LONDRES.- La secretaria británica de Estado de Vivienda, Comunidades y Gobierno Local, Miatta Fahnbulleh, presentó este martes su dimisión en desacuerdo con la gestión del primer ministro, Keir Starmer, al que pidió que «haga lo correcto» para el Reino Unido y establezca un calendario para su retirada del poder.
Esta es la primera renuncia significativa en el Gobierno de Starmer, que afronta una fuerte presión de más de 80 diputados laboristas que piden que dimita de forma inmediata o fije una fecha para su salida del Gobierno, tras la debacle electoral del pasado jueves sufrida por la formación.
El primer ministro afronta una crítica reunión del Gobierno en medio del descontento en las filas laboristas por el varapalo sufrido por la formación en los comicios locales parciales en Inglaterra y los regionales en Escocia y Gales.
En su carta de dimisión divulgada a los medios, la secretaria de Estado expresa su orgullo por el trabajo realizado en el Gobierno y afirma que ha sido «un privilegio formar parte de un gobierno que trabaja arduamente en todos los niveles para lograr el cambio que nuestro país necesita».
«Si bien se han logrado avances, no hemos actuado con la visión, el ritmo y la ambición que exige nuestro mandato de cambio. Tampoco hemos gobernado como un Partido Laborista con valores claros y firmes en nuestras convicciones», añadió la política.
Entre los errores del Ejecutivo, Fahnbulleh mencionó el recorte del subsidio al combustible para los pensionistas o los de las personas con algún tipo de discapacidad, asuntos que «han generado dudas en muchos de mis electores sobre nuestra misión».
«El mensaje que recibí fue claro: Usted, primer ministro, ha perdido la confianza de la población. Nuestro país afronta enormes desafíos y la gente clama por la magnitud del cambio que esto requiere», añadió.
«El pueblo no cree que usted pueda liderar este cambio, y yo tampoco. Por lo tanto, le insto a que haga lo correcto por el país y el partido, y establezca un calendario para una transición ordenada, de modo que un nuevo equipo pueda llevar a cabo el cambio que le prometimos al país», subrayó en su misiva.
Al menos 72 diputados laboristas han pedido abiertamente a Starmer que renuncie mientras las ministras de Exteriores e Interior, Yvette Cooper y Shabana Mahmood, respectivamente, han pedido al primer ministro que establezca una transición de poder ordenada, según adelanta hoy el diario The Guardian.
La BBC ya ha adelantado que la primera reacción de Starmer en la reunión de su Gobierno ha sido que descarta dimitir en este momento, pese a la enorme presión que sufre en su propio partido.
No amaina la presión
Al menos 82 diputados laboristas, más de una quinta parte del total de 403 parlamentarios con los que cuenta el Partido Laborista en Westminster, habían pedido este martes públicamente la dimisión del primer ministro británico, Keir Starmer, al frente del Gobierno del país y de su formación.
Los estatutos del partido señalan que basta superar este umbral -la quinta parte del grupo parlamentario (en el caso actual, 81 diputados)- para forzar la celebración de primarias en el partido, siempre que se dé una condición que aquí todavía no se reúne: que los opositores tengan un nombre consensuado para proponer como recambio de Starmer.
Eso no significa que la presión haya amainado sobre Starmer y su futuro inmediato: en este momento, tres secretarios de Estado (que también se sientan en el gabinete de Starmer) ya han presentado su dimisión: la de victimas para la violencia de género, Alex Davies-Jones; la de protección a la mujer, Jess Phillips, y la de vivienda y comunidades, Miatta Fahnbulleh.
Phillips, considerada una figura influyente en el partido y a nivel ministerial, ha dicho sentirse cansada de observar cómo «las oportunidades de progreso se ven relegadas o frenadas». Pero en la primera línea, la de los ministros, ninguno de ellos ha renunciado a su cargo, ni siquiera las dos 'pesos pesados' del gabinete que en las últimas horas reclamaron a Starmer que se comprometa con un calendario de traspasado de poderes: la de Interior, Shabana Mahmood, y la de Exteriores, Yvette Cooper.
Starmer, muy tocado tras la sonora derrota de su partido en las elecciones municipales de Inglaterra y en las regionales de Gales y Escocia, ha demostrado pese a todo que tiene voluntad de seguir adelante y ha desoído hasta el momento todas las llamadas a su dimisión.

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