WASHINGTON.- Delegaciones de Líbano, Israel y Estados Unidos han firmado este viernes
un acuerdo marco para iniciar conversaciones formales de cooperación,
concluyendo así la quinta ronda de conversaciones auspiciada por
Washington desde marzo, día en que el Ejército israelí y el
partido-milicia chií Hezbolá retomaron sus combates y que el acuerdo de
alto el fuego no ha conseguido ponerles fin.
"Hoy es un buen día. Nos complace anunciar un acuerdo marco entre el
Gobierno soberano de Líbano y, por supuesto, el Gobierno de Israel, con
la mediación y el apoyo de Estados Unidos, que comienza a sentar las
bases para una paz y una seguridad duraderas. Y eso es lo que se merecen
estas dos naciones", ha anunciado el secretario de Estado, Marco Rubio,
en la ceremonia de firma.
El jefe de la diplomacia estadounidense ha recordado que en
Líbano llevan "décadas sufriendo enormemente como consecuencia de la
injerencia externa en sus asuntos", en una velada alusión a Irán, si
bien ha recalcado que "esto no es lo que quiere el pueblo".
En la misma
línea, ha evocado a los residentes del norte de Israel, quienes son
"blanco de atentados terroritas lanzados" desde territorio libanés,
aunque aquí Rubio ha incidido en que ni los ciudadanos ni las
autoridades libanesas están detrás de estos ataques.
Rubio ha
advertido en todo caso de que "llevará mucho trabajo y algo de tiempo"
devolver a los dos países a la situación anterior al conflicto, pero ha
celebrado que "hoy damos el primer paso en ese camino", que es "el más
difícil".
El acto ha contado con la embajadora de Líbano en
Estados Unidos, Nada Mouawad Hamadé, evocado las palabras de Rubio, ha
aplaudido el alcance de un acuerdo que supone un "primer paso" hacia el
restablecimiento de la soberanía y la integridad territorial de su país.
Pese a ello, ha reconocido que el acuerdo marco llega tras una
"reunión larga y difícil", por lo que ha agradecido la "cooperación de
Estados Unidos así como a Israel durante una ronda de conversaciones de
cuatro jornadas en Washington. Además, ha atribuido este "hito" al
"liderazgo" del presidente Donald Trump, la "tenacidad" del primer
ministro libanés, Nawaf Salam, y el "patriotismo" de las Fuerzas Armadas
libanesas.
Por su parte, el embajador de Israel en Estados
Unidos, Yechiel Leiter, quien ha celebrado el "acuerdo marco
trilateral", considerando que este allana el "camino hacia la paz" con
el país vecino, además de que "Irán queda fuera (y) Hezbolá queda fuera"
de las negociaciones.
Esta misma semana, el representante diplomático
advirtió de que las negociaciones "corren el peligro de descarrilar",
alegando que el memorando de entendimiento entre Washington y Teherán
habían dado "un nuevo impulso" a Hezbolá.
La reacción del
primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, no se ha hecho esperar y
en un vídeo difundido en redes sociales ha celebrado lo que ha
considerado de "duro golpe para Irán".
"Irán está intentando
obligarnos a retirarnos del sur de Líbano por la fuerza. Y, en esencia,
Israel, Líbano y Estados Unidos le están diciendo a Irán: 'esto no les
incumbe. No tienen ningún papel en Líbano. Ni ustedes, ni Hezbolá, ni
ninguna organización terrorista'", ha explicado.
El jefe del
Ejecutivo ha indicado que sus fuerzas están "permitiendo que el Ejército
libanés comience a prepararse para tomar territorio", pero ha asegurado
al mismo tiempo que no se retirarán de la "zona de amortiguación hasta
que Hezbolá se desarme y mientras exista una amenaza para el Estado de
Israel".