La víspera Andris Šuvajevs, el copresidente de los socialdemócratas
Progresistas (Pro), hasta ahora uno de los aliados del tripartito, pidió
la dimisión de la jefa de Gobierno, tras haberse reunido con ella para
buscar, sin éxito, una solución.
Poco después, el líder del otro socio del Gobierno, la Alianza de los
Verdes y los Agricultores (ZSS), Harijs Rokpelnis, afirmó que el
Ejecutivo había caído.
La crisis de Gobierno se desató cuando dos drones
ucranianos se desviaron, debido a las medidas de guerra electrónica rusa,
según aseguró el ministro de Exteriores de Ucrania, Andrí Sibiga, y
penetraron en el espacio aéreo letón, donde provocaron una explosión al
impactar en un depósito de petróleo vacío en Rezekne, a 60 kilómetros de
la frontera con Rusia.
Siliņa responsabilizó al hasta entonces ministro de Defensa,
el socialdemócrata Andris Sprūds, del fracaso a la hora de interceptar
los drones, y forzó su dimisión, mientras que Pro denunció que la
primera ministra no les había informado de su intención de destituirle y
de politizar una cuestión militar, desacreditando con ello a las Fuerzas Armadas.
La primera ministra designó al coronel Raivis Melnis como sustituto
de Sprūds, pero Pro se negó a darle su apoyo y afirmó que debía haber un
nuevo Gobierno en Letonia, país báltico
que celebrará elecciones legislativas en octubre próximo. Siliņa
dimitió después de que los partidos de oposición se apresuraron a
afirmar que respaldarían una moción de censura contra ella.
El presidente letón, Edgars Rinkēvičs, ha programado reuniones para
el viernes con todos los partidos políticos del Parlamento o Saeima, con
el fin de preparar el nombramiento de un nuevo candidato a primer
ministro para formar un nuevo gobierno interino hasta las elecciones
parlamentarias.
La renuncia de la política centrista-liberal se produce
además el mismo día en que un nuevo escándalo sacude Riga por la
detención del ministro de Agricultura, Armands Krauze, del partido ZSS,
bajo sospecha de abuso de poder, según confirmó un portavoz de la
Fiscalía General de Letonia.
En una declaración este jueves ante los medios, Siliņa acusó al
partido Pro de ser unos «parlanchines» y de actuar por «celos políticos»
al negarse a aceptar su elección del coronel al frente de la cartera de
Defensa.
«La seguridad, ahora más que nunca, debe estar en manos
profesionales. Por eso nominé a un candidato profesional para el cargo
de ministro de Defensa: el coronel Raivis Melnis, que tiene experiencia
real en Ucrania», indicó.
«En este momento, los celos políticos y los
estrechos intereses partidistas han prevalecido sobre la
responsabilidad. Ante un candidato fuerte para el cargo de ministro de
Defensa, los políticos parlanchines han elegido una crisis: una crisis
de Gobierno», afirmó Siliņa.
«Por eso anuncio mi dimisión. No es una decisión fácil, pero es la
decisión justa en esta situación», explicó.
Antes de anunciar su
renuncia, Siliņa, la segunda mujer en encabezar un Gobierno letón desde
que el país recuperó su independencia en 1991, enumeró lo que calificó
como logros de su gestión como primera ministra, cargo que asumió en
2023.
Entre ellos mencionó el aumento del gasto en defensa hasta el 5 %
del PIB, la indexación de las pensiones y la reducción del coste de los
productos farmacéuticos.
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