RABAT.- El ministro de Exteriores de Francia, Jean-Noël Barrot, ha anunciado este miércoles que el Gobierno está preparando una visita de Estado a la capital francesa, París, de Mohamed VI con el objetivo de firmar un importante tratado bilateral con Marruecos.
"Nos preparamos para recibir a Su Majestad en una visita de Estado a Francia que constituirá un hito histórico para las relaciones franco-marroquíes", ha expresado Barrot desde la capital marroquí, Rabat, junto al ministro de Exteriores marroquí, Naser Burita.
Barrot ha afirmado que "para Francia sería el primer tratado de este tipo con un país no europeo" y ha subrayado que los "motores" de la relación bilateral "funcionan a pleno rendimiento" desde la visita de Estado del presidente francés, Emmanuel Macron, a Marruecos en octubre de 2024.
El objetivo, según el titular de Exteriores francés, es "sentar las bases de la relación franco-marroquí para las próximas décadas", si bien no ha informado sobre la fecha de la eventual visita de Estado del monarca en el marco de una rueda de prensa celebrada con posterioridad a una conferencia ministerial sobre mantenimiento de la paz en el sector francófono.
El progresivo acercamiento de Francia a Marruecos, especialmente después de que el presidente francés reconociese la soberanía marroquí sobre la antigua colonia española del Sáhara Occidental, ha disparado las tensiones con su país vecino, Argelia.
Por otra parte, el ministro de Exteriores marroquí, Naser Burita, ha defendido este miércoles que las misiones de paz de Naciones Unidas deben tener un carácter temporal, adaptarse a la evolución de la situación en el terreno y no "sustituir la voluntad política", en pleno debate sobre la continuidad de la Misión de la ONU para el Referéndum en el Sáhara Occidental (MINURSO).
Burita se ha pronunciado en estos términos durante la II Conferencia Ministerial sobre Mantenimiento de la Paz en un Entorno Francófono celebrada en Rabat y en la que también ha participado el ministro de Exteriores galo, Jean Noel Barrot.
Durante su intervención, según ha informado su departamento en un comunicado, ha abogado por mandatos de mantenimiento de la paz de la ONU adaptados a la evolución de la situación sobre el terreno, ya que, de lo contrario, corren el riesgo de convertirse en instrumentos de 'statu quo' en lugar de ser verdaderas herramientas para la resolución de conflictos.
A juicio de Burita, las operaciones de mantenimiento de paz deben contar con "mandatos realistas, alcanzables, jerarquizados y respaldados por estrategias políticas claramente definidas y evaluadas regularmente". En este sentido, ha defendido que es preferible perseguir objetivos menos ambiciosos pero que puedan alcanzarse antes que mantener promesas irrealistas e incumplidas.
El ministro marroquí ha resaltado que las misiones de paz operan en un escenario "cada vez más hostil", caracterizado por amenazas asimétricas y ataques de grupos armados no estatales y movimientos separatistas con vínculos comprobados con organizaciones terroristas que atacan a los cascos azules, siembre según su Ministerio.
Ante estos desafíos, ha sostenido Burita, el debate no debe centrarse en mantener el 'statu quo' o abandonar este mecanismo, sino en reformar este instrumento de multilateralismo, que ha considerado "esencial", con el fin de hacerlo "más flexible, más eficaz y mejor adaptado a las realidades del terreno".
Al hilo, ha insistido en que estas operaciones deben seguir siendo "instrumentos temporales al servicio de una solución política duradera y no sustituir la voluntad política de las partes".
En este sentido, ha esgrimido que "el cierre de una misión debe poder contemplarse como un escenario plausible cuando la evolución del proceso político y las condiciones sobre el terreno lo permitan".
El jefe de la diplomacia marroquí se ha pronunciado de este modo en un momento en que está abierto el debate sobre la continuidad de la MINURSO, que recientemente cumplió 35 años.
Tanto Marruecos como Estados Unidos cuestionan su mantenimiento puesto que consideran que el mandato para el que fue creada, la celebración de un referéndum de autodeterminación en la antigua colonia española, ha quedado superado debido al respaldo mayoritario del que goza en la actualidad el plan de autonomía marroquí para el Sáhara Occidental.
De hecho, la resolución 2797, por la que el Consejo de Seguridad renovó el mandato de la MINURSO el pasado 31 de octubre por un año más, llama a las partes a entablar "conversaciones sin condiciones previas, tomando como base la propuesta de autonomía de Marruecos" y reconoce que "una verdadera autonomía podría ser el resultado más factible".
A raíz de esta resolución, Estados Unidos ha organizado tres rondas de conversaciones --dos en Washington y una en Madrid-- en las que han participado Marruecos, el Frente Polisario, Argelia y Mauritania, así como la ONU.


