TEHERÁN.- El líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, ha reconocido este sábado el malestar por la situación económica como causa de las protestas que en los últimos días han sacudido al país, pero ha advertido de que se enmarcan en una "guerra blanda".
"Cuando un empresario ve cómo cae el valor de la moneda nacional, la inestabilidad de los tipos de cambios y la falta de estabilidad económica y dice 'no puedo hacer negocios', dice la verdad", ha afirmado Jamenei durante un encuentro con familiares del ataque estadounidense contra el general Qassem Soleimani en Irak recogido por la agencia de noticias oficial iraní, IRNA.
Jamenei ha subrayado que "las autoridades del país lo aceptan y sé que el presidente y otros altos cargos están intentando resolver este problema".
"Es un problema, pero la mano del enemego también está implicada", ha advertido desde el Centro Religioso Imán Jomeini de Teherán.
El máximo dirigente iraní ha subrayado que "lo importante es que no seamos indiferentes ante la guerra blanda del enemigo", "no ser indiferente a la rumorología del enemigo".
Jamenei considera que "la protesta está justificada, pero no es lo mismo protestar que los disturbios".
"A los manifestantes les decimos que deben alzar la voz. A los que generan disturbios, que es inútil", ha subrayado.
Para Jamenei "es absolutamente inaceptable que un grupo con objetivos de destrucción y desestabilización del país se posicionen tras empresarios de fe, reales y revolucionarios para aprovecharse de sus protestas".
Todo ello forma parte de un "complot del enemigo".
"El enemigo no descansa y aprovecha todas las oportunidades", ha advertido.
El dirigente iraní ha señalado a Estados Unidos por el incremento de los tipos de cambio de la moneda.
"Mercenarios del enemigo se sitúan tras los empresarios y corean consignas antiislámicas, antiiraníes y contra la República Islámica", ha reprochado, al tiempo que ha asegurado que "Si Alá quiere, pondremos al enemigo de rodillas con éxito divino".

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