domingo, 8 de febrero de 2026

¿Está Cuba a punto de derrumbarse? / Blas Moreno

 Cuba es un país devastado. Si has viajado allí después de la pandemia, sobre todo en los últimos dos años, lo habrás visto. Yo viajé en octubre de 2024: entonces ya eran habituales los apagones masivos, incluido en La Habana; faltaba de todo: agua potable, combustible, alimentos, medicinas; y la devaluación de la moneda estaba desbocada.

Pero la situación acaba de empeorar radicalmente. El país sobrevivía gracias al petróleo barato que recibía de su principal aliado en América Latina: la Venezuela de Nicolás Maduro. A cambio, el régimen cubano mandaba médicos y soldados. 

Durante años, los servicios secretos cubanos ayudaron a Maduro a reprimir la oposición en Venezuela y afianzarse en el poder y nutrieron el núcleo de su guardia personal. Más de treinta cubanos murieron en los combates cuando la Delta Force entró en Caracas para secuestrar a Maduro hace un mes.

Sin embargo, ahora que Trump controla Venezuela, el crudo se ha terminado. México, que también daba petróleo y apoyo diplomático a La Habana, ha dejado de hacerlo por las presiones de Estados Unidos. Rusia, histórico aliado de Cuba, está centrado en la guerra de Ucrania y no tiene recursos para salvar al régimen. Ni siquiera China podría hacerlo, aunque tampoco tiene interés.

A finales de enero, las reservas de petróleo de Cuba no alcanzaban para más de veinte días, según el Financial Times. El último envío mexicano llegó a principios de año. Rusia mandó su último buque en octubre y desde Argelia, otro suministrador, no ha llegado nada desde febrero de 2025.

Así las cosas, el discurso de los orgullosos líderes cubanos ha empezado a cambiar. El presidente, Miguel Díaz-Canel, aseguró a mediados de enero que Cuba es una nación soberana y está “dispuesta a defender a la patria hasta la última gota de sangre”. Ahora dice que el Gobierno "está dispuesto a un diálogo con Estados Unidos".

Ya no se trata, como dice la periodista cubana Mónica Rivero en un artículo en EOM esta semana, de cuánto resistirán los cubanos. No lo hacen: casi el 20% de la población, más de dos millones, ha abandonado la isla en los últimos tres años. La respuesta a la crisis es el éxodo masivo.

Las dos grandes preguntas son cuánto estará dispuesto a ceder Cuba y qué hará Trump: ¿abrirá el régimen la economía a Estados Unidos? Seguro que a Trump le seducen las posibilidades de negocio en las playas y resorts cubanos... ¿Pero hasta cuándo seguirá apostando Washington por una caída del régimen desde dentro?, ¿se atreverá a usar la fuerza como en Venezuela?  

Sea como sea, el régimen no aguantará intacto mucho más tiempo.

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