FRÁNCFORT.- El Banco Central Europeo (BCE) mantuvo este jueves sus tipos de interés a los depósitos bancarios en el 2 % pese a que la inflación
subió hasta el 3 % en abril, impulsada por el fuerte incremento de los
precios de la energía como consecuencia de la guerra en Oriente Medio y
el cierre del estrecho de Ormuz.
El Consejo de Gobierno del BCE, que se
reunió en Fráncfort, considera que «sigue estando en una buena posición
para navegar la actual incertidumbre».
El BCE también mantuvo los tipos de interés de las
operaciones principales de financiación en el 2,15 % y de la facilidad
marginal de crédito en el 2,40 %, respectivamente. Pero reconoce que
«los riesgos al alza para la inflación y los riesgos a la baja para el
crecimiento se han intensificado».
«La guerra en Oriente Próximo ha dado
lugar a un acusado incremento de los precios de la energía, impulsando
la inflación y afectando al clima económico», advierte el BCE en un
comunicado.
El impacto de la guerra en la inflación a medio plazo y en la
actividad económica dependerán la duración de la guerra, de cuánto
tiempo sean altos los precios energéticos y de si esa subida se traspasa
a los salarios.
«Cuanto más tiempo dure la guerra y los precios de la energía se
mantengan en niveles elevados, más fuerte es el posible impacto en la
inflación general y en la economía», según el BCE.
El Consejo de
Gobierno realizará un atento seguimiento de la situación y tomará sus
decisiones sobre los tipos de interés según los datos en cada reunión.
Asimismo, el Consejo de Gobierno del BCE no se compromete de antemano
con ninguna senda concreta de tipos.
El Banco de Inglaterra dejó este jueves los tipos de interés en el
3,75 % ante el encarecimiento de la energía por la guerra en Irán, que
ha impulsado los precios del petróleo por encima de los 126 dólares, su
nivel más alto desde 2022.
La Fed mantuvo el miércoles los tipos de
interés en el rango entre el 3,5 y el 3,75 %.
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