jueves, 5 de marzo de 2026

Irán niega haber cerrado el estrecho de Ormuz: "De momento no tenemos intención de hacerlo"

 TEHERÁN/BEIRUT.- El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, ha asegurado este jueves que el país no ha procedido al cierre del estrecho de Ormuz, una de las principales rutas comerciales de combustible del mundo, y ha recalcado que "de momento" no existe "intención de hacerlo".

No obstante, no ha descartado tomar medidas encaminadas a este cierre de cara al futuro si la situación "así lo requiere".

 "En este momento no tenemos la intención de cerrarlo", ha insistido durante una entrevista con la cadena de televisión estadounidense NBC.

"No lo hemos cerrado. Los barcos y los buques cargueros han dejado de atravesar la zona porque tienen miedo a un ataque por parte de unos u otros", ha matizado, al tiempo que ha vinculado la posibilidad de cortar el paso con la continuación de la ofensiva puesta en marcha el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra el país asiático.

Asimismo, ha asegurado que Irán está preparado para "contrarrestar una operación terrestre" de Estados Unidos e Israel, pero ha aseverado que esto sería "un desastre", al tiempo que ha destacado que el país no busca un "alto el fuego" o "negociaciones".

"Ya hemos negociado con ellos dos veces, y en cada ocasión nos atacaron en medio de las negociaciones", ha declarado Araqchi en relación a la ofensiva de junio de 2025, que duró doce días y también se produjo en medio de las negociaciones nucleares con la parte estadounidense. 

"No pedimos un alto el fuego. No vemos ninguna razón para negociar con Estados Unidos", ha explicado.

Estas palabras han sido secundadas por la misión de Irán ante la ONU, que ha afirmado en un comunicado que la idea de que el estrecho está cerrado es "infundada y absurda".

 "Irán mantiene su compromiso con el Derecho Internacional y la libertad de navegación. En realidad, es Estados Unidos quien ha puesto en peligro la seguridad marítima", ha expresado.

"Justo ayer, a casi 2.000 millas de las costas de Irán, la fragata iraní 'Dena' fue atacada y hundida en aguas internacionales por un submarino estadounidense sin previo aviso, lo que provocó la muerte de más de cien tripulantes", recoge el texto. 

"Este ataque imprudente viola los principios fundamentales del Derecho Internacional y la libertad de navegación", ha recalcado la misión.

El miércoles, la Guardia Revolucionaria de Irán aseguró que las fuerzas iraníes "controlan completamente" el Estrecho tras anunciar la puesta en marcha de medidas para su cierre en respuesta a la ofensiva sorpresa del sábado.

Por otra parte, un alto cargo de la Asamblea de Expertos, que tiene entre sus funciones elegir al nuevo líder supremo de Irán, ha asegurado este jueves que este anuncio llegará "lo antes posible", en medio de las deliberaciones para reemplazar al ayatolá Alí Jamenei, asesinado en el marco de la ofensiva lanzada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra el país asiático. 

"La Asamblea de Expertos está llevando a cabo sus labores para nombrar lo antes posible al nuevo líder", ha afirmado Mohsen Qomi, miembro del Presidium de la Asamblea de Expertos, antes de pedir a la población que no haga caso de los "rumores" sobre el proceso de designación.

Así, ha subrayado que "la población debe seguir la información solo a través del Presidium de la Asamblea de Expertos, ignorando los rumores", según ha informado la cadena de televisión pública iraní, IRIB.

Durante la jornada del miércoles, Ahmad Jatami, uno de los integrantes de la Asamblea de Expertos de Irán, ya adelantó que el organismo "está cerca" de elegir al sucesor de Jamenei. 

"Las opciones sobre el próximo líder han sido identificadas. Estamos cerca de elegirlo". Los expertos han sondeado opciones y, por la gracia de Dios, estamos cerca de tomar una decisión", resaltó.

Jamenei murió el 28 de febrero a causa de la oleada de bombardeos desatada por Estados Unidos e Israel, un ataque en el que además murieron su esposa, Mansuré Jojasté Bagherzadé, y varios de sus familiares, entre ellos su hija y una de sus nietas.

La ofensiva conjunta ha dejado hasta la fecha más de mil muertos en Irán, según datos publicados por las autoridades del país asiático. Entre los muertos, además del líder supremo, figuran varios ministros y altos cargos del Ejército de Irán, que ha respondido lanzando misiles y drones contra Israel y bases estadounidenses en países de Oriente Próximo.

Expulsados de Líbano

Por otra parte, el ministro de Información de Líbano Paul Morcos, ha informado este jueves de que las actividades de la Guardia Revolucionaria de Irán quedan prohibidas en territorio libanés y ha ordenado la detención y deportación de todos sus miembros, una medida que llega tan solo días después de que las autoridades prohibieran también "todas las actividades militares" del partido-milicia chií Hezbolá.

"Teniendo en cuenta las crecientes informaciones sobre la presencia de elementos de la Guardia Revolucionaria iraní en territorio libanés y su implicación en actividades militares y para salvaguardar la seguridad y la soberanía nacional, (...) se han tomado estas medidas tras una serie de deliberaciones en el seno del Gabinete", ha afirmado Morcos, según un comunicado.

Así, ha recalcado que solo las fuerzas libanesas "tiene la legitimidad para utilizar las armas" --una alusión al proceso de desarme de Hezbolá--, ha señalado que se ha instruido a las instituciones y cuerpos pertinentes para que "verifiquen la presencia de miembros de la Guardia Revolucionaria iraní en Líbano, independientemente de su afiliación o la forma en la que estén operando".

"Estos individuos serán arrestados bajo la supervisión de las autoridades judiciales competentes para su posterior deportación desde Líbano", ha afirmado, al tiempo que ha hecho hincapié en que, además, el Gobierno libanés volverá a introducir el régimen de visados para toda la población iraní.

Esta última decisión, tal y como ha explicado, va encaminada a "garantizar la seguridad en las fronteras y evitar cualquier actividad que puedan romper el marco de seguridad y que lleve al uso del territorio libanés para sus propios cometidos".

En este sentido, ha rechazado las acusaciones vertidas contra el Gobierno libanés que apuntan a que este "se estaría alineando con las demandas de Israel para poner en marcha medidas tomadas en el exterior". 

"El primer ministro afirma que no puede mantenerse callado ante este tipo de acusaciones (...) y ha recalcado que las acusaciones de traición no son valientes sino irresponsables", ha zanjado.

El lunes, el Gobierno prohibió "toda la actividad militar" del partido-milicia chií Hezbolá y exigió a los miembros del grupo entregar por completo las armas, a pesar de que a mediados de febrero las fuerzas libanesas estimaban que tardarían entre cuatro y ocho meses más para completar la segunda fase del plan de desarme.

Esta medida ha salido adelante después de que Israel haya lanzado una "campaña ofensiva" contra Hezbolá tras una intensa oleada de bombardeos que ha dejado decenas de muertos en respuesta al disparo de proyectiles desde Líbano como represalia por el asesinato del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, en la campaña de ataques de Estados Unidos e Israel contra el país persa.

Israel insiste, sin embargo, en que Hezbolá "se rearma más rápidamente de lo que es desarmado". 

El partido-milicia, en cambio, ha rechazado cualquier desarme sin el fin de la ocupación israelí de Líbano y ha reclamado a las autoridades que trabajen para lograr que Israel cumpla con el alto el fuego pactado en noviembre de 2024.

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