BRUSELAS.- Varios líderes europeos han rechazado este lunes la represión de las
fuerzas de seguridad iraníes en las manifestaciones que surgieron hace
varios días con motivo de la crisis económica y que han dejado más de
500 muertos por la represión de las movilizaciones, según organizaciones
civiles.
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha
condenado "la violencia estatal que ataca indiscriminadamente a las
mujeres y hombres iraníes que exigen valientemente respeto por sus
derechos": "El respeto a las libertades fundamentales es un requisito
universal y apoyamos a quienes las defienden", ha declarado.
Cabe mencionar que la semana pasada Macron, el canciller alemán,
Friedrich Merz, y el primer ministro británico, Keir Starmer, se
mostraron "profundamente preocupados por los informes de violencia por
parte de las fuerzas de seguridad iraníes" y han condenado
"enérgicamente" la muerte de manifestantes.
"Las autoridades
iraníes tienen la responsabilidad de proteger a su propia población y
deben respetar el derecho a la libertad de expresión y manifestación
pacífica sin miedo a la represión", reza un comunicado conjunto en el
que les instaban a "abstenerse de la violencia y defender los derechos
fundamentales de los ciudadanos de Irán".
El primer ministro de
Países Bajos, Dick Schoof, ha criticado también durante la jornada que
"el régimen iraní está reprimiendo severamente toda forma de protesta"
y, "como resultado, muchas personas han muerto". Así, ha exigido a
Teherán "detener la violencia, liberar a quienes han sido arrestados
injustamente y restablecer el acceso a Internet".
"Los
valientes hombres y mujeres que protestan en las calles de las ciudades
iraníes merecen nuestro apoyo. Se alzan contra la tiranía y hacen oír su
clamor por la libertad. (...) Nos mantendremos firmes en nuestro apoyo a
los derechos del pueblo iraní", ha expresado.
El jefe de
Gobierno sueco, Ulf Kristersson, ha lamentado los "informes terribles
desde Irán sobre la muerte de manifestantes", mientras que ha "condenado
todo uso de violencia contra manifestantes pacíficos" y ha exigido "la
liberación de todas las personas detenidas injustamente".
"Suecia se
solidariza con el pueblo iraní en su lucha por la libertad", ha añadido.
Desde Irlanda, en un breve mensaje, el primer ministro, Micheal
Martin, ha condenado "enérgicamente la brutal y violenta represión de
los manifestantes, que ha dejado cientos de civiles muertos en Irán en
los últimos días".
El presidente de Letonia, Edgars Rinkevics,
se ha sumado a las condenas respecto de la represión en Irán y los
mensajes de solidaridad con el pueblo iraní. "Cada vez llegan noticias
más impactantes desde Irán, consternado por la brutalidad del régimen
contra el pueblo", ha afirmado.
Por su parte, el Gobierno de
Eslovenia, a través del Ministerio de Exteriores, ha "condenado
enérgicamente la violencia, la intimidación y las detenciones
arbitrarias contra manifestantes pacíficos en Irán y expresa su pesar
por las víctimas". Así, ha pedido respetar las libertades fundamentales.
"El futuro de Irán debe ser determinado pacíficamente por su pueblo,
mediante un diálogo que contribuya a la estabilidad en la región", ha
añadido la cartera diplomática eslovena.
El Ministerio de Exteriores de Irán ha convocado a los embajadores de
Reino Unido, Alemania, Italia y Francia, a quienes ha mostrado un vídeo
de "la violencia de los alborotadores", y les ha exigido la "retirada
de las declaraciones oficiales de apoyo a los manifestantes".
Durante el encuentro, ha enseñado "imágenes documentales de las acciones
violentas" y ha enfatizado "que estas acciones excedían los límites de
las manifestaciones pacíficas y se consideraban sabotaje organizado",
según recoge la agencia de noticias Tasnim.
En este sentido, la
cartera ministerial ha solicitado a los embajadores que transmitieran
estas imágenes directamente a sus respectivos gobiernos y ha hecho
hincapié en que "cualquier apoyo político o mediático es inaceptable y
una clara injerencia en la seguridad interna de Irán".
Las
protestas de los últimos días están marcadas además por un corte del
servicio de Internet por parte de las autoridades de Irán, que supera ya
las 84 horas, según ha informado NetBlocks, una organización dedicada a
dar seguimiento a la conectividad a nivel internacional, especialmente
en contextos de conflicto o crisis.
La caída del nivel
adquisitivo de millones de ciudadanos iraníes --con caídas históricas
del valor de la moneda nacional, el rial--, está en el origen de las
protestas, que se producen además en pleno aumento de las sanciones de
Estados Unidos que, junto a Israel, ha vuelto a apuntar hacia su
programa nuclear, con bombardeos incluidos como los del pasado junio,
que mataron a más de 1.100 personas.