TEHERÁN/BEIRUT.- El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, ha asegurado
este jueves que el país no ha procedido al cierre del estrecho de Ormuz,
una de las principales rutas comerciales de combustible del mundo, y ha
recalcado que "de momento" no existe "intención de hacerlo".
No obstante, no ha descartado tomar medidas encaminadas a este cierre de
cara al futuro si la situación "así lo requiere".
"En este momento no
tenemos la intención de cerrarlo", ha insistido durante una entrevista
con la cadena de televisión estadounidense NBC.
"No lo hemos
cerrado. Los barcos y los buques cargueros han dejado de atravesar la
zona porque tienen miedo a un ataque por parte de unos u otros", ha
matizado, al tiempo que ha vinculado la posibilidad de cortar el paso
con la continuación de la ofensiva puesta en marcha el 28 de febrero por
Estados Unidos e Israel contra el país asiático.
Asimismo, ha
asegurado que Irán está preparado para "contrarrestar una operación
terrestre" de Estados Unidos e Israel, pero ha aseverado que esto sería
"un desastre", al tiempo que ha destacado que el país no busca un "alto
el fuego" o "negociaciones".
"Ya hemos negociado con ellos dos
veces, y en cada ocasión nos atacaron en medio de las negociaciones", ha
declarado Araqchi en relación a la ofensiva de junio de 2025, que duró
doce días y también se produjo en medio de las negociaciones nucleares
con la parte estadounidense.
"No pedimos un alto el fuego. No vemos
ninguna razón para negociar con Estados Unidos", ha explicado.
Estas palabras han sido secundadas por la misión de Irán ante la ONU,
que ha afirmado en un comunicado que la idea de que el estrecho está
cerrado es "infundada y absurda".
"Irán mantiene su compromiso con el
Derecho Internacional y la libertad de navegación. En realidad, es
Estados Unidos quien ha puesto en peligro la seguridad marítima", ha
expresado.
"Justo ayer, a casi 2.000 millas de las costas de
Irán, la fragata iraní 'Dena' fue atacada y hundida en aguas
internacionales por un submarino estadounidense sin previo aviso, lo que
provocó la muerte de más de cien tripulantes", recoge el texto.
"Este
ataque imprudente viola los principios fundamentales del Derecho
Internacional y la libertad de navegación", ha recalcado la misión.
El miércoles, la Guardia Revolucionaria de Irán aseguró que las
fuerzas iraníes "controlan completamente" el Estrecho tras anunciar la
puesta en marcha de medidas para su cierre en respuesta a la ofensiva
sorpresa del sábado.
Por otra parte, un alto cargo de la Asamblea de Expertos, que tiene entre sus funciones
elegir al nuevo líder supremo de Irán, ha asegurado este jueves que este
anuncio llegará "lo antes posible", en medio de las deliberaciones para
reemplazar al ayatolá Alí Jamenei, asesinado en el marco de la ofensiva
lanzada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra el país
asiático.
"La Asamblea de Expertos está llevando a cabo sus labores para
nombrar lo antes posible al nuevo líder", ha afirmado Mohsen Qomi,
miembro del Presidium de la Asamblea de Expertos, antes de pedir a la
población que no haga caso de los "rumores" sobre el proceso de
designación.
Así, ha subrayado que "la población debe seguir la
información solo a través del Presidium de la Asamblea de Expertos,
ignorando los rumores", según ha informado la cadena de televisión
pública iraní, IRIB.
Durante la jornada del miércoles, Ahmad
Jatami, uno de los integrantes de la Asamblea de Expertos de Irán, ya
adelantó que el organismo "está cerca" de elegir al sucesor de Jamenei.
"Las opciones sobre el próximo líder han sido identificadas. Estamos
cerca de elegirlo". Los expertos han sondeado opciones y, por la gracia
de Dios, estamos cerca de tomar una decisión", resaltó.
Jamenei
murió el 28 de febrero a causa de la oleada de bombardeos desatada por
Estados Unidos e Israel, un ataque en el que además murieron su esposa,
Mansuré Jojasté Bagherzadé, y varios de sus familiares, entre ellos su
hija y una de sus nietas.
La ofensiva conjunta ha dejado hasta
la fecha más de mil muertos en Irán, según datos publicados por las
autoridades del país asiático. Entre los muertos, además del líder
supremo, figuran varios ministros y altos cargos del Ejército de Irán,
que ha respondido lanzando misiles y drones contra Israel y bases
estadounidenses en países de Oriente Próximo.
Expulsados de Líbano
Por otra parte, el ministro de Información de Líbano Paul Morcos, ha informado este
jueves de que las actividades de la Guardia Revolucionaria de Irán
quedan prohibidas en territorio libanés y ha ordenado la detención y
deportación de todos sus miembros, una medida que llega tan solo días
después de que las autoridades prohibieran también "todas las
actividades militares" del partido-milicia chií Hezbolá.
"Teniendo en cuenta las crecientes informaciones sobre la presencia de
elementos de la Guardia Revolucionaria iraní en territorio libanés y su
implicación en actividades militares y para salvaguardar la seguridad y
la soberanía nacional, (...) se han tomado estas medidas tras una serie
de deliberaciones en el seno del Gabinete", ha afirmado Morcos, según un
comunicado.
Así, ha recalcado que solo las fuerzas libanesas
"tiene la legitimidad para utilizar las armas" --una alusión al proceso
de desarme de Hezbolá--, ha señalado que se ha instruido a las
instituciones y cuerpos pertinentes para que "verifiquen la presencia de
miembros de la Guardia Revolucionaria iraní en Líbano,
independientemente de su afiliación o la forma en la que estén
operando".
"Estos individuos serán arrestados bajo la
supervisión de las autoridades judiciales competentes para su posterior
deportación desde Líbano", ha afirmado, al tiempo que ha hecho hincapié
en que, además, el Gobierno libanés volverá a introducir el régimen de
visados para toda la población iraní.
Esta última decisión, tal
y como ha explicado, va encaminada a "garantizar la seguridad en las
fronteras y evitar cualquier actividad que puedan romper el marco de
seguridad y que lleve al uso del territorio libanés para sus propios
cometidos".
En este sentido, ha rechazado las acusaciones
vertidas contra el Gobierno libanés que apuntan a que este "se estaría
alineando con las demandas de Israel para poner en marcha medidas
tomadas en el exterior".
"El primer ministro afirma que no puede
mantenerse callado ante este tipo de acusaciones (...) y ha recalcado
que las acusaciones de traición no son valientes sino irresponsables",
ha zanjado.
El
lunes, el Gobierno prohibió "toda la actividad militar" del
partido-milicia chií Hezbolá y exigió a los miembros del grupo entregar
por completo las armas, a pesar de que a mediados de febrero las fuerzas
libanesas estimaban que tardarían entre cuatro y ocho meses más para
completar la segunda fase del plan de desarme.
Esta medida ha
salido adelante después de que Israel haya lanzado una "campaña
ofensiva" contra Hezbolá tras una intensa oleada de bombardeos que ha
dejado decenas de muertos en respuesta al disparo de proyectiles desde
Líbano como represalia por el asesinato del líder supremo iraní, el
ayatolá Alí Jamenei, en la campaña de ataques de Estados Unidos e Israel
contra el país persa.
Israel insiste, sin embargo, en que
Hezbolá "se rearma más rápidamente de lo que es desarmado".
El
partido-milicia, en cambio, ha rechazado cualquier desarme sin el fin de
la ocupación israelí de Líbano y ha reclamado a las autoridades que
trabajen para lograr que Israel cumpla con el alto el fuego pactado en
noviembre de 2024.