WASHINGTON.- El primer ministro británico, Keir Starmer, abordó este domingo con el presidente estadounidense, Donald Trump, la importancia de «reabrir» el estrecho de Ormuz,
según informó Downing Street en un comunicado.
«Los líderes conversaron
sobre la situación en desarrollo en Oriente Medio y la importancia de
reabrir el estrecho de Ormuz para poner fin a las perturbaciones en el
transporte marítimo mundial, que están provocando un aumento de los
costes en todo el mundo», indicó un portavoz de la oficina de Starmer.
El jefe del Gobierno británico también aprovechó la llamada para
expresar sus condolencias por el personal del Ejército estadounidense
que ha perdido la vida desde el inicio del conflicto el 28 de febrero.
La
conversación entre Starmer y Trump sucede después de que el jefe de la
Casa Blanca hiciese un llamamiento en su red Truth Social a potencias
como China, Francia, Japón, Corea del Sur y el Reino Unido para que
envíen buques al estrecho para que «deje de ser una amenaza de una nación totalmente descabezada».
Tras la llamada con Trump, el primer ministro británico habló
asimismo su homólogo canadiense, Mark Carney, sobre el «impacto del
cierre continuado» de Ormuz en el comercio internacional y acordaron
dialogar más en profundidad del asunto en su reunión de mañana, junto a
otros temas bilaterales.
El paso de Ormuz, entre el golfo Pérsico y el
golfo de Omán, por donde pasa el 20 % del tráfico marítimo global de
petróleo, está cerrado de facto por Teherán desde el estallido de la
guerra en Oriente Medio, lo que ha elevado los precios del barril de
crudo hasta más de 100 dólares.
El Reino Unido ha rechazado participar de manera activa en la guerra de EE.UU. e Israel contra Irán,
pero sí ha permitido a Washington hacer uso de las bases británicas en
Oriente Medio para efectuar ataques y ha aumentado su presencia en la
zona para llevar a cabo «operaciones defensivas» en las que ha admitido
derribar múltiples drones iraníes.
En la madrugada del 2 de marzo, un dron proxy iraní lanzado «desde
Irak o el Líbano», según el Ministerio de Defensa británico, alcanzó la
base británica de Akrotiri en Chipre sin dejar víctimas, lo que provocó
que Starmer anunciase el envío del destructor HMS Dragon a la isla
mediterránea, así como varios helicópteros y aviones antidrones.
No hay comentarios:
Publicar un comentario