecimiento del PIB de 1,5% respecto al trimestre anterior.
El gasto del consumidor, que representa alrededor del 60% de la economía, subió 1% respecto al trimestre previo. La inversión de capital por parte de las empresas creció 1,1%.
Sin embargo, los analistas dicen que es poco probable que duren los sólidos números del tercer trimestre.
Hiromichi Shirakawa, economista de Credit Suisse, dijo que Japón se benefició de un fuerte incremento en las exportaciones y de la producción industrial de principios del verano. Pero la economía "ya ha perdido su impulso alcista desde agosto", dijo en un reporte la semana pasada.